Cambiando el Salón a Espacio de Juegos para Bebés

Cuando Lucy aprendió a gatear el pasado verano, nos pusimos manos a la obra a despejar la casa, guardar y hacer desaparecer todo lo que estuviese a su alcance y fuese peligroso para ella. 

Como ya conté, esto nos ha permitido que Lucy haya disfrutado de movimiento y juego libre.

Mi máxima en este proyecto era no tener que decirle que “NO” a Lucy todo el santo día. Y casi lo hemos conseguido, no somos perfectos, porque cosas peligrosas como dar manotazos a la televisión, tenemos que negárselo. Todo lo demás está permitido.

Quitamos la mesa de café del salón, cambiamos estanterías de sitio, guardamos cables y tapamos enchufes para ampliar y asegurar el espacio.

Se me ocurrió que además de quitar cosas peligrosas y reordenar las estanterías para que no rompiera nada, sería perfecto que tuviese un espacio para ella y para sus cosas, que todo estuviera a su alcance para coger lo que quisiera en cualquier momento y que tuviera un lugar donde jugar cerca de sus padres. Porque no nos engañemos, nuestros bebés quieren tenernos cerca y jugar acompañados, enseñarnos cosas y alzar la vista comprobando que estamos cerca y que les miramos.

  
Cambiamos algún mueble de sitio en el salón para poder poner su estantería Kallax de Ikea en color rosa, que compramos en un principio para su habitación. 

Al desocupar la parte baja de las demás estanterías, le han quedado varias libres también para ella, así que tiene un espacio para sus juguetes tremendo.

Además hemos querido darle un toque más específico y tiene sus juguetes ordenados al “estilo Montessori”: sin amontonarlos, que puedan verse y distinguirse bien, colocados siempre en su sitio, a su alcance y de fácil acceso. Esto le invita a coger lo que quiera y memoriza dónde tiene cada cosa. Cuando le dices que guarde una pelota, sabe dónde tiene que guardarla.

Por supuesto también hay cajones dónde ella esconde y luego encuentra sus juguetes, cajas con cromos o cubos, la cesta de los tesoros y juguetes de los que yo llamo “a pilas”. Si, alguno tiene.

  

También tiene una mesa dónde pinta o le ponemos la merienda, su carrito y su andador que puedes encontrarte en cualquier lugar de la casa, su trona convertible en silla y escritorio en el que recientemente ha descubierto que llega a sentarse y como le encanta dibujar, ella misma decide cuándo sentarse a trabajar.

 

Aún nos queda cosas por poner como estanterías para los libros o un espejo. Hemos ido cambiando su espacio según sus necesidades y lo hacemos cada vez que lo necesita. Y no hay que gastarse un dineral, con pequeños cambios y buenas ideas se puede hacer mucho.

Podemos decir que el salón está ocupado por Lucy, pero preferimos decir que es su casa y que esos cambios son necesarios para que esté segura y pueda acceder a sus cosas con autonomía mientras nosotros estamos tranquilos.

He oído opiniones refiriéndose a que remodelar toda la casa por un bebé es absurdo y no se puede cambiar toda tu vida y el orden de la casa, que deben aprender a no tocar las cosas. Cuando tienes un bebé ya te cambia la vida y va a estar mucho tiempo revoloteando e intentando descubrir cosas por todos lados. Lo absurdo es intentar que un bebé se esté quieto y obedezca.

Así que mi recomendación es que prevalezca la seguridad y el sentido común ante la decoración o el orden preestablecido pre-bebé. Cuando tu bebé empieza a gatear y moverse por la casa, es el momento de establecer otro orden contando con el nuevo miembro de la familia.

Anuncios

15 pensamientos en “Cambiando el Salón a Espacio de Juegos para Bebés

  1. Yo hice todo lo contrario jaja. Yo no puedo esconder nada, vivimos en un hotel. El niño ha crecido teniendo a su alcance vasos, vajillas, botellas de vino etc y jamás las ha tocado. Yo tengo la teoría de que lo que tienen al alcance no les llama la atención y quieren aquello que cuando se acercan les decimos “nooooo”., por eso yo si veía que se acercaba a algo, me hacía la loca y procuraba no prihibirselo. Mira que vivir aquí es un paraíso para que los niños rompan cosas eh. Pues te lo juro que jamás ha tocado nada. Así que ni cambié nada, ni Escondi cosas, ni si quiera puse protectores de esquinas ni nada de eso porque me sería imposible hacer eso en todo el hotel. Eso sí… Dile que no coja los palillos.. Que ahora tiene obsesión con ellos porque su padre nunca se los dejaba.

    Le gusta a 1 persona

  2. Me encanta, yo poco a poco voy remodelando y mi comedor se parece cada día más al tuyo. Salvo por la alfombra que no hay manera de que se siente en ella.
    Al final creo que es lo más práctico. Hay un espacio para nosotros y uno para ella. Se levanta por las mañanas y se va a jugar con sus cosas. Si un bebé no toca cosas ¿qué hace? ¿se pone en la tv un programa de tertulias?
    Un abrazo!

    Le gusta a 1 persona

    • La alfombra está, pero hay veces que vomo si no estuviera porque la ignora. Jajajaja
      Creo que facilitar que estén cerca nuestra, porque es lo que quieren y adaptar la casa, que también es suya, hace que mejore todo mucho y disfrutamos más sin tener que estar en alerta perpetuamente…
      Un besote!!!

      Le gusta a 1 persona

  3. Pingback: Jugando con el Árbol Musical | Patadita

  4. Pingback: Nuestra Crianza Naural | Patadita

¿Quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s