LA PRIMERA VEZ QUE TE VIMOS- UN AÑO DE LA PRIMERA ECOGRAFÍA

Parece mentira. Hace un año tenías 12 semanas, eras del tamaño de una ciruela, y aunque yo había tenido síntomas, nauseas, mareos y una prueba de embarazo positiva no me terminaba de creer que estuviese embarazada.

Cuando Súper Papá y yo entramos a la consulta del obstetra sabíamos que íbamos a verte y estábamos nerviosos, pero nunca nos imaginamos la nitidez y la claridad con la que te veríamos.

Después de las preguntas rutinarias me acosté en una camilla, apagaron las luces y encendieron un monitor enorme, de por lo menos 32″, y en ese momento tuve la sensación de que no iba a aparecer nada. Me estremecí por un momento y pensé: “¿Y si no estoy embarazada?” Estaba allí y todavía no me lo creía.

Pusieron el aparato en mi tripa y allí estabas. Con Súper Papá al lado cogiéndome la mano y muy emocionado te vimos por primera vez, tan chiquitita (todavía no sabíamos que eras niña), pero en la pantalla aparecías enorme. Dabas votecitos de un lado a otro feliz de estar en el útero de tu mamá. Tu corazón latía tan fuerte… Y yo por fin lo creí, te vi y pensé que había un ser vivo precioso creciendo dentro de mi.

A Súper Papá y a mi se nos saltaban las lágrimas y no podíamos apartar los ojos de ti. Ese ratito que te vimos fue tan especial y emocionante que cuando lo recordamos revivímos aquella felicidad de nuevo.

La obstetra tomó muchas mediciones para el triple screening y estaba perfecto, y el cribado prenatal era de riesgo bajo. El único pero, fue que yo tenía la placenta previa posterior, pero buscando información supe que según creciese mi útero, ella sola se iría desplazando, o al menos eso deseaba. Los primeros análisis que me hicieron estaban bien.

Cuando salimos de la consulta nos abrazamos y nos besamos. ¡Que bonito fue todo! Fue muy gracioso cuando ambos dijimos que en un momento de la ecografía habíamos visto tu perfil y eras igualita que Súper Papá. Todo el mundo decía que eso era imposible, pero los dos lo vimos y no se nos quitaba esa imagen de la cabeza…

Te esperábamos y queríamos que estuvieras bien. Ya te queríamos tanto… Y cada día te queremos más.

primera ecografía 12 semanas

¿Cómo recordáis vuestra primera ecografía?

The Best Matrona Ever

Cuando hay que contar cosas buenas de una Matrona, también se cuentan. No me vayan a tachar de radical y que solo crítico y cuento lo malo. También hay cosas buenas de vez en cuando.

El otro día fui a la última visita de la Matrona de seguridad social. Conocí a otra nueva, la #buenamatrona, creo que la quinta matrona ya, pero esta vez  salí con el deseo de que hubiese sido la primera y única.

Después de mirar los últimos análisis, la última ecografía, pesarme y las demás preguntas de rutina, me preguntó lo que todas, si estaba acudiendo a las clases de preparación al parto. Las que me sigáis ya sabéis que la matrona de esas clases deja mucho que desear, por no decir que es tonta del culo, pero si no lo sabéis lo podéis leer aqui; Así que la contesté y le di las razones: que yo quiero un parto natural y que esa señora se rió de mi, y me hacia comentarios directos hirientes y nocivos y que ni Súper Papá ni yo quisimos volver a verla el pelo. Se extrañó mucho porque la buenamatrona tenía entendido que la otra era Pro Parto Natural, pero no le dio más vueltas, ni preguntó más. Lo que si me dijo era que ella estaba muy a favor del parto natural incluso de los partos en casa. Yo pensé: ¿esta señora me miente o dice la verdad? Muchas parece que si, pero luego para nada…

decalogo de la buena matrona

Pero según hablaba, parece que si. Me dijo que aguantase dilatando en casa, con poca luz, con contracciones cada 5 minutos por lo menos durante tres o cuatro horas antes de ir al hospital, que las que la habían hecho caso llegaban al hospital prácticamente dilatadas y el expulsivo era rápido, que ella me recomendaba el de Torrejón muchísimo porque no había oído nada malo y que incluso si llegaba sin estar dilatada,te dejan dilatar tranquila porque tienen instalaciones para ello. Que duele, porque duele, pero que ella es partidaria de no poner epidural para que no se ralentice el parto (yo aquí ya flipaba) pero que si veía que la necesitaba, que no pasaba nada, que para eso estaba, aunque me mencionó las inyecciones de agua y el óxido nitroso, la bañera y las duchas como método analgésico alternativo (yo aquí estaba en una nube…).

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¿Buscamos quedarnos embarazados?

Sobre ese tema hay diversas teorías y respuestas.

Para mi “buscar” es intentarlo durante un tiempo. Nosotros tuvimos la suerte de ponernos a ello y quedarnos en seguida. Muchas parejas no tienen esa suerte y nosotros fuimos muy afortunados. Por eso para mi, no fue una búsqueda, fue una sorpresa porque no creía que tardásemos tan poco. Pero Super Papá lo sabía antes que yo… ¡Manda narices que el lo supiese antes que yo! Y para él si lo buscamos. Cariño mío, no nos dio tiempo ni a buscarlo.

En Enero ya lo estuvimos hablando y cuando ese mes volví a tomarme la píldora anticonceptiva, Super Papá mostró su descontento diciéndome que no me tomara nada, que dejáramos que la naturaleza siguiera su curso… Me sigue haciendo muchísima gracia esa frase…

En Febrero empecé a ir a una ginecóloga muy buena para que me hiciese una revisión completa. Antes de ponernos a ello, no costaba nada comprobar que estuviese todo bien y de paso preguntar cómo dejaba las pastillas y cuánto tardaría en poder quedarme embarazada, por esa leyenda urbana que dice que si llevas mucho tiempo tomando la anticonceptiva, (yo llevaba más de diez años), tardas más en quedarte embarazada e incluso tienes problemas y he aquí el quid de la cuestión: La doctora me dijo que hasta que mi cuerpo se limpiase, por lo menos 6 meses, por lo que yo confiada calculé que me quedaría embarazada en Agosto más o menos. En la revisión todo estaba muy bien y le dije a Super Papá que el horno estaba preparado para el bollo.

El 4 de Marzo me vino la regla normalmente, ni me dolió más ni menos y ya no tomaba la pastilla.

Todavía no vivíamos juntos así que aprovechando que él se acababa de mudar a un piso nuevo, yo también me mudé. Prácticamente nos mudamos al mismo tiempo, el 15 de Marzo estaba prácticamente acoplada.

Dos días antes y en plena mudanza acudimos a una presentación de un libro con algunos amigos, cenamos fuera y esa misma noche, la primera vez que me quedaba oficialmente en mi nueva casa me levanté fatal en plena madrugada, muy mareada… y acabé vomitando. ¡Vaya manera de estrenar mi nueva casa! Super Papá me escuchó y se levanto a agarrarme la cabecita mientras yo echaba la primera papilla… ¡Qué malísima me puse!

Pensamos que había comido algo en mal estado, porque beber alcohol tampoco había bebido para vomitar… El día siguiente estuve fatal, con malestar y tirada en el sofá. Super Papá fue a comprar habituallamiento y me compró una rosa… Es un amor… Recuerdo que me preocupaban las cajas de la mudanza que tenía que colocar. Y ahí se quedó la cosa…

El resto del mes de marzo seguí yendo a mi antigua casa para recoger cosas, y me mareaba y me encontraba fatigadísima. Super Papá iba recopilando estos datos sin decir absolutamente nada…

Sobre la semana del 1 de Abril del 2014 tenía que venirme la regla, pero se retrasaba la puñetera. Yo daba por hecho que era porque había dejado de tomar la píldora e iba a ser un descojone después de tanto tiempo siendo puntual como un reloj. Además tenía síntomas como si fuese a venirme: Dolores de tripa, de ovarios, malestar general… La regla pero a lo bestia. Lo pasé bastante mal.

Super Papá me echaba la bronca mientras me ponía la manta eléctrica, porque decía que cómo no iba al médico, que si era así para todo… Yo me hartaba a explicarle que era normal, que hacía mucho que no me venía la regla normalmente, que hasta que se regulase seguramente estaría así y que no me diese el coñazo. Creo que esa ha sido la última vez que hemos discutido.

Me empezó a decir que estaba embarazada. Ya llevaba un semana de retraso pero ni me lo planteaba, yo pensaba que era más que normal. Al contarle a mi madre que me encontraba mal y los síntomas me dijo que ella estaba así al principio de todos sus embarazos… Ahí ya me lo empecé a pensar.

Super Papá compró una prueba de embarazo, pero tardé un par de días en hacérmela. ¿Por qué? Ni idea oiga… Y como debo ser muy torpe salió nula, ni positivo ni negativo. Yo creía que era de cachondeo, no creía que pudiese salir una prueba de embarazo nula… Al día siguiente fui a por otra prueba de embarazo y le conté a la farmacéutica lo que me había pasado con la anterior. Me dijo que solía pasar y me dio un botecito de orina para meter la prueba. Y a todo esto yo arrastrándome por mi nuevo barrio, porque me encontraba fatal e iba con cara de muerto viviente a todas partes…

Me la hice a la mañana siguiente, el 15 de Abril, con la primera orina. No quería hacerlo por la tarde y que por lo que fuese saliese nula de nuevo… A todo esto ya llevaba dos semanas de retraso, ahora lo pienso y me da dolor de corazoncito. En cuanto introduje la prueba en el bote de orina aquello empezó a subir y a ponerse moradas las dos rayitas. ¿Pero no había que esperar dos minutos? Yo por si acaso me hice la tonta y lo deje en el baño dos minutos, esas cosas se supone que no salen de golpe, ¿verdad? Pensé que no estaba embarazada, estaba Super Embarazada

Papá estaba trabajando y en seguida le llamé pero no me cogía el teléfono. Yo no me lo creía realmente. Pensaba que la prueba estaba mal y que iba a tener que ir al médico a que me hiciesen una bien, porque ya digo, que debo ser muy torpe. Me negaba a mi misma, recordaba que acababa de dejar la píldora, que mi ginecóloga me había dicho que iba a tardar…

Super Papá no me llamaba y le hice una foto a la prueba, se la mandé por Whatsapp… Ahora pienso que puede que no fuese muy romántico, pero esos días fueron un poco raros. Y ni la abrió, me llamó al segundo preguntándome qué le había mandado. El ya lo sabía. El sabía desde el principio y mucho antes que yo que estaba embarazada…. Recordaba ese día de vómitos, recordaba mis mareos y fatigas de la mudanza, y sabía que mi malestar no era porque me fuese a venir la regla. Lo sabía él mejor que yo…

Super Papá se emocionaba al otro lado del teléfono mientras yo le decía que no podía ser y que teníamos que ir al médico para confirmarlo, pero para él no había nada que confirmar… ¡Estaba embarazada!

Después llamé a mi hermana mayor y al decir las palabras “estoy embarazada” no pude evitar ponerme a llorar. Es raro que no me lo creyese pero que al hablar con mi hermana dejase de hacerme la fuerte…Ya digo que fueron unos días muy raros… Su contestación fue: “¿Y por qué lloras tonta?” Le dije: “No lo se”. Y realmente no lo sabía, porque para mi estar embarazada en ese momento no era una desgracia, ni una tristeza… Era lo mejor que me había pasado.

Cuando Super Papá llegó a casa, abrió la puerta grabando con el móvil… Le enseñaba a nuestro bebé a su mamá el primer día de embarazo… ¿Cómo se le ocurrió algo así? Qué precioso es… Ese vídeo queda para siempre en el recuerdo y es tan bonito… Está grabado el primer beso que nos dimos sabiendo que íbamos a ser padres…

Todo ha sido muy bonito, antes, durante y lo seguirá siendo después y creo que es todo porque estoy compartiendo estos momentos con alguien tan especial, que se parece tanto a mi y que desea lo mismo que yo.

Hoy hace 7 meses que sabemos que vamos a ser padres.

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Hace 7 meses que recibimos la noticia más importante, emocionante y preciosa de toda nuestra vida. Hace 7 meses decidimos que íbamos a estar juntos en todo y desde entonces, así es.

L.O.V.E.

Visita a la Matrona en la semana 33

Ya hemos ido a ver a la Matrona del Centro de Salud cuatro veces y hemos conocido a tres diferentes.
La que nos atendió ayer era la segunda que conocimos. Miró los análisis, las ecografías… Antes que lo viese ya le dije yo que estaba midiéndome la glucosa porque la prueba de la curva larga me había dado positivo… Me tomó la tensión, me pesó, y como he llegado a los diez kilos me ha dado un pequeño toque diciéndome que lo que me queda no coja cinco kilos de golpe. Lo que ella no sabe o no ha querido mirar es que llevo dos meses pesando lo mismo…

Luego escuchamos el latido del corazón de nuestra niña, que es lo que más nos gusta de estas visitas. ¡Cómo una moto iba!

Después llegó la parte divertida que Super Papá y yo habíamos pensado que iba a llegar: Nos preguntó si estábamos acudiendo a las clases de preparación al parto.

Como ya conté, estamos Haciendo Novillos, solo hemos ido a una clase de preparación al parto y decidimos no ir más por muchas razones, por lo que esperando que nos hiciese esa pregunta, teníamos la respuesta más que preparada: Contestamos que no era por el contenido de la clases que estaba dando, pero que las maneras y las mentiras no nos habían gustado. La matrona preguntó bastante sorprendida sobre las mentiras y le contamos lo que nos dijo del Hospital de Torrejón, en el que daremos a luz, que habían cerrado la bañera por infecciones y que ya no utilizaban el óxido nitroso como sustitutivo analgésico a la epidural porque habían tenido problemas, lo que desmintieron en el mismo hospital.

También le comentamos que desde el momento en que dijimos que íbamos a dar a luz en Torrejón y que queríamos un parto natural, fue lanzar comentario tras comentario hacia nosotros, creemos que porque nos tocaría el Hospital de Arganda, y ella es matrona de ese hospital. A mi en particular me fastidió mucho que se riese de mi por decir que no quería epidural, que no soltó una carcajada, pero las gracias posteriores iban todas dirigidas a mi. Una matrona que se supone que te tiene que animar y emponderar lo que hizo fue enrabietarme por su poca comprensión: “Que si siendo primeriza no podrás dar a luz sin epidural, que no conocía a ningún anestesista que no hubiese utilizado epidural para dar a luz…” No se, no soy matrona, pero lo que yo diría si lo fuese, es que me parece genial que no quiera epidural y quiera un parto natural, pero que si veo que la necesito, puedo pedirla. Sin segundas, sin gracias y sin tonterías…

La matrona de hoy nos dijo que le parecía genial que diese a luz en el Hospital de Torrejón, nos contó una historia con final feliz de una embarazada que fue allí por cercanía a su domicilio, no porque buscase un parto respetado y que salió muy contenta. Me encanta oir eso, porque no solo atienden bien a quien va con el Plan de Parto preparado, atienden bien a todo el mundo. A fecha de hoy, no he oído todavía nada malo de ese hospital respecto a partos.

También nos dijo que las que ibamos con idea de parto natural debíamos estar preparadas por si no era todo como nosotras queríamos. Otra vez esa creencia equívoca de que nos pensamos que vamos a dar a luz perfectamente, que no puede pasar nada y que somos como lobas pariendo en el bosque… Yo se perfectamente por qué pueden medicalizar o intervenir mi parto, lo que no quiero es que PROVOQUEN algo así. ¿Tan difícil es entender que quiero que respeten mis tiempos? ¿Qué si yo no tengo prisa, no quiero que ningún médico ni matrona la tenga en mi parto?

El siguiente comentario es gracioso y menos mal que estoy aprendiendo a no contestar ni meterme en debates eternos: “Hay grupos muy radicales que dicen que una rotura de bolsa es una violación”. Mmmmm… Interesante…

Veamos que dice la Guía de Atención al Parto Normal sobre las prácticas innecesarias que se puede encontrar en la página web del Ministerio de Sanidad:

practicas innecesarias

Si, pone no realizar rutinariamente. La rotura de bolsa artificial solo se debe realizar en caso de que el monitor no capte bien el latido del bebé, que se daría el caso si la parturienta está bastante subida de kilos. En ese caso te rompen la bolsa y te ponen un monitor interno, en la cabeza del bebé. Pero por supuesto, antes de hacer nada, antes de meterte la mano por la vagina deben explicarte qué te van a hacer, cómo te lo van a hacer y por qué te lo van a hacer. No se, más que nada porque es mi coño, mi bebé y mi bolsa señora.

Esas monitorizaciones que se hacen cuando pasas de la semana 40, que aprovechan para ponerte con las piernas abiertas y meterte mano, no se a cuento de qué, y de repente: “¡Uy! Se te ha roto la bolsa, vete al hospital que te vas a poner de parto”. O ese parto que va más lento de lo que les gustaría y de repente te meten la mano para hacerte un tacto vaginal de esos que se deben hacer como mínimo cada cuatro horas, y te rompen la bolsa “para que vayas más rápido”, cuando no está demostrado que romper la bolsa acelere el parto y supone un foco de infecciones.  Usted puede llamarlo como le de la gana, pero a mi, que me metan mano y me rompan la bolsa sin permiso y sin necesidad me parece una violación para empezar de mis derechos y luego de los de mi bebé. También debería pensar que hay muchas mujeres que sin estar informadas ni pertenecer a ningún grupo, se sienten vulnerables no por esta solo, si no por muchas prácticas innecesarias y violentas que se siguen realizando. Para seguir, siendo matrona tendría que ser más empática y darse cuenta que no todas las mujeres somos iguales y que cada una tiene unas expectativas respecto a su parto y deben ser respetadas. Depende de cuando y como realice usted esa práctica innecesaria, tendrán que medicalizar o intervenir mi parto. Mejor nos ahorramos que me rompa la bolsa por capricho, ¿le parece?

Luego me dijo que si por la glucosa mi bebé era muy grande, no dejarían que llegase a la semana 40 y me inducirían el parto. Da la sensación que tienen oxitocina e instrumentales a porrillo y quieren utiizarlo como sea:

Además, se sabe que la diabetes gestacional no conlleva peores resultados perinatales que un embarazo sin diabetes gestacional, puesto que la macrosomía (peso excesivo) del recién nacido sólo está causada por la diabetes gestacional de la madre en un 5% de los niños nacidos con un peso superior a los 4,5 kg. También hay expertos que advierten acerca de los efectos adversos que sobre el feto pueden tener las dietas y el control estricto de la glucemia con insulina en la diabetes gestacional. Sin olvidar además que al etiquetar un embarazo como caso de diabetes gestacional, éste acaba teniendo una mayor probabilidad de cesárea, independientemente de si existe macrosomía fetal o no. (3)
¿Os dais cuenta del coñazo que supone tener que estar pendiente de lo que te dicen, de lo que intentan colarte, de lo que quieren hacerte sin que tengas ni voz ni voto porque ni siquiera piden tu opinión? Estoy haciendo un máster y no tendría que hacerlo. No me canso de repetirlo. Debíamos tener profesionales actualizados e informados de las disposiciones de la OMS respecto a partos, lactancia, embarazo… para no tener que andar de uñas…

Semana 31 con Mi Nuevo Compañero: “El Glucómetro”

Despues de la prueba de la curva corta, la curva larga de O´Sullivan (esa terrible de las 3 horas sin moverte y los brazos como coladores de los cuatro pinchazos) al final me llamaron un viernes para que acudiese al Hospital de Torrejón. Habían pasado unos cuantos días y yo ya tenía en mente que me libraba, pero no caerá esa breva…

Nada más entrar por la puerta me dijo la obstetra que me habían llamado porque tenía diabetes gestacional. Yo, que me había pasado meses anteriores y días después de la prueba leyendo sobre el tema, di por hecho que para que me dijeses algo así de sopetón, debía tener los valores muy altos…

Te miden 4 valores, 1 en ayunas, después te bebes la sobrecarga de glucosa de 100 gramos, y te toman la siguiente muestra a los 60 minutos, la tercera a los 120 minutos y la última a los 180. Si dos de estos valores te salen más altos del rango establecido, quiere decir que tu cuerpo no está tratando la glucosa como debe por el embarazo.

Glucosa en ayunas: 64               Rango: 60-110

Glucosa 60 minutos: 169            Rango: 195

Glucosa 120 minutos:168            Rango 165

Glucosa 180 minutos: 157           Rango 145

Tengo dos de ellos altos… Pero no tan excesivamente altos. Una sobrecarga de glucosa así, una persona normal no la toma por mucho que se ponga hasta arriba comiendo, y menos sin moverse ni un ápice después, no es una situación normal que vayas a tener día a día.

Te pones a buscar, a leer y a preguntar, y lo que muchas mujeres hacen cuando la curva corta les da positivo, por no pasar por el suplicio de la larga, hacen directamente lo que te mandará el endocrino: Dieta y control de glucosa con el Glucómetro.

He preguntado en algunos foros y existen mujeres que han superado la curva larga. Yo creia que era una leyenda urbana sinceramente.

Resumiendo, me pusieron una dieta de 2100 kcal y me mandaron al día siguiente al endocrino para que me dieran un glucómetro, no sin antes decirme que habría que ver los valores que me daba y si había que ponerme insulina, que no era perjudicial para el bebé.Yo he leído que si es perjudicial… En fin, si llega el momento veré lo que hago, pero ya te hacen temer y pensar en ello.

No me vio el endocrino, me vio una enfermera a mi y a tres embarazadas más, de diferentes alturas, pesos y complexiones. Nos bajó a todas la dieta, algunas más altas y rellenitas van a pasar un hambre brutal, al final son 2000 kcal. Nos dio pautas sobre la forma de pesar la comida, qué comer, qué no comer… Y nos enseñó a utilizar a mi querido amigo el glucómetro.

glucómetro

Odio las agujas. Odiaba de pequeña cuando los niños de mi clase hacían la gracia de sacar los alfileres de los corchos y clavártelos. Siempre me han dado miedo las vacunas y yo misma me sorprendí de lo valiente que fui con los cuatro pinchazos el otro día. Ahora tengo que pincharme en los dedos seis veces al día para coger una muestra de sangre, antes y dos horas después de cada comida. Solo tengo diez dedos y tengo que pincharme seis veces al día, es lo primero que pensé…

Lo llevo mejor de lo que creía. Me pincho dos veces en cada dedo por lo que voy turnando las manos. El primer pinchazo fue de risa, Super Papá se reía de mi porque quería pincharme sola pero no podía y ponia cara de sufrimiento. Después de pincharme lo primero que dije fue que no era tan terrible.

Los datos que me salen son muy buenos, cualquiera diría que tengo diabetes gestacional, incluso un día fuimos al cine y comiendo palomitas no me subió más de 120 que es el máximo. La dieta la llevo peor. Estoy deseando hacerme la prueba de después para ver que me sale y comerme una galleta, una magdalena… Y francamente, aunque llevo solo cinco días, viendo los datos que me salen me está pareciendo una estupidez, la misma estupidez que ya me habían avisado que era.

Como quiero compartir mi dolor y a lo mejor a futuras mamas les sirve, prometo un video explicativo de los pinchazos que me amargan el día seis veces…

Visita al obstetra de las 28 semanas y Test de O´Sullivan

Fue un día movidito… Para empezar visita a la matrona del centro de salud, peso y escuchamos el latido del corazón… Todo muy bien y sin preguntas ni consejos de mayor relevancia, que ande y beba mucha agua, como siempre.
Después corriendo al Hospital de Torrejón que teníamos cita con la obstetra. En las 20 semanas nos dijeron que tenía la placenta baja pero que seguramente al crecer el útero, se iría subiendo. Pero ya estás buscando en internet “Placenta Previa” y lo que conlleva. Cesárea sin remisión… Por nada del mundo quería algo así. Tener que programar una cesárea y conseguir que la practicasen lo más respetuosamente posible, el postparto con la cesárea… Por suerte mi placenta ha subido, está bien colocada y podremos intentar un parto natural. ¡Qué tranquila me he quedado!
Lo malo y lo que no me esperaba, es que al hacerme el análisis del segundo mes, me hicieron la prueba corta de la glucosa. En teoría deberían haberme pinchado en ayunas, pero me dijeron que podía desayunar aunque nada dulce, me tendría que haber tomado la solución de 50 gramos de glucosa y a la hora otro pinchazo, pero solo me pincharon después. Conclusión: El máximo en glucosa está en 140 y yo di 168… Me mandaron a hacerme la curva larga.
Prueba larga y desagradable como no he tenido otra. Dicen que las embarazadas se quejan mucho de esta prueba y no me extraña. Es la prueba de los 100 gramos de glucosa disueltos en el mismo tamaño que los 50 gramos. El jarabe naranja que te dan demasiado dulce y pegajoso, debes tomártelo en cinco minutos y empieza a hacer efecto al poco tiempo. No te dejan moverte así que al rato estás incómoda y empiezas a encontrarte mal y a marearte…
Tienes que esperar allí tres horas y te sacan un tubito de sangre a cada hora. Yo que no soy de vía intravenosas digo que prefiero que me pinchen cada vez y la chica me dice que ella también lo preferiría… Así que me he venido a casa con cuatro pinchazos preciosos. Dos en cada brazo.

brazos pinchados
La enfermera de la obstetra me dijo que me llevase un limón para chuparlo por si me mareaba y esta mañana el super papá ya tenía un limón partido en dos envuelto en papel albal dentro de su mochila. ¡Me ha salvado la vida! Mientras yo iba superando las horas como si de un Grand Prix se tratara, y el papá estaba cada vez más orgulloso, veíamos caer una a una a las embarazadas de alrededor: Vómitos, mareos, cambios de color en sus caras… Si vomitas durante la prueba no sirve de nada y te la deben volver a repetir.jarabe

La verdad es que si te pones a leer sobre el Test de O´Sullivan es algo inservible porque no tienen unos baremos establecidos. Es una sobrecarga oral de glucosa que ninguna persona normal consume en un día ni en una comida, y menos se está quietecita luego. En muchos países europeos solo se practica a las gestantes con riesgos, y así no se corre el riesgo de medicalizar a la embarazada ni “enfermarla”. Yo misma desde que supe los valores de glucosa me he obsesionado, me he encontrado mal cuando me he comido una galleta, he pasado hambre por “no comer más de la cuenta” e incluso me he sentido mareada.

¿Que pasa si la curva larga de positivo?

Pues depende de los valores que supere y cuánto los supere (no me han explicado aún cuáles son esos valores), me mandarán al endocrino para ponerme una dieta y tendré que hacerme con un glaucómetro para medirme los valores después de cada comida. Y tendría que tener cuidado porque me diagnosticarían una diabetes gestacional. En caso de valores muy altos, podrían incluso decirme que me pinchara insulina, nociva para el bebé.

¿Y el bebé? Se sabe que la diabetes gestacional no conlleva peores resultados perinatales que un embarazo sin diabetes gestacional, porque la macrosomía  del recién nacido sólo está causada por la diabetes gestacional de la madre en un 5% de los niños nacidos con un peso superior a los 4,5 kg. Mi niña podría ser muy grande aún sin tener diabetes gestacional. pero mi embarazo y mi parto se etiquetarían y depende de dónde diese a luz, tendría mayor posibilidad de cesárea. 

¿Que divertido, verdad? Paso de ser una feliz embarazadita informándose de todo lo que puede sobre el parto natural, comiendo muy bien, sin excederme con dulces y engordando lo justo, a estar acojonada de lo que como o no como…

A la espera de los resultados… 😦

 

 

Primeros Análisis

Mañana llego a la semana 12 y tengo mi primera ecografía en en Hospital de Torrejón. Ya me hicieron el 14 de mayo unos análisis en mi centro sanitario y al día siguiente otros en el Hospital de Torrejón con sus respectivas pruebas de orina, que por cierto tuve que comprar un tarrito en la farmacia y son tan malos que el segundo día se me salía todo el pis. No se debieron poner de acuerdo aunque yo lo comenté cuando me llamaron para darme la cita, porque finalmente tuve que ir ha que me pinchasen por segunda vez con lo poco que me gustan a mi las agujas… Y digo yo que los análisis serán los mismos, me habrán pedido lo mismo y los resultados serán muy parecidos porque sólo ha pasado un día entre pinchazo y pinchazo.

A todo esto, Teo y yo ya hemos comprobado la ineptitud médica que espero no ronde mucho durante embarazo y parto; cuando hemos ido a recoger los análisis del centro sanitario, mi médico de cabecera, al cual conozco de hace dos meses más o menos ya que me he mudado hace poco, se ha puesto a mirar los resultados y ha soltado un: “Bueno, que decidan ellos…” Ante nuestra estupefacción ya nos ha explicado que veía que tenía el hierro bajo, que podía ser anemia. Pero que podía ser normal por el embarazo, que ya me dirían en el Hospital de Torrejón.
Señor médico de cabecera, a parte de lavarse las manos cual Pilatos huevón ha puesto a una embarazada un poquito nerviosa sin tener razones al parecer. O si, ya me dirán mañana en el Hospital de Torrejón, ¿verdad?
Por lo menos me ha salido que tengo RH positivo, que es buena noticia, el Test de Coombs da negativo, la glucosa la tengo muy baja y la mala noticia es que soy negativa en Toxoplasmosis. Teo seguirá limpiando la arena como hasta ahora y tendremos más cuidado si cabe en la limpieza de la casa, a parte de no dar a los gatos muchos cariñitos ni dejar que ellos me lo den a mi, aunque con no dejarme que me den besos en los morros y no comerme sus cacas, es más que suficiente.
A esto debo decir que el médico me ha dicho directamente que me deshiciese de los gatos, en vez de dar los consejos y las pautas a seguir de embarazadas con gatos, lo que dicen veterinarios o lo que buscando en cualquier web encuentras sobre gatos y la Toxoplasmosis…

Esta información la recomienda Emilio Santos Leal en su libro “Embarazo y Parto, todo lo que debes saber para torpes”. Un libro muy recomendable que me ha descubierto muchos aspectos fisiológicos de embarazo y parto, que hasta ahora me eran completamente desconocidos y como la información es poder, es mejor saber lo que me está pasando en todo momento y a que se deben los cambios, igual que en el parto. Si se lo que me está pasando, me enfrentaré a ello con menos temor.
Información Toxoplasmosis

Volviendo a la ecografía de mañana, ¡por primera vez veremos a nuestro bebé! Y veremos si viene uno sólo o vienen trillizos, que es el cachondeo oficial de la familia por ambas partes. Ya conté que el día que tengo gases se me hincha tanto el abdomen que parece que estoy embarazada de más tiempo y según mi madre: “Tengo mucha tripa para estar de 11 semanas…”