#Lecturitas: “El Ratón y la Montaña”

Hemos leído “El Ratón y la Montaña” de la Editorial Mil Razones gracias a Boolino.

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A través de este libro conocemos la historia de un ratón que al dejar sin leche a un niño, emprende un periplo para conseguirla. Así comienza una cadena de favores que lleva al ratón hasta la montaña, que por culpa de la especulación no tenía árboles. El ratón y la montaña llegan a un acuerdo.

Este cuento está basado en una de las cartas que Antonio Gramsci envió a su mujer y a sus hijos en 1.931, que se reproduce de manera parcial al final del libro.

Gramsci es uno de los intelectuales más importantes del s.XX, cofundador del partido comunista italiano y diputado en el parlamento. Fue detenido por el partido fascista de Mussolini en 1.926 y estuvo condenado a 20 años como preso político.

Con estas cartas que escribió, pedía a su mujer que le contara los cuentos a sus hijos, y que luego le trasladase sus impresiones. Una manera de enseñarles lo que el hombre puede hacer a través de la deforestación y la especulación, y cómo puede recuperar esas tierras.

Las ilustraciones de Laia Doménech, reflejan la pobreza y necesidad de la época.

 

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Un libro para que los niños aprendan que hay que cuidar la naturaleza, o puede ocurrir lo mismo que le sucede a la montaña, y lo que una cadena de favores puede conseguir. Tengo que reconocer que en un principio no me llamó mucho la atención, pero el fondo y la moraleja me han conquistado por completo.

Creo que Lucy todavía no lo entiende y no comprende bien lo que explica el libro sobre ayudar, pero estoy seguro que en breve valorará este libro igual que hago yo.

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#Lecturitas: “La Hora de Roncar”

Hemos leído “La Hora de Roncar”, de la Editorial Beascoa, gracias al Grupo Editorial Penguim Random House.

Este álbum ilustrado de tapa dura es de la Colección Grandes Pasitos, que acompaña a los más pequeños en los primeros años de su vida, y en esta ocasión a la hora de dormir.

 

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Los animales de la granja se acuestan después de bañarse, cepillarse los dientes, ponerse el pijama, leer un cuento, etc… Pero cuando llegan a la cama: “¿Qué es eso? ¿Un ronquido?”; Durante todo el libro perseguimos ese misterio y el desenlace nos pareció muy simpático.

La autora de este libro es Vanesa Pérez- Sauquillo, Licenciada en Filología Hispánica y Premio “Ojo Crítico” de Radio Nacional. También firma otros famosos títulos como “El Libro deja chupetes”  y “Las Gafas de Sentir“.

De trazos claros y colores sin sobrecargar para no crear nerviosismo antes de ir a la cama, las ilustraciones son preciosas y muy dulces. Son de Sara Sánchez.

 

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Con este libro aprendemos las rutinas de antes de ir a la cama de la mano de los animales de granja, y Lucy se ve reflejada en todas las acciones. Cada vez que pasamos la página exclama un “¡Cómo yo!” dulce y emocionado.

Muy recomendable para niños y niñas a partir de 18 meses, es un libro que no pasa desapercibido en nuestra estantería y que es uno de los más elegidos a la hora de dormir.

 

¿Qué leéis en casa a la “Hora de Roncar”?

#Lecturitas: “Las tres cartas del oso”

Hemos leído gracias a Boolino el libro “Las Tres Cartas del Oso” de Julia Donaldson y Axel Scheffler. Un libro de tapa dura y solapas de la Editorial Juventud.

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A Lucy le encantan los osos, sabe nombrar y diferenciar un oso panda, de uno polar u otro pardo, y este libro le gusta especialmente porque el protagonista es un oso pardo que escribe tres cartas y sale a repartirlas.

Visita varios lugares, entregando las cartas a varios personajes pero ¿qué pone en las cartas? Es una invitación muy especial.

El oso prepara algo en la cocina y lo pone a hornear. Está preparando algo muy especial para sus amigos.

Gracias a este libro hemos conocido nuevos espacios y los hemos relacionado con los animales que suelen vivir en ellos mientras levantamos solapas.

Es un libro sencillo para bebés de 0 a 2 años muy llamativo por sus ilustraciones, resistente al ser sus páginas duras y con unas solapas prácticas y fáciles de manejar con el que aprender nuevo vocabulario.

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¿Qué te parece este libro?

#CuídateMamá: 8 Cosas que hacer cuando eres madre y te quedas sola en casa

Es recurrente que cuando #SúperPapá y Lucy se van a pasear, de compras o a hacer sus cositas a la calle, mi señor esposo siempre me dice que aproveche para hacer mis cosas. MIS COSAS. ¡Qué utopía!

Aunque intento centrarme en hacer lo que no puedo cuando ejerzo de mamá, siempre termino realizando tareas domésticas u otras que tampoco puedo hacer acompañada (como vaciar el móvil de fotos y ordenarlas, que me lleva bastante tiempo y concentración), pero que no son exclusivamente para mí, y nunca logro ocupar ese par de horas en cuidarme. Y seguro que no soy la única madre a la que le pasa lo mismo.

Para mí lo primero es mi hija y las tareas relacionadas con ella, y lo último siempre soy yo. Y nosotras también tenemos que cuidarnos y mimarnos, de ahí que estrene nueva sección: #CuídateMamá. En esta sección hablaré más de las madres, iré dando trucos y tips para prestarnos atención y cuidar de nosotras mismas.

Para aprovechar los momentos #MomAlone (así los he bautizado), tengo una lista de cosas para hacer cuando me quedo sola en casa. De esta manera aparto todo, da igual lo que haya que hacer, y voy directa a mi ratito para mi misma, porque en ese momento la importante soy yo.

1. Baño relajante.

Es un clásico que perdura en el tiempo y que el cuerpo agradece. Quien dice un baño relajante dice una ducha decente (que también la damos por válida), sin límite de tiempo (pero que más de 10 minutos ya será todo un lujo), sin niños llamándote ni entrando en el baño, con tiempo para echarte mascarilla, exfoliante, depilarte… O lo que te de la real gana.

Y esto del baño se puede extender a tener un momento de tranquilidad en el water sin tener que salir corriendo o dar teta en posiciones imposibles.

2. Leer un libro.

Uno de los grandes placeres de la vida es leer un libro sin interrupciones. Un placer que si eres madre solo puedes disfrutar en los momentos #MomAlone.

Además sin tener que parar cada hoja y media, te conviertes en el Usaín Bolt de la lectura, y aprovechas el tiempo una barbaridad. Es un súper poder de madre conseguido a base de leerte libros en los que tienes que releer el mismo párrafo tres veces después de interrupciones de los retoños.

Como ejemplo diré, que todavía no he conseguido terminar de leer este libro (atención a la fecha), aunque me quedan pocas páginas.

Solía leer antes de ir a la cama pero ahora es imposible, y la lectura era uno de mis grandes hobbies, así que aprovechar mi momento #MomAlone de esta manera es estupendo para mi.

3. Escuchar música.

Supongo que depende de la edad de los niños, pero mi hija de dos años no me deja escuchar la música que a mí me apetece. No es que me lo tenga prohibido, es que es escuchar una canción que desconoce y te pide que le pongas “una de las suyas”. Eso de aceptar escuchar nuevos (o antiguos) hits porque mamá lo diga, no lo lleva muy bien. Y si, puedo escuchar “Off the Wall”, pero también escucharé a mi hija decir “no, no, no” y  “Pica Pica” hasta el infinito mientras yo intento que baile conmigo y disfrute, pero por experiencia, se tirará el suelo y yo no escucharé ni un minuto de “Don´t Stop ´Til You Get Enough”.

Así que ponerse un discazo cuando te quedas sola en casa es un “must”. Es más, puedes aprovechar el tiempo, mientras tienes la música de fondo, haciendo otra cosa a la par y siendo más productiva.

4. Llamar a una amiga.

Esa llamada de una hora (o más) que tienes pendiente para contarte mil cosas, poneros al día o simplemente hablar con un adulto.

Además puedes escuchar música de fondo y hacer otras cosas al mismo tiempo como pintarte las uñas. ¿Muy rollo película ochentera? Si, pero funciona y mola. Vuelves a ser adolescente un ratito y parece que no tienes preocupaciones.

5. Jugar a Videojuegos.

Si hay algo que es muy difícil hacer cuando eres madres (y millennial)  es retomar esa partida guardada que ansías terminar, o en mi caso, seguir jugando hasta el infinito porque mi videojuego de cabecera es Los Sims 3 desde hace mucho años, y ese juego no termina nunca.

Desde que soy madre he jugado tres veces, todas ellas a horas intespectivas. Cuando hay vicio, hay vicio.

Antes era de las primeras en tener las nuevas expansiones del juego, y ahora que van por Los Sims 4, ni me planteo comprarme el juego, porque no voy ni a olerlo.

6. Manicura y Pedicura.

Este tipo de cuidados puedes disfrutarlos en un salón de belleza. Muy cómodo y rápido. Pero si eres de las mías, es el tipo de autocuidado que disfrutas realizando y que no puedes hacer cuando tienes a tus retoños cerca porque al ponerte crema o pintarte las uñas, tienes que estar un ratito sin recoger cosas o cargar a niños en brazos. Y en mi caso, si está mi hija cerca le acabo pintando las uñas a ella y no queda tiempo para mi.

Es de esos placercitos, por lo menos para mi, que echo bastante de menos.

7. Dormir.

Dormir una siesta de esas en la cama, con el pijama puesto, sola en casa, con  el móvil en silencio y sin esperar un ¡mamá! desde lejos… Suena a ficción, ¿verdad? Si eres madre sabes de lo que hablo, y disfrutar de este momento #MomAlone hace falta en algunos momentos de agotamiento.

Tengo que admitir que no es una de las primeras opciones para mi, porque una vez que estoy despierta intento aprovechar el tiempo, pero te quedas como nueva. Incluso te levantas extrañada porque nadie te ha llamado ni despertado.

8. Comer guarrerías.

Ya no solo porque das mal ejemplo, porque no es una buena manera de alimentar a tu peque, si no porque no puedes comer la cantidad que quieres ni al ritmo que quieres, pero sobretodo, para que no te lo quite.

De toda la vida me ha molestado mucho cuando alguien coge algo de mi plato, o me pide lo que estoy comiendo, soy así de egoísta. Pero desde que soy madre, ese es mi día a día, así que para mí, comer algo que me gusta tranquila y lo más importante, a mi ritmo, es un momento #MomAlone que me encanta.

Esta lista puede resultar un poco absurda, sobretodo si no eres madre. Pero puedo asegurar que no es tan fácil tener este tipo de momentos que parecen de lo más normales.

¿Y para ti cuál es tu momento #MomAlone favorito?