#Lecturitas: “Estoy Contigo”, el arte de saber escuchar

La primera vez que leí “Estoy Contigo” de Cori Doerrfeld, me pareció uno de los libros más dulces que había tenido en mis manos.

Lucy enseñando la portada del libro

La historia de Taylor está contada desde una perspectiva reflexiva en la que la empatía es la clave para apoyar a una persona cuando está pasando un mal momento. “Estar a su lado”, de ahí el título del libro, y dejarle sentir lo que en ese momento quiera sentir, sin dirigir sus emociones como muchas veces hacemos los adultos con los niños.

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#LosCasi2

Todo el mundo habla de los ” Terribles 2″, de las rabietas, los cambios y de que todo se vuelve una locura. Pero yo no oigo a nadie hablar de lo que hay antes de los 2 años.

Muchas veces pienso que Lucy se ha adelantado a esos “Terribles 2” y que cuando lleguen los 2 años va a ser “de querer morirse”. No se si esto está siendo una “preparación” para la que se nos viene encima, si el cambio a los dos años realmente no es tan drástico y ya van teniendo cambios paulatinamente o que está pasando ahora esa fase y cuando lleguen los 2 será todo amor y paz.

Lucy tiene una fuerte personalidad, sabe lo que quiere y cuándo lo quiere. También tiene una energía desbordante, como es normal en un bebé de su edad, que no quiere nunca jamás dormir pero tampoco se toma bien que la despiertes, que cuando dice que NO es que no, que es muy autónoma y el baño se termina cuando ella dice aunque esté hasta arriba de jabón, que lo que antes quería comer ahora lo rechaza alejando el plato de ella, que si algo no le parece bien te lo hace saber…

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Lucy se sube al “fofá” a todas horas. No intentes evitarlo, no intentes razonar…

Las rabietas han ido in crescendo. Cuando conseguimos encontrar la manera de calmarla, sube un nivel más y cada vez son mucho peores, poniendo a prueba nuestra destreza como padres comprensivos y nuestra paciencia, que ante los gritos de Lucy está ahí pero se la ve hablando bajito e intentando que Lucy la escuche. Y Lucy no escucha, ni caso le hace.

Hace poco, antes de que Lucy explotara, te ponías a su nivel físico, le pedías que te escuchara y lo hacía, entendía lo que estabas diciendo y a veces incluso lo aceptaba de buen agrado. Otras solo lo entendía y aunque no lo aceptara el estallido no era como lo es ahora: ya no quiere escuchar, ni mirarte, ni entender, ni comprender, ni que le cuentes cuentos chinos. Grita, patalea, pega, chilla, se tira al suelo, no quiere que la cojas, ni que la abraces… ¿Puede que su nivel de frustración sea mayor con las mismas cosas que antes?

Si, supongo que este comportamiento no es especial, que todos los niños lo hacen en mayor o menor medida, pero es que Lucy empezó con las rabietas antes de cumplir 1 año. Vamos, que llevamos un añito de no parar.

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El hábitat natural de Lucy últimamente: el suelo.

Los cambios desde que comenzó a andar han sido drásticos y cuando crees que le has cogido el truco, ella da un paso más, crece de un día para otro, y tú como madre solo puedes ir corriendo para intentar alcanzarla y estar a la altura de las circunstancias.

Es muy agotador, a veces desesperante y el cansancio aumenta mientras que la paciencia disminuye. Y esto es contraproducente, porque cuanto peor lo haga yo, peor es para Lucy y todo lo que le pase se agrava y entramos en bucle.

Por suerte esta etapa también tiene cosas preciosas: sus primeras palabras y frases, su autonomía de movimientos y baile, los primeros cánticos, juegos nuevos simbólicos y sorprendentes que se inventa utilizando una caja como coche y un libro como volante, interacciones de verdad con otros niños, su manera de compartir dando sus juguetes a todo el que venga a casa sin que nadie le haya enseñado, cómo se alegra cuando alguien nos visita o llora cuando se va, como te consuela cuando se da cuenta que te ha hecho daño… Nuevas sonrisas, abrazos fuertes y besos de amor a todas horas.

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También hay momentos tranquilos y bonitos.

En realidad “lo malo”, para referirme a las rabietas, frustraciones y los malos momentos que puedan ocurrir, aunque agotadores, repetitivos y realmente frustrantes no ocupan todo el día. Hay días mejores y días peores, y durante la mayor parte del día momentos maravillosos.

¿El cambio a los 2 años es drástico o antes ya van dando pistas?

Un poquito más de relax

Estoy muy pendiente de mis cambios, de mis dolores, del parto, del posparto… Y me estoy dando cuenta que casi no estoy disfrutando mi embarazo.
Es verdad que hemos tenido unas vacaciones tranquilas y hemos hecho muchas cosas. No había ido tantas veces en mi vida a la piscina y nunca me habían mimado tanto… A parte de la escapadita a Llanes que fue super romántica y especial…
Pero creo que ha llegado el momento de empezar a relajarme y tranquilizarme… Hacer más ejercicio y pasar más tiempo escuchando a mi cuerpo. Descansar más y preocuparme menos.

Tengo intención de apuntarme a clases de Yoga Prenatal en Wosap, la escuela de baile dónde iba antes de quedarme embarazada, así también ando un poquito que me hace falta y el yoga me va a venir genial para el parto
También quiero acudir a reuniones de La Liga de la Leche , nombre que al papá le hace mucha gracia porque parecemos superhéroes y a otro grupo de lactancia que también está en mi municipio, Mamitas y Tetitas . Quiero dar el pecho y pienso que en vez de leer tanto, estar con madres y bebés lactantes me puede ayudar como una especie de práctica. Puede que hasta haga nuevas amistades cerca de mi casa y cuando nazca mi hija tenga a quién preguntar y con quién compartir experiencias. Por no hablar del cambio de aires que va a suponer y el ratito agradable que puedo pasar con mujeres en la misma situación que tengo yo.

En fin, un poquito más de aire y menos preocupaciones.
relax 27 semanas