HAMBRE VORAZ

Y digo esto zanpándome un bocata de sardinas para merendar.

La Lactancia Materna da mucha hambre, pero mucha. Y sed. Sed como en mi vida.

Es normal, mi cuerpo necesita nutrientes para fabricar la leche que tiene tan bien alimentada a mi Lucy, pero no parar en todo el día también hace que necesite mucha más energía que antes.

Vamos, que termino de comer y ya estoy pensando en merendar, y de ahí en cenar. Y después de cenar sigo teniendo hambre.

Además no puedo tomar proteína de leche de vaca por lo que hay muchas cosas ricas como quesos, yogures, bollería (mi reino por un donuts de chocolate) que no puedo comer y tengo una ansiedad perenne. Si fuese por mi estaría todo el día devorando.

Soy de buen comer, pero ya es exagerado. Súper Papá está asustado y con razón porque parezco una alimaña en busca de comida. Si viene a ver cómo estamos y me pregunta si estoy bien y si necesito algo, sabe perfectamente cual es la respuesta: “Tráeme algo de comer, y agua, porfi”. Fijaros en el “algo”. No tengo caprichos de nada, solo quiero algo que pueda digerir.

Muchas veces me lo imagino en la cocina, mirando la nevera a ver que me trae con cara de desesperación. También me lo imagino cocinando con muchos fuegos al mismo tiempo, esclavizado haciendo platos suculentos, porque cocina bien y todo lo que hace esta riquísimo. Me cuida más bien y es más bueno…

Cuando voy a casa de mi hermana Candy también le dejo la nevera tiritando, y la tengo también subyugada en la cocina preparándome desayuno, almuerzo, merienda…. Mi cuñado siempre me pregunta si he comido todo lo necesario y es que va específicamente a comprar cuando sabe que voy…¡Vaya fama me estoy labrando! Me tranquiliza que ambos saben lo que es la lactancia y que lo ven normal, por lo menos hasta cierto punto, ya os digo que lo mío es un no parar de engullir.

Y como con ansiedad, como los pavos, parece que ni mastico. Esto también es una consecuencia de ser madre y andar a la carrera todo el día: Si Lucy está durmiendo cuando comemos hay que hacerlo rápido para aprovechar a hacer otras cosas, y si está despierta, hay que comer rápido porque en el carrito no dura mucho tiempo, aunque es verdad que últimamente nos deja comer muy tranquilos.

Dicen que las madres engordan cuando abandonan la lactancia, porque se acostumbran a comer tanto que luego comen la misma cantidad aunque ya no lo necesitan, pero yo creo que el ritmo de tener un bebé demandante las 24 horas no debe dejarte margen para adelgazar, por lo menos con el ritmo que yo llevo. No me preocupa, a mi lo que me preocupa es tener comida y agua a mano siempre.

Que si queréis hacerme un regalo, o me compráis un traje que os saldrá más barato, o me lleváis a un buffet libre pero a primera hora, para que haya de todo…

¿Os pasa/pasó lo mismo durante la lactancia?

¿También era exagerado o me estoy convirtiendo en una especie de monstruo de las galletas?

Mmmm… Galletas…

el-monstruo-de-las-galletas

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13 pensamientos en “HAMBRE VORAZ

  1. Jajaja que tía. Yo también soy de mucho comer. No engordo por lo que nunca me he controlado. Pero tienes razón con la lactancia se multiplica el hambre y la sed. No se que pasa cuando acabas porque no he llegado a ese punto, pero yo sigo pesando lo mismo porque si, comes más pero también desgastas. Ahora, si después de dejar la lactancia sigues comiendo de eso modo o no, no lo se. Imagino que no, que ya no te da ese hambre y esa sed, pero vamos.. Mi base científica es cero jaja.
    PD. No te invito a comer a mi casa hasta que acabes con la teta, conmigo tienen bastante.

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  2. A mí me pasaba igual, sobre todo con el primer hijo, con Niña no lo recuerdo tanto, como aún no había abandonado la lactancia, ya debía tener el cuerpo acostumbrado. Pero recuerdo que al principio era una locura! Tenía que darle teta con la botella de agua al lado, porque era empezar a mamar y se me secaba la boca como si estuviera en el desierto jajajaja. Y la comida! Me pasaba el día comiendo y nunca me sentía llena! Era como no tener fondo, podía comer más y más. Pero tranquila, que luego se pasa!

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  3. Vale!!! Ahora entiendo todo!!! Entonces este es el causante de todos mis males. Las lorzas, el hambre canina a deshora y a la hora también, la sed… todo se debe a eso… a mi lactancia. Lástima que no haya sido madre todavía jajajajajajajjajajajajajajajajaja.
    No tengo excusa. Qué rabia. Pero solo por el momento. Cuando me toque ya se la respuesta. Es la lactancia… ahhhh!! se siente!

    Un besin.
    Gloan.

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  4. Mal de muchas … Yo llevo así ya 5 meses, y mi vicio son las patatas fritas, al lado del trabajo de mi marido venden unas que están de muerte y me las trae casi todos los días, cuando empiezo no puedo parar es compulsivo. Además mi peque se me queda mirando cuando me las estoy comiendo y me da que su primera palabra va a ser patata.

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