Síndrome Pre Menstrual y Lactancia Materna

Desde que me volvió la regla, 14 meses después de dar a luz he notado muchos cambios en esos días y sobretodo en los de antes. Nunca he tenido SPM, o por lo menos nunca lo había notado. Antes de quedarme embarazada, ni malestares físicos notables, ni dolores, ni mal genio. Ni tomando la píldora anticonceptiva ni sin tomarla. Desde que volvió la menstruación a mi vida ya no soy la misma.

Comencé a tomar de nuevo la píldora anticonceptiva, consultándolo antes con mi médico de cabecera y asesoras de lactancia porque seguía dando el pecho. Además de muchas razones personales y el acné adolescente que jamás antes había tenido, es el método con el que me siento más segura y siempre me ha ido mejor.

En esos días el volumen y temperatura de mis pechos aumenta considerablemente y he llegado a ponerme frío en pleno invierno, tengo que tomar ibuprofeno cuando soy de las que tengo que estar muriendome para tomar algún medicamento… El chocolate es casi una dieta obligada, cuando nunca lo había sido. Tengo menos paciencia con todo, incluída Lucy, y dar el pecho a veces llega a ser incluso desagradable. Para el arrastre estoy.

El SPM llegó como un torbellino, provocándome una agitación terrible cuando Lucy toma pecho. En una época me dieron hasta pinchazos en los pezones y llegué a pensar que podía tener una mastitis sub clínica. Pero no. La sensibilidad llega a un punto en el que con cualquier roce veo las estrellas, así que la boquita de Lucy me lleva al espacio directamente.

No todos los meses, unos más que otros y no de la misma manera. Pero según pasan los ciclos lo noto más y más. Junto con otros síntomas, como el cansancio o los dolores de cabeza, tengo una nube gris encima de mí que provoca que esté más sensible y de mala leche al mismo tiempo. Un sin dios.

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Esto se suma a que Lucy  lleva un tiempo mamando de aquella manera, haciendo el pino, dando vueltas, con posturas imposible y poniendo la boquita con los dientes por delante. Que lo hace siempre, pero en esos días que estoy más sensible lo paso verdaderamente mal.

He intentado negociar con ella, jugando a contar el tiempo que está al pecho, posponer la toma distrayendo… pero cuánto más intento evitarlo, más pide y con más exigencia.

Sé que a mi me molesta más por la sensibilidad, y que me siento agobiada porque parece que cuánto más lo evito más lo pide. Más mama por la noche y yo descanso peor, más pide por el día, más tiempo se pasa en el pecho y lo peor de todo, más quiere sintonizar la otra teta. O puede que sea mi percepción por la agitación.

Y cuando por fin llega la menstruación no puedo decir que estos síntomas desaparezcan, pero si disminuyen de manera considerable. El que más se sigue notando, para no darme tregua, es la agitación al mamar.

Son solo unos días al mes en los que confieso que llego a pensar varias veces que se acabó la lactancia, que no doy más de mi y que ya he cumplido con creces después de 27 meses. Pero luego se me olvida hasta el siguiente síndrome pre menstrual, que puede que sea mejor, igual o peor.

A veces me pregunto si cuando termine de dar el pecho, todo volverá a ser como antes o me voy a quedar como estoy.

¿Tu síndrome premenstrual cambió con la lactancia?

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Métodos Anticonceptivos Compatibles con Lactancia Materna

Se dice que una mujer que da pecho a demanda no se puede quedar embarazada. Esto es verdad a medias: Es verdad que la lactancia materna actúa como un anticonceptivo natural y a muchas mujeres les funciona durante meses, incluso años. Dando pecho es normal no menstruar porque los altos niveles de prolactina pueden evitar la ovulación, pero aún con amenorrea es posible quedarse embarazada.

Quedarse embarazada después de la cuarentena es algo que a muchas mujeres les da miedo. ¡Imagínate con un bebé de dos meses y embarazada de nuevo! A otras no les importa pero, en mi caso, me daba bastante miedo y me informé antes de dar a luz de las métodos compatibles.

Veamos algunos métodos anticonceptivos compatibles con la LME:

  •  MELA. Este método debe cumplir 3 características: que el bebé tenga menos de 6 meses, que exista LME a demanda sin intervalos mayores a cuatro horas, y que no haya menstruación. Cumpliendo estas propiedades, a la mayoría de mujeres no les viene la regla hasta los 6 meses posparto y a otras se les alarga esta situación incluso dos años.
  • Preservativos, diafragma, DIU… Los típicos métodos de barrera.
  • Métodos hormonales: Píldoras anticonceptivas de progestágenos, implantes subdérmicos, la inyección trimestral, la pastilla del día después…
  • Esterilización definitiva: Ligadura de trompas o vasectomía.
  • Abstenerse también es una opción pero no todo el mundo la contempla.

Es probable que haya pocas ganas de sexo ya que dar pecho produce oxitocina y endorfinas. La mujer no siente necesidad de sexo porque el contacto con el bebé es suficiente para sentirse satisfecha. No a todas mujeres les baja la líbido, la notan al mismo nivel de siempre.

En mi caso tomo la píldora anticonceptiva de progestágenos Cerazet. Se toma diariamente, sin la semana de descanso de las píldoras anticonceptivas normales, por lo que puede no venirte la regla y tampoco saber si estas embarazada o no. Mi matrona me dijo que se deben tomar a la misma hora porque corres el riesgo de quedarte embarazada, fue bastante “metemiedo” con el tema, pero luego en el prospecto ves que te da 12 horas de margen como todas. Aún así intento tomármelas siempre a la misma hora. Debe recetarla el médico de cabecera.

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Después de 11 semanas de loquios comencé a tomar Cerazet. Con LME (Lactancia Materna Exclusiva) y estas pastillas me ha venido la regla ya dos veces, cuando tenía muchas más probabilidades de que no me viniera utilizando estos dos métodos anticonceptivos y que me librase de nuestra amiga la menstruación… Solo me ha dado de descanso las 40 semanas del embarazo…

¿Qué método anticonceptivo compatible con Lactancia Materna utilizáis?

¿Habéis tenido algún “susto?

¿A alguna no le funcionó nada de nada?

¿Se Acabó el Puerperio?.

¿Qué es el Puerperio?

Se llama así a la cuarentena después del parto. Se suele decir que el puerperio termina cuando la mujer menstrua, pero en el caso de madres que dan el pecho este tiempo puede ser mucho mayor, llegando a meses o incluso años si es una lactancia prolongada, otros dicen que termina cuando la mujer se incorpora a su trabajo, así que esto del puerperio es muy relativo y también subjetivo.

Los cuarenta días pueden ser pocos dependiendo de la mujer, de las circunstancias, de la situación emocional de cada una, del parto y de las secuelas que haya o no sufrido. Hay mujeres que incluso antes se encuentran totalmente recuperadas físicamente, pero a lo mejor emocionalmente no y el puerperio comprende más tiempo.

Cuando el puerperio va más allá de los primeros cuarenta días después del parto, se le llama Puerperio Alejado pero algunos profesionales de la salud no lo admiten por la subjetividad que supone el estado psicológico de cada mujer. Que digo yo, que en algunos casos cuarenta días también serán pocos para según que molestias físicas y eso puede no ser tan subjetivo. En países como Canadá el puerperio ocupa los primeros doce meses tras el parto.

¿Cuándo acabará realmente mi puerperio?

¿Muchas mujeres tendrán que volver a su trabajo sin estar completamente recuperadas?

¿Cómo estoy?

Pues físicamente tengo algún dolor todavía. Genitalmente tengo molestias e incomodidades. A veces me duele cuando me siento u orino. Los pechos están hinchados y los pezones muy sensibles y a veces molestan con la lactancia. El útero a veces duele y sigue molestando. Una patadita de Tocinito me hace ver las estrellas. Es curioso como me pateaba desde dentro y ahora también desde fuera.. De ahí el nombre de este blog, era así desde el embarazo.

Todavía tengo algo de tripita blandita, pero como no paro ni un segundo acabará desapareciendo, no me preocupa mucho. Me preocupa más que todo el vello que me salió en diferentes sitios del cuerpo durante el embarazo desaparezca ahora…

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Engordé 12 kg durante el embarazo. Salí del paritorio con 10 menos y ahora tengo 14 menos. Estoy más delgada que cuando me quedé embarazada. Estoy un poco esmirriadita la verdad… Pero entre la lactancia, dormir poco y mal y mi Tocinito demandante, no paro en todo el día.

Sigo manchando, y no se cuándo pararé. Estoy hartita de llevar esas compresa de algodón súper enormes de abuela (con todos mis respetos hacia las abuelas).

Emocionalmente no puedo quejarme mucho, aunque algo si. Todavía ni siquiera he podido ponerme a escribir mi parto, me cuesta bastante, aunque lo repaso en mi mente una y otra vez. Tengo espinitas clavadas, a veces tengo sensaciones raras que mi cerebro todavía no clasifica y muchas veces echo de menos mi barriguita de embarazada. Un día lloré cuando me di cuenta que ahora estaba sola en la ducha, y es que el cambio es muy drástico.

A veces estoy agotada y otras solo cansada. Mi Tocinita hace que surjan fuerzas de dónde ya no quedan y el sueño aunque terrible, desaparece en cuanto mi hija me necesita. Con lo marmota que era yo y lo que me gustaba dormir. No te imaginas lo que es no poder dormir cuando quieres hasta que lo vives.

Es duro, es muy duro. No es solo el parto si no el cambio de vida, de rutinas, de circunstancias… Hay que acoplarse a muchas cosas nuevas y a una personita que te necesita en cualquier momento y que no sabe si estás cansada, tienes sueño, tienes que ir al baño o tienes hambre. Que no sabe decirte lo que le pasa y que solo puede llorar. Es difícil y complicado. Por mucho que te cuenten y te imagines nunca sabrás lo que es hasta que lo vivas. Nunca te lo imaginas como es.

Por suerte no estoy sola. Súper Papá se ocupa de la casa, aunque nos turnamos: Si él esta durmiendo y atendiendo a Lucía yo aprovecho para hacer cosas en casa; También se ocupa de cuidarnos a nosotras, de que estemos cómodas y no nos falte nada y lo hace muy bien. Él también está cansado y tiene sueño, a él también le superan las cosas como a mi y también tiene bajones como yo porque nadie es perfecto y somos humanos.. La clave es tener paciencia, con la niña y entre nosotros, y con sueño y cansancio acumulado a veces es muy difícil, pero lo estamos haciendo genial.

Una simple mirada de Lucía, una sonrisilla… Compensa todo. Se te olvida que te ha despertado a las cinco de la mañana. Tras los tres primeros minutos de andar zombie, de no poder abrir los ojos y de desconcierto por no saber como te llamas ni que narices pasa, te la comes a besos.