Confusión en el Endocrino- Semana 33

En realidad la visita fue a la enfermera del Endocrino, la misma que nos enseñó a utilizar el Glucómetro y que nos explicó la dieta en la semana 31.

Yo había estado pinchándome religiosamente durante dos semanas seis veces al día, y tenía unos niveles bajos, por lo que se ve muy bajos. Y algún pico alto pero justificado por comer un poco más de pan, comer fuera de casa, en definitiva, saltarme la dieta de 2000 kcal que me deja con hambre todos los días.

Ibamos pensando que la enfermera iba a ver:

  • Que por las mañanas tengo unos niveles muy bajos (lo normal sería entre 75 y 90) y yo muchos días tengo menos, por lo que la lógica sería que ceno muy poco.
  • Que dos horas después de desayunar tengo menos glucosa que antes, por lo que desayuno muy poco.
  • Que llego a la comida al borde de la hipoglucemia también (menos de 70)
  • Que cuando me dan los picos (121-126) es por la noche, que es cuando llego famélica de todo el día.

Pero no. La señora empezó a mirar y dijo:

– ¡Uy! ¡Qué bajo! Esto no me gusta nada…

Ya estamos preocupando… ¿Tiene que decirlo así? Pues claro, a mi tampoco me gusta estar pasando hambre.

Dice que es tan malo tenerlo alto que tenerlo bajo. Que si lo tengo bajo tengo que comer más, pero que los picos hay que controlarlos y habría que ver si hay que poner insulina. Pero así. Picos que no son para nada exagerados, que si en vez de estar pendiente de sus tablitas, se diese cuenta de que paso hambre, a lo mejor lo miraba por otro lado y desde otro punto de vista. ¿Acaso esta gente no tiene criterio? Si te sales de lo que ellos esperan ver como perfecto, parece que sufren un colapso mental.

¿Me vas a mandar comer más para luego ponerme insulina? ¿Soy yo, o no tiene sentido ninguno?

Por lo que se, ni todos los endocrinos son iguales, ni todos mandan la misma dieta, ni siquiera el mismo número de veces que debes pincharte al día, por lo que: ¿Cómo saber cuál es la fórmula buena? ¿Cómo saber quién lo hace bien?

¿Si a mujeres con dietas de 2100 kcal les hacen pincharse solo una hora después de comer (no antes de comer como yo debo hacer también), y tienen pico de 190 y no se les manda insulina, porqué hay otras mujeres con dieta de 1500 kcal a las que si se le mandan con un pico de 139? Es una pregunta muy larga, lo sé, pero no se si algún endocrino sabría contestarla.

Eso si. Ambas coinciden que no se les hizo absolutamente nada al bebé. ¿No se supone que si se llega al punto de poner insulina o de estar con el glucómetro a cuestas, es porque debe estar más vigilado el tema?

No entiendo nada… ¡Que alguien me lo explique!

 

Me he Escaldado!!!

No se si será por el embarazo, pero estoy muy despistada. No recuerdo haberme quemado nunca en la cocina y menos de la manera que lo he hecho…

quemadura dedo

Estaba limpiando e hirviendo unas cosillas que me dio mi hermana para el bebé: un sacaleches, algún biberón…Me diréis que por qué no utilizo algún producto para esterilizar pero es que por ahora no tengo en mente que vaya a utilizar biberones, lo he hecho por dejarlos limpitos. Además lo de hervir sigue valiendo igual, ¿verdad?

Total, como estoy torpe, porque estoy torpe, he sacado uno de los biberones que tenía todavía agua hirviendo dentro, que se ha derramado encima de mi manita…

Puede que no se aprecie bien en la foto, pero ha empezado a hincharse…

Si a eso le sumamos que últimamente estoy un poco tonta por todo el tema de la glucosa, los pinchazos en los dedos, que estoy más cansada y que me levanto con las manos dormidas, pues esto ya ha sido la gota que me ha colmado y me ha hecho tener una bajona considerable.

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Menos mal que siempre está Super Papá pendiente de cuidarme y ha ido a comprar gasas, esparadrapo y una crema especial para quemaduras que puedan utilizar embarazadas… Porque cuando ha pasado estaba en casa sola y en un principio no creía que fuese tanto. Pero cuando lo he visto hincharse parecía una niña pequeña llorando desconsolada…

Y claro, lo he soltado todo.

Llevo muy bien lo de los cambios de humor y la mala leche de los embarazos, porque no he tenido ninguno. Bueno, según Super Papá tuve unos días que si, pero no me di cuenta.

Estoy preocupada por los niveles de glucosa, me da miedo que esto del embarazo se descontrole y eso se extrapola al parto. Me da miedo no poder tener un parto como yo deseo por cosas como la glucosa, el estreptococo o eso que me dijo la Matrona de que si por la glucosa la niña es muy grande no me dejarán llegar a término y me inducirán… Hay cosas que creo que es mejor que se callen a veces, sobre todo si no va a pasar, por lo menos no te preocupan a lo tonto…IMG_8211

Después de unos llantos y caritas de pena, unos mimitos y un curetaje con mucho amor, se me ha pasado bastante el susto y el disgusto. Hoy me tocaba pincharme para coger las muestras de la glucosa en esa mano, he tenido que repetir en la izquierda y me han dolido mucho los pinchazos…

Visita a la Matrona en la semana 33

Ya hemos ido a ver a la Matrona del Centro de Salud cuatro veces y hemos conocido a tres diferentes.
La que nos atendió ayer era la segunda que conocimos. Miró los análisis, las ecografías… Antes que lo viese ya le dije yo que estaba midiéndome la glucosa porque la prueba de la curva larga me había dado positivo… Me tomó la tensión, me pesó, y como he llegado a los diez kilos me ha dado un pequeño toque diciéndome que lo que me queda no coja cinco kilos de golpe. Lo que ella no sabe o no ha querido mirar es que llevo dos meses pesando lo mismo…

Luego escuchamos el latido del corazón de nuestra niña, que es lo que más nos gusta de estas visitas. ¡Cómo una moto iba!

Después llegó la parte divertida que Super Papá y yo habíamos pensado que iba a llegar: Nos preguntó si estábamos acudiendo a las clases de preparación al parto.

Como ya conté, estamos Haciendo Novillos, solo hemos ido a una clase de preparación al parto y decidimos no ir más por muchas razones, por lo que esperando que nos hiciese esa pregunta, teníamos la respuesta más que preparada: Contestamos que no era por el contenido de la clases que estaba dando, pero que las maneras y las mentiras no nos habían gustado. La matrona preguntó bastante sorprendida sobre las mentiras y le contamos lo que nos dijo del Hospital de Torrejón, en el que daremos a luz, que habían cerrado la bañera por infecciones y que ya no utilizaban el óxido nitroso como sustitutivo analgésico a la epidural porque habían tenido problemas, lo que desmintieron en el mismo hospital.

También le comentamos que desde el momento en que dijimos que íbamos a dar a luz en Torrejón y que queríamos un parto natural, fue lanzar comentario tras comentario hacia nosotros, creemos que porque nos tocaría el Hospital de Arganda, y ella es matrona de ese hospital. A mi en particular me fastidió mucho que se riese de mi por decir que no quería epidural, que no soltó una carcajada, pero las gracias posteriores iban todas dirigidas a mi. Una matrona que se supone que te tiene que animar y emponderar lo que hizo fue enrabietarme por su poca comprensión: “Que si siendo primeriza no podrás dar a luz sin epidural, que no conocía a ningún anestesista que no hubiese utilizado epidural para dar a luz…” No se, no soy matrona, pero lo que yo diría si lo fuese, es que me parece genial que no quiera epidural y quiera un parto natural, pero que si veo que la necesito, puedo pedirla. Sin segundas, sin gracias y sin tonterías…

La matrona de hoy nos dijo que le parecía genial que diese a luz en el Hospital de Torrejón, nos contó una historia con final feliz de una embarazada que fue allí por cercanía a su domicilio, no porque buscase un parto respetado y que salió muy contenta. Me encanta oir eso, porque no solo atienden bien a quien va con el Plan de Parto preparado, atienden bien a todo el mundo. A fecha de hoy, no he oído todavía nada malo de ese hospital respecto a partos.

También nos dijo que las que ibamos con idea de parto natural debíamos estar preparadas por si no era todo como nosotras queríamos. Otra vez esa creencia equívoca de que nos pensamos que vamos a dar a luz perfectamente, que no puede pasar nada y que somos como lobas pariendo en el bosque… Yo se perfectamente por qué pueden medicalizar o intervenir mi parto, lo que no quiero es que PROVOQUEN algo así. ¿Tan difícil es entender que quiero que respeten mis tiempos? ¿Qué si yo no tengo prisa, no quiero que ningún médico ni matrona la tenga en mi parto?

El siguiente comentario es gracioso y menos mal que estoy aprendiendo a no contestar ni meterme en debates eternos: “Hay grupos muy radicales que dicen que una rotura de bolsa es una violación”. Mmmmm… Interesante…

Veamos que dice la Guía de Atención al Parto Normal sobre las prácticas innecesarias que se puede encontrar en la página web del Ministerio de Sanidad:

practicas innecesarias

Si, pone no realizar rutinariamente. La rotura de bolsa artificial solo se debe realizar en caso de que el monitor no capte bien el latido del bebé, que se daría el caso si la parturienta está bastante subida de kilos. En ese caso te rompen la bolsa y te ponen un monitor interno, en la cabeza del bebé. Pero por supuesto, antes de hacer nada, antes de meterte la mano por la vagina deben explicarte qué te van a hacer, cómo te lo van a hacer y por qué te lo van a hacer. No se, más que nada porque es mi coño, mi bebé y mi bolsa señora.

Esas monitorizaciones que se hacen cuando pasas de la semana 40, que aprovechan para ponerte con las piernas abiertas y meterte mano, no se a cuento de qué, y de repente: “¡Uy! Se te ha roto la bolsa, vete al hospital que te vas a poner de parto”. O ese parto que va más lento de lo que les gustaría y de repente te meten la mano para hacerte un tacto vaginal de esos que se deben hacer como mínimo cada cuatro horas, y te rompen la bolsa “para que vayas más rápido”, cuando no está demostrado que romper la bolsa acelere el parto y supone un foco de infecciones.  Usted puede llamarlo como le de la gana, pero a mi, que me metan mano y me rompan la bolsa sin permiso y sin necesidad me parece una violación para empezar de mis derechos y luego de los de mi bebé. También debería pensar que hay muchas mujeres que sin estar informadas ni pertenecer a ningún grupo, se sienten vulnerables no por esta solo, si no por muchas prácticas innecesarias y violentas que se siguen realizando. Para seguir, siendo matrona tendría que ser más empática y darse cuenta que no todas las mujeres somos iguales y que cada una tiene unas expectativas respecto a su parto y deben ser respetadas. Depende de cuando y como realice usted esa práctica innecesaria, tendrán que medicalizar o intervenir mi parto. Mejor nos ahorramos que me rompa la bolsa por capricho, ¿le parece?

Luego me dijo que si por la glucosa mi bebé era muy grande, no dejarían que llegase a la semana 40 y me inducirían el parto. Da la sensación que tienen oxitocina e instrumentales a porrillo y quieren utiizarlo como sea:

Además, se sabe que la diabetes gestacional no conlleva peores resultados perinatales que un embarazo sin diabetes gestacional, puesto que la macrosomía (peso excesivo) del recién nacido sólo está causada por la diabetes gestacional de la madre en un 5% de los niños nacidos con un peso superior a los 4,5 kg. También hay expertos que advierten acerca de los efectos adversos que sobre el feto pueden tener las dietas y el control estricto de la glucemia con insulina en la diabetes gestacional. Sin olvidar además que al etiquetar un embarazo como caso de diabetes gestacional, éste acaba teniendo una mayor probabilidad de cesárea, independientemente de si existe macrosomía fetal o no. (3)
¿Os dais cuenta del coñazo que supone tener que estar pendiente de lo que te dicen, de lo que intentan colarte, de lo que quieren hacerte sin que tengas ni voz ni voto porque ni siquiera piden tu opinión? Estoy haciendo un máster y no tendría que hacerlo. No me canso de repetirlo. Debíamos tener profesionales actualizados e informados de las disposiciones de la OMS respecto a partos, lactancia, embarazo… para no tener que andar de uñas…

Semana 31 con Mi Nuevo Compañero: “El Glucómetro”

Despues de la prueba de la curva corta, la curva larga de O´Sullivan (esa terrible de las 3 horas sin moverte y los brazos como coladores de los cuatro pinchazos) al final me llamaron un viernes para que acudiese al Hospital de Torrejón. Habían pasado unos cuantos días y yo ya tenía en mente que me libraba, pero no caerá esa breva…

Nada más entrar por la puerta me dijo la obstetra que me habían llamado porque tenía diabetes gestacional. Yo, que me había pasado meses anteriores y días después de la prueba leyendo sobre el tema, di por hecho que para que me dijeses algo así de sopetón, debía tener los valores muy altos…

Te miden 4 valores, 1 en ayunas, después te bebes la sobrecarga de glucosa de 100 gramos, y te toman la siguiente muestra a los 60 minutos, la tercera a los 120 minutos y la última a los 180. Si dos de estos valores te salen más altos del rango establecido, quiere decir que tu cuerpo no está tratando la glucosa como debe por el embarazo.

Glucosa en ayunas: 64               Rango: 60-110

Glucosa 60 minutos: 169            Rango: 195

Glucosa 120 minutos:168            Rango 165

Glucosa 180 minutos: 157           Rango 145

Tengo dos de ellos altos… Pero no tan excesivamente altos. Una sobrecarga de glucosa así, una persona normal no la toma por mucho que se ponga hasta arriba comiendo, y menos sin moverse ni un ápice después, no es una situación normal que vayas a tener día a día.

Te pones a buscar, a leer y a preguntar, y lo que muchas mujeres hacen cuando la curva corta les da positivo, por no pasar por el suplicio de la larga, hacen directamente lo que te mandará el endocrino: Dieta y control de glucosa con el Glucómetro.

He preguntado en algunos foros y existen mujeres que han superado la curva larga. Yo creia que era una leyenda urbana sinceramente.

Resumiendo, me pusieron una dieta de 2100 kcal y me mandaron al día siguiente al endocrino para que me dieran un glucómetro, no sin antes decirme que habría que ver los valores que me daba y si había que ponerme insulina, que no era perjudicial para el bebé.Yo he leído que si es perjudicial… En fin, si llega el momento veré lo que hago, pero ya te hacen temer y pensar en ello.

No me vio el endocrino, me vio una enfermera a mi y a tres embarazadas más, de diferentes alturas, pesos y complexiones. Nos bajó a todas la dieta, algunas más altas y rellenitas van a pasar un hambre brutal, al final son 2000 kcal. Nos dio pautas sobre la forma de pesar la comida, qué comer, qué no comer… Y nos enseñó a utilizar a mi querido amigo el glucómetro.

glucómetro

Odio las agujas. Odiaba de pequeña cuando los niños de mi clase hacían la gracia de sacar los alfileres de los corchos y clavártelos. Siempre me han dado miedo las vacunas y yo misma me sorprendí de lo valiente que fui con los cuatro pinchazos el otro día. Ahora tengo que pincharme en los dedos seis veces al día para coger una muestra de sangre, antes y dos horas después de cada comida. Solo tengo diez dedos y tengo que pincharme seis veces al día, es lo primero que pensé…

Lo llevo mejor de lo que creía. Me pincho dos veces en cada dedo por lo que voy turnando las manos. El primer pinchazo fue de risa, Super Papá se reía de mi porque quería pincharme sola pero no podía y ponia cara de sufrimiento. Después de pincharme lo primero que dije fue que no era tan terrible.

Los datos que me salen son muy buenos, cualquiera diría que tengo diabetes gestacional, incluso un día fuimos al cine y comiendo palomitas no me subió más de 120 que es el máximo. La dieta la llevo peor. Estoy deseando hacerme la prueba de después para ver que me sale y comerme una galleta, una magdalena… Y francamente, aunque llevo solo cinco días, viendo los datos que me salen me está pareciendo una estupidez, la misma estupidez que ya me habían avisado que era.

Como quiero compartir mi dolor y a lo mejor a futuras mamas les sirve, prometo un video explicativo de los pinchazos que me amargan el día seis veces…

Visita al obstetra de las 28 semanas y Test de O´Sullivan

Fue un día movidito… Para empezar visita a la matrona del centro de salud, peso y escuchamos el latido del corazón… Todo muy bien y sin preguntas ni consejos de mayor relevancia, que ande y beba mucha agua, como siempre.
Después corriendo al Hospital de Torrejón que teníamos cita con la obstetra. En las 20 semanas nos dijeron que tenía la placenta baja pero que seguramente al crecer el útero, se iría subiendo. Pero ya estás buscando en internet “Placenta Previa” y lo que conlleva. Cesárea sin remisión… Por nada del mundo quería algo así. Tener que programar una cesárea y conseguir que la practicasen lo más respetuosamente posible, el postparto con la cesárea… Por suerte mi placenta ha subido, está bien colocada y podremos intentar un parto natural. ¡Qué tranquila me he quedado!
Lo malo y lo que no me esperaba, es que al hacerme el análisis del segundo mes, me hicieron la prueba corta de la glucosa. En teoría deberían haberme pinchado en ayunas, pero me dijeron que podía desayunar aunque nada dulce, me tendría que haber tomado la solución de 50 gramos de glucosa y a la hora otro pinchazo, pero solo me pincharon después. Conclusión: El máximo en glucosa está en 140 y yo di 168… Me mandaron a hacerme la curva larga.
Prueba larga y desagradable como no he tenido otra. Dicen que las embarazadas se quejan mucho de esta prueba y no me extraña. Es la prueba de los 100 gramos de glucosa disueltos en el mismo tamaño que los 50 gramos. El jarabe naranja que te dan demasiado dulce y pegajoso, debes tomártelo en cinco minutos y empieza a hacer efecto al poco tiempo. No te dejan moverte así que al rato estás incómoda y empiezas a encontrarte mal y a marearte…
Tienes que esperar allí tres horas y te sacan un tubito de sangre a cada hora. Yo que no soy de vía intravenosas digo que prefiero que me pinchen cada vez y la chica me dice que ella también lo preferiría… Así que me he venido a casa con cuatro pinchazos preciosos. Dos en cada brazo.

brazos pinchados
La enfermera de la obstetra me dijo que me llevase un limón para chuparlo por si me mareaba y esta mañana el super papá ya tenía un limón partido en dos envuelto en papel albal dentro de su mochila. ¡Me ha salvado la vida! Mientras yo iba superando las horas como si de un Grand Prix se tratara, y el papá estaba cada vez más orgulloso, veíamos caer una a una a las embarazadas de alrededor: Vómitos, mareos, cambios de color en sus caras… Si vomitas durante la prueba no sirve de nada y te la deben volver a repetir.jarabe

La verdad es que si te pones a leer sobre el Test de O´Sullivan es algo inservible porque no tienen unos baremos establecidos. Es una sobrecarga oral de glucosa que ninguna persona normal consume en un día ni en una comida, y menos se está quietecita luego. En muchos países europeos solo se practica a las gestantes con riesgos, y así no se corre el riesgo de medicalizar a la embarazada ni “enfermarla”. Yo misma desde que supe los valores de glucosa me he obsesionado, me he encontrado mal cuando me he comido una galleta, he pasado hambre por “no comer más de la cuenta” e incluso me he sentido mareada.

¿Que pasa si la curva larga de positivo?

Pues depende de los valores que supere y cuánto los supere (no me han explicado aún cuáles son esos valores), me mandarán al endocrino para ponerme una dieta y tendré que hacerme con un glaucómetro para medirme los valores después de cada comida. Y tendría que tener cuidado porque me diagnosticarían una diabetes gestacional. En caso de valores muy altos, podrían incluso decirme que me pinchara insulina, nociva para el bebé.

¿Y el bebé? Se sabe que la diabetes gestacional no conlleva peores resultados perinatales que un embarazo sin diabetes gestacional, porque la macrosomía  del recién nacido sólo está causada por la diabetes gestacional de la madre en un 5% de los niños nacidos con un peso superior a los 4,5 kg. Mi niña podría ser muy grande aún sin tener diabetes gestacional. pero mi embarazo y mi parto se etiquetarían y depende de dónde diese a luz, tendría mayor posibilidad de cesárea. 

¿Que divertido, verdad? Paso de ser una feliz embarazadita informándose de todo lo que puede sobre el parto natural, comiendo muy bien, sin excederme con dulces y engordando lo justo, a estar acojonada de lo que como o no como…

A la espera de los resultados… 😦

 

 

Primeros Análisis

Mañana llego a la semana 12 y tengo mi primera ecografía en en Hospital de Torrejón. Ya me hicieron el 14 de mayo unos análisis en mi centro sanitario y al día siguiente otros en el Hospital de Torrejón con sus respectivas pruebas de orina, que por cierto tuve que comprar un tarrito en la farmacia y son tan malos que el segundo día se me salía todo el pis. No se debieron poner de acuerdo aunque yo lo comenté cuando me llamaron para darme la cita, porque finalmente tuve que ir ha que me pinchasen por segunda vez con lo poco que me gustan a mi las agujas… Y digo yo que los análisis serán los mismos, me habrán pedido lo mismo y los resultados serán muy parecidos porque sólo ha pasado un día entre pinchazo y pinchazo.

A todo esto, Teo y yo ya hemos comprobado la ineptitud médica que espero no ronde mucho durante embarazo y parto; cuando hemos ido a recoger los análisis del centro sanitario, mi médico de cabecera, al cual conozco de hace dos meses más o menos ya que me he mudado hace poco, se ha puesto a mirar los resultados y ha soltado un: “Bueno, que decidan ellos…” Ante nuestra estupefacción ya nos ha explicado que veía que tenía el hierro bajo, que podía ser anemia. Pero que podía ser normal por el embarazo, que ya me dirían en el Hospital de Torrejón.
Señor médico de cabecera, a parte de lavarse las manos cual Pilatos huevón ha puesto a una embarazada un poquito nerviosa sin tener razones al parecer. O si, ya me dirán mañana en el Hospital de Torrejón, ¿verdad?
Por lo menos me ha salido que tengo RH positivo, que es buena noticia, el Test de Coombs da negativo, la glucosa la tengo muy baja y la mala noticia es que soy negativa en Toxoplasmosis. Teo seguirá limpiando la arena como hasta ahora y tendremos más cuidado si cabe en la limpieza de la casa, a parte de no dar a los gatos muchos cariñitos ni dejar que ellos me lo den a mi, aunque con no dejarme que me den besos en los morros y no comerme sus cacas, es más que suficiente.
A esto debo decir que el médico me ha dicho directamente que me deshiciese de los gatos, en vez de dar los consejos y las pautas a seguir de embarazadas con gatos, lo que dicen veterinarios o lo que buscando en cualquier web encuentras sobre gatos y la Toxoplasmosis…

Esta información la recomienda Emilio Santos Leal en su libro “Embarazo y Parto, todo lo que debes saber para torpes”. Un libro muy recomendable que me ha descubierto muchos aspectos fisiológicos de embarazo y parto, que hasta ahora me eran completamente desconocidos y como la información es poder, es mejor saber lo que me está pasando en todo momento y a que se deben los cambios, igual que en el parto. Si se lo que me está pasando, me enfrentaré a ello con menos temor.
Información Toxoplasmosis

Volviendo a la ecografía de mañana, ¡por primera vez veremos a nuestro bebé! Y veremos si viene uno sólo o vienen trillizos, que es el cachondeo oficial de la familia por ambas partes. Ya conté que el día que tengo gases se me hincha tanto el abdomen que parece que estoy embarazada de más tiempo y según mi madre: “Tengo mucha tripa para estar de 11 semanas…”