#PataditadelDía: ¿Ropa de Niña?

Ya conté que nuestra hija no lleva pendientes, nos parece innecesario e incluso peligroso. Pero también es sexista. Mi hija no tiene que llevar pendientes para que todo el mundo sepa que es una niña. Ni deberían mirarle las orejas para ver si le tratan de una manera o de otra, que es lo que todo el mundo hace.

Y esto podemos extrapolarlo a la ropa: primero intentan identificar qué sexo tiene mi bebé, para tratarle en consecuencia. Y no solo las personas adultas, los niños y niñas también lo hacen.

El día de marras, Lucy vestía unos pantalones a cuadros azules, naranjas, rojos y blancos y una camiseta naranja con un gato. Colores, a mi parecer, unisex. Como todos.

Outfit de el día de marras. 17 meses.

Un padre dice a su hijo que juegue con el “nene” a la pelota y al llamar a Lucy por su nombre, se sorprende y te hace saber que le extraña porque “parece un niño”. No vuelve a repetir a su hijo que juegue con la “nena” a la pelota, la excluye del juego directamente. Debe ser que la pelota no es un juego de niñas.

En ese parque Lucy quería “hacerse amiguita” sin mucho éxito de 2 niñas más mayores que ella. Ambas tendrían unos 5 años y es una diferencia grande como para que jueguen con ella, es comprensible. Pero una de ellas si le hacía caso, trataba a Lucy con delicadeza e incluso le acariciaba la carita. La otra no solo le ignoraba, si no que le miraba con desprecio.

En mi papel de madre protectora me di cuenta, y aunque son niños, no me gusta que traten así a Lucy por lo que intenté distraer y jugar con ella a la pelota para apartarnos, ya que visiblemente sobraba en el juego de las dos niñas mayores.

Pero Lucy insistía en estar con ellas, y además quería un bolo que la niña más arisca le mostraba incitándole a pedírselo para luego negarlo, o tirándolo al suelo y cuando Lucy se acercaba, lo recogía con rapidez arrancándoselo prácticamente de las manos.

¡Mi pobre niña inocente!

Más de una mirada fulminante le eché a esa niña, que ella notaba pero ni se inmutaba y seguía. Además mandaba y mangoneaba a la dulce niña que trataba a Lucy como a un ser humano.

Pero ¡sorpresa! Ambas niñas durante su juego se cambiaban el nombre y la niña arisca se ponía el nombre de mi hija (debía ser su favorito) y en un intento de acercamiento le dije que mi hija se llamaba así.

La cara de la niña arisca fue muy extraña, una mezcla entre sorpresa y admiración. En cuanto supo que Lucy era una niña, porque evidentemente debía pensar que era un niño, cambió radicalmente su trato hacia ella. Incluso le ofreció el bolo que antes guardaba con tanto recelo. Menos mal que después de tanta negación, mi hija le dijo que se metiera el bolo en el culo, que ya no lo quería. ¡Esa es mi niña!

A mi ambos hechos además de sorprenderme, me preocupan. No entiendo que nadie trate a un bebé de manera diferente según su sexo. Evidentemente ese padre sin darse cuenta (o si) está enseñando a su hijo a diferenciar con quién puede o no puede jugar por su género, pero que una niña de 5 años, tenga unos estereotipos ya tan marcados (pendientes, pelo, ropa…) que le hacen marginar a un bebé de 18 meses y que su actitud cambie cuando descubre que el sexo de mi hija no es el que creía, me da mucha pena y al mismo tiempo miedo.

¿Dónde ha quedado eso de jugar todos con todos?  ¿Por qué esa diferencia de trato a un bebé que no entiende de género y lo que quiere es jugar? ¿Por qué esa segregación?

A veces pienso que la culpa es mía por no entrar en el rebaño, por utilizar ropa heredada de los primos varones de Lucy… Cuando le compro ropa a ella, tampoco se la compro rosa y con volantitos. Le compro ropa normal, de la sección de niña (o de la de niño si nos gusta por supuesto) y también le confunden con un “nene”.

Lucy vestida con ropa de la sección de niña. También fue confundida con un niño. 17 meses.

El problema no soy yo, ni la ropa de mi hija. Yo noto el cambio de comportamiento hacia ella porque se equivocan con el sexo. Si no se equivocaran en un principio, yo no sabría que si la invitan a jugar a la pelota es porque piensan que es niño, y cuando saben que es niña, le retiran la invitación.

Tampoco sabría que una niña de 5 años cambia de parecer radicalmente cuando mi hija ya no es un niño para ella.

Si vistiera a mi hija con lo que la sociedad entiende como ropa de niña, no sufriríamos ese trato porque nadie se confundiría. Mi hija estaría diferenciada a la legua y con un cartel luminoso que diría: “soy niña”. ¿Es tan necesario? ¿Hay que cambiar la manera de hablar a un bebé dependiendo de su sexo? ¿De verdad?

Y esto no son hechos aislados para nada.

¿Qué debería hacer?

¿Vestir a mi hija acorde con lo que la

sociedad admite como “ropa de niña”?

Que yo claudicara y vistiera a mi hija siempre con falda o de rosa, que tuviera pendientes o el pelo largo no cambiaría el distinto trato que noto hacia Lucy cuando “es niño” o cuando “es niña”. Seguiría existiendo y ese es el problema.

Puede que otra niña en otra parte del mundo le encante jugar con la pelota (igual que a Lucy) y no la inviten solo porque es niña y ese juego “no es para ella”.

Puede que algún niño quiera jugar con unas niñas que le niegan su compañía porque no es como ellas.

¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijos e hijas?

Lucy no entiende de sexos. Solo quiere jugar. 17 meses.

¿Y si a ella le gustan esos colores? ¿Si le gusta vestir con “colores de niño”? Lucy sabe lo que le gusta y lo que no, y si no quiere ponerse algo o prefiere otra cosa te lo dice. Suele elegir los zapatos que se pone y tiene opción a elegir entre varias camisetas a veces.

¿Y si a Lucy le gusta jugar con “juguetes de niño”? Le encanta jugar con coches y pelotas.

Me niego a quitar “ropa o colores de niño” del armario de Lucy. No pienso prohibir a mi hija jugar con un “juguete de niño” si a ella le gusta.

Y es lo que pienso enseñarla: Todos los niños y niñas son iguales, y pueden jugar o vestirse con lo que quieran.

Que la gente se confunda bueno, nos pasa vistiendo “de niño” o “de niña” a diario. Todo el mundo tienen tan interiorizado el tema de los pendientes, del pelo largo y de los colores, que hasta que esos estereotipos no desaparezcan, es lo que nos toca vivir. Pero, ¿tratarla diferente, discriminar, excluir o marginar? ¿Estamos locos?

La #Pataditadeldía: va dirigida a los adultos, que enseñan a los niños a diferenciar y discriminar a los demás por su género o su ropa. A esta sociedad que inculca unos estereotipos innecesarios e injustos solo para saber de antemano cómo deben tratar a un individuo o individua, sin tener en cuenta sus deseos o gustos y su libertad para decidir sobre ellos mismos sin que nadie los margine.

 

 

 

 

 

 

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#PataditadelDía: Justificando Nuestra Crianza

Me encuentro a muchas mamás y muchos papás que sienten que tienen que justificar la manera que han elegido de criar a sus hijos ante familiares, amigos, médicos y la sociedad en general, porque todo el mundo tiene opinión al respecto y no se la guardan.

Yo misma me he sentido así en más de una ocasión porque cuando te sales de “lo normal”, (entendiendo cómo “normal” la manera de criar bebés desde hace 50 años), todo el mundo piensa que eres “una moderna”, que tienes pájaros en la cabeza, que lees demasiado o que incluso haces lo que otros te dicen que hagas.

Durante todo el embarazo estuve leyendo (y todavía sigo), estudiando, investigando sobre lactancia, alimentación autorregulada (BLW), colecho, movimiento libre, porteo, etc… para informarme y decidir qué era lo mejor para nuestra familia. Es contradictorio que tengamos que estudiar sobre qué es lo normal y natural, porque con tantos accesorios se nos ha olvidado y hemos confundido las necesidades reales que tiene un bebé para ser criado. Es gracioso porque la crianza natural es mucho más antigua (así que poco de moderna), más sencilla porque deja que tus instintos fluyan mejor y sobretodo no necesita casi apoyo material, ni gastos, ni preparación.

Durante todo este tiempo me he visto a mi misma dando datos, justificando y derribando mitos sobre la crianza qué nosotros hemos elegido por sentir que en muchos momentos se me juzgaba, ridiculizaba y desmerecía con desinformación y mentiras de esas que están tan arraigadas que se dan como ciertas. Por los comentarios de algunos y algunas, por no dar biberón, no hacer purés a mi hija o dormir con ella, parece que soy una vaga que lo que no quiero es “molestarme”.

Juzgar3

Al principio estaba muy abierta a explicar y dar a conocer lo que yo había descubierto, ya que me parecía interesante que el resto también conociera y entendiera por qué hacíamos las cosas de esa manera, pero llegado a cierto punto es agotador dar explicaciones e intentar que otra persona entienda que no eres una loca que das trozos de comida a tu hija, por seguir dando el pecho más de 6 meses o que no queremos separarnos de ella innecesariamente, cuando todo lo contrario es “lo normal”, “lo que todo el mundo hace” y de “sentido común”.

Han llegado a quitar mérito e importancia a nuestra lactancia y a la leche materna diciendo incluso que no es tan buena como la leche artificial, o que doy el pecho porque no trabajo fuera de casa; Cuando cuentas que muchas mujeres siguen dando el pecho mientras trabajan te tachan de mentirosa (verídico) al mismo tiempo que notas en su cara un cortocircuito por dar información nueva a la que no tenían acceso porque no les interesaba ya que utilizaban la antigua como justificación.

Ahora que Lucy tiene más de un año estoy “casi” preparada para escuchar comentarios opinando sobre dar el pecho a una niña que ya anda. Lo que no tengo claro es el tono de mi respuesta.

Pero oye, que te dicen que la leche materna no es mejor que la artificial, que mi hija no va a salir de la cama hasta los 18 años por hacer colecho, que es mejor llevarles a la guardería porque se inmunizan y se espabilan, que haciendo BLW mi hija no come nada y así cien cosas más con una seguridad, una certeza y una vehemencia dignas de admiración para no tener ni puñetera idea de lo que están hablando.

Me pregunto cómo sería, si la gente que cría a sus hijos con la inercia de lo que hicieron nuestras generaciones pasadas más cercanas, que apenas se preguntan sobre el por qué, el cómo y el cuándo de su manera de alimentar, dormir, bañar e incluso hablar a sus bebés tuvieran que dar tantas explicaciones de por qué hacen las cosas de la manera en que las hacen, con la misma asiduidad y firmeza que los que hemos elegido otro tipo de crianza. Además de sufrir un desgaste importante, como el que sufro yo cuando debo debatir cosas absurdas, me pregunto si sus argumentos serían válidos, tendrían pruebas y conclusiones científicas o incluso si estarían avalados por organismos médicos oficiales.

También me pregunto si realmente saben por qué hacen las cosas como las hacen, siguiendo esos hábitos inculcados y si alguna vez se han preocupado de buscar información como yo he hecho para razonar por qué hago las cosas como las hago.

Da la sensación de que a mi se me ridiculiza más por mi forma de crianza aún dando explicaciones, que a otras personas que ni siquiera saben darlas porque no se han parado a pensar por qué lo hacen así, pero cuyas prácticas están más generalizadas.

Vivimos en la era de la información. Todo el mundo tiene internet en la palma de la mano y yo no puedo evitar googlear cuando tengo una duda, cuando no recuerdo algo y con razón de más cuando es algo relacionado con la crianza de mi hija. ¿Por qué no hace todo el mundo lo mismo?

Sinceramente no me gusta la desinformación, no me gustan las afirmaciones u opiniones sin datos, no me gusta la gente irrespetuosa que no comprende que puedas hacer las cosas de manera diferente. Y por otro lado es muy triste que haya que justificar la lactancia prolongada, la alimentación autorregulada y demás elecciones de crianza.

¿Que pasaría si cada vez que me preguntan algo sobre mi estilo de crianza yo hiciera lo mismo sobre el suyo?

¿Que tal si en vez de criticar al resto intentamos averiguar por qué criamos a nuestros hijos como lo hacemos?

¿Por qué no dejamos de juzgar desde la ignorancia y estamos abiertos a explicaciones?

La #PataditadelDía va para todos aquellos que juzgan, critican y ponen en duda el estilo de crianza del resto desde la ignorancia y que nos obligan a justificar nuestra crianza con más explicaciones que si estuviéramos en un exámen, para luego poner en duda también esas explicaciones. Es completamente agotador y entramos en bucle. Si preguntas y luego no vas a ser capaz de razonar mi respuesta por favor, no preguntes.

PATADITA DEL DÍA: Enmadramientos, Mamitis, Papitis y otras lindezas…

No me gustan estos términos, porque se utilizan siempre de manera despectiva, en forma de insulto… ¡Cómo si fuese malo que tu bebé te quiera y se sienta seguro contigo! Y sobre todo me fastidia que lo utilicen dirigiéndose a mi hija.

¿Por qué en esta sociedad está tan mal visto que un bebé se extrañe y llore cuando está en brazos de alguien desconocido o que no es su madre? ¿A un adulto le gustaría que le dejasen en brazos de alguien que no conoce, a cargo de su seguridad? ¿El adulto no protestaría?

Es normal que un bebé proteste (llorando, porque no puede de otra manera) ante una circunstancia parecida.

Para empezar los bebés no son tontos y no necesitan estar con otras personas a parte de sus padres, y no tiene que apetecerles estar en brazos de alguien que no conocen, irse con alguien con quien no tienen confianza o besar a alguien si no les apetece.

 

Me fastidia además profundamente que mucha gente, mientras tu hija llora porque quiere irse con su madre, intenten sin éxito calmarla, (porque lo que le pasa es que no quiere estar ahí, así que es absurdo), y mientras te digan que tu hija está enmadrada… Y ya cuando insisten en tenerla en brazos en vez de hacer lo que la niña pide con llantos, es la repanocha.

No consigo comprender de quién pretenden que un bebé tenga apego: ¿De la vecina del quinto? ¿Del familiar que nunca ve y le pide besos? Es inaudito. Si está todo el día con su madre y su padre, su madre la alimenta, su padre le cambia los pañales y juega con ella… No esperes llegar tu y besar el santo si la niña no te conoce. Respeta a la niña y gánate su confianza igual que harías con cualquier otra persona.

Y ya cuando sueltan aquello de tenéis que dejarla con otras personas para que se acostumbre… La niña está con otras personas con su padre y su madre delante que son las figuras que le dan seguridad. No hay que dejarla con nadie si no hay necesidad de ello, porque mi hija no nos molesta en absoluto y preferimos estar con ella, que para eso la hemos parido.

¿Alguien entiende la fijación por querer quedarse a un bebé de dos o tres meses y pedir expresamente que no esté la madre o el padre? Yo desde luego no lo entiendo y me molesta porque no se que tiene que hacer nadie con mi niña sin que yo esté presente. Sea lo que sea, lo pueden hacer conmigo delante porque dejo que la cojan y le den besos, mientras ella quiera y no se queje.

Mi hija no reacciona igual con todo el mundo, los hay que le caen mejor y los que le caen peor. No todos los días está de buen humor, o esta cansada, o ha dormido poco y no tiene el chichi pa´farolillos. Pero igual que yo, igual que su padre, igual que cualquier persona.

 

Lucy con Papitis y sintiendose muy segura en los brazos de Súper Papá

Lucy no puede decirme si alguien le cae fatal, que está en su derecho y tiene personalidad como para decidir. Imaginaos que no podéis hablar y os dejan toda la tarde con alguien que os cae mal, o que no acabáis de tragar. Y encima esa persona os quiere achuchar y besar…

He llegado a la conclusión de que cuando una persona dice que tu bebé tiene mamitis, (que además siempre suele decirlo mientras te la devuelve y con una mueca), realmente lo que le pasa es que está sufriendo rechazo: el bebé ha decidido que no quiere estar con esa persona, no le gusta o le incomoda, y quiere volver a brazos seguros y más de su agrado. Y el rechazado sabe perfectamente que el bebé no le traga, pero como es pequeño, no habla, ni puede defenderse, pues le atacamos y le decimos cosas feas. Y a su madre también ya de paso.

La gente que utiliza ese tipo de palabras, las utiliza para dañar, insultando y despreciando. ¡Qué bonito y qué valiente meterse así con un bebé que no puede defenderse!

La #PataditadelDía va para esas personas que no entienden que:

  • Un bebé no es un juguete: ni se deja ni se presta. (Frase de Súper Papá)
  • Un bebé es una persona, con sentimientos, gustos, preferencias… Que no puede expresarse hablando y debemos estar pendientes de sus señales (llorar, quejarse, etc…) para descifrar lo que quiere y respetarlo.
  • Si un bebé llora en tus brazos, no insistas en retenerle aún viendo que se revuelve como una anguila y devuélveselo a su madre/padre coño.
  • Los términos “enmadramiento”, “mamitis”, “papitis” y demás, son hirientes, despectivos y falsos. Un bebé que quiere estar con su madre/padre no está enfermo: es normal.
  • Que un bebé sea un bebé, no le obliga a que todo el mundo le guste y le caiga bien. De hecho, puedes no gustarle igual que a ti no te gusta el cartero o el camarero del bar de la esquina.

  

Estamos tan acostumbrados a manejar, ordenar y mandar sobre los niños que no nos damos cuenta que anulamos sus derechos y sus deseos, como si no fuesen personas.

Un poquito de empatía y respeto hacia el apego de un bebé y su madre, hacia los deseos y necesidades de los bebés. No queramos que los niños crezcan tan rápido y sean tan independientes, y entendamos principalmente que necesitan a sus padres y que si quieres ser parte de su tribu, tienes que ganártelo.

Y con frasecitas despectivas no nos ganas.

¿También te han dicho que tu bebé tiene Mamitis/ Papitis?

¿Cómo contestas?

PATADITA DEL DÍA: Profesionales que niegan las estadísticas.

Está muy feo mentir. Está muy feo sacar datos de “no me acuerdo qué web” y decir que esos datos están exagerados o que incluso son falsos, sin ni siquiera comprobarlos. Aún más feo está escribir un post sobre ello dando información errónea al respecto cuando tienes una web de maternidad dirigido a embarazadas porque eres matrona, porque deberías ser profesional y dar datos fiables.

No se puede decir que es mentira que en España el 90% de las mujeres dan a luz en litotomía cuando solo hay que ir a la página del Ministerio para comprobarlo. Vale, no es el 90%. Es el 87,4%.

Pero lo que más me fastidia, no es que se esté desinformando a mujeres que en un corto espacio de tiempo tendrán un parto (que me fastidia y mucho), si no que se de a entender que esas cifras son falsas y están exageradas (que no son falsas ni están exageradas) porque se quiere meter miedo a las mujeres. ¿Qué ganaría nadie metiendo miedo a las mujeres embarazadas españolas sobre sus partos? ¿No será que muchos profesionales no dan información veraz? En este país se obvian las estadísticas y se esconden (muchos hospitales ni siquiera las facilitan), pero cuando sale el informe con unos resultados innegablemente nefastos, se ignoran, se niegan y además, se dice que los blogs y webs que hablan sobre ello, lo hacen para meter miedo a embarazadas.

No hace falta inculcar temor porque para empezar, la mayoría de las embarazadas ya tienen miedo al parto por las historias que las mujeres se cuentan entre ellas. Muchas tienen un recuerdo horroroso por algún tipo de intervención medica, porque en España todavía gusta mucho lo de intervenir, y según las estadísticas, innecesariamente en muchas más ocasiones de las que se debiera. Así que el boca a boca del cliente/paciente en este caso, deja entrever el tipo de trato que tienen muchas mujeres y hace temer la hora del parto a muchas y tener pánico a otras, ambas cosas contraproducentes a la hora de dar a luz.

Y es que este informe y estas estadísticas que son un retrato de los partos en España debieran provocar en los profesionales del sector una introspección:

  • Rasurado del Periné: 84,5%. El rasurado perineal ocasiona erosiones cutáneas que pueden dar lugar a la colonización de microorganismos, además de las molestias, malestar y prurito que ocasiona en las mujeres. En la evidencia disponible no se encuentran pruebas o razones que sostengan esta práctica que se ha venido realizando en la creencia errónea de que disminuía el riesgo de infección.
  • Enema: 78,6%.  No existe evidencia que apoye el uso rutinario de enemas al inicio del parto, práctica que se ha venido administrando durante años suponiéndole ciertas ventajas que han sido puestas en cuestión y que incluso se han esgrimido inconvenientes y riesgos asociados. La revisión de la evidencia muestra que la utilización de enemas no reduce las tasas de infección materna o neonatal, ni las dehiscencias de la episiotomía, y tampoco mejora la satisfacción materna.
  • Durante la dilatación facilitar deambular y elegir posición: 72,8%.: La libertad de movimientos permite adoptar posiciones que alivian el dolor y mejoran el bienestar de las mujeres así como su sensación de control. La libre deambulación de las mujeres durante el periodo de dilatación se relaciona con una menor necesidad de uso de fármacos oxitócicos, analgésicos y de intervenciones obstétricas como fórceps o cesáreas, respecto a aquellas mujeres que permanecieron en posición de litotomía.
  • Durante la dilatación permitir la ingestión de líquidos y alimentos: 71,8%. No hay evidencia que avale su restricción durante el trabajo de parto; por el contrario señala que la restricción de líquidos y alimentos a la madre por tiempo prolongado puede producir deshidratación y cetosis.
  • Durante la dilatación no colocar vía venosa periférica profiláctica de rutina: 31,1%. La deambulación también podría acortar la duración de la primera fase del parto. Sin embargo, las prácticas asistenciales al uso (monitorización, vía intravenosa, analgesia neuroaxial, etc.) limitan las posibilidades de las mujeres para poder deambular durante la dilatación y adoptar distintas posiciones diferentes al decúbito.
  • Amniotomías o amniorrexis realizadas: 46,6%. Se apunta respetar el proceso normal de rotura espontánea de membrana para evitar posibles complicaciones y efectos adversos como aumento del riesgo de infección o aparición de patrones anormales.
  • Partos con hoja de partograma cumplimentado totalmente: 52,1%
  • Partos vaginales en los que se ha mantenido la posición de litotomía durante todo el expulsivo: 87,4%. Se puede considerar que actualmente la posición habitual durante el período expulsivo continúa siendo en litotomía o decúbito supino, más favorecedora del trabajo del profesional que de la madre. No se alcanza el estándar deseado, y probablemente, puede ser indicativo de la dificultad que supone el cambio de rutinas adquiridas.
  • Partos vaginales en los que se ha realizado la maniobra de Kristeller: 26,1%. Aunque al parecer se trata de una técnica en desuso eliminada de la práctica habitual, se puede comprobar que lejos de haber desaparecido, esta maniobra se sigue realizando en una alta proporción de maternidades. De ahí la necesidad de continuar el seguimiento de su utilización en los partos de cada hospital.
  • Episotomías en partos eutócicos: 41,9%

En todos estos casos, y en otros muchos que aparecen en el informese recomienda llevar a la práctica las recomendaciones de la EAPN, e incluirlas actualizando protocolos ya que las cifras se alejan del estándar recomendado. Si tenéis un rato, echad un vistazo, porque es muy interesante.

Quiero hacer un inciso importante respecto a la epidural y lo que dice al final de la página 23 el informe (por si alguien quiere comprobarlo):

El uso de la analgesia epidural se encuentra en niveles muy altos con un 72,2%, y obedece no solo a las indicaciones clínicas, sino que también está influido por la oferta originada desde los servicios sanitarios y su reflejo en la demanda de las gestantes. Conclusión: Llevar a la práctica las recomendaciones de la EAPN. Incluir estas recomendaciones actualizando los protocolos. Este alto porcentaje de uso de analgesia epidural, muy alejado de la recomendación de la EAPN, sugiere que desde atención primaria no se hace el énfasis suficiente en la información a las usuarias, y desde la atención hospitalaria no se ofrecen suficientemente otros métodos alternativos para el manejo del dolor, aunque se mencionen en el 67% de los protocolos; aspecto que debería ser contrastado para conocer la accesibilidad real y la diversidad de métodos y técnicas que se ofertan en los hospitales, tras la adecuada información y preparación prenatal. También indica cierta invisibilidad o desconocimiento sobre los riesgos y consecuencias para la madre y la criatura, durante el parto, en el posparto y la lactancia.

Protocolos que INCLUYEN TODAS LAS RECOMENDACIONES de atención al parto normal: 15,5%

En conclusión: Las recomendaciones que el Ministerio de Sanidad recopiló en la Estrategia de Atención al Parto Normal son ignoradas sistemáticamente en los hospitales españoles todavía. Y no solo eso, si no que no informan a las mujeres embarazadas correctamente sobre la medicalización e intervención de los partos y esto es un fallo muy gordo de la preparación al parto de este país. Es muy necesario e importante hablar a las mujeres del proceso fisiológico natural, de lo que su cuerpo es capaz de hacer. Y luego ya hablar de medicalización e instrumentalización y cuando es completamente necesaria y con datos reales. En vez de empezar la casa por el tejado hablando de donde te ponen la epidural y dar información a medias…

Si estas embarazada yo no te diré que tengas miedo. Te digo que te empapes, que leas, que busques información, que sepas lo que es necesario y lo que no es necesario en un parto según la Estrategia de Parto Normal, que te dejes llevar por tu instinto y que vayas más allá. Que te preocupes por conocer el protocolo de tu hospital y que si no te gusta, te cambies a otro. Que sepas cuales son tus derechos y que realices y presentes tu Plan de Parto. Pero sobre todo, que te empoderes, que confíes en ti misma, que tu cuerpo esta diseñado para dar a luz y puedes hacerlo. Que la matrona debe estar a tu lado sirviendo de apoyo si necesitas algo y el obstetra (ob stare= estar a la espera), solo debe intervenir cuando sea estrictamente necesario, porque una mujer necesita tranquilidad durante su parto, no espectadores ni intervenciones innecesarias.

La #PataditadelDía va para esos profesionales que se emperran en taparse los ojos. Aunque ellos sean muy buenos en su trabajo y respeten las indicaciones de la OMS y la Estrategia de Atención al Parto Normal, los hay que se las pasan por el arco del triunfo, y con estas cifras, no se puede negar que algo se sigue haciendo mal. Señoras, señores, queda mucho por hacer y el camino no es negar lo que se hace mal, es intentar remediarlo. 

Atención Parto Normal