Alimentos a evitar el primer año de vida

Practicando BLW nuestros bebés comen lo mismo que nosotros, y esto favorece que los padres incluso comamos mucho más saludable. Pero para que ellos puedan comer lo mismo debemos variar a veces la preparación: Hay algunos alimentos al introducir la Alimentación Complementaria (AC) que un bebé no debe tomar hasta el año de edad (a veces incluso más) y que debemos tener en cuenta a la hora de preparar la comida.

  • Sal:  perjudicial para los riñones. Evitar hasta el año por lo menos. Así mismo evitar salsas y caldos por la cantidad de sal que contienen.
  • Azúcar.
  • Miel: el consumo de miel puede provocar botulismo porque la miel puede contener bacterías que pueden producir toxinas en el aparato digestivo.
  • Mariscos: gambas, langostinos o cigalas cuyos niveles de cadmio son altos.
  • Frutos secos enteros: Son los alimentos que provocan más ahogamientos en niños menores de 3 años, por lo que están desaconsejados hasta incluso los 4 años y siempre se deben ofrecer bajo la supervisión de un adulto. Pueden ofrecerse muy machacados pero se observará igualmente por peligro de alergias.
  • Leche de vaca: contienen gran cantidad de proteínas que son causa de micro roturas intestinales. Y cuando se llega al año, no se les debe dar leche desnatada.
  • Algas: pueden contener altísimas cantidades de yodo.
  • Bebidas de arroz: contienen niveles elevados de arsénico.
  • Alimentos industriales y superfluos: bollería…
  • Alimentos crudos: como el huevo, la carne o el pescado pueden generar infecciones por toxinas.
  • Espinacas, borrajas y acelgas: los nitratos se convierten en nitritos en nuestro organismo
  • Pescados “grandes”: tiburón, pez espada, el lucio o el atún rojo por su alto contenido en mercurio.

No debemos acostumbrar a los niños desde pequeños a sabores fuertes o enmascarados. Ya tendrán tiempo de tomar chucherías y pasteles. Creo que si les acostumbramos desde pequeños a comer de manera saludable, ellos mismos preferirán comerse antes una manzana o un plátano que un donut.

Y en general, según mi experiencia, todos los alimentos “especiales para bebé”, esos que llevan el título de “Mi primer…”, o que indican que son aptos a partir de los cuatro meses de edad, son alimentos que se deben evitar, por la cantidad de azúcar que tienen y porque algunos incluso llevan leche que no es recomendable para menores de 1 año. Sobretodo porque el bebé no sabe lo que está comiendo y se pierde saborear una fruta, su olor y su textura. Una pieza de fruta siempre es más barata que un potito. Lucy no ha tomado nunca un producto de este tipo, no es necesario ni imprescindible.