20 Aspectos a tener en cuenta para elegir un colegio

El año pasado por estas fechas estaba agobiadísima con el tema de la búsqueda de colegio para Lucy. No solo era un tema de elección y de encontrar el colegio perfecto, el que según mis baremos fuese adecuado, si no que al escolarizar a los 4 años (en segundo curso de Educación Infantil), me habían avisado con bastante mala leche, de que los “juegos del hambre de conseguir plaza” sucedían en el primer curso, y que nos íbamos a quedar sin plaza. Así, directamente; Tengo que decir que esto último no tuvo nada de cierto, es más, creo que facilitó mucho que consiguiera plaza en el colegio elegido, ya que los demás tenían la suya y no fue necesario ningún sorteo. En mi caso habían 4 plazas libres para 3 estudiantes que pidieron el mismo colegio que yo como primera opción. Pero esto ya es otra historia.

Y todo esto para decir, que aunque mi búsqueda se realizó un año después por no escolarizar en primer curso de infantil, no me conformé con tener plaza si no que me preocupé en conocer colegios y tener en cuenta ciertos aspectos.

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¿Y escolarizar a los 4 años?

Si, se puede escolarizar en segundo curso de Educación Infantil. No, no pueden ponerte ningún problema por no haber escolarizado con anterioridad, ya que no es obligatorio. No nos ha pasado, pero si nos habían metido miedo con eso.

Cuando decidimos no escolarizar a Lucy a los 3 años (cuando ella todavía no los tenía) a primer curso de Educación Infantil, tuvimos críticas y apoyos a partes iguales. Las críticas, algunas fuera de lugar, provenían de las redes sociales, porque nuestro entorno, al conocer nuestras razones, nuestra situación, y sobre todo a Lucy, no tuvieron ninguna duda de que estábamos haciendo lo correcto.

Ahora, las circunstancias han

cambiado y Lucy ha cambiado.

No es lo mismo comenzar el colegio con 2 años y 9 meses que con un año más. Sabiendo hablar y expresarse como lo hace ahora, con un control de esfínteres estupendo conseguido de manera natural, con una autonomía que nos hemos dedicado a potenciar durante este año escolar y muy importante, habiendo tenido un contacto previo con clases extraescolares y sabiendo, más o menos, lo que es ir a clase. En un año ha crecido y ha cambiado muchísimo.

La necesidad de escolarización, que el año pasado yo alegaba como inexistente, ha mutado en deseo. Lucy quiere irrumpir en ese patio que alguna vez ha visto a través de las vallas del colegio, y al cuál no comprende por qué no puede entrar. Ella quiere estar con esos niños y niñas que juegan, aunque yo le explique que eso no es todo el día, y que luego entran a clase para aprender muchas cosas interesantes.

Las circunstancias de Lucy han cambiado, las mías también y actualmente tenemos un escenario diferente. Muchas de nuestras particularidades han desaparecido, y otras no dependen exactamente de nosotros. Y digo “exactamente” porque aunque tengamos elecciones en nuestra mano, a veces oscilan entre pocas opciones.

La realidad es que nuestra hija quiere ir al colegio y nosotros vemos que está más preparada que el curso anterior.

Si, después de hablarlo y sopesarlo, ya hemos echado la matrícula, en el centro elegido  de entre muchos por nosotros, su padre y su madre. Con el miedo en el cuerpo de “no poder elegir colegio” porque escolarizábamos más tarde, como todo el mundo nos advertía. Encontrando un centro educativo durante las jornadas de puertas abiertas estupendo, en el que teníamos pocas expectativas y que nos sorprendió muchísimo.

 

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Sus primeras fotos de carnet para algo muy muy importante. 😬 . Menos mal que al final fuimos a un estudio de fotografía, que además está especializado en fotografía familiar y de niños, porque no había manera de que Lucy me soltase 😅. . Cuando conseguimos que se sentase, después de juegos y coger confianza con los profesionales, me dijo agarrándome fuerte y en bajito que le daba mucha vergüenza. Mi niña… 😍 . Más tranquila, le consiguieron sacar estas fotos que nos tienen babeando. 😍 . Al final le gustó la experiencia y creo que quería que le hicieran más fotos, y es que en #HappyFaceFotografía tienen muchas tablas en esto. ☺️ Gracias @tico1 ♥️ . Ah! Si quieres saber para qué son estas fotos, aunque seguro que lo intuyes, te lo cuento en el #blog, 🔗 enlace directo en mi bio. 😉😘 . . . #fotografia #Lucy #primerasveces #littlegirl #curlygirl #estudiodefotografia #fotografiainfantil #fotoscarnet #3años6meses #MiLucecita #carabonita #chispas #photography #kidsofinstagram

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Una escuela pequeñita, de línea 2, muy cerca de casa, que trabaja por proyectos, dirigida a la diversidad, con profesores y profesoras jóvenes involucrados y emocionados, con materiales e instalaciones muy buenos para ser un colegio público, y con una directora que habla claro y da la impresión de querer al colegio y a los estudiantes como si fueran su casa y su familia.

¿Es el colegio soñado?

No, no lo es, pero se le parece bastante. Puede que el colegio perfecto no exista.

Es un centro en el que nuestra hija tendrá mucho tiempo de juego, en el que no utilizan libros trabajando por proyectos e intentan seguir el ritmo de cada niño y niña a la hora de aprender.

Las madres y padres podemos participar y les encanta que lo hagan, tenemos las puertas abiertas. Y tenemos en mente que mediante el AMPA o el consejo escolar podemos involucrarnos mucho más para intentar mejorar y cambiar lo que podamos. No vamos a quedarnos de brazos cruzados si algo no nos gusta. Por supuesto, estoy preparada para reivindicar, para descubrir qué cosas se pueden mejorar, para intentar hacer del centro elegido un lugar mejor para mi hija y para sus compañeros y compañeras.

No es una opción retrasar su matriculación en un colegio hasta que el sistema educativo actual cambie y aunque no estemos de acuerdo con muchos aspectos tendremos que elegir el que más se adecua a nuestros deseos.

Tenemos miedos, claro que si, muchísimos. Supongo que como todos los progenitores. Da igual lo mayores que sean o lo preparados que les veamos: Nos da miedo que alguien la trate mal, que sean injustos con ella, que se sienta desarropada o sola, que le pase algo y no nos lo cuente, notarla rara o triste, que no le guste ir al colegio, que lo pase mal… Por mi cabeza han pasado y siguen pasando miles de escenas, y muchas de ellas me causan ansiedad y desasosiego. Pero a Lucy no.

Ella está emocionada, y lo expresa, y quiere ir al colegio. Aunque un día lloró porque se dio cuenta que mientras ella esté en el colegio, mamá no estará con ella. Y me dijo que me iba a echar mucho de menos con una pena que jamás había tenido. Hablando del tema entendió que echar de menos a alguien significa que le quieres mucho y que se puede poner triste, pero luego mamá irá buscarle todos los días sin falta.

Hay otra razón, aunque no tiene que ver directamente con mi hija, y es que quiero reincorporarme al mundo laboral, por razones evidentemente laborales y económicas, pero llevo tiempo pensando que también lo necesito personalmente. Va a ser difícil encontrar un trabajo que me deje conciliar horarios y necesidades, ya ni hablo de conseguir un trabajo que realmente me guste. Y me siento algo egoísta, pero al mismo tiempo pienso que he preparado a Lucy para este momento: el momento en el que su madre no pueda estar con ella las 24 horas del día.

Así, pensamos que estamos haciendo lo correcto. Escolarizar a Lucy con casi 4 años es razonable para nosotros, aunque si nos equivocamos no dudaremos en rectificar.

 

6 Razones para No Escolarizar a los 3 años

Después de responder preguntas varias sobre la no escolarización de nuestra hija, me he decidido a escribir un post para explicar las razones que tenemos en mi familia para no hacerlo. Así genero contenido en el blog, si alguien más me pregunta puedo mandar un enlace solo y no me repito. y de paso, puedo ayudar a alguien que se lo esté pensando.

Puede que alguien se sienta atacado por mis argumentos porque sean contrarios a sus elecciones, pero no es mi intención. Doy por hecho que no todos tenemos las mismas circunstancias o las mismas preferencias y no voy a criticar ni juzgar las particularidades del resto. Voy a hablar de nuestra situación y necesidad.

Incluso es posible que reciba críticas, pero como siempre, cuando has sopesado los pros y los contras, y tienes las cosas claras, esas críticas no nos afectarán; Desde que nuestra hija nació hemos hecho muchas cosas a contracorriente, desde la lactancia, el BLW, el colecho…

 

  Ir a contracorriente a veces es complicado,

pero ya tenemos rodaje en este tema.

Todo lo que hacemos,

lo hacemos pensando que es lo mejor

para nuestra hija.

 

Comenzaré este tema diciendo que no es obligatorio comenzar el colegio el año que cumples 3 primaveras, es obligatorio cuando cumples 6 y comienzas primaria, pero antes no. Este dato no lo conocen algunas personas, y ponen el grito en el cielo sin conocimiento. No pasa nada por no escolarizar la niña, no vamos en contra de la ley ni somos unos irresponsables.

¿Es necesario? Al no ser obligatorio se entiende que necesario no es. Otra cosa es que la familia, por sus circunstancias, trabajo o preferencias, lo necesiten. En nuestro caso particular no es necesario, y en eso se basa nuestra elección, porque tenemos la fortuna de poder elegir; Y esta decisión ha sido meditada a través del tiempo, en el que un Súper Papá Licenciado en Magisterio ha tenido la última palabra, ya que no escolarizar supone que mamá no trabaja fuera de casa, y eso se traduce en que papá trabaja más.

 

Creemos firmemente que una niña de 3 años no necesita ir al colegio,

y en esa afirmación se basa nuestra elección:

en la NECESIDAD.

 

Nos han llegado, nos llegan y nos llegarán muchas preguntas sobre por qué no escolarizamos. Algunas pareciese que nos piden explicaciones directamente, como si hiciéramos algo malo. Así que, a quien le interese, estan son algunas de las razones por las que no vamos al cole este año:

  1. EN CASA TAMBIÉN SE APRENDE

Al buscar los contenidos que se estudian y los objetivos en la etapa de educación infantil, me di cuenta que muchos de ellos (como: observar y explorar su entorno familiar, natural y social, desarrollar sus capacidades afectivas, adquirir progresivamente autonomía en sus actividades habituales…) se pueden adquirir en casa, e incluso es el lugar más adecuado para hacerlo.

Sin quitarle mérito a las profesoras de infantil (enseñar conceptos a más de 20 niños de 3 años tiene mucho), en casa podemos enseñárselos a mi hija, desde el juego, con más tranquilidad y flexibilidad, y adecuandonos a sus preferencias y curiosidad. Esto último es muy importante.

2. HAY MÁS LUGARES PARA SOCIALIZAR

Algo que te dicen siempre, incluyendo la etapa de guardería y escuela infantil, es que los niños tienen que socializar y estar con otros niños. Además se suele alegar que si no van a “salir asociales”.

Estoy de acuerdo. Los niños tienen que estar con otros niños. Y con otros adultos, en diferentes situaciones y escenarios, etc… y eso se puede conseguir en grupos de crianza, grupos de juego, ludotecas, clases extraescolares (natación, inglés…) y en el parque, entre otros lugares.

Y aunque Lucy nunca ha ido a una escuela infantil, ni a una guardería, es una niña muy sociable, que saluda a todos los niños que ve y que en seguida se dispone a jugar con ellos.

3. LA GRAN CANTIDAD DE HORAS LECTIVAS

Aunque ahora exista la posibilidad del periodo de adaptación, que me parece imprescindible y que hace años no existía, llega un día en el que las 6 horas en el colegio no se las quita nadie y creemos que todavía es muy pequeña para eso. Además que los conocimientos que debe adquirir no necesitan tantas horas al día.

4. LA OBLIGACIÓN DE QUITAR EL PAÑAL

Desde que me enteré que en la mayoría de colegios al comenzar la etapa de infantil el pañal estaba “prohibido” me di cuenta que escolarizar con esa edad no era lo nuestro.

Lucy cumpliría los 3 años casi la última de su clase, y eso supondría “despañalar” más temprano y puede que sin la madurez necesaria para ello. Nosotros intentamos seguir a Lucy en sus tiempos y sus ritmos, y quitarle el pañal sin que esté preparada va en contra de nosotros y de ella misma. Sencillamente no queremos adelantar la “operación pañal” cuando no tenemos necesidad de hacerlo.

5. LOS NIÑOS NECESITAN MOVERSE

Los niños menores de 4 años no pueden estar físicamente quietos por la pulsión motriz. Algo que no se tiene en cuenta en la gran mayoría de aulas de educación infantil en las que los niños se pasan las horas sentados haciendo fichas. Si, por suerte en muchas se han puesto las pilas y trabajan por proyectos, con juego libre… Pero no es fácil encontrarlas y muchas son un intento solamente.

6. LO QUE ENSEÑAN EN EL COLEGIO Y CÓMO LO ENSEÑAN

Se aprende jugando, o al menos eso es lo que queremos para Lucy. No queremos fichas interminables, no queremos que esté horas sentada, no queremos castigos ni recompensas con colores, ni que la obliguen a compartir.

Nos encantaría poder llevarle a una escuela libre, un lugar dónde sea más importante jugar para aprender, aprender a compartir, dónde sigan su ritmo y alimenten su curiosidad, etc… Pero encontrar un centro así no es fácil y además supone un desembolso importante, que aunque lo vale, no nos podemos permitir.

 

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Estoy segura que madres que han escolarizado a sus hijos e hijas estarán de acuerdo conmigo en muchos puntos, y es posible que no les haya quedado otro remedio: La necesidad de nuevo.

Me siento muy afortunada de poder pasar otro año con mi hija, de poder enseñarle y descubrir junto a ella. De seguir viviendo esta “slow life” e ir a nuestro ritmo. Aunque también tiene su “lado malo”: Yo no tengo horas libres, ni días libres, ni casi distingo la llegada de los fines de semana. A veces me saturo, estoy agotada, ella se aburre, hay que planear algo…

¿Y que no escolarice a mi hija quiere decir que nos tomamos un año sabático?

 

Nada más lejos de la realidad. Me he pasado el verano buscando manualidades, juegos y contenidos para aprender. Tengo pensado hacer semanas temáticas con actividades diferentes que iré enseñando.

Tenemos horario instaurado desde el verano, madrugaremos aunque no vayamos a clase. También nos hemos apuntado a una ludoteca e iremos a natación. Aprovecharemos mucho el tiempo libre para pasear, para ir al campo, para correr y jugar libremente.

Si, mi hija cumple 3 este año y no hemos tenido vuelta al cole, ni quebraderos de cabeza con la elección y la matrícula del colegio, ni con nada. ¿El año que viene tendremos estos problemas o más? Es posible, pero no obligatorio.