Triunfo al Endocrino.

No se por qué tengo la sensación de haber ganado porque realmente lo que he hecho es hacer caso a las tonterías que la enfermera del endocrino decía y obedecer sumisamente, pero bueno, tendré que ver el lado bueno.

Resulta que con la dieta de 2000kcal y pinchándome seis veces al día (antes y después de cada comida) he conseguido controlar la diabetes gestacional (bien por mi) porque mis resultados entraban dentro de los valores “normales”.

En un mes y medio no he engordado nada de nada, que está bastante bien. Ahora, he pasado más hambre que una rata. Y la voy a seguir pasando, porque aunque tenga que pincharme solo dos veces al día, (después de una comida), tengo que seguir controlando los niveles de glucosa en mi cuerpo.

Así que ha sido un medio triunfo, porque sigo “diabética” pero con menos presión.

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Confusión en el Endocrino- Semana 33

En realidad la visita fue a la enfermera del Endocrino, la misma que nos enseñó a utilizar el Glucómetro y que nos explicó la dieta en la semana 31.

Yo había estado pinchándome religiosamente durante dos semanas seis veces al día, y tenía unos niveles bajos, por lo que se ve muy bajos. Y algún pico alto pero justificado por comer un poco más de pan, comer fuera de casa, en definitiva, saltarme la dieta de 2000 kcal que me deja con hambre todos los días.

Ibamos pensando que la enfermera iba a ver:

  • Que por las mañanas tengo unos niveles muy bajos (lo normal sería entre 75 y 90) y yo muchos días tengo menos, por lo que la lógica sería que ceno muy poco.
  • Que dos horas después de desayunar tengo menos glucosa que antes, por lo que desayuno muy poco.
  • Que llego a la comida al borde de la hipoglucemia también (menos de 70)
  • Que cuando me dan los picos (121-126) es por la noche, que es cuando llego famélica de todo el día.

Pero no. La señora empezó a mirar y dijo:

– ¡Uy! ¡Qué bajo! Esto no me gusta nada…

Ya estamos preocupando… ¿Tiene que decirlo así? Pues claro, a mi tampoco me gusta estar pasando hambre.

Dice que es tan malo tenerlo alto que tenerlo bajo. Que si lo tengo bajo tengo que comer más, pero que los picos hay que controlarlos y habría que ver si hay que poner insulina. Pero así. Picos que no son para nada exagerados, que si en vez de estar pendiente de sus tablitas, se diese cuenta de que paso hambre, a lo mejor lo miraba por otro lado y desde otro punto de vista. ¿Acaso esta gente no tiene criterio? Si te sales de lo que ellos esperan ver como perfecto, parece que sufren un colapso mental.

¿Me vas a mandar comer más para luego ponerme insulina? ¿Soy yo, o no tiene sentido ninguno?

Por lo que se, ni todos los endocrinos son iguales, ni todos mandan la misma dieta, ni siquiera el mismo número de veces que debes pincharte al día, por lo que: ¿Cómo saber cuál es la fórmula buena? ¿Cómo saber quién lo hace bien?

¿Si a mujeres con dietas de 2100 kcal les hacen pincharse solo una hora después de comer (no antes de comer como yo debo hacer también), y tienen pico de 190 y no se les manda insulina, porqué hay otras mujeres con dieta de 1500 kcal a las que si se le mandan con un pico de 139? Es una pregunta muy larga, lo sé, pero no se si algún endocrino sabría contestarla.

Eso si. Ambas coinciden que no se les hizo absolutamente nada al bebé. ¿No se supone que si se llega al punto de poner insulina o de estar con el glucómetro a cuestas, es porque debe estar más vigilado el tema?

No entiendo nada… ¡Que alguien me lo explique!

 

Semana 31 con Mi Nuevo Compañero: “El Glucómetro”

Despues de la prueba de la curva corta, la curva larga de O´Sullivan (esa terrible de las 3 horas sin moverte y los brazos como coladores de los cuatro pinchazos) al final me llamaron un viernes para que acudiese al Hospital de Torrejón. Habían pasado unos cuantos días y yo ya tenía en mente que me libraba, pero no caerá esa breva…

Nada más entrar por la puerta me dijo la obstetra que me habían llamado porque tenía diabetes gestacional. Yo, que me había pasado meses anteriores y días después de la prueba leyendo sobre el tema, di por hecho que para que me dijeses algo así de sopetón, debía tener los valores muy altos…

Te miden 4 valores, 1 en ayunas, después te bebes la sobrecarga de glucosa de 100 gramos, y te toman la siguiente muestra a los 60 minutos, la tercera a los 120 minutos y la última a los 180. Si dos de estos valores te salen más altos del rango establecido, quiere decir que tu cuerpo no está tratando la glucosa como debe por el embarazo.

Glucosa en ayunas: 64               Rango: 60-110

Glucosa 60 minutos: 169            Rango: 195

Glucosa 120 minutos:168            Rango 165

Glucosa 180 minutos: 157           Rango 145

Tengo dos de ellos altos… Pero no tan excesivamente altos. Una sobrecarga de glucosa así, una persona normal no la toma por mucho que se ponga hasta arriba comiendo, y menos sin moverse ni un ápice después, no es una situación normal que vayas a tener día a día.

Te pones a buscar, a leer y a preguntar, y lo que muchas mujeres hacen cuando la curva corta les da positivo, por no pasar por el suplicio de la larga, hacen directamente lo que te mandará el endocrino: Dieta y control de glucosa con el Glucómetro.

He preguntado en algunos foros y existen mujeres que han superado la curva larga. Yo creia que era una leyenda urbana sinceramente.

Resumiendo, me pusieron una dieta de 2100 kcal y me mandaron al día siguiente al endocrino para que me dieran un glucómetro, no sin antes decirme que habría que ver los valores que me daba y si había que ponerme insulina, que no era perjudicial para el bebé.Yo he leído que si es perjudicial… En fin, si llega el momento veré lo que hago, pero ya te hacen temer y pensar en ello.

No me vio el endocrino, me vio una enfermera a mi y a tres embarazadas más, de diferentes alturas, pesos y complexiones. Nos bajó a todas la dieta, algunas más altas y rellenitas van a pasar un hambre brutal, al final son 2000 kcal. Nos dio pautas sobre la forma de pesar la comida, qué comer, qué no comer… Y nos enseñó a utilizar a mi querido amigo el glucómetro.

glucómetro

Odio las agujas. Odiaba de pequeña cuando los niños de mi clase hacían la gracia de sacar los alfileres de los corchos y clavártelos. Siempre me han dado miedo las vacunas y yo misma me sorprendí de lo valiente que fui con los cuatro pinchazos el otro día. Ahora tengo que pincharme en los dedos seis veces al día para coger una muestra de sangre, antes y dos horas después de cada comida. Solo tengo diez dedos y tengo que pincharme seis veces al día, es lo primero que pensé…

Lo llevo mejor de lo que creía. Me pincho dos veces en cada dedo por lo que voy turnando las manos. El primer pinchazo fue de risa, Super Papá se reía de mi porque quería pincharme sola pero no podía y ponia cara de sufrimiento. Después de pincharme lo primero que dije fue que no era tan terrible.

Los datos que me salen son muy buenos, cualquiera diría que tengo diabetes gestacional, incluso un día fuimos al cine y comiendo palomitas no me subió más de 120 que es el máximo. La dieta la llevo peor. Estoy deseando hacerme la prueba de después para ver que me sale y comerme una galleta, una magdalena… Y francamente, aunque llevo solo cinco días, viendo los datos que me salen me está pareciendo una estupidez, la misma estupidez que ya me habían avisado que era.

Como quiero compartir mi dolor y a lo mejor a futuras mamas les sirve, prometo un video explicativo de los pinchazos que me amargan el día seis veces…

Visita al obstetra de las 28 semanas y Test de O´Sullivan

Fue un día movidito… Para empezar visita a la matrona del centro de salud, peso y escuchamos el latido del corazón… Todo muy bien y sin preguntas ni consejos de mayor relevancia, que ande y beba mucha agua, como siempre.
Después corriendo al Hospital de Torrejón que teníamos cita con la obstetra. En las 20 semanas nos dijeron que tenía la placenta baja pero que seguramente al crecer el útero, se iría subiendo. Pero ya estás buscando en internet “Placenta Previa” y lo que conlleva. Cesárea sin remisión… Por nada del mundo quería algo así. Tener que programar una cesárea y conseguir que la practicasen lo más respetuosamente posible, el postparto con la cesárea… Por suerte mi placenta ha subido, está bien colocada y podremos intentar un parto natural. ¡Qué tranquila me he quedado!
Lo malo y lo que no me esperaba, es que al hacerme el análisis del segundo mes, me hicieron la prueba corta de la glucosa. En teoría deberían haberme pinchado en ayunas, pero me dijeron que podía desayunar aunque nada dulce, me tendría que haber tomado la solución de 50 gramos de glucosa y a la hora otro pinchazo, pero solo me pincharon después. Conclusión: El máximo en glucosa está en 140 y yo di 168… Me mandaron a hacerme la curva larga.
Prueba larga y desagradable como no he tenido otra. Dicen que las embarazadas se quejan mucho de esta prueba y no me extraña. Es la prueba de los 100 gramos de glucosa disueltos en el mismo tamaño que los 50 gramos. El jarabe naranja que te dan demasiado dulce y pegajoso, debes tomártelo en cinco minutos y empieza a hacer efecto al poco tiempo. No te dejan moverte así que al rato estás incómoda y empiezas a encontrarte mal y a marearte…
Tienes que esperar allí tres horas y te sacan un tubito de sangre a cada hora. Yo que no soy de vía intravenosas digo que prefiero que me pinchen cada vez y la chica me dice que ella también lo preferiría… Así que me he venido a casa con cuatro pinchazos preciosos. Dos en cada brazo.

brazos pinchados
La enfermera de la obstetra me dijo que me llevase un limón para chuparlo por si me mareaba y esta mañana el super papá ya tenía un limón partido en dos envuelto en papel albal dentro de su mochila. ¡Me ha salvado la vida! Mientras yo iba superando las horas como si de un Grand Prix se tratara, y el papá estaba cada vez más orgulloso, veíamos caer una a una a las embarazadas de alrededor: Vómitos, mareos, cambios de color en sus caras… Si vomitas durante la prueba no sirve de nada y te la deben volver a repetir.jarabe

La verdad es que si te pones a leer sobre el Test de O´Sullivan es algo inservible porque no tienen unos baremos establecidos. Es una sobrecarga oral de glucosa que ninguna persona normal consume en un día ni en una comida, y menos se está quietecita luego. En muchos países europeos solo se practica a las gestantes con riesgos, y así no se corre el riesgo de medicalizar a la embarazada ni “enfermarla”. Yo misma desde que supe los valores de glucosa me he obsesionado, me he encontrado mal cuando me he comido una galleta, he pasado hambre por “no comer más de la cuenta” e incluso me he sentido mareada.

¿Que pasa si la curva larga de positivo?

Pues depende de los valores que supere y cuánto los supere (no me han explicado aún cuáles son esos valores), me mandarán al endocrino para ponerme una dieta y tendré que hacerme con un glaucómetro para medirme los valores después de cada comida. Y tendría que tener cuidado porque me diagnosticarían una diabetes gestacional. En caso de valores muy altos, podrían incluso decirme que me pinchara insulina, nociva para el bebé.

¿Y el bebé? Se sabe que la diabetes gestacional no conlleva peores resultados perinatales que un embarazo sin diabetes gestacional, porque la macrosomía  del recién nacido sólo está causada por la diabetes gestacional de la madre en un 5% de los niños nacidos con un peso superior a los 4,5 kg. Mi niña podría ser muy grande aún sin tener diabetes gestacional. pero mi embarazo y mi parto se etiquetarían y depende de dónde diese a luz, tendría mayor posibilidad de cesárea. 

¿Que divertido, verdad? Paso de ser una feliz embarazadita informándose de todo lo que puede sobre el parto natural, comiendo muy bien, sin excederme con dulces y engordando lo justo, a estar acojonada de lo que como o no como…

A la espera de los resultados… 😦