6 Razones para No Escolarizar a los 3 años

Después de responder preguntas varias sobre la no escolarización de nuestra hija, me he decidido a escribir un post para explicar las razones que tenemos en mi familia para no hacerlo. Así genero contenido en el blog, si alguien más me pregunta puedo mandar un enlace solo y no me repito. y de paso, puedo ayudar a alguien que se lo esté pensando.

Puede que alguien se sienta atacado por mis argumentos porque sean contrarios a sus elecciones, pero no es mi intención. Doy por hecho que no todos tenemos las mismas circunstancias o las mismas preferencias y no voy a criticar ni juzgar las particularidades del resto. Voy a hablar de nuestra situación y necesidad.

Incluso es posible que reciba críticas, pero como siempre, cuando has sopesado los pros y los contras, y tienes las cosas claras, esas críticas no nos afectarán; Desde que nuestra hija nació hemos hecho muchas cosas a contracorriente, desde la lactancia, el BLW, el colecho…

 

  Ir a contracorriente a veces es complicado,

pero ya tenemos rodaje en este tema.

Todo lo que hacemos,

lo hacemos pensando que es lo mejor

para nuestra hija.

 

Comenzaré este tema diciendo que no es obligatorio comenzar el colegio el año que cumples 3 primaveras, es obligatorio cuando cumples 6 y comienzas primaria, pero antes no. Este dato no lo conocen algunas personas, y ponen el grito en el cielo sin conocimiento. No pasa nada por no escolarizar la niña, no vamos en contra de la ley ni somos unos irresponsables.

¿Es necesario? Al no ser obligatorio se entiende que necesario no es. Otra cosa es que la familia, por sus circunstancias, trabajo o preferencias, lo necesiten. En nuestro caso particular no es necesario, y en eso se basa nuestra elección, porque tenemos la fortuna de poder elegir; Y esta decisión ha sido meditada a través del tiempo, en el que un Súper Papá Licenciado en Magisterio ha tenido la última palabra, ya que no escolarizar supone que mamá no trabaja fuera de casa, y eso se traduce en que papá trabaja más.

 

Creemos firmemente que una niña de 3 años no necesita ir al colegio,

y en esa afirmación se basa nuestra elección:

en la NECESIDAD.

 

Nos han llegado, nos llegan y nos llegarán muchas preguntas sobre por qué no escolarizamos. Algunas pareciese que nos piden explicaciones directamente, como si hiciéramos algo malo. Así que, a quien le interese, estan son algunas de las razones por las que no vamos al cole este año:

  1. EN CASA TAMBIÉN SE APRENDE

Al buscar los contenidos que se estudian y los objetivos en la etapa de educación infantil, me di cuenta que muchos de ellos (como: observar y explorar su entorno familiar, natural y social, desarrollar sus capacidades afectivas, adquirir progresivamente autonomía en sus actividades habituales…) se pueden adquirir en casa, e incluso es el lugar más adecuado para hacerlo.

Sin quitarle mérito a las profesoras de infantil (enseñar conceptos a más de 20 niños de 3 años tiene mucho), en casa podemos enseñárselos a mi hija, desde el juego, con más tranquilidad y flexibilidad, y adecuandonos a sus preferencias y curiosidad. Esto último es muy importante.

2. HAY MÁS LUGARES PARA SOCIALIZAR

Algo que te dicen siempre, incluyendo la etapa de guardería y escuela infantil, es que los niños tienen que socializar y estar con otros niños. Además se suele alegar que si no van a “salir asociales”.

Estoy de acuerdo. Los niños tienen que estar con otros niños. Y con otros adultos, en diferentes situaciones y escenarios, etc… y eso se puede conseguir en grupos de crianza, grupos de juego, ludotecas, clases extraescolares (natación, inglés…) y en el parque, entre otros lugares.

Y aunque Lucy nunca ha ido a una escuela infantil, ni a una guardería, es una niña muy sociable, que saluda a todos los niños que ve y que en seguida se dispone a jugar con ellos.

3. LA GRAN CANTIDAD DE HORAS LECTIVAS

Aunque ahora exista la posibilidad del periodo de adaptación, que me parece imprescindible y que hace años no existía, llega un día en el que las 6 horas en el colegio no se las quita nadie y creemos que todavía es muy pequeña para eso. Además que los conocimientos que debe adquirir no necesitan tantas horas al día.

4. LA OBLIGACIÓN DE QUITAR EL PAÑAL

Desde que me enteré que en la mayoría de colegios al comenzar la etapa de infantil el pañal estaba “prohibido” me di cuenta que escolarizar con esa edad no era lo nuestro.

Lucy cumpliría los 3 años casi la última de su clase, y eso supondría “despañalar” más temprano y puede que sin la madurez necesaria para ello. Nosotros intentamos seguir a Lucy en sus tiempos y sus ritmos, y quitarle el pañal sin que esté preparada va en contra de nosotros y de ella misma. Sencillamente no queremos adelantar la “operación pañal” cuando no tenemos necesidad de hacerlo.

5. LOS NIÑOS NECESITAN MOVERSE

Los niños menores de 4 años no pueden estar físicamente quietos por la pulsión motriz. Algo que no se tiene en cuenta en la gran mayoría de aulas de educación infantil en las que los niños se pasan las horas sentados haciendo fichas. Si, por suerte en muchas se han puesto las pilas y trabajan por proyectos, con juego libre… Pero no es fácil encontrarlas y muchas son un intento solamente.

6. LO QUE ENSEÑAN EN EL COLEGIO Y CÓMO LO ENSEÑAN

Se aprende jugando, o al menos eso es lo que queremos para Lucy. No queremos fichas interminables, no queremos que esté horas sentada, no queremos castigos ni recompensas con colores, ni que la obliguen a compartir.

Nos encantaría poder llevarle a una escuela libre, un lugar dónde sea más importante jugar para aprender, aprender a compartir, dónde sigan su ritmo y alimenten su curiosidad, etc… Pero encontrar un centro así no es fácil y además supone un desembolso importante, que aunque lo vale, no nos podemos permitir.

 

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Estoy segura que madres que han escolarizado a sus hijos e hijas estarán de acuerdo conmigo en muchos puntos, y es posible que no les haya quedado otro remedio: La necesidad de nuevo.

Me siento muy afortunada de poder pasar otro año con mi hija, de poder enseñarle y descubrir junto a ella. De seguir viviendo esta “slow life” e ir a nuestro ritmo. Aunque también tiene su “lado malo”: Yo no tengo horas libres, ni días libres, ni casi distingo la llegada de los fines de semana. A veces me saturo, estoy agotada, ella se aburre, hay que planear algo…

¿Y que no escolarice a mi hija quiere decir que nos tomamos un año sabático?

 

Nada más lejos de la realidad. Me he pasado el verano buscando manualidades, juegos y contenidos para aprender. Tengo pensado hacer semanas temáticas con actividades diferentes que iré enseñando.

Tenemos horario instaurado desde el verano, madrugaremos aunque no vayamos a clase. También nos hemos apuntado a una ludoteca e iremos a natación. Aprovecharemos mucho el tiempo libre para pasear, para ir al campo, para correr y jugar libremente.

Si, mi hija cumple 3 este año y no hemos tenido vuelta al cole, ni quebraderos de cabeza con la elección y la matrícula del colegio, ni con nada. ¿El año que viene tendremos estos problemas o más? Es posible, pero no obligatorio.

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MOVIMIENTO Y JUEGO LIBRE

Lucy no ha utilizado ni corral ni parque. Heredamos uno y estuvo un tiempo dando vueltas por la casa. Alguna vez la metimos dentro, pero a Súper Papá y a mi no nos gustaba verla ahí. Ella aguantaba 10 minutos y se quejaba, con toda la razón. Lo probamos porque todo el mundo te dice que así podrás hacer más cosas en casa, pero no es para nosotros. Preferimos mil veces que nuestra hija esté feliz a que esté llorando en el parque mientras fregamos el suelo como pasó. Así que lo relegamos al trastero, como la cuna, con vistas a que a lo mejor en un futuro podemos hacerle un rincón de lectura. Algo se nos ocurrirá.

Tampoco le gustaban las típicas hamacas, y aunque le compramos una con música y que hasta vibraba, las veces que la pusimos a los pocos minutos ya se quejaba. Lo utilizaba para vestirme corriendo o en los 30 segundos en los que podía hacer la cama.  Lucy no ha sido de quedarse tranquila lejos de mamá.

En el carro es cierto que aguantaba más y hasta podía darme una ducha exprés de esas de madre, pero lo que más nos ayudó fue el porteo.

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Lucy enfadada en la hamaca con 12 semanas.

Desde que ella sola se sentó y gateó ha estado en el suelo libremente, encima de una colchoneta o en la alfombra. Preparamos y adaptamos la casa para ella y seguimos haciéndolo quitando de su alcance todo lo peligroso y cambiamos la parte baja de las estanterías por sus juguetes y sus cajas. Fue un trabajo arduo pero muy gratificante que ha permitido que Lucy se desplace sin peligros, y que ha conseguido que estemos bastante tranquilos en casa respecto a lo que Lucy coge o no coge, dónde mete la mano e incluso que no tenga a su alcance objetos que puedan romperse y provocar una tragedia. Al fin y al cabo también es su casa y va a estar una larga temporada con nosotros, ¿verdad?

Lucy con 28 semanas.

Lucy se recorre la casa a su antojo, con vigilancia por supuesto, y ha pasado por la etapa de gatear, ponerse de rodillas, levantarse, mantenerse de pie, andar agarrada a los muebles o al sofá y andar empujando mesas o cajas, hasta que ella sola se puso de pie y comenzó a andar antes de cumplir 10 meses.

Nunca la hemos cogido de las manos y la hemos puesto de pie; Cuando ella se puso de pie alguna vez nos ha pedido la mano o se ha apoyado en nosotros para levantarse, pero nunca hemos forzado su postura ni hemos “hecho que andaba”. Bueno, alguna foto hay con ella de pie al lado de su padre para ver la diferencia de estatura, pero nada más.

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Lucy “de pie” con 17 semanas.

Creo firmemente que cada bebé tiene su tiempo, pero también opino que dejar que investigue, descubra, pruebe e incluso se caiga, forma parte de su desarrollo normal y que es favorable para su autonomía.

Si no dejamos a un bebé gatear a sus anchas, coger las cosas que están a su alcance, intentar ponerse de pie por si mismo o caerse de culo, estamos impidiendo su desarrollo natural y su aprendizaje. Nosotros no les enseñamos a andar, no nos necesitan. Lo hacen solos, pero hay que darles libertad.

Lucy poniéndose de pie con 35 semanas.

Tampoco necesitan tacataca, que es peligroso y no les deja arrastrarse, gatear, ponerse de pie, coger cosas… Etapas que deben ir pasando hasta llegar a andar. Lucy de repente un día se arrancó a andar y punto. No hemos vivido los típicos dolores de espalda cogiendo de las manos a la niña para que ande porque en realidad no hace falta.

Ella tiene sus juguetes ordenados y a su alcance, coge lo que quiere, se lo lleva a la boca, lo esconde en otro cajón, coge los libros, tira las pelotas… Ella hace y deshace a su antojo, satisface su curiosidad y se inventa juegos nuevos.

En casa mientras nosotros vemos una serie ella corretea por el salón y hasta que no vemos que hay peligro, que se intenta subir a algún sitio o que se va a resbalar porque hay algo en el suelo, no intervenimos en su juego ni en su libertad de movimientos.

¡También jugamos con ella claro! A lo que ella nos da, nos pide… No dirigimos su juego, lo dirige ella. Nosotros nombramos las cosas, los animales, los colores, los números… Para que ella los oiga y vaya relacionando, pero ella manda y se juega a lo que ella quiere. Por supuesto sacamos juguetes y le mostramos una manera de jugar con ellos, le invitamos a jugar pero nunca la forzamos o corregimos para que meta el círculo en su correspondiente ranura por ejemplo. Se lo mostramos y ella puede que lo intente o no, o puede que lo intente en otra ranura, pero no le cambiamos la mano de sitio ni le decimos que está mal. A veces, ella se rinde o se frustra y te da el cubo que no puede introducir en su correspondiente forma y es en ese momento, cuando le muestras cómo se hace.

Es importante conocer las etapas de un bebé y permitirle desarrollarse, moverse y jugar con libertad, ya que nos facilitará comprender por qué se comportan como la hacen, qué necesitan para tener movimientos libres, cómo podemos ayudarle… Solo hay que permitirle que se mueva y dejarle espacio para que lo haga. Si puede moverse libremente y alcanzar sus metas, cada vez intentará nuevos retos y eso es lo que hace que se desarrolle correctamente.

Súper Papá y yo creemos que Lucy ha sido muy precoz a la hora de andar porque hemos alentado y estimulado su movimiento facilitando su autonomía. Y hoy en día seguimos haciéndolo.

¡¡¡Movimiento y juego libre para todos!!!

Bendito Porteo

Hemos porteado desde que Lucy nació. En casa nos permitía tener las manos libres sin necesidad de separarnos, podíamos ir de allí para acá tranquilamente con ella y hacer cosas, y fue una ayuda enorme para que Lucy expulsase gases y para que sus cólicos se redujeran.

Porteando a Lucy de 3 semanas en casa.

Porteando a Lucy de 3 semanas en casa.

Al principio utilizábamos un fular elástico preanudado con anillas, un k-tan de la marca Close que heredamos de tía Candy y que nos salvó la vida en varias ocasiones. Además de utilizarlo en casa muchísimo se convirtió en un elemento imprescindible para los paseos porque al principio a Lucy no le gustaba nada el carro y en medio de un paseo era esencial tenerlo cerca. Durante un tiempo fue lo único que utilizamos para salir a andar.

Hay que reconocer que a Lucy no le gustaba nada cuando la colocabas dentro del fular, pero andabas y la mecías un poquito y enseguida se calmaba. Antes de llegar a la calle ya se había dormido y en la calle ni se quejaba. En casa tardaba un poco más en dormirse, pero con música y un ratito de baile caía rendidita. La clave es el movimiento.

Porteando a Lucy con 7 semanas

Porteando a Lucy con 7 semanas.

 

Portear me daba muchísima movilidad y me permitía recoger la casa con Lucy cerquita mía, porque era de esos bebés que se duermen, la acuestas y a los diez minutos se despierta por la necesidad de contacto. Poquitas veces ha aguantado mucho más tiempo sola. Tardaba más en dormirla que el tiempo efectivo que pasaba durmiendo, por eso el porteo era tan práctico y necesario en nuestra vida.

Cuando Lucy pesó más de 6 kg ese fular elástico se daba demasiado de si y perdía la posición de ranita que debía tener, así que estuvimos un tiempo sin portear porque la siguiente mochila que teníamos era una ErgoBaby. Puedes encontrar una muy parecida aquí.

En teoría en ese tipo de mochilas solo se debe portear cuando el bebé se sienta solo, y Lucy se aguantaba sentada. Teníamos el adaptador que muchas asesoras de porteo desaconsejan por no mantener bien la posición, y aún así en algún momento lo hemos utilizado, colocando a Lucy  e intentando que la posición fuera la indicada. Bajo mi opinión, que no soy experta, creo que iba perfecta, porque es una niña muy grande y el fular que lo precedía nos enseñó a colocarla muy bien.

Porteando a Lucy de 12 semanas con el adaptador de ErgoBaby.

Porteando a Lucy de 12 semanas con el adaptador de ErgoBaby.

Comenzamos a utilizar la ErgoBaby sin adaptador en verano, cuando Lucy ya se mantuvo sola sentada, y da calor pero no tanto como parece en un principio. Ahora seguimos utilizándola pero Lucy es tan grande que se nos ha quedado pequeña, no sujeta las corvas como antes y yo lo noto en la posición de ella y en mi espalda. Intentamos utilizarla en trayectos cortos hasta que decidamos cual es la siguiente mochila que compramos.

En el Blogger´s Day de Madresfera, ErgoBaby tenía un stand y mochilas para probar. Pude constatar que nuestra mochila es antigua, que las nuevas tienen el panel más amplio y por lo tanto sujetan mejor las corvas, así que puede que comprar otra ErgoBaby sea una opción. Hablaré de ello en profundidad.

Lucy con 24 semanas. Nunca vamos al centro sin la mochila, preferimos mantenerla cerca nuestra cuando hay tanta gente alrededor.

Lucy con 24 semanas. Nunca vamos al centro sin la mochila, preferimos mantenerla cerca nuestra cuando hay tanta gente alrededor.

Nosotros lo tenemos claro, el porteo ha supuesto un descubrimiento precioso por la cercanía y la tranquilidad que le da a Lucy, práctico por permitirnos tener las manos libres para hacer cualquier cosa al mismo tiempo que la tenemos en brazos y tan natural que soluciona muchos problemas (como los soluciona el pecho) cuando vamos de paseo y se cansa de ir en el carro o tiene sueño y no puede dormirse. Es una delicia llevarla pegadita, ir al centro y llevarla tan cerca que es imposible que le pase nada, sentir que aunque haya mil ruidos de tráfico ella está tranquila, dormida y feliz cerca de mamá. Poder ir de compras o a cualquier reunión sabiendo que la mochila tranquiliza a tu bebé. Y además también puedes dar el pecho mientras porteas… ¡Son todo ventajas!

Lucy con 28 semanas en la presentación de un libro y con 33 semanas de compras.

Lucy con 28 semanas en la presentación de un libro y con 33 semanas de compras.

Habrá gente que le parezca que eso de portear es mal acostumbrar al bebé. Si alguien quiere llamarlo así muy bien, pero el problema es que vienen malacostumbrados desde el útero, necesita estar con su mamá, con su olor, su piel, su calor, en esa posición encogidita en la que ha estado durante 40 semanas y yo no tuve ni tengo narices a dejarla en ninguna cuna para que se acostumbre a estar sin mi, porque o está dormida o se pone a llorar, y dejarla llorar sola, como que no me parece.

También hay gente que piensa que la posición del bebé en un fular o mochila ergonómica es muy forzada y que están mejor en una cuna estirados. A esto diré que un bebé necesita estar cerca de mamá y que cuando un bebé llora y le coges en brazos se calla, por algo será. La posición de un bebé en una mochila colgona si que es forzada y perjudicial, en una mochila ergonómica tiene la misma posición que si la cogemos en brazos.

Si tu bebé llora en cuanto le dejas en la cuna o la cama, si tardas mucho en dormirle porque le cuesta y además en cuanto está lejos de tus brazos llora, si vais con el carrito y se pone a llorar, portear es la mejor opción para que no llore y además poder llevar el carro. Y es la solución para todo lo demás.

Súper Papá también ha porteado a Lucy mucho, y ella se ha dormido muy tranquila entre sus brazos.

Seguiremos porteando todo el tiempo que haga falta y nuestros cuerpos nos lo permitan porque nos encanta y lo recomendaremos siempre, pero por supuesto, hay que informarse muy bien antes: Nada de utilizar colgonas rígidas ni mochilas que permiten al bebé mirar hacia afuera. La posición en ranita y con la espalda en C es muy importante para la cadera y hay que ir adaptándose al cuerpo del bebé con una mochila, bandolera o fular adecuado…

Mi amiga Maria de el blog En Brazos de Mamá tiene un post muy completo sobre el tema nombrando los beneficios y los tipos de portabebés que existen y otras cuestiones importantes. Existen muchas otras webs informativas con asesoría como Red Canguro, Portakanguritos, Brazos y Abrazos, Kangura,  Mi BB me mima, Mimos y Teta, Portéame... También puedes encontrar talleres interesantes sobre porteo (en nuestra Fanpage de Facebook solemos compartir todos los que conocemos) y grupos en Facebook. Información y ayuda tienes si buscas un poquito. ¡¡¡Y por amor de la diosa, no utilices mochilas colgonas ni pongas a tu bebé mirando hacia adelante!!!

Incluso la web En Familia de la AEPED recomienda el porteo y el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid cree que es más beneficioso para los bebés que llevarlos en carrito, así que anímate!!!

¿Te gusta portear?

¿Lo intentaste pero no es lo tuyo?

¿Es a tu bebé a quien no le gusta?

 

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La Mega Crisis del Primer Año

Lucy ha comenzado su segunda vuelta al sol un poco revolucionada. Está viviendo cambios muy rápidos y radicales y la pobre tiene un lío consigo misma bastante importante. Las fechas navideñas puede que hayan incidido también en que se sienta descolocada. Lleva así un mes más o menos. Y lo que le queda…

He encontrado mucha información en internet sobre las crisis de los dos años (que nos coja confesados) pero del primer año no hay mucho. Puede que Lucy sea pionera en la crisis del año.

Ha dado un cambio bastante importante en todos los aspectos y creo que es algo general en los niños de esta edad, pero sospecho que en Lucy ha sido bastante fuerte:

  • ALIMENTACIÓN

Antes comía genial, todo lo que quería, muy bien y tranquila. Ahora no come ni la misma cantidad ni la variedad que solía. Solo quiere pasta, arroz, carne de cualquier tipo, aguacate, pan y si te ve con algo dulce se te lanza al cuello. Estas señales me hacen pensar que necesita hierro e hidratos, porque antes si comía fruta y verdura y ahora directamente la aparta. Cuando cumplen un año empiezan a crecer más despacio y necesitan comer menos. Se que es algo pasajero, que no se mata de hambre y que ya comerá lo que necesite, que si no come y más esta niña con el saque que tiene, es porque no quiere.

Además pide mucho más pecho, a todas horas y además ha aprendido a sacarla ella. Algunas noches son matadoras porque no la suelta, pero se que es una etapa. Hay una crisis de lactancia del año y parece que es de las largas…

También pica entre horas. Le gusta comer cereales y alguna vez la convenzo para comer manzana.

Todo esto coincide además con la época de las comidas navideñas y familiares y en vez de comerse hasta las miguitas, come un par de cosas como mucho.

Otros días se come lo suyo, lo mío y si te descuidas se va ella sola a comprarse comida.

Por supuesto seguimos con Lactancia Materna y BLW.

lucy_54_semanas_no_comiendo

Lucy con 54 semanas no comiendo.

  • SUEÑO

A la hora de descansar, cada vez se resiste más a dormir, aunque se esté cayendo de sueño; Se mueve mucho durante la noche, se sienta, aplaude dormida, se tira hacia el otro lado o se pone encima mía… Yo no descanso nada, pero lo que no se, es cómo descansa ella. Estos días atrás se ha despertado varias noches llorando desconsoladamente, como con miedo, a lo mejor alguna pesadilla. También se despierta y se quiere bajar de la cama… Nuestras noches son muy movidas y agotadoras últimamente.

Antes si podía dejarla durmiendo en la cama y escabullirme a cumplir con mis quehaceres diarios, pero ahora es prácticamente imposible porque no suelta la teta hasta muy avanzada la noche. A mi también me cuesta dormirme así.

Lucy durmiendo rendidita con 59 semanas.

Lucy durmiendo rendidita con 59 semanas.

Se que el sueño es un proceso madurativo y que es una etapa, que Lucy teme dormirse porque cuando está dormida no está con mamá y papá (angustia de separación),  y que está inquieta por la ansiedad que le produce andar, descubrir y ser más autónoma que antes… Rosa Jové en su libro “Dormir Sin Lágrimas” lo explica a la perfección y yo de vez en cuando lo releo para refrescarme estas ideas, porque cuando me duele la cabeza por no pegar ojo, no me acuerdo de nada de esto.

  • COMPORTAMIENTO

Antes Lucy practicaba mucho más la deambulación por la casa que ahora. Yo podía moverme más o menos a coger algo de otra habitación, o hacer algo en la cocina mientras Lucy jugaba en el salón. O ella me rondaba y se distraía con las cosas… Pero parece tener una regresión a los 8 meses, llora muchísimo cuando salgo de la habitación y quiere estar pegada a mi las 24 horas, incluso pide que la coja en brazos todo el tiempo, algo que jamás había hecho. He recordado este post de De Profesión Mami en el que habla de la “Ley del Metro Cuadrado”, y es que últimamente Lucy la cumple a la perfección.

Ha empezado con lo que podíamos llamar berrinches o rabietas: se tira al suelo, se lanza hacia atrás de manera bastante peligrosa para su integridad física, patalea en el suelo, llora de manera escandalosa por cosas como que le diga que nos vamos al salón o que dejamos la fruta en su sitio y vamos a jugar, en resumen, por no permitirla hacer lo que quiere en cada momento. Tengo que decir que Lucy hace y deshace a su antojo pero hay momentos en los que tienes que salir, o tienes prisa por algo, o hay que cambiar un pañal, o hay que vestirse (que últimamente no hay manera) y no queda otra. Por supuesto no nos gusta que llore ni que tenga la sensación de que se la obliga a hacer cosas que no quiere hacer pero a veces no queda otra, así que intentamos distraerla, cantar o jugar para que lo permita de buena gana y no llorando y pataleando. Algunos días está de mejor humor y es todo más fácil, pero otros podemos pasarnos el día de rabieta en rabieta. A veces a mi también me dan ganas de tirarme al suelo a llorar, pero he descubierto que lo mejor es parar, dejar lo que estás haciendo y estar un ratito con ella en brazos, o sentada, o enseñarle un juguete o darle teta, y mejor si cualquiera de estas opciones se perpetran antes de que se pase de rosca y estalle, y si es posible. En definitiva, lo que necesita es atención y sobretodo contacto y hay días que necesita más que otros y justo es el día que tienes que hacer más cosas, pero ¡qué se va a hacer!

Jugando con Lucy de 52 semanas.

Jugando con Lucy de 52 semanas.

Tengo que decir que tampoco es todos los días, pobrecita mía, hay días que los pasamos genial y otros incluso peor, pero es que los adultos tampoco tenemos siempre días geniales. Además todo esto coincide con el nacimiento de una muela que ya está prácticamente fuera, con otra que ha roto también arriba y con dos muelas de abajo que le tienen las encías hinchadas.

  • LENGUAJE

Lucy ha empezado a decir más sílabas, a aprender más rápido y repetir con más claridad las que le enseñamos. Incluso si oye alguna palabra parecida a los fonemas que ya sabe los repite.

Entiende muy bien todo y puedes preguntarle dónde están las cosas, o dónde se ha dejado la zapatilla cuando de repente no la lleva puesta, y lo sabe y va a buscarla.

Pero su forma de expresarse y comunicarse actualmente es señalar con su mini dedito, lo señala todo. A veces no sabes qué quiere y se frustra mucho. Cuando quiere algo que tienes, ya sea comida o un objeto, hace el gesto “dame” con la palma de la mano abierta.

Ha comenzado a pegar/ golpear. Ella no lo hace con intención de dañar, es otra forma de comunicarse, de decir que no quiere algo o que algo no le gusta. Cuando lo hacía con los gatos le decíamos “despacito Lucy” y acariciaba y no pegaba, ahora parece que también sirve para los humanos. Incluso si ve que te ha hecho daño te da un beso en la boca con morritos incluídos, de esos que se lo perdonas todo.

Lo que “nos preocupa” y lo pongo entre comillas porque sabemos que puede ser una fase, es que se pega a sí misma. Y cada vez pienso más que es culpa nuestra porque casi siempre coincide que escucha de nuestra boca la palabra “NO”, esa que evitamos a toda costa pero que según crece y se intenta subir en sitios peligrosos, o quiere tirar cosas al váter nos sale casi sin pensar. ¿Vuestros hijos o hijas han pasado por fases de pegarse?

  • MOVIMIENTO

Lleva ya tres meses andando y corre que se las pela con bastante seguridad y equilibrio. Ya sabía bajarse del sofá pero es que ahora ha aprendido a subirse y a andar por encima como si no hubiera peligro de caerse y abrirse el cocoroto.

Al andar por la calle no quiere mano y si insistes se tira al suelo. Suelo dejarla andar por la acera sin mano con cuidado de que no salga a la carretera, pero quiero que aprenda que cruzar es con la mano si o si, pero ella no quiere aprender.

También quiere subir y bajar escaleras de la manera más autónoma posible. Yo se lo permito mientras no haya peligro y me mantengo cerca porque suele pedirme apoyo.

Gira y da vueltas sobre sí misma y alguna vez se ha caído. Sigue inventando pasos de baile nuevos.

La verdad es que no para en todo el día y yo estoy agotadita…

Lucy está pasando por fases de crecimiento que son necesarias para su desarrollo. Una temporada le da por una cosa o está más irascible pero todo pasa. Es verdad que a veces es duro, que 24 horas con un bebé, que ya no es tan bebé, puede saturar mucho pero además de tener paciencia hay que respirar un ratito. A veces me voy a comprar algo o simplemente a tomar aire y Súper Papá se queda con Lucy. Parece mentira pero solo 15 minutos consiguen que te oxigenes y que restaures el sistema, de esta manera cuando llegas a casa empiezas con energías nuevas, porque si estás saturada ella lo nota y todo se convierte en un bucle de cabreos, llantos y saturación. Ese es mi truco para conseguir estar bien, que tengamos un buen ambiente y prestar toda la atención necesaria a Lucy.

Por eso últimamente no he escrito mucho en el blog, ni he podido hacer mucho de nada más la verdad. A veces me frustro porque tengo muchas cosas que quiero contar, muchas ideas y proyectos, pero lo principal es cuidar y atender a mi hija y para lo demás voy arañando minutos al día.

¿Y no hay nada bueno? ¡Claro que si! Realmente todo es bueno, todo forma parte de su crecimiento y aprendizaje. Lo más bonito del mundo es estar a su lado en estos momentos que es cuando más nos necesita. Verla pensar, organizarse, cambiar cosas de sitio, intentar trepar a sitios nuevos, sonreír, bailar, probar cosas nuevas y conseguirlas… Cada etapa es especial y solo pasa una vez en la vida, así que aunque a veces nos desborde todo, doy gracias por poder vivirlo a su lado.

Por esta sonrisa, merece la pena todo. (Lucy 60 semanas).

Por esta sonrisa, merece la pena todo. (Lucy 60 semanas).

¿Viviste la crisis del año? ¿Existe?

 

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Lucy #TeLoPrometoORG contra el Cambio Climático

No suelo unirme a según qué movimientos, porque soy muy vaga. Lo admito. Tenemos un modo de vida en el que es muy difícil cambiar ciertos hábitos adquiridos a través del tiempo. Vivimos a un ritmo vertiginoso y hacemos lo que podemos.

Siempre intento separar y reciclar, no tomar duchas largas (esto lo consigo gracias a Lucy) reutilizar envases o no comprar frutas envasadas por ejemplo, pero es verdad que Súper Papá siempre me regaña por dejar luces encendidas por toda la casa. Y no es por desidia, se me olvidan o voy detrás de Lucy, o no me entero… Lo que decía al principio, vamos demasiado deprisa.

En ocasiones, un pequeño gesto como desconectar aparatos eléctricos de la red en vez de dejarlos en Stand By o apagar luces que no necesitamos, son una pequeña diferencia para nosotros en la factura de la luz pero causan un gran impacto a la hora de frenar el cambio climático.

Poco a poco, cada uno en su casa, en el coche o en su lugar de trabajo, puede tomar consciencia y conseguir realizar pequeños gestos diarios, cambiar rutinas y hábitos que favorezcan a todos. ¿Cuesta? Pues claro. ¿Qué le estamos dejando a nuestros hijos un planeta enfermo y podrido? Pues también.

Y eso es lo que me gusta de este movimiento #TeLoPrometoORG: prometemos a nuestros hijos que vamos a cumplir con pequeños gestos en casa, de compras, cocinando… Porque, si se lo prometes a tu hijo, tienes que cumplirlo,¿verdad? 

En el caso de tener hijos más mayores, que van a estar vigilando y exigiendo que cumplas lo prometido, es casi imposible no hacerlo, pero también puedes prometerlo a hijos más pequeños, sobrinos e incluso nietos. Al final de lo que se trata es de cumplir para dejarles un mundo mejor, para servir de ejemplo porque nos imitan y por qué no, para sentir que estamos haciendo algo bueno por nuestro planeta. Yo he hecho ya unas cuantas promesas a Lucy y animo a que compartas las tuyas:

promesas

Además, cuando realizas la misma acción durante 21 días seguidos, se convierte en una rutina, ¿lo sabías? Cuando lo hayas conseguido se convertirá en algo que harás sin pensar. Esto en mi caso es genial, por lo de ser vaga. Y ahora que Lucy empieza a andar que vea por ejemplo como separo envases le hará aprenderlo sin darse cuenta.

Creemos que lo que hagamos nosotros no significa nada si el vecino no participa y es cierto, esto hay que hacerlo en conjunto, por eso hay que compartir, contárselo a vuestros familiares, amigos, compañeros de trabajo…

Participar y colaborar en esta iniciativa es muy fácil:

  • Comparte en Facebook esta entrada con el hastag #TeLoPrometoORG. Así todo el mundo la conocerá.
  • Hazte una foto como la nuestra con el pulgar arriba y compartela en Twitter, Instagram, Pinterest… Siempre incluyendo #TeLoPrometoORG.

#TeLoPrometoORG

Así de fácil… ¿Te unes?

EL MEDIO AÑITO DE LUCY

¡Lucy ya ha cumplido 6 meses y no para! De hecho yo no tengo tiempo para casi nada. Escribir en el blog cada vez es más difícil y no saco ni un ratito. Tengo casi 70 borradores abiertos con mil temas que quiero comentar y no hay manera. Pero para compensarlo paso unos ratos tan bonitos y divertidos con ella… Ya se notan los 6 meses que tiene, lo espabilada que está, lo mucho que se ríe, lo que le gusta jugar y que la presten atención… Los cambios y los logros son prácticamente todos los días y la demanda es cada vez mayor.

Este mes ha sido en el que cada vez que salgo de la habitación se pone a llorar desconsoladamente. Ya estamos en la fase en la que me voy y piensa que no voy a volver. Y en la que no le vale con estar al lado mía jugando, tiene que estar encima de mi. Tengo que reconocer que hay momentos en los que es muy agobiante. Cada vez que voy al baño “un segundito” o cojo algo de otra habitación, llora como si no hubiese mañana… Y no solo lo hace conmigo, cuando Súper Papá se va al trabajo también llora. No nos gusta verla llorar ni pasarlo mal, he procurado no moverme si ella estaba en ese plan (no ha estado asi las 24 horas), e intento llevarlo lo mejor que puedo, jugar a “cu cu tras” y hacer todo lo posible porque no se sintiese abandonada. Pobrecita…. Soy madre y ya no tengo libertad de movimientos y hay momentos en los que se hace más difícil, pero luego veo esta carita y se me pasa.

25 Semanas

Se mueve muchísimo y cada vez con más seguridad. Todavía no se sienta sola pero está en ello. Se ha llegado a medio incorporar dormida, creo que la pobre hasta sueña con ello de lo que se frustra.

Pero si se pone a cuatro patas y se mueve adelante y atrás como queriendo arrancar a gatear. También hace la croqueta y se recorre la cama entera, asi que ya hemos tenido que poner las barreras para que no se caiga. Viene hacia a mi medio gateando medio arrastrándose, se pone de rodillas y me echa los brazos para que la coja o directamente va a hacia la teta y se sirve sola. Me he convertido en su gymkana personal, para ella soy escalable completamente. También se pone a cuatro patas pero con los pies, es increíble que haga eso pero que no se siente todavía. ¿Algún consejo  o juego para ayudarla?

Le encantan los espejos. Es entrar al baño, o verse en cualquier otro espejo y empieza a sonreir y a reirse. Cuando vamos a entrar en el ascensor sabe que hay un espejo y ya está preparada mirándome y sonriendo.

Le ha salido su primer diente, que apareció de repente casi sin avisar porque nosotros estábamos pendientes de los colmillos, no del que ha aparecido finalmente. Sigue mordiendo con mucha fuerza y además, grita de rabia con lo que se haya metido en la boca mientras aprieta. Otro debe estar a puntito de salir o ese le sigue empujando. A mi me ha mordido ya unas cuantas veces el pezón pero yo no se lo tengo en cuenta.

Este mes también ha vivido la boda de sus padres, algo que no todos los bebés pueden decir y aunque no se enteró de nada se lo pasó genial e iba guapísima, y también ha estado presente en el cumpleaños de su papi y y en el de su mami.

Nos hemos despedido de su primer carro y hemos dado la bienvenida al nuevo. Ahora los paseos son diferentes pero ella se ha acoplado a las circunstancias la mar de bien y va todo chula en su silla de paseo nueva. ¡También estrenamos trona heredada de sus primos que la daremos buen uso!

La hora del baño cada vez es más divertida. Ahora quiere coger sus juguetes y chapotea y se menea una barbaridad. Nos encanta ver como disfruta en el agua y estamos deseando llevarla a la piscina.

27 Semanas

27 Semanas

Ya tiene su horario de dormir mucho más definido, pero no es algo que nosotros hayamos inculcado. Sobre las once de la noche ya tiene sueño y nos acostamos, y sobre las ocho o las nueve de la mañana se despierta (con dos o tres tomas cada noche, pero como hacemos colecho no se decir cuántas exactamente). A mi me tiene agotada, porque últimamente me cuesta mucho conciliar el sueño y levantarme a las 8 de la mañana me mata. Ahora también ha aprendido a destaparse, y cuando ha hecho calor perfecto, pero los días que ha refrescado a mi me tenía heladita. También es cierto que ha tenido unos días en los que se escapaba, no quería dormirse y croqueteaba por la cama, se daba la vuelta o se ponía boca abajo y desde esa posición se arrastraba hasta la tetita. Y así un buen rato hasta que la cojo y la intento tranquilizar ya sea cantando, acariciándola o cambiando la posición y por fin se duerme. Las siestas igual que siempre, cuando a ella le apetece, y el resto del día, sigue con sus mini siestas de 20 minutos…

También ha sido el mes de su primer escape de pis en la cama, pero muy poquito y la culpa es del pañal por su puesto. Ahora hace más pipí y menos cacas, bastante normal con LME. Y ahora que hemos empezado con la AC (Alimentación Complementaria) pues también es normal que no lo haga todos los días. El record por ahora son 4 días y cuando por fin la ha hecho, esas cacas ya no son de bebé… También se tira unos pedos apestosos de persona mayor que hasta marean.

Queremos hacer BLW (Baby Led Weaning) pero como no se sienta sola todavía, le damos alguna cosilla porque ella pide y se comería todo lo que hay en la mesa. Puede parecer mentira, pero pide como una loca. Se pone fina, aunque se mancha menos de lo que creíamos que lo haría y si le quitas lo que se está comiendo se queja. Ha probado el tomate, el pan, piña, sandía, brócoli, naranja, patata cocida, aguacate… No le hace ascos a nada y se gestiona divinamente.

La primera vez que comió naranja:

Me encantaría apuntar y grabar todo lo que hace. Solo espero que no se me olviden sus miradas, su risa, su manera de arrugar la nariz cuando se rie, cómo encoge los hombros cuando le haces cosquillas, su vocecita, su “tatatatata”, su forma de entrelazar los deditos, como se relame… ¡Nos tiene locos de amor!

Tengo que reconocer que yo estoy agotada. Lucy crece más rápido de lo que yo puedo asimilarlo y me gana, puede conmigo. Tengo que ponerme las pilas porque nos espera su primer verano, su primera piscina… Y tengo que estar a su altura.

23 Semanas

23 Semanas

Otros meses de Lucy:

El Primer Mes de Lucía

¡¡Mi Niña Tiene Dos Meses!!

Los Tres Meses de Lucy

El Cuarto Mes de Lucy

Ya Cinco Meses de Amor con Lucy