#CuídateMamá: 8 Cosas que hacer cuando eres madre y te quedas sola en casa

Es recurrente que cuando #SúperPapá y Lucy se van a pasear, de compras o a hacer sus cositas a la calle, mi señor esposo siempre me dice que aproveche para hacer mis cosas. MIS COSAS. ¡Qué utopía!

Aunque intento centrarme en hacer lo que no puedo cuando ejerzo de mamá, siempre termino realizando tareas domésticas u otras que tampoco puedo hacer acompañada (como vaciar el móvil de fotos y ordenarlas, que me lleva bastante tiempo y concentración), pero que no son exclusivamente para mí, y nunca logro ocupar ese par de horas en cuidarme. Y seguro que no soy la única madre a la que le pasa lo mismo.

Para mí lo primero es mi hija y las tareas relacionadas con ella, y lo último siempre soy yo. Y nosotras también tenemos que cuidarnos y mimarnos, de ahí que estrene nueva sección: #CuídateMamá. En esta sección hablaré más de las madres, iré dando trucos y tips para prestarnos atención y cuidar de nosotras mismas.

Para aprovechar los momentos #MomAlone (así los he bautizado), tengo una lista de cosas para hacer cuando me quedo sola en casa. De esta manera aparto todo, da igual lo que haya que hacer, y voy directa a mi ratito para mi misma, porque en ese momento la importante soy yo.

1. Baño relajante.

Es un clásico que perdura en el tiempo y que el cuerpo agradece. Quien dice un baño relajante dice una ducha decente (que también la damos por válida), sin límite de tiempo (pero que más de 10 minutos ya será todo un lujo), sin niños llamándote ni entrando en el baño, con tiempo para echarte mascarilla, exfoliante, depilarte… O lo que te de la real gana.

Y esto del baño se puede extender a tener un momento de tranquilidad en el water sin tener que salir corriendo o dar teta en posiciones imposibles.

2. Leer un libro.

Uno de los grandes placeres de la vida es leer un libro sin interrupciones. Un placer que si eres madre solo puedes disfrutar en los momentos #MomAlone.

Además sin tener que parar cada hoja y media, te conviertes en el Usaín Bolt de la lectura, y aprovechas el tiempo una barbaridad. Es un súper poder de madre conseguido a base de leerte libros en los que tienes que releer el mismo párrafo tres veces después de interrupciones de los retoños.

Como ejemplo diré, que todavía no he conseguido terminar de leer este libro (atención a la fecha), aunque me quedan pocas páginas.

Solía leer antes de ir a la cama pero ahora es imposible, y la lectura era uno de mis grandes hobbies, así que aprovechar mi momento #MomAlone de esta manera es estupendo para mi.

3. Escuchar música.

Supongo que depende de la edad de los niños, pero mi hija de dos años no me deja escuchar la música que a mí me apetece. No es que me lo tenga prohibido, es que es escuchar una canción que desconoce y te pide que le pongas “una de las suyas”. Eso de aceptar escuchar nuevos (o antiguos) hits porque mamá lo diga, no lo lleva muy bien. Y si, puedo escuchar “Off the Wall”, pero también escucharé a mi hija decir “no, no, no” y  “Pica Pica” hasta el infinito mientras yo intento que baile conmigo y disfrute, pero por experiencia, se tirará el suelo y yo no escucharé ni un minuto de “Don´t Stop ´Til You Get Enough”.

Así que ponerse un discazo cuando te quedas sola en casa es un “must”. Es más, puedes aprovechar el tiempo, mientras tienes la música de fondo, haciendo otra cosa a la par y siendo más productiva.

4. Llamar a una amiga.

Esa llamada de una hora (o más) que tienes pendiente para contarte mil cosas, poneros al día o simplemente hablar con un adulto.

Además puedes escuchar música de fondo y hacer otras cosas al mismo tiempo como pintarte las uñas. ¿Muy rollo película ochentera? Si, pero funciona y mola. Vuelves a ser adolescente un ratito y parece que no tienes preocupaciones.

5. Jugar a Videojuegos.

Si hay algo que es muy difícil hacer cuando eres madres (y millennial)  es retomar esa partida guardada que ansías terminar, o en mi caso, seguir jugando hasta el infinito porque mi videojuego de cabecera es Los Sims 3 desde hace mucho años, y ese juego no termina nunca.

Desde que soy madre he jugado tres veces, todas ellas a horas intespectivas. Cuando hay vicio, hay vicio.

Antes era de las primeras en tener las nuevas expansiones del juego, y ahora que van por Los Sims 4, ni me planteo comprarme el juego, porque no voy ni a olerlo.

6. Manicura y Pedicura.

Este tipo de cuidados puedes disfrutarlos en un salón de belleza. Muy cómodo y rápido. Pero si eres de las mías, es el tipo de autocuidado que disfrutas realizando y que no puedes hacer cuando tienes a tus retoños cerca porque al ponerte crema o pintarte las uñas, tienes que estar un ratito sin recoger cosas o cargar a niños en brazos. Y en mi caso, si está mi hija cerca le acabo pintando las uñas a ella y no queda tiempo para mi.

Es de esos placercitos, por lo menos para mi, que echo bastante de menos.

7. Dormir.

Dormir una siesta de esas en la cama, con el pijama puesto, sola en casa, con  el móvil en silencio y sin esperar un ¡mamá! desde lejos… Suena a ficción, ¿verdad? Si eres madre sabes de lo que hablo, y disfrutar de este momento #MomAlone hace falta en algunos momentos de agotamiento.

Tengo que admitir que no es una de las primeras opciones para mi, porque una vez que estoy despierta intento aprovechar el tiempo, pero te quedas como nueva. Incluso te levantas extrañada porque nadie te ha llamado ni despertado.

8. Comer guarrerías.

Ya no solo porque das mal ejemplo, porque no es una buena manera de alimentar a tu peque, si no porque no puedes comer la cantidad que quieres ni al ritmo que quieres, pero sobretodo, para que no te lo quite.

De toda la vida me ha molestado mucho cuando alguien coge algo de mi plato, o me pide lo que estoy comiendo, soy así de egoísta. Pero desde que soy madre, ese es mi día a día, así que para mí, comer algo que me gusta tranquila y lo más importante, a mi ritmo, es un momento #MomAlone que me encanta.

Esta lista puede resultar un poco absurda, sobretodo si no eres madre. Pero puedo asegurar que no es tan fácil tener este tipo de momentos que parecen de lo más normales.

¿Y para ti cuál es tu momento #MomAlone favorito?

 

Anuncios

#LosCasi2: Ni quiero dormir, ni quiero despertar…

Cuando Lucy nació había noches que no pegábamos ojo. Su aplv no mediada provocaba los llamados cólicos, y lloraba desde las 7 de la tarde hasta a veces a las 6 de la mañana. Cuando por fin conseguimos solucionar este tema, dormíamos de lujo. Nos acostábamos y al hacer colecho sus despertares para comer eran atendidos inmediatamente, así que excepto alguna noche y algún cambio de pañal era perfecto y descansábamos todos.

Cuando comenzó a sentarse y gatear con 6 meses algunas noches se sentaba dormida y era yo la que me despertaba vigilando sus movimientos. Con 8 meses empezó a despertarse mucho más a menudo y a intentar tirarse de la cama abajo prácticamente, por eso acabamos colocando el colchón en el suelo.

Pero desde que empezó a andar antes de cumplir 10 meses, lo de dormir se ha acabado. Si, dormimos, algunos más y otros menos, pero de aquella manera.

La verdad es que el problema en si no es dormir, porque una vez que nos dormimos y, siempre y cuando yo no me escape a hacer cosas, ella no se despierta. Puede dormir 10 y hasta 12 horas seguidas (con su teti) sin problema ninguno. Lo juro.

Y si, necesita dormir conmigo, abrir el ojito y verme cerca, pero últimamente con mucha más intensidad. Antes podía escaparme a escribir, leer, o ver una película. Ahora es imposible porque vuelve a tener esa alarma que tienen los bebés recién nacidos que salta en cuanto te separas de ellos. Yo se que es normal y que tienen a esta edad una especie de “regresión”, pero una cosa es saberlo y otra vivirlo. No tengo un segundo para mí, ni para hacer mis cosas. Si supierais cómo escribo los posts alucinaríais.

La cuestión es cuándo nos dormimos. Nunca jamás tiene sueño ni quiere irse a la cama.

Más de una vez hemos tenido que levantarnos porque cuando no quiere dormir, no hay manera de convencerla, es imposible. La mayoría de los días antes de las dos de la madrugada no la convenzo para ir a la cama. Y da igual que al día siguiente la despiertes a las 8 de la mañana, que ya se gestionará ella la manera de echarse una presiesta y una siesta que sean suficiente para llegar a la noche sin sueño alguno y con ganas de trasnochar.

lucy_dormida_loscasi2

Lucy durmiendo en cualquier momento y encima de mí. Pero luego por la noche nada de nada.

Pero no solo es que no quiera dormir jamás de los jamases y siempre haya problemas para dormir por la noche, es que tampoco quiere despertar por las mañanas y levantarse. Remolonea con la tetita hasta el infinito y más allá y cuando decides que ya es momento e intentas ofrecerle alternativas como el desayuno, el juego… Lucy se rebela, se queja, patalea, te pega… No suele ser fácil y las ocasiones en las que sus despertares han sido bonitos y de amor no son muchos últimamente.

Hay temporadas agotadoras en las que irse a la cama es desagradable y despertar y comenzar el día de esa manera es difícil y desalentador. Y llevamos así más de un año.

Hacer que madrugue, haga siesta corta y se acueste pronto es inútil porque se despierta a las pocas horas  y con ganas de jugar. Y si se acuesta a las mil, hay días que humanamente me es imposible levantarme y menos despertar a una Lucy que hace pocas horas se acaba de dormir. Es el pez que se muerde la cola.

Mi agotamiento llega a límites insospechados. Hay días que me los paso con dolor de cabeza por no haber dormido nada, de muy mal humor y echando de menos a esa mini Lucy que dormía genial.

lucy_durmiendo_dia_luz_loscasi2

Lucy durmiendo a pierna suelta con toda la luz del mundo.

¿Se le pasará? ¿Será por la edad? ¿Llegará un momento en el que sus horarios (y los míos) se regulen y podamos dormir a las horas que hay que dormir?

La verdad es que intentar aplicar una rutina está siendo difícil porque Lucy va a su ritmo y aunque te esfuerces e intentes que duerma a su hora de diferentes maneras, nada funciona. A ratos es bastante desesperante.

Lo he dicho muchas veces, y es que no poder dormir cuando quiero o lo necesito es terrible. Es una de los problemas más duros de la maternidad.

¿Te ha pasado algo parecido con tu bebé? ¿Qué rutinas de sueño realizáis?

#LosCasi2

Todo el mundo habla de los ” Terribles 2″, de las rabietas, los cambios y de que todo se vuelve una locura. Pero yo no oigo a nadie hablar de lo que hay antes de los 2 años.

Muchas veces pienso que Lucy se ha adelantado a esos “Terribles 2” y que cuando lleguen los 2 años va a ser “de querer morirse”. No se si esto está siendo una “preparación” para la que se nos viene encima, si el cambio a los dos años realmente no es tan drástico y ya van teniendo cambios paulatinamente o que está pasando ahora esa fase y cuando lleguen los 2 será todo amor y paz.

Lucy tiene una fuerte personalidad, sabe lo que quiere y cuándo lo quiere. También tiene una energía desbordante, como es normal en un bebé de su edad, que no quiere nunca jamás dormir pero tampoco se toma bien que la despiertes, que cuando dice que NO es que no, que es muy autónoma y el baño se termina cuando ella dice aunque esté hasta arriba de jabón, que lo que antes quería comer ahora lo rechaza alejando el plato de ella, que si algo no le parece bien te lo hace saber…

Archivo 29-9-16 2 34 40.jpeg

Lucy se sube al “fofá” a todas horas. No intentes evitarlo, no intentes razonar…

Las rabietas han ido in crescendo. Cuando conseguimos encontrar la manera de calmarla, sube un nivel más y cada vez son mucho peores, poniendo a prueba nuestra destreza como padres comprensivos y nuestra paciencia, que ante los gritos de Lucy está ahí pero se la ve hablando bajito e intentando que Lucy la escuche. Y Lucy no escucha, ni caso le hace.

Hace poco, antes de que Lucy explotara, te ponías a su nivel físico, le pedías que te escuchara y lo hacía, entendía lo que estabas diciendo y a veces incluso lo aceptaba de buen agrado. Otras solo lo entendía y aunque no lo aceptara el estallido no era como lo es ahora: ya no quiere escuchar, ni mirarte, ni entender, ni comprender, ni que le cuentes cuentos chinos. Grita, patalea, pega, chilla, se tira al suelo, no quiere que la cojas, ni que la abraces… ¿Puede que su nivel de frustración sea mayor con las mismas cosas que antes?

Si, supongo que este comportamiento no es especial, que todos los niños lo hacen en mayor o menor medida, pero es que Lucy empezó con las rabietas antes de cumplir 1 año. Vamos, que llevamos un añito de no parar.

Archivo 30-9-16 20 49 47.jpeg

El hábitat natural de Lucy últimamente: el suelo.

Los cambios desde que comenzó a andar han sido drásticos y cuando crees que le has cogido el truco, ella da un paso más, crece de un día para otro, y tú como madre solo puedes ir corriendo para intentar alcanzarla y estar a la altura de las circunstancias.

Es muy agotador, a veces desesperante y el cansancio aumenta mientras que la paciencia disminuye. Y esto es contraproducente, porque cuanto peor lo haga yo, peor es para Lucy y todo lo que le pase se agrava y entramos en bucle.

Por suerte esta etapa también tiene cosas preciosas: sus primeras palabras y frases, su autonomía de movimientos y baile, los primeros cánticos, juegos nuevos simbólicos y sorprendentes que se inventa utilizando una caja como coche y un libro como volante, interacciones de verdad con otros niños, su manera de compartir dando sus juguetes a todo el que venga a casa sin que nadie le haya enseñado, cómo se alegra cuando alguien nos visita o llora cuando se va, como te consuela cuando se da cuenta que te ha hecho daño… Nuevas sonrisas, abrazos fuertes y besos de amor a todas horas.

Archivo 7-10-16 2 56 08.jpeg

También hay momentos tranquilos y bonitos.

En realidad “lo malo”, para referirme a las rabietas, frustraciones y los malos momentos que puedan ocurrir, aunque agotadores, repetitivos y realmente frustrantes no ocupan todo el día. Hay días mejores y días peores, y durante la mayor parte del día momentos maravillosos.

¿El cambio a los 2 años es drástico o antes ya van dando pistas?

Probando la nueva Ergobaby Adapt

En casa el porteo ha supuesto un gran descubrimiento para continuar con la exterogestación de Lucy cuando nació: una manera de tranquilizar, dormir y proteger a nuestra hija en todo momento; Tengo la sensación que el porteo nos ha salvado en más de una ocasión, y que en muchos momentos sin la mochila o el fular a mano no hubiera podido superar según qué situaciones con tranquilidad.

Hace poco contaba lo que suponía para nosotros estos meses de porteo y que buscábamos nueva mochila ya que la nuestra, una Ergobaby heredada y antigua, se había quedado corta de panel: Lucy es muy alta y aunque pesa 12 kg, las piernas y su cadera no tenían una posición correcta. Al no ir bien colocada, mi espalda también se resentía porque no íbamos bien pegadas y con lo que nos gusta portear, en ocasiones se estaba convirtiendo en un suplicio.

Estaba buscando y comparando mochilas para jubilar la nuestra y me ha caído del cielo, (gracias a Madresfera como siempre), la oportunidad de acudir a la presentación de la nueva Ergobaby Adapt que organizaba junto a Ergobaby España y poder probarla en primicia antes de estar a la venta. He tenido la suerte de ser una de las #mamablogger que pudieron disfrutar de un desayuno en Le Pain Quotidien rodeada de otras compañeras y sus bebés, y llevarme una mochila de prueba a casa.

evento_ergobaby_adapt

Imágenes cedidas por Ergobaby España

Durante el evento, mientras Lucy y Mara de Marujismo desayunaban y pintaban, (que son ya súper amigas), Teresa Redondo, matrona experta en porteo y Stephanie Castellino, responsable de formación de los comerciales de Ergobaby España, con la que pude intercambiar impresiones y experiencias después de la presentación, nos contaban las características de la nueva Ergobaby Adapt, cuya novedad principal es que se puede utilizar desde el nacimiento, sin necesidad de adaptador, y hasta los 20 kg.

Es genial que Ergobaby haya escuchado las ideas y necesidades de 2.200 madres en un estudio realizado en 2.015 y haya creado esta mochila evolutiva, con un asiento ergonómico que se adapta gradualmente al crecimiento del bebé. Puedes utilizar la misma mochila desde el nacimiento hasta el final del porteo.

Captura de pantalla 2016-04-28 10.47.38

Los recién nacidos necesitan un panel mucho más pequeño para conseguir la posición de la ranita  y una sujeción extra en la cabeza y la nueva Ergobaby Adapt imita la posición del bebé dentro del útero consiguiendo esa posición recomendada. También tiene un soporte para la cabeza y el cuello ideal para bebés pequeños que puede desplegarse cuando tu bebé crece.

varios_bebes_ergobaby_adapt

Durante el evento pudimos comproba la posición en bebés de varias edades. A la izquierda un bebé de 8 meses y a la derecha uno de 3 meses.

Y para los bebés más grandes como Lucy, tiene un panel más ancho y su soporte de la cabeza se puede adaptar a sus necesidades.

Podemos utilizarla para portear delante pecho con pecho, a la cadera cuando ya se sientan solos, (que ha sido toda una novedad para mí), y a la espalda cuando ya no podemos ver el suelo con seguridad o su cabecita roza nuestra barbilla, siempre que sea a partir de los 6 meses. Nosotras todavía no hemos porteado a la espalda de manera regular pero ahora que tenemos una mochila que nos queda bien, se ha convertido en un reto personal ya que me costaba mucho colocarme a Lucy a la espalda estando yo sola.

 

porteando_espalda_ergoadapt.jpg

Primeros paseos porteando a la espalda.

Su uso es fácil y sencillo, tanto para mamá como para papá porque tiene un ajuste mejorado para adaptarse a todo tipo de cuerpo. Sus correas acolchadas y arqueadas, y el cinturón de doble ajuste con soporte lumbar se notan cuando porteas largas distancias, y ahora que Lucy pesa 12kg le doy importancia a ese tipo de cosas porque suponen una gran diferencia.

La opción de portear con las correas cruzadas a la espalda permite un mejor soporte y voy mucho más cómoda. Noto a Lucy mucho más sujeta y pegada a mí y eso se traduce en que la mochila reparte el peso mucho mejor y ni los hombros ni los riñones me duelen.

Captura de pantalla 2016-04-28 10.47.47.png

Colocar la mochila en cada posición adaptándola a nuestro bebé es muy fácil e intuitivo.

La colocación de la nueva Ergobaby Adapt se basa en 3 puntos:

 

  • Ajuste del asiento: Ajustamos el asiento al tamaño del bebé utilizando las pestañas de velcro y las líneas de colores. Se ajusta de manera fácil y se queda en esa posición hasta que el bebé crezca, no tenemos que volver a ajustarla cada vez que la utilicemos.

Captura de pantalla 2016-05-03 04.53.09

  • Soporte ajustable para los muslos: Ajustamos las correas del panel para conseguir un ancho de panel adecuado. Según nos explicaron en la presentación es mejor realizar este paso con el bebé ya colocado en la mochila para asegurarnos que está en la posición ranita con las piernas abiertas y elevadas con las rodillas a la altura de las caderas.

Captura de pantalla 2016-05-03 04.53.21.png

  • Soporte plegable para cabeza y cuello: Según el tamaño del bebé, si duerme o quiere ver el mundo, podemos cambiar de posición este versátil soporte.

Captura de pantalla 2016-05-03 04.56.22

 

En este vídeo te enseñan cómo hacerlo:

 

 

Según la hemos usado, hemos descubierto cosas que nos gustan y cosas que nos faltan:

 

Captura de pantalla 2016-04-28 10.47.32

 

PUNTOS FUERTES

  • Al ser una mochila evolutiva puedes utilizarla desde el nacimiento, con la seguridad de saber que es una mochila ergonómica y que la posición es adecuada.
  • No precisa cojín para bebés. Nosotras lo tuvimos que utilizar unas semanas y no estabas nunca segura de si era la postura adecuada y costaba mucho colocar a Lucy.
  • El soporte para la cabeza es genial cuando son muy bebés, pero cuando son más mayores también tiene su función: Si Lucy se duerme, lo levanto y el soporte es mejor. Que está revoltosa y quiere verlo todo, pues lo bajo y va más cómoda.
  • Puede parecer una tontería, pero en comparación a nuestra antigua mochila y otras que hemos probado durante nuestra búsqueda, el cinturón acolchado con soporte lumbar es estupendo

 

PUNTOS DÉBILES

  • En nuestra antigua Ergobaby teníamos un bolsillito a la espalda de Lucy bastante grande. En la nueva Ergobaby Adapt hay uno pequeñito en el cinturón en el que puede caber un metrobus o un billete y porteando a un bebé más pequeño seguro que puedes acceder con facilidad, pero con un bebé más grande se hace difícil.
  • La cubierta plegable no le tapa la cabeza completa a Lucy por lo que no le protege bien del sol. A bebés más pequeños si les tapará, pero a los más grandes no. Nuestra antigua Ergobaby tenía una cubierta mucho más grande que en cambio no le sujetaba de forma segura la cabeza cuando dormía, la nueva Ergobaby Adapt le sujeta mucho mejor, eso si.

 

LO QUE MÁS NOS GUSTA

  • Ergobaby es una marca reconocida y de calidad. Cuando compras una Ergobaby sabes que compras una buena mochila de porteo.
  • Es muy fácil de poner, yo me he sorprendido bastante. Puede que también tenga que ver el rodaje y experiencia, pero la primera vez que la coloqué en posición bandolera me resultó muy intuitivo.
  • El color gris perla de la mochila es estupendo y al tacto es muy suave. Es mi favorito.
  • No tenemos que adaptar el panel cada vez que nos ponemos la mochila como pasa con otras mochilas evolutivas, solo cuando nuestro bebé crece.
  • Puedo darle a Lucy el pecho en la posición de la cadera. También se puede dar el pecho en posición central (pecho con pecho). En la otra Ergobaby, lo hacía cuando Lucy era más pequeña. De hecho durante el evento se durmió así mientras la colocaba. El #EfectoErgobaby lo hemos bautizado. (Le robo el término a Mónica de Madresfera).

lucy_dormida_ergoadapt.jpg

 

Y qué hay mejor para comprobar la facilidad de colocación y versatilidad de esta mochila, que demostrarlo.

 

Cómo últimamente hemos cogido gusto por los vídeos, podéis ver en el siguiente cómo nos ponemos la nueva Ergobaby Adapt.

 

 

Después de la presentación, mientras probábamos y nos colocábamos las mochilas Lucy se durmió cuando Stephanie Castellino, responsable de formación de comerciales de Ergobaby, me ayudaba a perfeccionar la postura, y así estuvo el resto del evento. Este hecho dio pie a que comenzásemos una charla sobre el porteo, de la poca “cultura del porteo” que existe hoy en día, los beneficios del porteo que recomienda la AEPED, lo cómodo que es… E incluso que los pediatras deberían recomendarlo en casos de plagiocefalia y displasia de cadera.

Los bebés necesitan estar cerca de nosotros y nos vamos acostumbrando al peso igual que durante el embarazo, de hecho es una segunda gestación. Las dos coincidimos en que hay que contar las bondades del porteo para que todo el mundo pueda disfrutarlo. Fue un placer hablar con ella.

Lucy ya ha descubierto los beneficios gracias al Doll Carrier que Ergobaby España nos envió.

IMG_2387.JPG

Lucy descubriendo la otra cara del porteo con su osito.

Concluyendo, la nueva Ergobaby Adapt me parece una buena mochila, adaptable al bebé y al porteador y con un sistema evolutivo simple y sencillo. Muy fácil y rápida de colocar. ¿La recomendaría? Por supuesto. Salí encantada de la presentación y con el uso que le estamos dando me reitero. Me hubiese gustado tenerla antes y poder utilizarla desde que dejamos el fular. Y el precio, 149,90€ está en la media de este tipo de mochilas.

Gracias a Ergobaby España por elegirnos para acudir a la presentación de su nueva mochila Ergobaby Adapt, por darnos una clase magistral sobre porteo y enseñarnos como llevar correctamente a nuestros bebés, pero sobre todo por superar ese handicap que tienen las mochilas respecto a la manera de adaptarse a los bebés y que han conseguido superar con este nuevo sistema.

¿Porteas? 

¿Qué te parece esta nueva mochila evolutiva?

 

 

 

LUCY TIENE ONCE MESES 

Once meses con ella. Once meses ya de amorcito del bueno, de risas, de juegos, de aprendizaje y de no saber vivir sin ella.

Lleva ya un mes andando y pasa de gatear totalmente. Ha tenido golpes y caídas varias, pero parece que lleva andando toda la vida por la seguridad con la que lo hace.

En la calle te coge la mano a duras penas y va casi corriendo. Puede recorrer distancias largas y se para a verlo todo y sigue a la gente. Verla tan chiquitita andando da hasta cosita. Mucha gente alucina cuando nos pregunta el tiempo que tiene.

Este mes ha tenido sus primeros mocos y toses, sin fiebre, ya siendo plenamente consciente, porque siendo muy bebé también los tuvo. Ha tenido noches de dormir muy mal por esa razón, de despertarse, cambiarse de posición, ponerse encima de mi para dormir incorporada… Algunas noches eternas, pero muy pocas. Sigue durmiendo genial.

Lo que hace nuevo que me sorprende y me ennerva un poco es que me suelta el pecho cuando ya está medio dormida y lo coge y retuerce con la mano. Me hace daño y me pone muy nerviosa, lo soporto más bien poco y le quito la mano. También lo hace despierta, lo coge como quien ordeña una vaca y al negárselo se mosquea, pero lo siento mucho, no lo permito porque es muy desagradable.

Le han salido este mes de golpe los cuatro dientes de arriba. Se ha quejado muy poco, se ha mordido a si misma alguna vez y ha coincidido con que ha estado malita. Pero Súper Papá y yo pensamos que no se ha quejado nada para estar creciéndole los cuatro al mismo tiempo.

Da besos (abre la boca y se acerca) a los gatos, a los peluches, a los libros, a los juguetes, a sus padres… Le encanta también lanzarlos con la mano desde lejos. ¿Y los abrazos? Esos abrazos que ya da conscientemente, que te aprieta y busca con ellos tu protección y cariño. Esos abrazos de quedarse tranquila simplemente por estar entre tus brazos… Es muy cariñosa.

Abrazando a Súper Papá con 44 semanas

Abrazando a Súper Papá con 44 semanas

Sabe cuando se va su padre y le dice adiós, y cuando vuelve le hace unos recibimientos de cine, se pone nerviosísima y lanza grititos a la vez que va hacia él pidiendo que la coja.

Este mes hemos hecho el cambio de ropa de verano a invierno y ella me ayudó amablemente tirando todo por el suelo e intentando subirse y meterse en todas las cajas existentes. La verdad es que fue muy divertido verla intenta hacer cosas que no había hecho antes.

Ahora come menos y tira más la comida al suelo. No nos preocupa porque sigue con pecho a demanda y está activa y sana, pero si notamos que come peor. La crisis del año hace su aparición.

Estamos intentando que aprenda a lavarse las manos ella sola. Si, no estamos locos. Seguimos el aprendizaje Montessori y tiene su vidé limpito y preparado, que es dónde llega y tiene autonomía, para lavarse las manos. A ella le encanta eso del grifo abierto, y aunque todavía no lo hemos conseguido del todo,  coge el jabón con las manos y las mete bajo el agua. También se intenta comer el jabón, creo que el que tenga forma de sandía no ayuda a evitarlo.

Empieza a ser consciente de que puede quitarse la ropa y se dedica a ello a lo largo del día: calcetines, sudadera… Lo malo es que no se para a hacerlo, lo intenta mientras anda y más de una vez se ha caído teniendo las manos ocupadas y sin poder parar el golpe.

Pero igual que intenta desnudarse, también intenta vestirse y más de una vez la hemos pillado sentada en el suelo intentando ponerse sus zapatos.

Imita las caras y es muy expresiva. Hace la cara de “Scream” abriendo mucho la boca y los ojos, pone morritos pequeños cuando algo no lo convence del todo e incluso ha empezado a mirar mal bajando la cabeza y mirando como si lo hiciera por encima de las gafas.

Haciendo la cara

Haciendo la cara “Scream” con 46 semanas.

Ha aprendido a jugar a muchas cosas: coge la pelota y la tira para que se la devuelvas, (esto lo hace con Súper Papá mucho), mete los aros en el palo perfectamente, los cubos de formas en la caja, aunque todavía no lo tiene controlado, jugamos con el teléfono a que le llaman y se ríe un montón cada vez que digo su nombre, me tiro al suelo y viene riéndose a sentarse encima de mi cara, se esconde detrás del sofá y hace cucu-tras… Sigue bailando con todo, hasta con los anuncios.

Jugando con 43 semanas.

Jugando con 43 semanas.

Algunas cosas las aprende muy rápido y otras creo que pasa de nosotros directamente. Llevamos un mes diciendole: “¿Cuántos añitos vas a cumplir?” Y ponemos el dedo señalando “1” y ella se ríe mucho si, pero no lo repite ni nos imita. No hay manera.

Este mes ha ido a la celebración del segundo cumpleaños de su primo Nico, que yo dije que iría andando y 9 días antes ya andaba. También ha sido Halloween y ha ido a un par de fiestas pasándoselo genial.

Fiesta de Halloween con 46 semanas.

Fiesta de Halloween con 46 semanas.

Recibió su regalo de Pequeño Molón personalizado del sorteo que ganamos de Así Piensa una Mamá y fuimos con Súper Papá por primera vez al parque y se montó en un columpio.

En el parque con 47 semanas.

En el parque con 47 semanas.

Yo por mi parte ando con los preparativos del #LucyCumple y voy muy atrasada. Es su primer cumpleaños y quiero que sea bonito y lo recordemos siempre.

Ahora me levanto después de dormir a Lucy y escribo en el blog, o adelanto miles de ideas que tengo por la noche, porque en otro momento me es imposible. Y me cunde mucho, pero duermo poco. Aún así creo que he encontrado la manera de hacer más cosas y no andar agobiada durante el día.

El mes que viene será el último post de los meses de Lucy, porque soy consciente que sus cambios ya no serán tan rápidos y no habrá tanto nuevo que contar mensual. Eso si, el próximo mes va a ser muy especial.

Consejos para hacer Colecho y dar el pecho en Invierno

En esta ocasión quiero hablar del colecho de manera logística y dar algún consejo de cara al invierno y al frío.

Las cunas de colecho para mi no son muy prácticas como ya conté, y menos a la hora de dar el pecho, por lo que siempre aconsejo en vez de comprar una de estas cunas, comprar una cama que pueda acoplarse a la de matrimonio.

En verano colechar es más fácil, porque no hay colcha ni edredón de por medio. Lo único es el calor que puedes pasar al dar el pecho, pero supongo que igual que si tu pareja es de los que se pegan por la noche como una lapa. Lucy es una estufita de amor.

El problema logístico viene cuando hace frío y hay que taparse: ¿Cómo lo hacemos con un bebé pequeñito?

Según mi experiencia, ya que Lucy nació a principios de diciembre, es que si se puede colechar con seguridad.

Comienzo diciendo que yo siempre he sido una marmota: ya se podía caer el edificio entero que yo ni me enteraba. Pero desde que soy madre eso ha cambiado: no puedo moverme en la cama, cambiarme de posición, taparme o destaparme, sin abrir un ojo antes para comprobar las coordenadas de Lucy. 

Cuando Lucy y yo estamos en la cama, ella se posiciona por debajo de mi hombro con la cabeza recta (los bebes no deben apoyarse en almohadas ni tener la cabeza elevada mientras duermen en la cama), así yo puedo darla el pecho sin necesidad de levantarme. Pero eso quiere decir que no puedo taparme más arriba de la cintura porque taparía a Lucy la cabeza.

Tengo que reconocer que recién parida, en pleno diciembre, pasé un frío del carajo y la solución vino por partes: Para poder lactar bien y sacarme el pecho sin problemas durante la noche, corté unas camisetas viejas de Súper Papá por el canalillo hasta debajo del  pecho. Así el acceso era rápido y no había peligro de tapar a Lucy la cara con nada de ropa.

Lucy con 11 semanas.

Pero aunque la camiseta cortada fuese de manga larga para no tener frío, el escote, la garganta, el cuello y parte del pecho quedaban al aire y por ahí aseguro que se coge mucho frío. Así que siguiendo la recomendación de De Profesión Mami, cogí varios forros polares, que aunque estaban nuevos servían para la causa y este invierno siguen dando un buen servicio, y los corté por debajo del pecho. De este modo queda una especie de triángulo por el que el pecho sale pero el frío no entra. Es una manera fácil, rápida y práctica de tener el pecho accesible en plena noche con el ojo pegado.

Aseguro que es un apaño genial que hubiese utilizado mucho antes si no hubiese tenido reticencia a cortar y estropear las prendas, que la tenía y mucha. Creo que en mi cabeza pensaba para qué iba a romper camisetas y forros polares si esta situación iba a ser ” pasajera”. Pero una vez lo hice, además de dormir la mar de calentita, no he vuelto a pensar esa tontería, porque de pasajero nada y este invierno repito experiencia.

Lucy con 13 semanas. Más o menos en esta foto se ve el apaño del que hablo.

También evitaría botones (porque pueden descoserse y llegar a la boca del bebé con el consiguiente disgusto) y cremalleras si son de las que tienen algún pico saliente y punzante. Los corchetes en todo caso, son mucho menos peligrosos.

EDITO: Adjunto fotografía de uno de los modelitos que utilizo para dormir. Espero que se vea y entienda bien: Corto la camiseta por el canalillo (hasta que me es cómodo sacer el pecho, y el forro en perpendicular al canalillo por debajo o a mitad del pecho.

 

Ahora que ha comenzado el frío de nuevo las diferencias son notables: Lucy se mueve, se sienta, se da la vuelta, se destapa, etc… Cuando el invierno pasado no se movía (era recién nacida). Pero en general seguimos utilizando el mismo método y los mismos cuidados, con el añadido de seguridad del colchón en el suelo.

Pero mi mejor consejo es disfrutar del colecho, de lo calentitos que están los bebés, de cómo huelen, de la hora de ir a dormir que a veces se alarga demasiado y de los despertares a su lado, aunque haya noches que no peguemos ojo.

¿Cómo haces colecho y das el pecho en invierno? ¿Tomas alguna precaución especial?

LOS DIEZ MESES DE LUCY


Mi Lucy ya tiene 10 meses y a veces parece que fue ayer cuando la tuve por primera vez en brazos. Otras veces me parece que hace siglos que era tan chiquitita que prácticamente no se movía… Pero en lo que Súper Papá y yo coincidimos es en que el tiempo ha pasado volando y nuestra hija se está convirtiendo en una niña con personalidad, risueña, simpática y que nos tiene locos de amor.

El día 4 de octubre a las 15:10h se puso de pie y comenzó a dar pasitos. Súper Papá y yo mantuvimos la respiración hasta que se cayó de culo, e intentando no asustarla, no sabíamos si abrazarnos, besarnos o hacer una fiesta. Fue un momento precioso que tuvimos la suerte de ver ambos y que se quedará en nuestra memoria para siempre: Sus primeros pasitos.

Estos no son sus primeros pasos, pero prometo que son los segundos de el mismo día un ratito después. Lo hace genial ¿verdad? Parecía que iba a arrancar como una moto.

Andar ha revolucionado su manera de jugar, de moverse por la casa y de investigar. Hemos entrado en una nueva etapa de crecimiento claramente.

 
Pero sigue gateando claro, ¡a toda pastilla! Y si quiere llevarse algo a otra habitación se lo mete en la boca y se lo lleva, con el peligro que tiene eso…

Tanto jugar con ella a “cucú-tras” da sus frutos y se esconde que da gusto: detrás de una pared, con una muselina, con las sábanas en la cama, vaciando su cesta de los tesoros y poniéndosela en la cabeza. Le encanta y nos reímos muchísimo.

 
Jugando ha aprendido a meter los cubos unos dentro de otros, en su caja, o en cualquier otra caja o cajón, que me tiene loca buscando sus juguetes por toda la casa. Incluso cuando recogemos le digo que los meta en su caja y lo hace a su manera.

Pero igual que mete cosas en los cajones, saca todo lo que pilla de los mismos. Colocar o guardar ropa con ella cerca es agotador y nunca terminas.

También ha aprendido hace poco a meter los aros en el palo (Rainbow Stacker de madera) y le cuesta a veces y se frustra, pero lo consigue y mete unos cuantos. Por ahora, sus juguetes favoritos son los libros y las pelotas.

Estuvimos en un evento de Imaginarium organizado por Madresfera y Lucy se lo pasó genial. Jugó muchísimo y pasamos una tarde estupenda.

Si este verano había aprendido a rabiar como Hulk, este mes lo ha perfeccionado y tiene variantes: se arquea y se pone tiesa cuando la vas a meter en el carro y no quiere (evidentemente no la metemos si no quiere), o cuando la coges para ir a otro sitio, o cuando quiere coger algo que no debe y no la dejas. Y lo más peligroso es que cuando se enfada se tira hacia atrás, esté en la cama, en el suelo o en la bañera… Le molesta muchísimo que la saquemos de la bañera porque le encanta. Algunos niños lloran cuando entran y mi hija llora cuando sale.

Ha aprendido un ríe-llora muy extraño: es una especie de expresión como de sufrimiento, que termina con un sonido gutural que nunca sabes si lo siguiente será reir o llorar, es aleatorio.

También pone morritos tristes o cierra los ojos muy fuerte cuando sabe que vamos a negarle algo. Intentamos no decirle NO a nada, pero hay cosas que son inevitables, sobre todo cuando te ve con comida que ella no puede comer. Comemos las cosas a escondidas y hemos preparado muy bien la casa para no tener que decirle NO todo el tiempo, pero hay veces que hay que decirlo. Por ejemplo, abre el cajetín de la lavadora y un día se va a pillar un dedo, de hecho ya se lo ha pillado con la puerta del horno. Todavía no se como lo hizo.

Seguimos haciendo BLW con mucho éxito. Cada vez come mejor, más cantidad y con más seguridad. Le ponemos más los cubiertos e intenta utilizarlos cargándolos. Por ahora no lo consigue perfectamente, pero algún trozo ha pinchado con el tenedor.

A la hora de comunicarse siempre nos hemos entendido muy bien porque observamos las señales que hace Lucy, y evoluciona y aprende maneras nuevas de hacerlo. Por casi me muero el día que la pregunté lo que quería y me señaló la teta.

Me he dado cuenta que entiende muy bien lo que le digo y la importancia de enseñarle vocabulario. Antes yo no tenía muy claro que me entendiera pero cuando le dices: “Lucy, ¿quieres pavo?” y ella se levanta del suelo y va hacia dónde está el pavo, te das cuenta que solo le falta decir “Si, gracias”.

 
Hemos tenido que comprarle ropa nueva porque ha crecido una barbaridad y zapatos para que pueda andar. Y cuando le pones la ropa nueva, la inspecciona, la mira y la toca. Sabe que es nuevo.

Da muchos besos a quien ella quiere cuando ella quiere. Pero los mejores sin duda son los que da sin que se los pidas. También da besos a los peluches y a otras personas, no solo a sus padres, pero cuando ella quiere.

Llora con desconocidos. Mucho. Sobre todo si van a cogerla de primeras sin respetar su espacio vital como persona que es. Lo pasa bastante mal cuando viene alguien a casa o cuando nosotros vamos de visita. Si hay mucha gente se agobia y le da miedo, pone morritos y lo siguiente es llorar desconsoladamente. Tampoco le gustan los señores con barba, no le van los hipsters. Esperamos que se le pase esta etapa porque realmente lo pasa mal.

A la hora de dormir últimamente se despierta mucho por las noches llorando pidiendo el pecho, en vez de autoservirse como hacía antes. Necesita tenerme muy pegada y yo duermo peor.

 
Da mil vueltas en la cama: se pone boca abajo, de lado, se recorre la cama entera, gatea, se sienta y se tira hacia atrás… Hace unos días la cogí en el aire porque se sentó en la cama dormida y se tiró hacia atrás desde el borde, y aunque tenemos la cama en el suelo, se hubiese hecho mucho daño.

Se duerme en brazos de su padre en cualquier circunstancia, haya ruido, música… Algo que hasta ahora no había sucedido. Se siente miy segura en los brazos de Súper Papá.

 

Después de todo el verano sin dormirse en el carro, ahora vuelve a hacerlo por fin. Podemos ir a pasear y es probable que se duerma tranquilamente.

Los despertares son otro cantar. Tiene muy mala leche y ya sea despertándose ella sola o despertándola, no suele levantarse de buen humor en un principio. Luego en cuanto le haces alguna gracia se rie, pero hay que tener mucho tacto.

Tiene más trato con los gatos y se emociona mucho cuando los ve.

Aprende algo nuevo cada día rápida y eficazmente, es una pequeña esponjita preciosa y bonita.

Ya estoy preparando el #LucyCumple porque dentro de nada nuestra niña cumple un año y aunque me digan que soy muy exagerada, con el poco tiempo que tengo para el blog o hacer cualquier otra cosa que no sea dedicarme a Lucy, se me echa el tiempo encima y no llego.

Otros meses de Lucy:

OCTAVO Y NOVENO MES DE LUCY

SIETE MESES DE LUCY

EL MEDIO AÑITO DE LUCY

YA CINCO MESES DE AMOR CON LUCY

EL CUARTO MES DE LUCY

LOS TRES MESES DE LUCY

¡¡Mi Niña Tiene Dos Meses!!

El Primer Mes de Lucía

“CONDUCTA NORMAL DEL BEBÉ Y CONSEJOS PARA PADRES” DEL PEDIATRA DE LUCY

En la revisión del niño sano de los cuatro meses, además de las vacunas que tocaban, nos dieron el famoso papelito (que en este caso son 6 páginas por las dos caras) dónde vienen las pautas para comenzar la Alimentación Complementaria que además aconseja comenzar con cuatro meses de vida, cuando la OMS dice que la LME debe ser exclusiva hasta los seis meses. Ya conté las tonterías que había en esas hojas sobre el tema.

Pero esto es otro tema porque lo que quiero contar son las pautas sobre crianza, normas de higiene que da el mismo profesional sanitario y lo que según el pediatra de Lucy, debería ser una “conducta normal”, que es un apartado con un batiburrillo de consejos y afirmaciones.

Si, algunas están bien, como que no debes forzar al bebé a comer si no quiere. Si, algunas son más que razonables, y si, la mayoría son tan evidentes que no entiendo la mención, como las pautas de higiene y cambio de pañal. Pero otras…

Hay cosas en las que un pediatra no debería meterse, más que nada porque ha estudiado sobre enfermedades de bebés y niños, y asuntos como la lactancia (que solo estudian de pasada) o cómo duerme el bebé no deberían estar supeditados a sus pensamientos subjetivos. Y menos cuando ni siquiera son madres/ padres.

Para comenzar dice que “los niños hacen 4 o 5 tomas al día y duermen entre 16 y 18 horas, (al menos 8 nocturnas)”. No se que niños conoce pero si contase las tomas que hace Lucy, que no las cuento, no salen 4 o 5 tomas ni de coña, ni 6 ni 7.  Tampoco duerme tantas horas diarias, y las horas que duerme nocturnas son intermitentes para tomar pecho. O se refiere a bebés que toman biberón, o mi Lucy no tiene una “conducta normal”.

Por este tipo de cosas digo que estas páginas no están dirigidas a bebés que toman LM a demanda, o también puede ser que no tenga ni idea sobre lactancia.

Seguimos: “Si no está ya en una habitación independiente, conviene sacarlo antes de los seis meses del dormitorio de los padres; si se espera a que sea mayor, se resistirá al cambio, ya que a los bebés les gustan las costumbres fijas. Es mejor acostumbrarle desde pequeño a dormir siempre en su habitación”.

¡Cómo se nota que el pediatra no es el que se tiene que levantar por la noche ante las llamadas del bebé, ya sea por hambre, por cambio de pañal o por lo que sea! Y de colecho ni hablamos! Cuando leí eso casi me prendo fuego de la rabia a mí misma. Me pregunto cuándo es tan mayor un bebé que ya es imposible sacarle de la habitación porque se resiste. Seguramente antes de los seis meses no es mayor. Tampoco entiendo mucho lo de que a los bebés les gustan las costumbres fijas, de hecho creo que son los adultos los que se obcecan en ponerles horarios... Mi Lucy come cuando tiene hambre y duerme cuando tiene sueño. Por mucho que lo pienso no se que costumbres fijas le gustan a Lucy. Los bebés necesitan estar cerca de su cuidador y si hay LM mover de la habitación a un bebé tan pequeño es un disparate total y un engorro para la que da el pecho. Si tuviese que hacer caso a este especialista, me doy tres días de vida como mucho además de un final de lactancia materna prematuro.

El tema de la crianza es algo personal, familiar y subjetivo. Ni todos los niños son iguales, ni las circunstancias de las familias tampoco.

Este pediatra da por hecho que todo el mundo tiene habitaciones de sobra para “sacar al bebé” de la habitación. También mete miedo a los padres diciendo que “se resistirá al cambio”. ¿Acaso un bebé de seis meses está preparado para dormir solo en una habitación? Si no lo está, se resistirá con 2 meses, con 6 y con un año. No entiendo esa insistencia de querer separarnos de los bebés cuánto antes.

Tampoco habla de tomas nocturnas. Da por hecho que le vas a dar el famoso biberón de cereales por la noche, que hace que tengan digestión lenta y el bebé “no molesta” en toda la noche. Y soy muy pesada, pero vuelvo a lo mismo: ¿y los bebés que toman pecho? ¿Tengo que dejar de darle el pecho y darle biberón porque lo dice el pediatra? Porque si el pediatra no habla de tomas nocturnas en el dichoso papelito, ¿será que no tengo que dar de comer a mi hija por la noche? Parece una tontería pero es sorprendente la cantidad de mujeres que se preguntan esto y la cantidad de pediatras que les dicen que con cierta edad, deben dejar de darles de comer durante la noche.

Lo que la mayoría de los pediatras que dan estas pautas obsoletas y equivocadas desconoce, es que es más que normal que un bebé se despierte por la noche y que por supuesto si tiene hambre, hay que darle de comer. Tampoco debe saber que una mujer que da el pecho debe estar cerca de su bebé durante la noche, por razones de producción, de comodidad y de algo que se llama prolactina, y decirle que su bebé duerma en otra habitación, lejos de su lado, es logística y afectivamente un desastre.

No quiero ni pensar cuántas mujeres habrán obedecido a pautas escritas desde el desconocimiento de las circunstancias de cada familia y desde la subjetividad de las creencias o experiencias de la crianza de este médico,  ni cuántas lactancias han acabado antes de tiempo.

Tampoco quiero pensar cuántos bebés han sido obligados a dormir lejos de su madre, de su hábitat natural, ni cuántos han estado llorando hasta que “se les ha enseñado a dormir”, ya que algunos pediatras también se dan el lujo de recomendar el método Estivil a los padres.

Y digo yo: ya que se permiten dar consejos sobre crianza cuando no es su campo, ¿por qué no leen o se informan sobre las necesidades de los bebés? Ya si leyesen algo sobre lactancia sería perfecto para que incluyesen y tuviesen en cuenta a las madres lactantes en las hojas de alimentación complementaria. Y podía seguir pidiendo…

Gracias a este pediatra, y a sus “consejos para padres”, sabemos que ni Lucy ni yo tenemos “conducta normal”. Debe ser que somos especiales.

¿Tu pediatra también te da consejos sobre crianza?

¿Qué consejo te ha dado que no quisiste seguir?

horarg