CÓMO DENUNCIAR LA VIOLENCIA OBSTÉTRICA 

Actualmente millones de mujeres sufren a diario Violencia Obstétrica en todo el mundo y la gran mayoría son silenciadas por los profesionales sanitarios, por familiares que consideran como algo “normal” las vejaciones que aún hoy en día se sufren en un momento tan vulnerable y que debiera ser tratado con respeto e intimidad como el parto, y en última instancia por ellas mismas, confundiendo una depresión posparto con un estres postraumático por haber sido maltratadas y abusadas en un momento emocional tan sensible. Existe mucha ignorancia e incomprensión sobre este tema y hacia las mujeres que la sufren.

Afortunadamente algunos hospitales empiezan a concienciarse y a crear centros especializados en Partos Respetados, pero muchos otros siguen anclados en una obstetricia equivocada, obsoleta, que no respeta la fisiología del parto ni a las parturientas.

Muchas mujeres son conscientes de haber vivido alguna situación abusiva que les ha traumatizado y no saben a quién ni como reclamar. Y en la inmensa mayoría de los casos lo único que quieren es dar a conocer esa mala praxis y que no le vuelva a pasar a otra mujer lo que les pasó a ellas. Y esa, es la gran razón para denunciar: que no vuelva a pasar.

Denunciar o mandar una reclamación a un hospital se hace cuesta arriba para una mujer puérpera dolorida, hundida y traumatizada por un mal trato recibido y muchas veces encontrar información para proceder es complicado.

Y la gran duda: ¿es la Violencia Obstétrica un delito tipificado actualmente? ¿Se puede denunciar?

Susana Ferreiro, la coordinadora de La Revolución de las Rosas en España contesta: “Aunque España aún no las ha tipificado específicamente, las prácticas constitutivas de violencia obstétrica se encuentran prohibidas en nuestro país, ya que suponen la vulneración de derechos básicos reconocidos en Convenios internacionales, así como en nuestra Constitución: a la integridad física y moral (artículo 15), a la libertad personal (artículo 17) y a la intimidad (artículo 18).

También pueden suponer una violación de, entre otras, las siguientes normas:

  • La ley General de Sanidad, que impone al personal sanitario la obligación de actuar conforme a la evidencia científica.
  • La ley de Consentimiento informado, siendo este un derecho de todos/as los/as usuarios/as del sistema sanitario.
  • Los delitos de coacciones y amenazas del Código penal.
Por eso creo que en principio no sería necesaria una tipificación expresa de la Violencia Obstétrica, aunque, visto que la Justicia no la está reconociendo, quizá sería necesaria una ley específica (como en Venezuela, Argentina y México) para abrir camino y crear conciencia al respecto.”
Como decía anteriormente, cuando una mujer siente que ha sido vejada muchas veces sufre la incomprensión de su alrededor, que quita importancia a esos sentimientos y los confunden con los de “una mujer recién parida”. ¿Cómo sabe una mujer que ha sufrido Violencia Obstétrica?
Susana Ferreiro recuerda unas palabras de Francisca Fernández Guilén:
“Obligarnos a parir en una determinada posición, separarnos de nuestros hijos al nacer, privarnos de apoyo emocional, inducir los partos por conveniencia o engañarnos diciendo que hay que programar una cesárea porque tenemos la pelvis estrecha, crear un ambiente falto de intimidad en torno a la mujer que está de parto o la práctica rutinaria de la episiotomía son formas típicas de la violencia obstétrica denunciadas por las organizaciones de mujeres de países de todo el mundo.”
Pero según Susana no hay lugar a dudas “Las mujeres que consideran que han sufrido Violencia Obstétrica es que la han sufrido realmente.”
Una mujer que ha sufrido Violencia Obstétrica puede enviar una queja, una reclamación o denunciar y no debemos olvidar que una mujer que es consciente de haberla sufriso, necesita apoyo de su familia y de su entorno y es importante que piense en la posibilidad de acudir a algún grupo de apoyo como los de El Parto es Nuestro, pedir ayuda en El Observatorio de Violencia Obstétrica o ponerse en contacto con La Revolución de las Rosas.

Para mandar una queja, sugerencia o reclamación, se debe actuar de manera diferente en la sanidad pública y en la privada:

SANIDAD PÚBLICA

Enviar al Servicio de Atención al Usuario del hospital en cuestión una carta explicando los motivos de la reclamación, los perjuicios y el tipo de atención que nos hubiera gustado recibir. También debería hacer llegar una copia al Jefe/a del Servicio de Obstetricia como a la Dirección de Enfermeras/os a través del servicio de registro del hospital. Puede enviarlo como Burofax o por correo certificado con acuse de recibo.

También se debería enviar una copia de la reclamación al Defensor del Paciente de nuestra Comunidad Autónoma, y a los Servicios de Calidad y Atención al Usuario de la Consejería de Salud.

SANIDAD PRIVADA:

Enviar una queja a la Dirección del hospital y a la Oficina de Atención al Cliente de nuestra aseguradora. También podemos dirigirnos a las Oficinas de Atención al Consumidor y al Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones

Otra forma de reclamar es dirigirnos al Colegio de Médicos o de Matronas. Los servicios de salud están obligados de facilitar el nombre, apellidos y categoría profesional de las personas que nos atendieron.

Otra forma de reivindicar y dar a conocer la mala praxis que han ejercido en un hospital es contar nuestro caso a los medios de comunicación,  asociaciones de defensa de los derechos de la mujer, de consumidores y usuarios, webs, blogs, grupos de apoyo, etc… En algunos grupos de apoyo aconsejan también escribir una carta al médico que nos atendió para que sepa y tenga presente el daño moral, físico o psíquico que nos pudo causar.

Respecto a contar nuestra experiencia y nombrar hospitales, Susana Ferreiro dice: “Es controvertido si las personas jurídicas tienen o no derecho al honor y de hecho hay alguna sentencia del Tribunal Constitucional que se lo reconoce a las de carácter privado. No obstante, creo que en base a la libertad de expresión, ello no obsta a que una mujer pueda relatar su parto y el lugar donde ocurrió. Me parece que es un caso de conflicto entre derechos fundamentales en el que pesa más este último.”

DEMANDAS JUDICIALES

Para llevar a cabo una demanda judicial lo primero es conseguir nuestra historia clínica. “El Parto es Nuestro” (EPEN) facilita este modelo para pedirla. Se debería enviar por fax o correo con acuse de recibo a un centro privado o por vía administrativa desde las oficinas de correos (Burofax) o través de cualquier registro público si es un centro público. Llevar dos copias y que sellen una como recibida.

Los requisitos para poder demandar son:

a) Que se haya producido un daño o perjuicio por acción u omisión, además de una incongruencia de la atención a las recomendaciones de la evidencia científica, la ausencia de consentimiento informado…

b) Que exista una relación de causalidad entre la lesión y el agente que la produce.

c) Que no se haya producido fuerza mayor.

Para realizar una demanda es necesario procurador y abogado y los costes pueden ser altos. Existe la posibilidad de una sentencia negativa.

RECLAMACIÓN DE RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL (RRP) (sólo en la Sanidad Pública).

Los costes son menores comparados con una demanda porque no se necesita procurador, ni hay tasas judiciales ni costas. Resulta muy difícil para el ciudadano medio hacer una buena RRP sin abogado, así que será necesario. El hecho de que se trate de un proceso encaminado en exclusiva a obtener una compensación económica es utilizado en muchos casos para fomentar la idea de que lo único que hay detrás de las reclamaciones del paciente es el deseo de hacer dinero.

En caso de resolución desestimatoria de la RPP, el siguiente paso sería un recurso contencioso-administrativo.

Una demanda puede ser un largo, caro y duro camino, pero esto solo puede ponerlo en la balanza la persona que ha sufrido el daño.

Se llegue a demandar o no, lo que siempre aconsejo es utilizar todos los recursos extrajudiciales que podamos y que consideremos necesarios. Las quejas y reclamaciones a centros u hospitales específicos, y a médicos o matronas no caen en saco roto. Mandando reclamaciones a los hospitales conseguimos diferenciar a los buenos profesionales de los desactualizados.

Nadie puede ni debe callarnos. Contar nuestra experiencia a embarazadas, a otras madres y mujeres hará que estén sobre aviso sobre ese centro en cuestión y elijan otro. Al bajar la tasa de atención se preguntarán que están haciendo mal y es posible que algo cambie.

Cada 25 de Noviembre gritamos más fuerte que el resto del año para erradicar la Violencia Obstétrica. La Revolución de las Rosas liderada por Jesusa Ricoy Olariaga es un movimiento global contra la Violencia Obstétrica que cada año desde el 2011, propone acciones en todo el mundo con la finalidad de concienciar sobre su existencia y así conseguir erradicarla. Haciendo esto muchas mujeres víctimas de violencia obstétrica encuentran una forma de poder quejarse y, por tanto, un espacio desde el que empezar a superar las secuelas de lo vivido.

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Utiliza esta foto de perfil en tus redes sociales para apoyar el movimiento.

Quiero agradecer a Susana Ferreiro su amabilidad contestando a mis preguntas, toda la información que me ha aclarado con suma rapidez y su lucha para que la Violencia Obstétrica deje de ser invisible. También a Jesusa Ricoy Olariaga por ponerme en contacto con ella y crear La Revolución de las Rosas.
Este año además La Revolución de las Rosas lanza esta petición en Change.org para poner fin al abuso y falta de respeto durante el parto:
Utiliza en Facebook, Twitter, Instagram estos #hastag para poyar el movimiento:

#rosrev #25N #Yanonoscallan #stopobstetricviolence #endabuse

La Violencia Obstétrica es violencia contra la mujer, una forma más de Violencia de Género.

No podemos ni debemos callarnos.

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Informaciones de:

EPEN: http://www.elpartoesnuestro.es/informacion/conoce-tus-derechos-area-legal/guia-sobre-reclamaciones-y-demandas

EPEN: http://www.elpartoesnuestro.es/informacion/conoce-tus-derechos-area-legal/como-reclamar-campana-stop-kristeller

 

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8 pensamientos en “CÓMO DENUNCIAR LA VIOLENCIA OBSTÉTRICA 

    • Gracias a ti. Espero que no tengas que utilizar esta información.
      Te has informado del protocolo de tu hospital?? Has redactado tu plan de parto?? Es muy importante presentarlo para que estén informado de lo que quieres o no quieres, y tienen que respetarlo.
      Un besazo y te deseo un parto respetado y precioso!!

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  1. Yo fui víctima de la violencia obstétrica. Pase muy mal. Me torturaron. Hicieron conmigo y con mi hijo lo que quisieron. Es una vergüenza. Lo peor de todo es que me quede muy mal el dolor emocional esta ahi va a ser 2 años y .e duele.mucho aun. Y encima tu alrededor te dice lo que tienes que ver es que salió todo bien. Nadie entiende y comprende es muy doloroso

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