La importancia del cuidado del Suelo Pélvico durante el Embarazo, el Parto y el Posparto

El suelo pélvico es el músculo más olvidado de nuestro cuerpo en mi opinión.

No hace mucho, las mujeres convivían con problemas de suelo pélvico desde su primer parto, a través de varios partos y pasaban una madurez repleta de pérdidas de orina, de dolor y de problemas a la hora de practicar sexo, rendidas ante la creencia de que no se podía solucionar.

Aunque la seguridad social española en su mayoría sigue obviando este problema, (algo chocante porque la mayoría de traumas en el suelo pélvico de las mujeres se concentra durante el parto y su negligente atención), ahora disponemos de especialistas dedicados al suelo pélvico que pueden atender, diagnosticar y tratar este tipo de dolencias.

Hace unos meses acudí a Clínica Nortia, dónde Marta Asensio me realizó una exploración (de la que ya os hablaré) y pude constatar que la fisioterapia del suelo pélvico es necesaria. Hablando con ella me di cuenta de lo poco que sabía sobre este tema y le pedí que por favor me contestase a unas preguntas que me parecieron interesantes y que pueden ser interesantes para ti, tanto si estás embarazada, pienses en estarlo, o ya lo hayas estado.

 

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Marta Asensio es fisioterapeuta hace diez años. Está formada en rehabilitación abdomino- pelviperineal (suelo pélvico) porque era una especialidad poco conocida y está muy concienciada en los cuidados y la atención que merece esa zona.

Su centro, Clínica Nortia, abrió sus puertas hace 8 años y ella ha seguido formándose y adquiriendo experiencia en el tratamiento de hombre, mujeres, niños y niñas. En su centro también están especializados en osteopatía pediátrica y se adaptan a las necesidades de las familias. También las acompañan en su crianza, embarazo y posparto, con talleres respetuosos y muy interesantes.

 

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Me sorprende mucho la sensibilización de Marta sobre la atención al parto actual, reconociendo la violencia obstétrica, y defendiendo la fisiología natural del parto normal. Cuando atiende a una mujer embarazada, su máxima es lograr que se sienta segura de su cuerpo, porque está diseñado para dar a luz.

Está muy concienciada sobre el autocuidado que nos merecemos las mujeres, y la importancia de dar prioridad a la salud y cuidarnos por dentro, no solo por fuera. Es consciente que muchas veces tenemos poco tiempo para hacerlo y lo ve a diario en su consulta.

Si nuestro suelo pélvico no está bien, nosotras tampoco estamos bien. Es necesario saber cuándo acudir a nuestro especialista, si debemos acudir durante el embarazo o cuándo podemos ir después del parto. Marta Asensio contestó maravillosamente a estas y otras preguntas, y es que con ella es un placer hablar, porque es un encanto.

¿Cuándo acudir a revisar nuestro suelo pélvico?

Según Marta Asensio, hay que revisarlo si notamos que algo no va bien, si hay algún tipo de disfunción como dolor en alguna zona o durante las relaciones sexuales, dificultad para llegar al orgasmo, incontinencia urinaria o anal, sensación de peso en la vagina, etc…

Los factores de riesgo, (como el embarazo, un parto vaginal o cesárea, sufrir estreñimiento, realizar deportes de impacto, padecer obesidad, estar pasando la menopausia…) son circunstancias o momentos que hacen que el suelo pélvico sufra y es conveniente que al estar expuesto a estos factores, tengamos en cuenta la prevención.

Podemos acudir a revisión e incluso asesorarnos sobre si el deporte que hacemos lo estamos ejecutando bien para saber si nuestro suelo pélvico está en riesgo de sufrir algún tipo de disfunción.

¿Es necesario recurrir a fisioterapia de suelo pélvico antes de quedarse embarazada?

Por todo lo que hemos nombrado antes, el suelo pélvico puede verse afectado en todas las circunstancias de nuestra vida, aunque lo más conocido y nombrado sea en la etapa de la maternidad (embarazo, parto y posparto). Incluso hombres, niños y niñas, pueden sufrir algún tipo de disfunción.

Según mi experiencia. y esto lo digo yo, no Marta, deberíamos ir a revisar nuestro suelo pélvico antes de quedarnos embarazadas, o si tenemos cualquier tipo de molestia. Sin dudarlo y cuánto antes.

¿Debemos acudir a revisar nuestro suelo pélvico durante el embarazo?

El embarazo es una época en la que hay que cuidar el suelo pélvico especialmente porque sufrimos un aumento de peso, un cambio en la pelvis, etc…

Antes, la preparación al parto consistía en esas clases que impartían en los centros dónde íbamos a dar a luz. Ahora las mujeres puede decidir qué tipo de preparación y acompañamiento quieren: doulas, psicólogos, entrenador, fisioterapeutas…

En la fisioterapia de suelo pélvico, además de intentar empoderar a la mujer, se les cuenta cómo es su anatomía y cómo funciona la fisiología del parto. Pretenden que tengan un parto lo más natural y fisiológico posible, pero también aconsejar sobre un parto con epidural.

También pueden prevenir dolencias que puedan surgir durante el embarazo y aliviar o eliminar la misma: Dolores en pelvis, zona del pubis, sacroiliacas, coxis, dolores musculares, lumbares, ciática, dolor de espalda, calambres, edema en vulva, edema en piernas…

Si durante el embarazo ha tenido molestias o algún problema como incontinencia urinaria, dolor o un prolapso lo ideal es ir cuanto antes para poder rehabilitarlo.

Si la embarazada ha tenido un embarazo sin molestias, se suele animar a visitar alrededor de la semana 20 para informar sobre el parto, valorar el suelo pélvico y plantear si se necesita trabajar la fuerza o la elasticidad, observar cómo se está adaptando la biomecánica del cuerpo al crecimiento del bebé y prevenir lesiones más comunes de la embarazada, e incluso detectar si puede haber algún tipo de problema más avanzado. También animan a tener un embarazo activo y aumentar su actividad física por los beneficios que supone y a informarse sobre el parto, la analgesia epidural o la lactancia.

 

 

Con vistas al parto, se puede realizar una revisión del suelo pélvico con una exploración a través de la vagina, (con cuidado y sin llegar al cuello uterino), de la musculatura pélvica, comprobación de los ejercicios kegel y de que el suelo pélvico responde de forma refleja ya que el abdomen y el suelo pélvico deben funcionar conjuntamente ante los esfuerzos. Para esto, enseñan ejercicios y diferentes métodos como el ¨Log surf” del concepto “5P” que mantienen esas sinergias activas durante todo el embarazo, el método TAD que significa “transición a la actividad deportiva” pero también se utiliza en esta etapa y en el posparto, que producen la activación refleja de la musculatura postural, por tanto del abdomen y del suelo pélvico.

En esta revisión también van a comprobar la elasticidad y la fuerza de la musculatura, ya que el suelo pélvico a la hora del parto debe ser fuerte y elástico. Igualmente la musculatura puede tener algún tipo de contractura que se debe normalizar.

Marta también me ha hablado del EPI-NO, un dispositivo que consta de un globo que se introduca en la vagina y se va inflando de forma progresiva, y que yo tenía entendido que era muy invasivo, pero puede que dependa mucho de cómo se utiliza.

El EPI-NO genera un estiramiento circular igual que la cabeza del bebé en el momento del expulsivo. Lo utilizan para que la mujer gane confianza y demostrarles lo elástico que puede llegar a ser su periné y que conozcan la sensación de estiramiento. Intentan reproducir el llamado “círculo de fuego” de manera menos intensa, y las mujeres descubren que con una respiración calmada y tranquila , con una posición más fisiológica que en litotomía esa sensación es menos intensa. También pueden comprobar que de lado, es mucho más llevadera la sensación. Por supuesto se utiliza con permiso de la paciente y en un embarazo sin patologías, sin dilatación de cuello del útero, ni amenaza de parto, etc…

También enseñan el masaje perineal, realizándolo en consulta para que la mujer conozca las sensaciones e incluso en sesiones con la pareja o acompañante. Pero Marta advierte que cada mujer tiene unas necesidades especiales, y que dependiendo del deporte, actividades, o lesiones anteriores, se necesitará trabajar unos puntos de manera más personalizada.

Ni el EPI- NO, ni el masaje perineal hace que te libres de una posible episiotomía o desgarro, ni tampoco significa que vayas a tenerlo.

Con estas técnicas lo que pretenden es ayudar a la mujer a reconocer la sensación de estiramiento,  y coincido con Marta en que depende del hospital y la atención respetuosa de parte del personal sanitario que tengas en tu parto , de llevar un plan de parto, de tener un buen acompañante que luche por nuestros deseos, con pujos instintivos y reflejos con una postura cómoda y libre, el tener algún tipo de lesión o que nos practiquen una episiotomía. El suelo pélvico está diseñado para parir y estas técnicas demuestran a las mujeres que tienen miedo del momento del parto, que pueden confiar en él.

¿Cuánto hay que esperar después del parto para revisar posibles disfunciones del suelo pélvico?

El puerperio desde el punto de vista físico dura un año y es lo que tarda el cuerpo en recuperarse. Los primeros seis meses son claves y al cuerpo hay que darle descanso y actividad favorable para la recuperación.

Además de haber tenido un parto más o menos traumático (en lo que a traumas físicos se refiere), la crianza de un bebé es dura, descansamos poco, cogemos el peso del bebé, etc…

Según Marta, excepto un dolor en la vulva por el estiramiento en el parto, no hay ningún dolor que sea normal. Todo lo que nos incomode o moleste, debería ser revisado.

Pocas mujeres consiguen tener partos fisiológicos o naturales sin molestias posteriores, y esto se debe a la atención en los partos y a lo intervenidos que hayan sido. Mujeres que han tenido partos respetados o han parido en casa, a los tres o cuatro días te dicen que ya están perfectamente.

En ocasiones, algunos profesionales sanitarios normalizan lesiones y dicen a las mujeres que es normal tener pérdidas de orina, porque han dado a luz, pero hay que dejar muy claro que no es normal.

Tras la cuarentena debemos acudir a realizarnos una revisión, pero si hay una complicación, dolor o cicatriz que genera molestias o que no se cierra con normalidad, no hay que dudar en acudir antes.

Le pregunté a Marta Asensio sobre los ejercicios Kegel, los conos y las bolas chinas, que es algo que ginecólogos o matronas recomiendan casi por defecto como solución a todos los problemas, y mi curiosidad era grande porque te los aconsejan sin revisarte siquiera. Marta constató que para solucionar ciertas patologías no son útiles. Lo que yo pensaba.

Los ejercicios de Kegel (contracción voluntaria de los músculos del suelo pélvico) se pueden realizar pero no hay que tener grandes expectativas sobre ellos. La mayoría de la funcionalidad del suelo pélvico es refleja y trabajar la parte voluntaria no resuelve casi ningún problema o lesión.

Las bolas chinas y los conos también trabajan como los ejercicios kegel sobre la parte voluntaria. Marta los compara con realizar levantamiento de pesas. Según ella cuando alguien tiene una lesión en un músculo, no se le ocurre ir al gimnasio a hacer pesas. Si tienes una lesión, guardas reposo y vas al fisio a averiguar lo que te pasa. Con el suelo pélvico debemos actuar de la misma manera. Si tenemos una contractura en el suelo pélvico, que puede ser el causante de otras patologías, y ponemos una pesa, la contractura y el problema se agrava. Así que antes de utilizar nada, un buen fisioterapeuta debe valorar nuestro suelo pélvico.

Hay que recordar que los consejos boca a boca además de no funcionar pueden ser peligrosos. No todas las mujeres tienen las mismas lesiones después de dar a luz, y estas lesiones no tienen el mismo tratamiento. Por lo que tomar el consejo de otra persona a la que le va genial algo, puede ser contraproducente.

No solo los casos de parto distócico (instrumental) o de episiotomía, se pueden sufrir patologías, que se sufren y muchas. En caso de cesárea encontramos posibles dolores en la cicatriz externa, unos músculos abdominales que funcionan muy mal o no funcionan, y una cicatriz en el útero que puede causarnos dolor al tener relaciones sexuales.

 

 

En Francia el sistema sanitario cubre a las mujeres 10 sesiones posparto, allí está mucho mejor valorado y se reconoce la necesidad de cuidarlo. En una ocasión escuché decir a una colega de profesión de Marta, que en Francia comparaban las episotomías con mutilaciones, y es que la sensibilización con este tema es enorme. Es posible que si en España se tuvieran partos menos medicalizados e intervencionistas, las lesiones de suelo pélvico fueran menores.

Igual que acudimos al dentista cuando nos duele una muela, o al fisioterapeuta cuando nos duele la espalda, el suelo pélvico hay que cuidarlo y tenemos profesionales que pueden ayudarnos.

 

 

Vuelvo a dar las gracias a Marta Asensio por ser tan con generosa con su tiempo y su sabiduría, y por dirigir su carrera hacia el cuidado de las mujeres.

 

¿Tienes problemas de suelo pélvico? 

¿Has pensado en acudir a un especialista?

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