Mi embarazo en la semana 30

Cada semana que pasa se añade un “síntoma” nuevo, o se cambia por otro:

  • Se me duermen las manos. Despierto con ellas dormidas y me cuesta moverlas. Supongo que duermo en alguna postura rara y no me llega la circulación porque he buscado en internet y en ningún sitio dice que sea algo que les pasa a las embarazadas en particular.
  • Me vuelve a doler la espalda. Cada vez que hay un aumento de peso (mío o del bebé), mis lumbares lo notan.
  • Las piernas me pesan, aunque no se me hinchan todavía y a veces tengo ganas de amputarlas directamente. Cuando ando mucho o estoy mucho de pie siento una presión o un dolor que nunca había sentido. No se ni como describirlo.

Hay noches que alguna de estas incomodidades no me deja conciliar el sueño por muy cansada que esté, como hoy, que aunque he tenido un día completito y sin parar, son las 2:40h de la mañana y no hay manera… Doy vueltas y vueltas en la cama. Vueltas de esas que tienes que utilizar toda tu fuerza Jedi para moverte porque ya cuesta más estando tumbada y en cada vuelta me llevo las sábanas y lo que se me ponga por medio.

Un cambio que llevo un par de semanas notando, pero del cuál no he hablado, es la diferencia de movimientos de mi bebé. Antes notabas una patadita, un patadón… Pero ahora se la nota moverse a ella entera. Se cambia de posición, mueve la cabeza hacia un sitio y entonces la piel se eleva y tienes un bultito duro. Un bultito que debajo tiene un bebé. Es completamente increíble lo poquito que nos separa, y es ilógico que piense así, porque mas juntas no podemos estar…

A veces es incómodo, claro. A veces tira mucho o se mueve hacia algún sitio insospechado y te sorprende con alguna patada dolorosa. Se que por ahora es pequeñita, que será más grande y que seguramente se acople en sitios que sean más delicados, pero por ahora intento disfrutar de esos movimientos que hace. Cuando algún bultito está demasiado tiempo y molesta la hablo y me acaricio donde está. Parece mentira, pero se relaja. Hace tiempo leí que igual que yo la noto a través de la piel, ella también me nota a mi. Su papá también es una fuente de relajación para ella. Si él me toca la barriga se queda quietecita… Así que ahora su papá juega con ella. Da golpecitos con los dedos en la tripita y espera a que ella conteste. Y ella le contesta. 🙂

30 semanas de embarazo

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