¡Piojos! Prevenir, eliminar y mantenerlos a raya

El año pasado tuvimos un primer trimestre terrible en el colegio con el tema de los piojos. Varias madres fuimos las que nos quejamos porque después de “fines de semana de despioje”, nuestros hijos e hijas llegaban a casa el lunes con piojos gordos como puños en la cabeza. Alguien había que se escaqueaba de esos zafarranchos antipiojos que muchas familias si realizábamos a pesar de dolores de espalda, desgaste de tiempo y dinero en productos. Y esto parece que es más común de lo que debería.

Escribiendo este post me ha picado la cabeza todo el tiempo. Odio los piojos. Tengo recuerdos de mi infancia de maratones de despioje bastante duros y para mi los primeros piojitos encontrados en la cabeza de mi hija fueron unos traumas que me tomé fatal. Aunque a base de la experiencia, me ha ido afectando mucho menos, porque al fin y al cabo, en etapa escolar parece algo inevitable y todavía nos quedan años. Por ahora este curso no han hecho acto de presencia. Crucemos los dedos.

Puedo decir que después de esto, tengo un máster en pillar piojos al vuelo antes de que pongan huevos, que ahorra mucho trabajo, y quiero compartir algunas cosillas que nos han funcionado. Pero antes, unos cuántos datos.

¿Qué son los piojos?

Son insectos, unos ectoparásitos obligados, que viven en la cabeza y que se alimentan de sangre al picar. Se transmiten por contacto directo o por compartir peines, gorros, etc… De hecho, al parecer, en la clase de mi hija los disfraces y gorros tuvieron que desaparecer después de que las madres nos quejáramos del ciclo de piojos sin fin que tuvimos. Yo me pregunté cómo no se les había ocurrido prenderles fuego antes…

Aunque si lees estudios, muchos no terminan de aceptar que el contacto por la ropa, las sábanas o las mantas ocurra. Yo esto último no lo tengo muy claro, pero tomo medidas al respecto.

Los piojos no saltan, pero se desplazan rápido en pelo seco. Hay más de 3000 clases de piojos conocidas y junto al resfriado común es una de las enfermedades más contagiosas.

Dicen los estudios, que yo soy mucho de estudios, que los piojos prefieren el pelo limpio al sucio, y el liso al rizado. Yo añado y doy fe que quitarlos de pelo rizado es mucho más complicado si hay tirabuzones preciosos enroscados unos entre otros.

¿Cuál es el ciclo de los piojos?

Los piojos ponen huevos (liendres) cerca del cuero cabelludo, que eclosionan a los 8-10 días. Hay huevos vivos (con hembrión) grises y gelatinosos que están cerquita del cuero cabelludo y que van a crecer, y otros vacíos, que no están fertilizados, que son más blancos y que están a más de 1 cm.

A la semana, los huevos fertilizados se convierten en ninfa, que no ponen huevos, y a la semana siguiente se convierten en adulto. Ahora si ponen huevos y se pueden ir de excursión a otro inquilino.

En mi opinión tienen un ciclo bastante largo y puedes atajarlo antes de que la cabeza esté llenita de estos chupópteros tan desagradables, pero hay que tener mucha constancia, paciencia y atención.

Síntomas

Puedes darte cuenta que tu hijo o hija tienen piojos porque se rascan la cabeza por el picor, pero en nuestro caso, nunca me he puesto a buscarlos por eso, ya que mi hija no se rascaba. Y es normal porque el picor puede tardar de 4 a 6 semana en aparecer, y según mis cálculos, la cabecita estaría hasta arriba de pediculosis. Una razón más para esmerarse en pillarlos antes de que cumplan un ciclo y hacer vigilancia.

Al rascarse se pueden producir eccemas con infecciones bacterianas. Algunas veces puede haber febrícula, poliadenopatías, cefalea, exantema en la nuca, malestar e irritabilidad. Vamos, que te la pueden liar pero bien estos chupadores de sangre si les dejas campar a sus anchas.

¿Cómo se trata?

Hay muchos preparados que puedes encontrar en la farmacia, con permetrina 1% en crema o loción, también con dimeticona (que es una silicona que llevan muchas mascarillas capilares), pasar la liendrera con el pelo húmedo y repetir una semana después. Y algo muy importante es NO utilizar este tipo de tratamientos si no se han encontrado piojos, no son preventivos, ni se deben utilizar “por si acaso”. Si hay piojos se aplican, si no, no. No olvidemos que por el mal uso que se ha hecho de ellos, las fórmulas cada vez tienen que ser más fuertes.

En la AEPED recomiendan ir cambiando el tratamiento en el caso de que no funcione. Podéis verlo aquí.

En algunos casos más graves existen hasta medicamentos orales para acabar con los piojos.

Nuestro sistema antipiojos

A estas edades pegan las cabecitas muchísimo para cualquier cosa, lo de respetar espacio vital con 4 años no se estila,  así que el tema de recoger el pelo no nos ha servido de nada para prevenir. Tengo que decir, que aunque hemos utilizado algún producto para prevenir el contagio como lociones o sprays, ninguno nos ha funcionado, así que no puedo recomendar nada. (Si tenéis alguna recomendación soy toda oídos)

El tema del árbol de té, aunque es muy utilizado, es algo que hemos descartado después de leer que puede actuar como disruptor hormonal en un post de Pilar de Maternidad Continuum.

Lo que mejor nos ha ido, y esto es un consejo que Marisa de Madre Estresada dio en algún momento, que a mi me pareció curioso, y memoricé para cuando llegase el momento, (gracias Marisa) es aplicar crema suavizante o acondicionador en la bañera después de lavar el pelo, y pasar la liendrera. Maravilla dónde las alla, porque haciendo esto en época de piojos cada vez que se lava el pelo, tenemos muchas probabilidades de pillar un piojo “recién llegado” que puede que ni haya puesto huevos todavía. Y si los ha puesto, con la liendrera también los pillas.

Un pequeño gesto diario que nos puede ahorrar horas de desriñone y de desgaste de dioptrías, os lo aseguro.

Al tener una detección temprana, se facilita mucho el trabajo del tratamiento posterior. No es lo mismo una cabecita con un par de piojos y liendres, que una cabeza plagadita.

Liendrera, la mejor aliada

Pasar la liendrera puede ser agotador, tanto para el que la usa como para la que aguanta con paciencia que la pasen, pero es el mejor método para pillar por banda todo bicho que haya en la cabeza. De hecho, cuando todo lo demás falla y vas pasando por todos los tratamientos porque nada funciona, lo recomendado según la AEPED en el documento que he enlazado más arriba, es utilizar la liendrera y quitarlos a mano.

Y dicen que las mejores son las que tienen las púas del peine rizadas o acanaladas. Puede que sean un poco más caras que las normales, pero ahorran tiempo y durarán muchos años.

Yo me he convertido en una experta, porque la paso muchas veces a la semana, bien pegadita al cuero cabelludo, con crema o acondicionador, con paciencia y cariño, y rezando para no encontrar nada. Y si lo encuentro, que por favor sea un recién llegado.

Un truquito adicional es utilizar la “luz de los cuentos” para echar un vistazo antes de dormir. Para mi es un buen momento porque el toqueteo en la cabeza les relaja, más de una vez se ha quedado dormida, y puedes ver de manera clara y tranquila si la liendrera no ha realizado su trabajo. Esto no hace falta hacerlo todas las noches, pero conviene tenerlo en cuenta en épocas de piojos como el otoño y el verano

¿Qué más hacemos cuando hay piojos?

Utilizamos un tratamiento adecuado, evidentemente. Pero también hay que pasar la liendrera. No quiero ser pesada, pero la liendrera es importante.

Sábanas, mantas, almohadas… Los piojos sobreviven 24 horas fuera de un cuerpo y si lavamos a 50º terminamos con ellos. Yo cambio las sabanas, las toallas y el textil que hay en el sofá.

¿Y si no tengo tiempo?

Existen peluquerías especiales en las que certifican que han dejado la cabeza de tu peque libre de pediculosis. No son baratas, pero pueden ser de gran ayuda si el tema se ha salido de madre, no tienes tiempo, o quieres librarte de estos bichitos de manera más cómoda.

A mi me parece una gran idea, siempre y cuando al llegar al lunes al colegio no los pille de nuevo, porque es una faena y te puedes arruinar.

¿Cómo actuar en el colegio?

Se supone que niños y niñas pueden y deben ir al colegio aún teniendo piojos (según la directora de nuestro colegio y la AEPED). Realmente, pueden ir una vez que el tratamiento se ha iniciado. Y es que no todo el mundo puede permitirse dejar a los peques en casa hasta que los piojos desaparezcan, aunque el curso pasado yo tuve serias ganas de no llevar a mi hija al colegio hasta que en el grupo de whatsapp de la clase dejasen de decir que había piojos.

Cuando localizamos bichitos, tenemos que ser responsables y ocuparnos de las cabecitas que tengamos en casa. Aunque esto parezca de recibo, no todas las familias lo tienen claro y el tema de los piojos puede convertirse en un bucle infinito para el resto.

Algo muy importante es avisar a los demás padres y madres y también a la profesora para que actúen desde el colegio. Y en el caso de que el tema persista y sea exagerado, no dudéis en ir a hablar con dirección si fuese necesario.

Es verdad que cada vez que recibes un whatsapp con un “revisad cabezas” te da un vuelco el corazón y te comienza a picar todo, pero se agradece la sinceridad y solidaridad. Nadie juzga, nadie acusa y no se les dice a los peques “fulanita o fulanito tiene piojos”, eso es muy importante.

Un truco para retenerlos

Y no me refiero a retenerlos porque amamos a los piojos y queremos que se queden en casa, si no para evitar propagación y contagios.

Alguna vez ha pasado que ha habido una alarma de piojos a horas intespectivas, o he descubierto un piojo a una hora en la que ya no puedes ponerte con tratamientos o directamente no tienes producto. Creo que eso nos ha pasado a todo el mundo alguna vez.

Y en estos casos, mi conciencia no me permite hacerme la loca hasta el día siguiente, por el resto de peques de la clase, y por mí misma, que dormimos cabecita con cabecita.

En estas ocasiones aplico mascarilla capilar con dimeticona. Importante que la lleve, porque las hay que no la llevan (puedes mirar los ingredientes). Yo tengo una específica para estas ocasiones guardada, porque la dimeticona (que es una silicona) no se lleva bien con el pelo rizado ni con el #curlygirlmethod y la evitamos.

La aplicamos en el cabello, tanto ella como yo, por la noche y la dejamos hasta el día siguiente que empecemos con un tratamiento antipiojos. Por supuesto, coleta o moñitos, pelo recogido. La dimeticona los ralentiza y no permite que salten, y ya adelantamos algo de trabajo para después, porque te los encuentras muertos o moribundos. Pero recalco que esto NO es un tratamiento, solo es un parche en un momento desesperado.

Yo me tomo el tema de los piojos muy en serio, pero es importante no culpabilizar a nadie. Los piojos tocan y ya está, no regañemos a los peques por esto ni ejerzamos presión sobre ellos. Los tratamientos ya son suficientemente duros (pasar liendrera, tener producto en el pelo, despioje manual y estarse quietitos), como para hacérselo más complicado.

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Bibliografía:

https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/pediculosis.pdf

https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/piojos