Arco Iris Waldorf

El Arco Iris Waldorf fue un regalo del primer cumpleaños de Lucy y lo pedimos por sus lineas simples, porque está fabricado con materiales naturales y porque es de esos juguetes que al hacer poco por si mismos, dejan mucho lugar a la imaginación.

Pienso que es un juguete del mismo tipo que el árbol musical: estará por aquí mucho tiempo porque Lucy lo incluye en diversos juegos: con muñecos, como casitas, en construcciones, jugando a los médicos… y es muy duradero al estar fabricado en madera. Es un juguete que facilita que se invente sus propios juegos y despierta su imaginación. Y además es muy difícil encontrar piezas curvadas que sean tan versátiles.

Tengo que admitir que con un año prácticamente no lo utilizaba. Lo cogía de vez en cuando, lo chupeteaba, (supongo que la madera era muy curiosa de lamer), y lo máximo que llegaba a hacer era pintar en su superficie con ceras.

Con el tiempo lo ha utilizado más, pero la mayoría de las veces mezclándolo con otro juguete y para complementar los Megablocks, los cubos de madera u otro material de construcción. Las carreteras y puentes surgen cuando jugamos con los coches.

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Suelen ser un refugio estupendo para peluches, y se puede montar un parque para muñecos con tobogán y columpio incluídos, juego simbólico total. En esta misma línea de juego utiliza algunas piezas como teléfono, como sombrero, como cinturón…

También lo hemos utilizado para diferenciar y nombrar colores, y en alguna ocasión le he visto colocándolos por tamaño, o según el criterio que sigue Lucy en cada momento.

Yo supongo que en algún momento decidirá hacer figuras estupendas, en las que aprenda sobre la simetría de las figuras y el equilibrio, o no. Puede que con los juegos que ella se inventa ya lo esté aprendiendo.

En conclusión, es un juguete tan simple que la imaginación se abre paso.

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En casa tenemos el Arco Iris mediano y por ahora nos ha ido muy bien el tamaño. Puede que dentro de un tiempo se le quede pequeño y pensemos en comprar alguno mayor. Este lo compraron en Monetes, que es nuestra tienda de cabecera, todo lo mandamos comprar allí.

Si piensas que este tipo de juguetes son caros para lo que son, pienso que el tratamiento de las piezas y el material con el que se fabrican lo vale. Es muy duradero y cuando lo tienes en las manos tienes la impresión de poseer una pequeña joya. Lucy tiene otro tipo de juguetes de plástico, que han costado incluso más y se le han roto con una facilidad asombrosa.

¿Qué te parece el Arco Iris Waldorf?

La Chef Lucy y su Torre de Aprendizaje

Cuando Lucy cumplió 15 meses, ya llevaba bastante tiempo andando y una de las actividades que más le llamaba la atención era la cocina.

Le encantaba que Súper Papá la alzara en brazos para ver lo que se cocía (nunca mejor dicho), y a veces no entendía que no podía estar porque era peligroso para ella.

También le gustaba abrir los cajones y sacar ollas o menaje de cualquier tipo para jugar desde que gateaba, así que tiene toda la parte baja de un mueble de la cocina con juguetes varios, tuppers, tapas y otros enseres a los que por cierto, ya no hace ni caso porque ya se ha pasado ese nivel, pero que nos sirvió para distraerla durante un tiempo.

Una noche que Lucy se estaba enrabietando porque quería estar en la trayectoria del aceite caliente, cogí una caja de cartón que estaba destinada a guardar ropa de esa que ya no le vale y nunca más volverá a ponerse, y monté una cocina improvisada: cogí cucharas de madera, cazos y algún bote vacío junto con la comida de tela de Ikea (regalo del #LucyCumple) y conseguí una cocinita de juguete a la altura perfecta de Lucy y muy digna.

26-03-2016

La primera cocinita de Lucy

Pero esta cocina duró poco, porque viendo Súper Papá que triunfaba, fue a Ikea y le compró la mega cocinita. A mi me encanta la verdad, pero a parte de pensar que mi cocinita tenía mucho encanto, me parecía demasiado pronto para que tuviera una cocina de juguete así. Mi razonamiento es que ella todavía no sabe jugar a las cocinitas, no sabe lo que hacer con esos juguetes, solo imita lo que yo hago. Y algo de razón tengo porque he tenido que quitarla de la zona de juegos por uso casi nulo.

 

Por eso mismo, antes que esa cocina llegara a casa, Súper Papá y yo hablamos de la importancia de tener una Torre de Aprendizaje (Learning Tower) y su necesidad. Muchas veces le hemos puesto una mesita baja en la cocina para que pudiera colaborar con postres o galletas y es que su interés por la cocina es notable y la Torre de Aprendizaje podía ayudarnos a fomentar esa afición.

Así que al mes siguiente nos pusimos manos a la obra con la Torre de Aprendizaje.

Materiales que utilizamos:

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  • 2 tablas estrechas de madera fina del mismo color del taburete que compramos en Leroy Merlín. Son para rodear la parte alta de la Torre.
  • Tornillos y cinta americana.
  • Un pegamento especial para madera y lija para limar las aristas de las tablas cortadas.

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MONTAJE

1º Montamos ambos taburetes, pero uno de ellos sin los escalones. Igual que en la fotografía.

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2º Colocamos la parte sin escalones encima de la otra de manera simétrica y aprovechamos el agujero que ya tiene la escalera que queda arriba, en la parte opuesta a los escalones para fijarlo con un taladro y un tornillo lo suficientemente largo. Nosotros utilizamos uno que sobró del mismo montaje.

3º Fijamos los laterales con un par de tornillos. Para esto hay que hacer agujeros y esa madera está lacada por lo que hay que tener precaución. A estos tornillos Súper Papá les puso como protección una cinta americana para que Lucy no se hiciera daño con los pies.

4º Cortar las maderas finas para rodear la parte superior de la Torre. Nosotros lo hemos pegado con el pegamento especial para madera.

Así explicado parece sencillo ¿Verdad? Lucy estuvo presente en todo el proceso y ayudó mucho descolocando todo y cogiendo tornillos.

Buscamos varios tutoriales en los que basarnos y al final Súper Papá le ha dado su toque personal. Yo creo que nos ha quedado genial y muy segura.

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También vimos que hay tiendas on line muy chulas que las fabrican y venden. Si no te apetece hacer bricolaje o no eres muy manitas, pueden ser una gran opción, porque además hay diseños espectaculares y convertibles, que amplían la productividad de la Torre.

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Fuente: Etsy

Lucy se sube y baja perfectamente desde el principio. Evidentemente nunca la dejamos sola y estamos muy pendientes de lo que hace en la escalera. Ella no deja de ser un bebé y la base de la torre puede quedarse pequeña y dar un traspié como nos pasó una vez cuando todavía no estaba terminada la Torre. La cogí en el aire y no pasó nada, pero eso demuestra que hay que estar pendiente.

Todo este tiempo hemos estado utilizando la Torre de Aprendizaje para diversas actividades: exprimir zumo de naranja, hacer la merienda y los desayunos, echar Cola Cao en la leche, preparar cereales, “fregar” los platos, hacer trasvases de agua en el fregadero…

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Está resultando un complemento genial para la vida práctica porque Lucy aprende y perfecciona cada día actividades diferentes. Si no tuviera la Torre no llegaría a lugares dónde puede aprender cosas nuevas. Incluso, si no tuviera su lavabo preparado (que ya enseñaré), podía utilizar la Torre de Aprendizaje para lavarse la cara, cepillarse los dientes o peinarse en el baño.

Según vaya creciendo, podrá realizar tareas más complicadas y tendrá más autonomía. Lo último que ha conseguido es untar crema de queso en pan con un cuchillo de mantequilla y estoy segura que en breve perfeccionará la técnica.

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La Torre de Aprendizaje abre un mundo de posibilidades a los bebés y pienso que incluso les da seguridad y se sienten parte activa de momentos como preparar el desayuno. Hacerse su propia comida les hace sentirse orgullosos e incluso se comen lo que preparan con más ganas e ilusión.

Estoy segura que Lucy con el tiempo se convertirá no en una pinche de cocina, si no en toda una chef y nos hará hasta la cena, porque ganas no le faltan y tiene todo a su disposición para aprender lo necesario.

Si quieres fomentar la autonomía de tu bebé y que pueda realizar actividades nuevas que no podría practicar porque la encimera o el lavabo no están a su altura, no lo dudes, la Torre de Aprendizaje facilita el acceso a todo aquel lugar que tu bebé no puede acceder.

¿Tenéis Torre de Aprendizaje? ¿Cómo la utilizáis?

¿Os animáis a fabricar una?

Cambiando el Salón a Espacio de Juegos para Bebés

Cuando Lucy aprendió a gatear el pasado verano, nos pusimos manos a la obra a despejar la casa, guardar y hacer desaparecer todo lo que estuviese a su alcance y fuese peligroso para ella. 

Como ya conté, esto nos ha permitido que Lucy haya disfrutado de movimiento y juego libre.

Mi máxima en este proyecto era no tener que decirle que “NO” a Lucy todo el santo día. Y casi lo hemos conseguido, no somos perfectos, porque cosas peligrosas como dar manotazos a la televisión, tenemos que negárselo. Todo lo demás está permitido.

Quitamos la mesa de café del salón, cambiamos estanterías de sitio, guardamos cables y tapamos enchufes para ampliar y asegurar el espacio.

Se me ocurrió que además de quitar cosas peligrosas y reordenar las estanterías para que no rompiera nada, sería perfecto que tuviese un espacio para ella y para sus cosas, que todo estuviera a su alcance para coger lo que quisiera en cualquier momento y que tuviera un lugar donde jugar cerca de sus padres. Porque no nos engañemos, nuestros bebés quieren tenernos cerca y jugar acompañados, enseñarnos cosas y alzar la vista comprobando que estamos cerca y que les miramos.

  
Cambiamos algún mueble de sitio en el salón para poder poner su estantería Kallax de Ikea en color rosa, que compramos en un principio para su habitación. 

Al desocupar la parte baja de las demás estanterías, le han quedado varias libres también para ella, así que tiene un espacio para sus juguetes tremendo.

Además hemos querido darle un toque más específico y tiene sus juguetes ordenados al “estilo Montessori”: sin amontonarlos, que puedan verse y distinguirse bien, colocados siempre en su sitio, a su alcance y de fácil acceso. Esto le invita a coger lo que quiera y memoriza dónde tiene cada cosa. Cuando le dices que guarde una pelota, sabe dónde tiene que guardarla.

Por supuesto también hay cajones dónde ella esconde y luego encuentra sus juguetes, cajas con cromos o cubos, la cesta de los tesoros y juguetes de los que yo llamo “a pilas”. Si, alguno tiene.

  

También tiene una mesa dónde pinta o le ponemos la merienda, su carrito y su andador que puedes encontrarte en cualquier lugar de la casa, su trona convertible en silla y escritorio en el que recientemente ha descubierto que llega a sentarse y como le encanta dibujar, ella misma decide cuándo sentarse a trabajar.

 

Aún nos queda cosas por poner como estanterías para los libros o un espejo. Hemos ido cambiando su espacio según sus necesidades y lo hacemos cada vez que lo necesita. Y no hay que gastarse un dineral, con pequeños cambios y buenas ideas se puede hacer mucho.

Podemos decir que el salón está ocupado por Lucy, pero preferimos decir que es su casa y que esos cambios son necesarios para que esté segura y pueda acceder a sus cosas con autonomía mientras nosotros estamos tranquilos.

He oído opiniones refiriéndose a que remodelar toda la casa por un bebé es absurdo y no se puede cambiar toda tu vida y el orden de la casa, que deben aprender a no tocar las cosas. Cuando tienes un bebé ya te cambia la vida y va a estar mucho tiempo revoloteando e intentando descubrir cosas por todos lados. Lo absurdo es intentar que un bebé se esté quieto y obedezca.

Así que mi recomendación es que prevalezca la seguridad y el sentido común ante la decoración o el orden preestablecido pre-bebé. Cuando tu bebé empieza a gatear y moverse por la casa, es el momento de establecer otro orden contando con el nuevo miembro de la familia.

MOVIMIENTO Y JUEGO LIBRE

Lucy no ha utilizado ni corral ni parque. Heredamos uno y estuvo un tiempo dando vueltas por la casa. Alguna vez la metimos dentro, pero a Súper Papá y a mi no nos gustaba verla ahí. Ella aguantaba 10 minutos y se quejaba, con toda la razón. Lo probamos porque todo el mundo te dice que así podrás hacer más cosas en casa, pero no es para nosotros. Preferimos mil veces que nuestra hija esté feliz a que esté llorando en el parque mientras fregamos el suelo como pasó. Así que lo relegamos al trastero, como la cuna, con vistas a que a lo mejor en un futuro podemos hacerle un rincón de lectura. Algo se nos ocurrirá.

Tampoco le gustaban las típicas hamacas, y aunque le compramos una con música y que hasta vibraba, las veces que la pusimos a los pocos minutos ya se quejaba. Lo utilizaba para vestirme corriendo o en los 30 segundos en los que podía hacer la cama.  Lucy no ha sido de quedarse tranquila lejos de mamá.

En el carro es cierto que aguantaba más y hasta podía darme una ducha exprés de esas de madre, pero lo que más nos ayudó fue el porteo.

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Lucy enfadada en la hamaca con 12 semanas.

Desde que ella sola se sentó y gateó ha estado en el suelo libremente, encima de una colchoneta o en la alfombra. Preparamos y adaptamos la casa para ella y seguimos haciéndolo quitando de su alcance todo lo peligroso y cambiamos la parte baja de las estanterías por sus juguetes y sus cajas. Fue un trabajo arduo pero muy gratificante que ha permitido que Lucy se desplace sin peligros, y que ha conseguido que estemos bastante tranquilos en casa respecto a lo que Lucy coge o no coge, dónde mete la mano e incluso que no tenga a su alcance objetos que puedan romperse y provocar una tragedia. Al fin y al cabo también es su casa y va a estar una larga temporada con nosotros, ¿verdad?

Lucy con 28 semanas.

Lucy se recorre la casa a su antojo, con vigilancia por supuesto, y ha pasado por la etapa de gatear, ponerse de rodillas, levantarse, mantenerse de pie, andar agarrada a los muebles o al sofá y andar empujando mesas o cajas, hasta que ella sola se puso de pie y comenzó a andar antes de cumplir 10 meses.

Nunca la hemos cogido de las manos y la hemos puesto de pie; Cuando ella se puso de pie alguna vez nos ha pedido la mano o se ha apoyado en nosotros para levantarse, pero nunca hemos forzado su postura ni hemos “hecho que andaba”. Bueno, alguna foto hay con ella de pie al lado de su padre para ver la diferencia de estatura, pero nada más.

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Lucy “de pie” con 17 semanas.

Creo firmemente que cada bebé tiene su tiempo, pero también opino que dejar que investigue, descubra, pruebe e incluso se caiga, forma parte de su desarrollo normal y que es favorable para su autonomía.

Si no dejamos a un bebé gatear a sus anchas, coger las cosas que están a su alcance, intentar ponerse de pie por si mismo o caerse de culo, estamos impidiendo su desarrollo natural y su aprendizaje. Nosotros no les enseñamos a andar, no nos necesitan. Lo hacen solos, pero hay que darles libertad.

Lucy poniéndose de pie con 35 semanas.

Tampoco necesitan tacataca, que es peligroso y no les deja arrastrarse, gatear, ponerse de pie, coger cosas… Etapas que deben ir pasando hasta llegar a andar. Lucy de repente un día se arrancó a andar y punto. No hemos vivido los típicos dolores de espalda cogiendo de las manos a la niña para que ande porque en realidad no hace falta.

Ella tiene sus juguetes ordenados y a su alcance, coge lo que quiere, se lo lleva a la boca, lo esconde en otro cajón, coge los libros, tira las pelotas… Ella hace y deshace a su antojo, satisface su curiosidad y se inventa juegos nuevos.

En casa mientras nosotros vemos una serie ella corretea por el salón y hasta que no vemos que hay peligro, que se intenta subir a algún sitio o que se va a resbalar porque hay algo en el suelo, no intervenimos en su juego ni en su libertad de movimientos.

¡También jugamos con ella claro! A lo que ella nos da, nos pide… No dirigimos su juego, lo dirige ella. Nosotros nombramos las cosas, los animales, los colores, los números… Para que ella los oiga y vaya relacionando, pero ella manda y se juega a lo que ella quiere. Por supuesto sacamos juguetes y le mostramos una manera de jugar con ellos, le invitamos a jugar pero nunca la forzamos o corregimos para que meta el círculo en su correspondiente ranura por ejemplo. Se lo mostramos y ella puede que lo intente o no, o puede que lo intente en otra ranura, pero no le cambiamos la mano de sitio ni le decimos que está mal. A veces, ella se rinde o se frustra y te da el cubo que no puede introducir en su correspondiente forma y es en ese momento, cuando le muestras cómo se hace.

Es importante conocer las etapas de un bebé y permitirle desarrollarse, moverse y jugar con libertad, ya que nos facilitará comprender por qué se comportan como la hacen, qué necesitan para tener movimientos libres, cómo podemos ayudarle… Solo hay que permitirle que se mueva y dejarle espacio para que lo haga. Si puede moverse libremente y alcanzar sus metas, cada vez intentará nuevos retos y eso es lo que hace que se desarrolle correctamente.

Súper Papá y yo creemos que Lucy ha sido muy precoz a la hora de andar porque hemos alentado y estimulado su movimiento facilitando su autonomía. Y hoy en día seguimos haciéndolo.

¡¡¡Movimiento y juego libre para todos!!!

Si Imaginarium me regalara 100€… ¿Qué compraría en su web?

Me encanta Imaginarium. Desde que empezaron a abrir tiendas recuerdo que sus juguetes eran algo nuevo, diferente e innovador. A mi me pilló mayorcita pero a mi hermana pequeña la compraban de todo: que si comiditas que eran super realistas, el botiquín de doctora con todos los instrumentos necesarios para hacer una revisión completa… Estaban tan bien hechos y tenían tantos detalles que cada juguete nos sorprendía.

Ahora que soy madre veo que el catálogo ha crecido y mejorado considerablemente, las tiendas se han actualizado con el paso del tiempo y a Lucy y a mi nos encanta ir a ver los juguetes.

Cuando Madresfera e Imaginarium han lanzado el concurso con la pregunta: “Si Imaginarium me regalara 100 euros, ¿qué compraría en su web www.imaginarium.es?”, decenas de juguetes me han venido a la cabeza, me he puesto nerviosa y lo primero que he pensado es que me sería muy complicado hacer esta elección. No solo nos gustan muchos juguetes si no que me cuesta mucho decidirme y le doy mil vueltas a todo.

Así que he decidido que me voy a dar a mi misma varias opciones de estilos diferentes:

OPCIÓN A- Juguetes Probados

El día que estuvimos en el “Taller Jugamos y Construímos Juntos” de Imaginarium de la mano de Madresfera nos lo pasamos muy bien y tuvimos la oportunidad de conocer y probar in situ diferentes juguetes. Y aunque la selección es difícil nos quedamos con estos:

  • Confort Area & Fitness (39,95€): Un área de juego plegable rodeado de hinchables y con 100 bolas de colores para jugar… ¡Con lo que le gustan a Lucy las pelotas! Con unos colores preciosos y una bolsa para transportarla, así que se puede llevar de visita a la casa de la abuela. Además las pelotas no son de plasticucho, son consistentes y no se aplastan ni deforman y si quieres más porque 100 no son suficientes, tienes la opción de conseguir otras 100 comprando Baby Fitness Bolalon X100 (19,95€)

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Es verdad que a Lucy no le gustan los parques , que siempre ha tenido movimiento libre, pero de esta piscina de bolas no había quien la sacara. Le encantaba tirarlas, sacarlas, meterlas… Todo un mundo de diversión.

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  • Avanti Kids Lady Bug (49,95€): Un correpasillos súper manejable del que Lucy no quería bajarse y pedía subirse una y otra vez. Lo que más me gustó es que las ruedas estaban integradas y los giros se daban fácilmente.

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No era muy pesado por lo que Lucy podría moverlo sin problemas, pero por ese entonces, hace 8 semanas, todavía ni siquiera andaba y no llegaba al suelo. Nosotros probamos el modelo Avanti Kids Police (49,95€), pero nos gusta más el de mariquita.

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Y en esta opción me sobran todavía 10,10€… ¡Bien! Pues como la web www.imaginarium.com tiene un filtro disponible súper apañado, selecciono la edad de 1 a 2 años y un máximo de 10€. ¡Y me salen un montón de opciones!

  • Forest BUGGY II Outlet (9,95€): Estos cochecitos son adorables y ahora que lo pienso. ¡Lucy no tiene ningún coche para jugar!

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OPCIÓN B- Juguetes Acuáticos

A Lucy le encanta el agua, las piscinas, le chifla la bañera y bañarse, pero como nunca hemos tenido problema para bañarla, solo tiene dos patitos de goma para la hora del baño y la verdad es que me gustaría comprarle algo con lo que pudiese jugar en la bañera. En la web de Imaginarium he encontrado un montón de juguetes de bebés para utilizarlos en la bañera, bastante bien de precio por lo que puedo elegir muchos:

  • Flow N Fill Spout (25,95€): una pequeña duchita con un tubo por el que el agua sube al apretar la carita con 3 vasitos apilables diferentes. Es precioso y Lucy se lo pasaría pipa. Ojalá hubiera tenido yo algo así de pequeña.
  • Glu-glu Ball Basket (13,95€): una mini canasta de basket para la bañera con 4 pelotas de colores que al apretarlas lanzan agua.
  • Glu-glu Squeez Sea (13,95€): animalitos de goma para la bañera para apretar y lanzar agua haciendo ruido.
  • Bathcoloro Marker (13,95€): rotuladores especiales para el baño. Es cierto que Lucy todavía no ha cogido ningún material de pintura, pero no se me ocurre mejor sitio que la bañera para empezar a descubrir y aprender.
  • Glu-glu ARCO BATH (17,95€): un arco con ventosa para la bañera con juguetes colgantes para que los bebés se distraigan.

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  • Glu-glu Sakoblu (13,95€): necesito algo para guardar todo lo anterior y que no esté dando vueltas por el baño. Esta bolsa de red con un agujero para coger las cosas fácilmente viene perfecta.

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OPCIÓN C- Natural Montessori

Nos gustan los juguetes de madera e intentamos seguir la filosofía de María Montessori de juego y movimiento libre. Estos juguetes se parecen mucho a lo que esta filosofía indica que son los juguetes idóneos para un bebé de la edad de Lucy:

  • Natural Pin-formas (17,95€): es un encajable de madera para ensartar y apilar piezas geométricas sobre una base de palitos. Lucy que ya sabe meter los aros en el Rainbow Stacker que tiene en casa, se lo pasaría genial intentando encajarlas.
  • Natural Cuboland (21,95€): Juego de 30 cubos de madera, con letras, números y dibujos en sus caras, para jugar a apilar, asociar, construir, y aprender. Viene con una bolsa de tela para guardarlos y llevamos tiempo detrás de este juguete porque nos encantan las piezas de madera.
  • Natural Cube (21,95€): Cubo de madera con 12 figuras geométricas y orificios de formas en los lados para encajarlas en su lugar. Tenemos uno parecido pero de plástico y como digo, preferimos la madera.
  • Natural Architecture (44,95€): Set de 37 piezas de construcción de madera, con partes translúcidas de colores. Este juguete es el rey y también queremos comprarlo desde hace tiempo. Nos encanta las posibilidades de construcción y de juego con la luz.

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Estos juegos de piezas favorecen multitud de habilidades y capacidades. Potencian el pensamiento abstracto, creativo y constructivo. Estimulan la inteligencia visual, espacial y manipulativa y el desarrollo psicomotor.

Jugar con piezas, ayuda a descubrir las cualidades de los objetos (formas, colores, volumen, peso, proporciones). Apilar, colocar, sacar, meter o alinear las piezas, es también aprender y jugar. Son ejercicios de aprendizaje para identificar formas y colores.

La calidez de la madera, su textura y suavidad estimulan el sentido del tacto y duran mucho tiempo. Es mejor que el plástico para los niños.

Ufff… ¿No me dejo nada? Se nota que me encantan estos juguetes y es que antes de ser madre ya me gustaban. Ahora tengo una pequeña personita a la que educar también por medio del juego y tengo bastante claro qué juguetes son mejores para ella.

Dentro de nada es el #LucyCumple y también llegan los Reyes Magos… ¡Y a mi encantaría ser rica para poder comprar todo!

¿Te gustan los juguetes de Imaginarium?

¿Qué opción de las tres escogerías tu?

Tarde genial en el Taller “Jugamos y Construímos Juntos” de Imaginarium

Lucy y yo fuímos a un evento de Imaginarium organizado por Madresfera que consistía en participar realizando puzzles y jugando con tooodos los juguetes de la tienda. Ahí es nada.

A mi me gusta un evento, pero lo de esta niña no tiene nombre: lo dió absolutamente todo.

Nada más llegar bajé a Lucy del carro y ya estaba gateando, mirando a todo el mundo desde ahí abajito, sonriendo y socializando, porque es un amor. Me cogía las manos para andar y recorrer toda la tienda y su primer descubrimiento fue la piscina de bolas. Yo no pensaba que algo así, tan parecido a un parque, cerrado y que limita los movimientos le iba a gustar tanto. Pero si, le encantó y Súper Papá y yo ya estamos buscando pelotas para hacerle una personalizada.

Lucy jugando en la piscina de pelotas con 42 semanas.

El taller consistía en construir puzzles y los niños más mayores que acudieron se lo pasaron genial montando unos 3D de la Torre Eiffel, el Empire State y el Big Ben. Estuvieron muy entretenidos y concentrados en su cometido mientras los más pequeños, que también tenían su puzzle, jugaban por toda la tienda.

  

A Lucy le tocó un puzzle de madera que utilizó mordiendo las piezas, pero en seguida lo dejó a un lado para recorrerse la tienda. En casa le da mucho más uso, pero en el Imaginarium era imposible que le hiciera caso.

 

Lucy con su puzzle.

Gateaba por debajo de las mesas y yo acabé agotada de agacharme a buscarla, de arrastrarme detrás suya… No la había visto nunca tan nerviosa y emocionada. ¡Quería abarcarlo todo!

   

Uno de los juguetes que más nos gustó fue un correpasillos que me pareció muy práctico. Las ruedas no le sobresalen, las lleva integradas en la base y giran 360°, así es bastante difícil que encalle en algún sitio. Le dije a Lucy que se agarrase bien al manillar y como no le llegan los pies al suelo, sujetándola de la espalda girábamos y dimos un montón de vueltas. Ella se quedaba quietecita y no se soltaba, pero se reía un montón. Es de forma curva antichoque y tiene un compartimento en la base para guardar cosas. Nosotros probamos el modelo que imita a un coche de policía, pero nos gustó mucho más el de mariquita. Si lo compramos tendríamos que esperar a que crezca un poco porque yo acabé con los riñones destrozados de ir agachada. Pero el rato que estuvimos dando vueltas fue completamente mágico y lo repetiría aunque no pudiese levantarme ni andar luego.

Lucy disfrutando con el correpasillos.

También hubo un momento de descanso, y menos mal porque no hay quien le siga el ritmo a Lucy. Los organizadores del evento nos ofrecieron abituallamiento y merendamos muy bien. Lucy para reponer fuerzas se comió 3 sándwiches de jamón York, con unas ganas y un gusto… Digno de ver, me los arrancaba de la mano. Y después de merendar, a jugar de nuevo. Yo creo que Lucy no se llegaba a creer lo que estaba pasando.

Lucy merendando 3 veces.

Algo que tenía en mente, era probar los andadores; Llevo un tiempo pensando en comprar uno a Lucy pero todo el mundo me dice que no les hacen ni caso y yo no sé si realmente merece la pena e incluso he llegado a pensar que pueden frenar su desarrollo normal, así que esta era una oportunidad para comprobar si haría caso a un andador o no. Y en un principio, aunque le puse varios modelos, no se apoyaba en ninguno y no tenía mucha curiosidad. Hasta que llegó Súper Papá, que no sé cómo lo hizo, pero consiguió que se agarrase a uno y se diese un par de vueltas.

El contra que le veo al andador, es que lo de girar no lo controla y hay que ayudarla. Para aprender a andar a lo mejor no, pero como juego, puede estar bien cuando ya ande y se mantenga sola de pie. Ella desde luego se lo pasó genial.

Lucy feliz con el andador.

Hemos disfrutado muchísimo la visita al Imaginarium, que por cierto era enorme y precioso. Tiene dos plantas, librería, peluquería para niños y hasta una heladería dentro. Yo no lo conocía pero es el mejor que he visto hasta ahora.

Tanto Súper Papá como yo, coincidimos en que no habíamos visto a Lucy así nunca: tan nerviosa, tan emocionada, imparable… Sobre todo tan sociable y simpática. Estaba feliz y se lo pasó muy bien.

Salimos de la tienda y Súper Papá la llevaba en brazos. Estaba agotada pero tan entusiasmada que miraba hacia atrás y a nosotros como preguntándose porque nos íbamos de ese lugar tan maravilloso dónde podía jugar con todo y le daban de comer. En el coche cayó rendidita.

¿Cuál es tu juguete preferido de Imaginarium?

¿Qué tipo de juguetes le gusta a tu bebé?

YA CINCO MESES DE AMOR CON LUCY

Este mes Lucy ha experimentado muchos cambios y altibajos.

Nosotros no pasamos por la crisis de los 3 meses pero parece que hemos tenido la crisis de los 4 y medio. Han sido casi dos semanas de locura en las que Lucy estaba muy quejicosa y enfadada con el mundo. No se dejaba cambiar el pañal, no se dejaba cambiar de ropa ni vestir, ha liado unas durante el baño de berrinches tremendos y suspiritos al final del mismo, no podía estar ni un segundo en el carro, por lo que tampoco me dejaba hacer mucho a mi, ni ducharme casi. Tampoco se quedaba durmiendo solita, o dormía con ella o no dormía y se despertaba cien veces, así que ha estado con sueño y mala leche perpetuamente. Además el calor repentino que ha aparecido, ha empeorado la situación… También ha estado mucho más apegada, sobre todo conmigo. No quiere estar en brazos desconocidos y para ella todos son desconocidos menos su papá y yo. No sabemos por qué, pero no le gusta nada que salga a la terraza a tender y se pone a llorar. A mi me da la impresión por la expresión de su cara, que le da miedo.

Pero como dice @deprofesionmami: “igual que vino se irá” y por fin ha pasado, nuestra Lucy vuelve a ser ella misma, a sonreir y a estar tranquila.

Cada mes aumenta su movilidad y jugando con Súper Papá se apoyó por primera vez con los brazos estando boca abajo. También estando sentada se descubrió un pie y queria bajar la cabeza para comérselo. Ya se coge los dos como si nada, pero no tiene ganas de llevárselos a la boca por ahora. Seguí los consejos de @papislocos y empecé a estimular a Lucy, ya que soy un poco pánfila y estoy un poco verde. La puse boca abajo y con un sonajero la llamaba por detrás. Ese mismo día se dió la vuelta. Estando boca arriba se da la vuelta con bastante dificultad. Por ahora se sienta sola aunque hace mil intentos. Ha descubierto que puede irar las cosas desde otra perspectiva y ladeo el cuerpo y la cabeza para ver las cosas tumbadas, es muy gracioso.

lucy boca abajo

Ya espacia más las tomas de pecho por lo que también duerme menos. Tiene muchísima curiosidad por la comida, cosa que antes no existía. Coge todo lo que pilla y se lo lleva a la boca. Ha lamido y chuperreteado plátano, pan, piña… Sabemos que la lactancia materna debe ser exclusiva hasta los seis meses, pero también sabemos que es bueno que tenga curiosidad por la comida y que si existe, no debemos negarle la posibilidad de descubrir y experimentar dentro de los razonable.

Sigue durmiendo genial por las noches, por lo que sus papás también dormimos genial. El colecho y el pecho hacen que las noches pasen prácticamente sin desvelos. Incluso con la crisis de crecimiento que hemos tenido y los cambios de comportamiento, la noche y el sueño lo ha respetado. Lo que si he notado es que va cogiendo horarios: se duerme sobre las 23:00- 23:30 y se despierta sobre las 8:30- 9:00, que no está nada mal.

Las legañitas del ojo izquierdo que tenía al principio casi han desaparecido, aunque sigue teniendo costra láctea.

Los dientes siguen empujando. Hay días mejores, pero también los hay que lo pasa fatal. Le ponemos Paracetamol en las encías para que lo lleve mejor.

Le encantan los juguetes. Es capaz de estar un buen rato distraída ella sola, cogiendo, mordiendo y tirando sus juguetes, estando yo cerca, o mientras coloco cosas. La pongo en la cama con cojines alrededor, y ella se rie, habla por los codos y sonríe cuando la preguntas que hace. Es un amor.

lucy feliz con sus juguetes

Los paseos también han cambiado. Antes se quedaba dormida en seguida y ahora no se duerme, y es más que posible que en algún momento reniegue del carrito y haya que portearla de vuelta a casa.

lucy de paseo

Cada día está más grande, ya pesa 8,500 kg y no sabemos lo que mide, pero yo tengo la impresión de que ha dado un estirón considerable. Ya utiliza la talla 4 de pañales. Tiene menos cara de bebé y más de niña. ¡Qué rápido crecen!

Ha sido un mes muy intenso y ha habido momentos duros en los que la paciencia debe ser infinita. Menos mal que Súper Papá y yo hemos leído mucho y hemos detectado la crisis, lo que nos ha llevado a tomarnos las cosas con más calma, Lucy no estaba así porque ella quería.

Vivir cómo crece Lucy tan de cerca es increíble y emocionante, son momentos únicos los que nos regala cada día.

lucy con su peluche Paul

Otros meses de Lucy:

El Primer Mes de Lucía

¡¡Mi Niña Tiene Dos Meses!!

Los Tres Meses de Lucy

El Cuarto Mes de Lucy