¿Qué regalar a un bebé de 2 años?

Por las fechas que se acercan tengo la sensación de pasar un mes entero celebrando el cumpleaños de Lucy: Todo comienza con el #LucyCumple2 a principios de diciembre, celebración, familia, regalos… Y sigue con la Nochebuena, el cumple de su primo, la Navidad, Nochevieja, la Noche de Reyes y los regalos que traen al día siguiente. Todo el mes lo paso centrada en Lucy, en estar bien con ella, en que disfrute y en vivir momentos especiales que poder recordar para siempre. A veces incluso creo que soy demasiado exigente y perfeccionista.

Como en teoría Lucy solo tiene regalos “una vez al año” aunque en varias celebraciones, me dedico a buscar regalos para tenerlo todo preparado e incluso ayudar a quien pueda preguntarme qué le regalan a Lucy.

Aquí traigo la #wishlist del #Lucycumple2, que se hace extensible y válida para Navidad y Reyes. En resumen, regalos para un bebé de 2 años.

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Fuente: Amazon

  • Peluche de Peppa Pig. Lucy adora a Peppa, le encanta y le parece muy tierna. Qué decir del personaje del año para Lucy.
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Fuente: Bandai

  • Caja de Color 3 de Jaisa Educativos (35,00€). Es la caja que más colores tiene y es probable que Lucy no sepa distinguir todos al principio pero ya lo hará. Diferenciará entre más oscuros y más claros, más fuertes, la misma gama… A mi me parece súper práctico y precioso.
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Caja de Color 3. Fuente: Jaisa Educativos

  • Bicicleta de aprendizaje sin pedales. Las he visto en Decathlon de varios precios (29,99€ a 59,99€) de la marca Stream y B´Twin. También nos gusta la de Chicco (29,71€) , que parece ligera y es barata. El problema es que yo la quiero roja y Súper Papá la prefiere rosa, así que tendremos que llevar a Lucy a que decida.

    Pero la creme de la creme de las bicicletas, las que vi y me enamoré son las de New Born Riders. Tienen modelos de madera y otras de acero, pero con un diseño y un estilo novedoso y creativo. También se elevan muchísimo de precio la verdad pero ¿quién no tiene un capricho?

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Bicicleta Kokua Likeabike Forest. Fuente: New Born Riders

  • Utensilios de limpieza. Lucy suele colaborar, cuando quiere, en las tareas domésticas. Para ella son un juego. Hemos pensado que para facilitar su autonomía es interesante que tenga unas herramientas a su medida. Este kit de JugariJugar nos parece perfecto porque no son de juguete, son utensilios reales que es lo ideal para que pueda limpiar de verdad.
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Fuente: JugariJugar

  • Saco con 100 piezas de construcción de madera (22,50). Desde el año pasado estoy detrás de estas piezas de la marca Legler que venden en una de nuestras tiendas de cabecera: Monetes. Tienen una calidad y precio genial y fomentan la motricidad fina, creatividad y reconocimiento espacial de Lucy. Además vienen en un saco para guardarlos con facilidad.
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Fuente: Monetes

  • Campanas Musicales. Desde que vimos a Lucy con unas campanas fijas nos parecieron una manera genial de descubrir notas  y escalas musicales, melodías… Favorecen la concentración y la coordinación y por supuesto estimulan la audición. Las hemos encontrado en JugariJugar (19,25€) y en Alupé (34,95€).
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    Fuente: JugariJugar

    Aunque a nosotros nos interesaban mucho más las campanas fijas. Por ejemplo las de Uncommongoods  (152,68€) que son de nivel y bastante caras, y las de Jaisa Educativos (132,00€).

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Fuente: Uncommongoods.

  • Maletín  de Doctora. Últimamente a Lucy le encanta hacer chequeos a sus muñecos y a sus padres con cualquier palo que se encuentra o con una jeringuillita. Cualquier cosa le vale. Así que decidí que había que buscar un maletín adecuado, pero el del Imaginarium, que es el que conozco y me gusta ya no  está en catálogo. Los de juguete me parecen eso, de juguete. Quiero que Lucy utilice material de verdad, que cuando lo vea en la consulta del médico lo recuerde y le suene y así, a lo mejor con suerte, conseguimos que no tenga tanto miedo. Me he puesto a ello, le voy a conseguir un maletín de doctora lo más real posible y lo contaré en el blog.
  • Cilindros de Botón. Me parece un juguete perfecto e indispensable a esta edad, aunque se suelen recomendar a partir de los 3 años, ya que ayudan a discriminar objetos de diferentes alturas y diámetros. Es verdad que es un material caro y difícil de encontrar pero seguro que lo vale. Los he encontrado en Jaisa Educativos  (126,00€) y JugariJugar (128,00€).
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Fuente: JugariJugar

  • Wobbel Board de Monetes (139,00€). En cuanto la vi imaginé a Lucy encima, debajo y al lado de ella. Haciendo surf, acostada, subiendo, bajando. Me pareció un juguete sencillo pero que da muchísimo juego.
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Fuente: Monetes

  • Light Box de MrWonderful (39,00€) Uno de los regalos de estas navidades que veo en todos sitios. Sirve para dejar mensajes positivos y preciosos en un formato novedoso pero yo le veo muchas posibilidades para jugar con Lucy y aprender letras. Y en ItBaby las podéis encontrar de diferentes tamaños y colores e incluso conseguir set de letras y formas.
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Fuente: MrWonderful

Espero que esta #wishlist para bebés de 2 años os sirva, o que por lo menos os de alguna idea. ¡Ya os contaré si Lucy recibe estos regalos u otros incluso mejores!

 

¿Qué os parecen estos regalos?

¿Se os ocurre algún imprescindible que no esté en esta lista?

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#PataditadelDía: ¿Ropa de Niña?

Ya conté que nuestra hija no lleva pendientes, nos parece innecesario e incluso peligroso. Pero también es sexista. Mi hija no tiene que llevar pendientes para que todo el mundo sepa que es una niña. Ni deberían mirarle las orejas para ver si le tratan de una manera o de otra, que es lo que todo el mundo hace.

Y esto podemos extrapolarlo a la ropa: primero intentan identificar qué sexo tiene mi bebé, para tratarle en consecuencia. Y no solo las personas adultas, los niños y niñas también lo hacen.

El día de marras, Lucy vestía unos pantalones a cuadros azules, naranjas, rojos y blancos y una camiseta naranja con un gato. Colores, a mi parecer, unisex. Como todos.

Outfit de el día de marras. 17 meses.

Un padre dice a su hijo que juegue con el “nene” a la pelota y al llamar a Lucy por su nombre, se sorprende y te hace saber que le extraña porque “parece un niño”. No vuelve a repetir a su hijo que juegue con la “nena” a la pelota, la excluye del juego directamente. Debe ser que la pelota no es un juego de niñas.

En ese parque Lucy quería “hacerse amiguita” sin mucho éxito de 2 niñas más mayores que ella. Ambas tendrían unos 5 años y es una diferencia grande como para que jueguen con ella, es comprensible. Pero una de ellas si le hacía caso, trataba a Lucy con delicadeza e incluso le acariciaba la carita. La otra no solo le ignoraba, si no que le miraba con desprecio.

En mi papel de madre protectora me di cuenta, y aunque son niños, no me gusta que traten así a Lucy por lo que intenté distraer y jugar con ella a la pelota para apartarnos, ya que visiblemente sobraba en el juego de las dos niñas mayores.

Pero Lucy insistía en estar con ellas, y además quería un bolo que la niña más arisca le mostraba incitándole a pedírselo para luego negarlo, o tirándolo al suelo y cuando Lucy se acercaba, lo recogía con rapidez arrancándoselo prácticamente de las manos.

¡Mi pobre niña inocente!

Más de una mirada fulminante le eché a esa niña, que ella notaba pero ni se inmutaba y seguía. Además mandaba y mangoneaba a la dulce niña que trataba a Lucy como a un ser humano.

Pero ¡sorpresa! Ambas niñas durante su juego se cambiaban el nombre y la niña arisca se ponía el nombre de mi hija (debía ser su favorito) y en un intento de acercamiento le dije que mi hija se llamaba así.

La cara de la niña arisca fue muy extraña, una mezcla entre sorpresa y admiración. En cuanto supo que Lucy era una niña, porque evidentemente debía pensar que era un niño, cambió radicalmente su trato hacia ella. Incluso le ofreció el bolo que antes guardaba con tanto recelo. Menos mal que después de tanta negación, mi hija le dijo que se metiera el bolo en el culo, que ya no lo quería. ¡Esa es mi niña!

A mi ambos hechos además de sorprenderme, me preocupan. No entiendo que nadie trate a un bebé de manera diferente según su sexo. Evidentemente ese padre sin darse cuenta (o si) está enseñando a su hijo a diferenciar con quién puede o no puede jugar por su género, pero que una niña de 5 años, tenga unos estereotipos ya tan marcados (pendientes, pelo, ropa…) que le hacen marginar a un bebé de 18 meses y que su actitud cambie cuando descubre que el sexo de mi hija no es el que creía, me da mucha pena y al mismo tiempo miedo.

¿Dónde ha quedado eso de jugar todos con todos?  ¿Por qué esa diferencia de trato a un bebé que no entiende de género y lo que quiere es jugar? ¿Por qué esa segregación?

A veces pienso que la culpa es mía por no entrar en el rebaño, por utilizar ropa heredada de los primos varones de Lucy… Cuando le compro ropa a ella, tampoco se la compro rosa y con volantitos. Le compro ropa normal, de la sección de niña (o de la de niño si nos gusta por supuesto) y también le confunden con un “nene”.

Lucy vestida con ropa de la sección de niña. También fue confundida con un niño. 17 meses.

El problema no soy yo, ni la ropa de mi hija. Yo noto el cambio de comportamiento hacia ella porque se equivocan con el sexo. Si no se equivocaran en un principio, yo no sabría que si la invitan a jugar a la pelota es porque piensan que es niño, y cuando saben que es niña, le retiran la invitación.

Tampoco sabría que una niña de 5 años cambia de parecer radicalmente cuando mi hija ya no es un niño para ella.

Si vistiera a mi hija con lo que la sociedad entiende como ropa de niña, no sufriríamos ese trato porque nadie se confundiría. Mi hija estaría diferenciada a la legua y con un cartel luminoso que diría: “soy niña”. ¿Es tan necesario? ¿Hay que cambiar la manera de hablar a un bebé dependiendo de su sexo? ¿De verdad?

Y esto no son hechos aislados para nada.

¿Qué debería hacer?

¿Vestir a mi hija acorde con lo que la

sociedad admite como “ropa de niña”?

Que yo claudicara y vistiera a mi hija siempre con falda o de rosa, que tuviera pendientes o el pelo largo no cambiaría el distinto trato que noto hacia Lucy cuando “es niño” o cuando “es niña”. Seguiría existiendo y ese es el problema.

Puede que otra niña en otra parte del mundo le encante jugar con la pelota (igual que a Lucy) y no la inviten solo porque es niña y ese juego “no es para ella”.

Puede que algún niño quiera jugar con unas niñas que le niegan su compañía porque no es como ellas.

¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijos e hijas?

Lucy no entiende de sexos. Solo quiere jugar. 17 meses.

¿Y si a ella le gustan esos colores? ¿Si le gusta vestir con “colores de niño”? Lucy sabe lo que le gusta y lo que no, y si no quiere ponerse algo o prefiere otra cosa te lo dice. Suele elegir los zapatos que se pone y tiene opción a elegir entre varias camisetas a veces.

¿Y si a Lucy le gusta jugar con “juguetes de niño”? Le encanta jugar con coches y pelotas.

Me niego a quitar “ropa o colores de niño” del armario de Lucy. No pienso prohibir a mi hija jugar con un “juguete de niño” si a ella le gusta.

Y es lo que pienso enseñarla: Todos los niños y niñas son iguales, y pueden jugar o vestirse con lo que quieran.

Que la gente se confunda bueno, nos pasa vistiendo “de niño” o “de niña” a diario. Todo el mundo tienen tan interiorizado el tema de los pendientes, del pelo largo y de los colores, que hasta que esos estereotipos no desaparezcan, es lo que nos toca vivir. Pero, ¿tratarla diferente, discriminar, excluir o marginar? ¿Estamos locos?

La #Pataditadeldía: va dirigida a los adultos, que enseñan a los niños a diferenciar y discriminar a los demás por su género o su ropa. A esta sociedad que inculca unos estereotipos innecesarios e injustos solo para saber de antemano cómo deben tratar a un individuo o individua, sin tener en cuenta sus deseos o gustos y su libertad para decidir sobre ellos mismos sin que nadie los margine.

 

 

 

 

 

 

Jugando con el Árbol Musical

Uno de los regalos que recibimos en el #LucyCumple fue el Árbol Musical, una estructura preciosa de madera que forma un circuito por el que descienden canicas por sus hojas de colores y producen un sonido armónico y acompasado.

Es un juguete realizado de forma artesana con materiales naturales cuyas lengüetas de madera están pintadas con colores vivos en la escala cromática de Goethe, por lo que es un juguete visualmente llamativo y proporcionado.

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Si bien no parece un juguete muy creativo, se suele comparar con un instrumento musical y aunque no podemos considerarlo cómo tal, realmente somos nosotros los que “hacemos música” cuándo introducimos las canicas en el árbol, porque podemos comenzar la melodía a cualquier altura, e incluso con varias canicas al mismo tiempo lograr un canon diferente cada vez. Así que algo creativo si que es.

Y, ¿para qué sirve?

  • Para aprender a escuchar la escala musical, a diferenciar graves de agudos… Afina y entrena el oído.
  • Para aprender la escala cromática.
  • Es una manera de despertar su expresión musical.
  • Para quedarse embelesada mirando cómo caen las canicas.
  • Para practicar la motricidad fina.
  • Para reírse, para relajarse…

A Lucy le encanta este juguete. Se queda hipnotizada cuándo suelta una o dos canicas y espera a ver cómo caen. Le divierte escuchar cómo golpean cada una de las hojas rítmicamente y se emociona cuando llegan al final. Más de una vez la hemos oído imitando y tarareando el sonido que produce el Árbol Musical.

Como curiosidad sobre este juguete, contaré que en un taller de juegos vimos un árbol musical que debía medir metro y medio, y Lucy y yo alucinamos con lo bonito y grande que era. Tenía muchos colores, y la canica bajaba y bajaba realizando diferentes escalas. ¡Era digno de ver! Y puedo asegurar que la cara de ilusión de Lucy no la olvidaré jamás.

En casa tenemos el pequeño y tiene una altura ideal para que Lucy lo maneje, pero no lo tenemos a su alcance ni puede jugar con ese juguete sin supervisión porque nos da miedo que se meta una canica en la boca y se ahogue. Tengo que decir que tampoco ha hecho el intento pero preferimos prevenir y además la acompañamos durante el juego.

Aunque no está a su alcance, lo tiene en su espacio de juego a simple vista y lo pide varias veces al día. Lo pondremos a su alcance cuando creamos que realmente no hay peligro y que la etapa de descubrir cosas con la boca ha pasado del todo.

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Practicando motricidad fina con 68 semanas.

Quiero comprar más canicas, de diferentes tamaños, pesos y materiales porque estoy segura que los sonidos variarán, aunque sea débilmente y puede que esto le de un valor añadido al juguete.

¡Qué tendrá este juguete que es capaz de captar la atención de Lucy un buen rato!

Y no solo la suya, en casa nos encanta, y a las visitas de todas las edades también. Llama mucho la atención su forma y suelen preguntar. Nadie se resiste a introducir una canica y no se van de casa con las ganas.

Creemos que además de ser un juguete fabricado en materiales naturales, mucho mejor para Lucy, pensamos que será duradero y que al mismo tiempo que juega, aprende y su imaginación despierta.

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Es posible que algún día, aunque creo que todavía falta mucho, ya no consideremos el Árbol Musical un juguete y quede relegado dignamente a decorar algún lugar de la casa o de la habitación de Lucy. Y estoy segura que cuando pasemos a su lado no podremos evitar hacerlo sonar y recordar a nuestra hija cantando y riendo.

¿Qué te parece este juguete? 

¿Tenéis en casa el Árbol Musical?

 

Post No Patrocinado: Nosotros lo mandamos comprar en Monetes para el #LucyCumple y cuesta 19,90€.

Está recomendado para bebés a partir de 2 años, pero Lucy lo empezó a utilizar a los 12 meses.

Cambiando el Salón a Espacio de Juegos para Bebés

Cuando Lucy aprendió a gatear el pasado verano, nos pusimos manos a la obra a despejar la casa, guardar y hacer desaparecer todo lo que estuviese a su alcance y fuese peligroso para ella. 

Como ya conté, esto nos ha permitido que Lucy haya disfrutado de movimiento y juego libre.

Mi máxima en este proyecto era no tener que decirle que “NO” a Lucy todo el santo día. Y casi lo hemos conseguido, no somos perfectos, porque cosas peligrosas como dar manotazos a la televisión, tenemos que negárselo. Todo lo demás está permitido.

Quitamos la mesa de café del salón, cambiamos estanterías de sitio, guardamos cables y tapamos enchufes para ampliar y asegurar el espacio.

Se me ocurrió que además de quitar cosas peligrosas y reordenar las estanterías para que no rompiera nada, sería perfecto que tuviese un espacio para ella y para sus cosas, que todo estuviera a su alcance para coger lo que quisiera en cualquier momento y que tuviera un lugar donde jugar cerca de sus padres. Porque no nos engañemos, nuestros bebés quieren tenernos cerca y jugar acompañados, enseñarnos cosas y alzar la vista comprobando que estamos cerca y que les miramos.

  
Cambiamos algún mueble de sitio en el salón para poder poner su estantería Kallax de Ikea en color rosa, que compramos en un principio para su habitación. 

Al desocupar la parte baja de las demás estanterías, le han quedado varias libres también para ella, así que tiene un espacio para sus juguetes tremendo.

Además hemos querido darle un toque más específico y tiene sus juguetes ordenados al “estilo Montessori”: sin amontonarlos, que puedan verse y distinguirse bien, colocados siempre en su sitio, a su alcance y de fácil acceso. Esto le invita a coger lo que quiera y memoriza dónde tiene cada cosa. Cuando le dices que guarde una pelota, sabe dónde tiene que guardarla.

Por supuesto también hay cajones dónde ella esconde y luego encuentra sus juguetes, cajas con cromos o cubos, la cesta de los tesoros y juguetes de los que yo llamo “a pilas”. Si, alguno tiene.

  

También tiene una mesa dónde pinta o le ponemos la merienda, su carrito y su andador que puedes encontrarte en cualquier lugar de la casa, su trona convertible en silla y escritorio en el que recientemente ha descubierto que llega a sentarse y como le encanta dibujar, ella misma decide cuándo sentarse a trabajar.

 

Aún nos queda cosas por poner como estanterías para los libros o un espejo. Hemos ido cambiando su espacio según sus necesidades y lo hacemos cada vez que lo necesita. Y no hay que gastarse un dineral, con pequeños cambios y buenas ideas se puede hacer mucho.

Podemos decir que el salón está ocupado por Lucy, pero preferimos decir que es su casa y que esos cambios son necesarios para que esté segura y pueda acceder a sus cosas con autonomía mientras nosotros estamos tranquilos.

He oído opiniones refiriéndose a que remodelar toda la casa por un bebé es absurdo y no se puede cambiar toda tu vida y el orden de la casa, que deben aprender a no tocar las cosas. Cuando tienes un bebé ya te cambia la vida y va a estar mucho tiempo revoloteando e intentando descubrir cosas por todos lados. Lo absurdo es intentar que un bebé se esté quieto y obedezca.

Así que mi recomendación es que prevalezca la seguridad y el sentido común ante la decoración o el orden preestablecido pre-bebé. Cuando tu bebé empieza a gatear y moverse por la casa, es el momento de establecer otro orden contando con el nuevo miembro de la familia.