¿Se dirigen bien los Desayunos Saludables en el Colegio?

Cuando yo era pequeña el tema del “bocadillo del recreo” era algo de cada familia. Ni los profesores ni el colegio se metían en ese tema.

También es cierto que muy pocas veces en casa me preparaban bocadillo o tentempié para ese momento. Tampoco solían darme dinero para que me comprase algo, pero a veces yo lo sisaba a escondidas, lo confieso. Y las opciones que había en esa época para comprar algo, no eran muy saludables que digamos: Donuts, pepitos de crema, triangulos, cuernos de chocolate… Dependiendo del dinero que tuvieras te comprabas un bollo más o menos grande, o lo complementabas con chucherías; Ahora lo pienso y menudos banquetes de guarrerías nos dábamos, sin que nos miraran mal en el patio del colegio, bajo la supervisión de nadie, y con muy poca educación alimentaria. Poca diabetes tenemos los de esa época.

Por otro lado, había compañeros y compañeras que si se llevaban su sandwich o bocadillo en papel de plata. Pocos, pero los había. Yo siempre pensaba, que si había gente que llevaba todos los días su bocadillo, no sería tan difícil preparar algo. Pero en mi caso, me pasé la mayor parte de mi vida escolar sin tomar tentempié a la hora del recreo, y llegando famélica al comedor. Sobreviví, pero hubiera preferido que me acostumbraran a desayunar algo (tampoco desayunaba nunca) y a tomar un almuerzo a media mañana. Eso si, más saludable.

Por eso me parece una buena idea que ahora los colegios programen lo que se llama el “Desayuno Saludable” que consiste en pedir a los padres que manden al colegio a sus hijos e hijas con un tentempié sano para la hora del recreo. Cada día de la semana se pide un grupo de alimentos diferentes y todos los peques deben llevar algo de ese tipo.

En nuestro caso, y creo que en la mayoría de colegios, la idea y la intención son buenas, pero luego, entre unos y otros, no tienen muy claro el tema de que algo sea “realmente saludable”.

En nuestro colegio:

  • Los lunes te piden que lleves fruta (bien) o zumo (que no es muy saludable, tiene mucho azúcar y por el transporte lo más fácil es comprarlo en brick que suelen llevar de todo además de zumo y azúcar).
  • Los martes piden bocadillos, sandwiches, saladito, pan con aceite, embutido con colines, queso, etc… Que supongo que este es el día del fiambre (que muy saludable tampoco es), porque dentro del bocadillo que señalan, se puede poner desde paté hasta nocilla si eres un poco pícara; O puede ser que lo que resalten sean los cereales del pan. En nuestro caso, que Lucy coma un bocata, o fiambre,  es muy improbable. Los colines y el queso, depende del día.
  • Los miércoles hay que llevar fruta, este es el día más saludable. Y es una suerte porque Lucy no le pone muchas pegas, mientras sea fruta que le gusta a ella, claro.
  • Los jueves es el día del lácteo. Se puede llevar yogur natural, queso, leche, etc… Pero yo he visto batidos de chocolate.
  • Los viernes es el día libre, resaltando que el niño o niña elija y que puede ser dulce. Me parece bien que “de postre” se les pueda poner algo dulce, pero entonces no es un “desayuno saludable”.

Como decía antes, la intención es buena pero las variables entre lo que piden son infinitas y depende de madres y padres que el desayuno sea realmente saludable. A esto hay que añadir la problemática de cómo come cada peque, porque Lucy lleva una temporada muy muy mala, así que voy a tener que ser muy creativa para no repetirme todos los días con las cuatro cosas que ahora quiere comerse.

Por suerte, se puede sustituir el desayuno por fruta todos los días, pero entonces el desayuno ya no se iguala entre alumnos y alumnas. Así, el viernes (día libre) alguien puede llevar un sandwich de nocilla y otro alguien un plátano, y ya no sería algo igualitario. Le veo flecos al tema.

¿Cómo podemos mejorar los “desayunos saludables”?

Creo que se debería aprovechar y mejorar la idea. Es un momento estupendo para ofrecer educación sobre alimentación, para los estudiantes, pero también para los progenitores, que somos los que preparamos ese desayuno.

Ya que han dado un paso más allá, y han pasado de no preocuparse en absoluto de los desayunos (cómo en mi época) a dar un planning a los padres, se podría presentar desayunos saludables que lo sean realmente y así dirigir más correctamente a los padres y madres.

En muchos colegios se organizan cooperativas para comprar leche, fruta u otro tipo de alimentos y todos los niños y niñas desayunan exactamente lo mismo, y me parece una buena idea. En otros se van turnando y cada familia se encarga un día de llevar fruta para todos, pero para algunas familias, que otras manos manipulen la fruta no es lo ideal. En los últimos tiempos, se nota que centros educativos, padres y madres, estamos mucho más concienciados con este tema.

Pero yendo más allá, se podría aprovechar la reunión de principios de curso para dar pautas y consejos sobre este tema, o que uno de los proyectos del curso se base en la alimentación saludable, invitar a algún nutricionista a hablar a los niños y niñas del tema… En definitiva, conducir este tema de mejor manera y más activa.

Y no quiero que parezca que en mi casa somos perfectos y que critico comer dulce. En casa comemos cosas no saludables, pero como algo fuera de lo normal. Intentamos por todos los medios que la alimentación diaria sea sana, y hay muchas negociaciones en las que si queremos dulce, primero tenemos que tomar fruta. Pero creo, que si los desayunos del colegio se presentan como saludables, todos tenemos que hacer lo posible para que lo sean porque de lo contrario pierden el sentido.

Los primeros años en el colegio se pueden aprovechar muy bien para dar una educación nutricional muy completa e inculcar unos hábitos muy saludables que acompañarán a nuestros hijos e hijas toda su vida.

¿Qué opinas?

¿Cómo lo hacen en tu colegio?

¿Se te ocurre cómo mejorar los “desayunos saludables”?

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