“No duelen mosquitos” con InsectDHU de Mamá Natura

Soy de las primeras de la temporada en recibir mordiscos y picotazos de insectos en casa. En Mayo amanecí con las manos y los pies completamente llenos de ellos, pero me consuelo pensando que sirvo de barrera protectora para Lucy.

Aún así, no nos salvamos de picaduras varias y la posterior irritación, picazón y molestia durante días.  Pero por lo menos gracias a Madresfera y Mamá Natura, hemos podido probar InsectDHU Roll-on y el InsectDHU Gel.

Entre estos dos productos, no hay ninguna diferencia de componentes activos, sólo cambia la textura, el formato y el modo de empleo. Y su principal propiedad es que ambos sirven para el cuidado posterior de las picaduras de insectos, pero el Gel también sirve para picaduras de medusas o contacto con plantas urticantes.

COMPOSICIÓN:

Ledum Palustre (alivia síntomas de picaduras).

Echinacea angustifolia (antiinflamatorio).

Urtica urens (calma el picor)-

Aceite de citronella (ahuyentador de insectos tradicional).

Aceite de eucalipto (antiinflamatorio).

Agua de hamamelis (calma y regenera la piel).

Sin amoniaco, ni parabenos, estos productos están libres de colorantes y conservantes, hacen que sea un producto para toda la familia, apto desde el nacimiento, y durante embarazo y lactancia.

NUESTRA PRUEBA

En casa hemos utilizado estos productos más de una semana. Nos hubiera gustado probarlo más tiempo, porque la única que ha recibido picaduras he sido yo. Es posible que haya sido porque antes de acostarse Lucy quiere ponerse el roll-on, según ella “no duelen mosquitos”, y creo que el aceite de citronella le ha protegido. Y a mi también, que me lo ha aplicado en alguna ocasión.

 

 

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En este Sello de Calidad de Madresfera nos piden puntuar del 1 al 5, siendo el 1 la menor puntuación y 5 la máxima.

EFICACIA: 3. Las picaduras no han sido ni muy grandes ni muy numerosas, pero es verdad que el alivio del picor es bastante rápido y no vuelves a acordarte de la picadura.

OLOR: 5. La citronella, que creo es olor predominante, suele ser fuerte, pero es un olor suave y nada desagradable.

FORMATOS DISPONIBLES: 4. El Roll-on me parece muy práctico para llevarlo en el bolso, pero el gel tiene una eficacia más amplia y es el que llevaría de viaje, o a la playa por ejemplo, pero insisto que lo ideal sería que ese fuese el Roll-on.

COMPOSICIÓN: 4. Me gustan los productos naturales que funcionan, y al no tener amoniaco ni parabenos, se puede aplicar a niños y bebés. No se si una picadura de araña de esas gigantes que parece que tienes un tobillo más, sin amoniaco ni corticoides, funcionaría igual de bien.

La verdad es que InsectDHU me gusta por su composición, por el olor y porque es apto para bebés, que este tipo de productos no suelen serlo. Sería mi elección y lo recomendaría.

 

 

Aprovecho también para animaos a participar en el concurso #VeranoInsectDHU que Mamá Natura España ha organizado en Instagram. ¡Puedes ganar 7 lotes de productos Mamá Natura!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prohibido Prohibir a los Niños 

Los niños y niñas son una rara avis en este mundo moderno.

Se encuentran localizados en colegios y escuelas infantiles y a veces, su cuidador o cuidadora les lleva también al parque o algún otro lugar donde haya instalaciones infantiles específicas. Que no suelen ser muchas, aunque todo el mundo se invente estadísticas elevadas que señalan la existencia de miles de millones de establecimientos donde al parecer, los niños tienen un espacio reservado para jugar tranquilamente mientras se toman un Cola Cao. Ya sabéis, con mesas y sillas de su tamaño y eso.

Últimamente se lleva lo de los Hoteles Adults Only, que no es ni más ni menos, que un hotel donde anuncian que “prohíben la entrada” a niños. Presentan un espacio libre de molestias y de ruido, donde la paz y tranquilidad reina por doquier para la satisfacción de los clientes. Porque no hay adultos borrachos en la piscina, ni en el bar, ni fumando a tu lado y echándote todo el humo, ni haciendo ruido en las habitaciones, ni hablando por el móvil con un altavoz que les sale de la boca.

 

No tener a niños cerca se vende como

un oasis de tranquilidad,

casi como unas vacaciones en una isla privada.

Porque en este mundo solo molestan los infantes.

 

Tengo que hacer una confesión: a mí esto de los hoteles sin niños antes me parecía una buena idea. No cuando no era madre, no vayáis por ahí: Cuando no tenía ni la más remota idea de lo que es un niño, de sus necesidades de movimiento, de su prisa por jugar y en definitiva, de cómo es un niño cuando se le permite ser niño.

He leído a personas diciendo “que los niños de hoy en día están maleducados”, “que los padres les dejan hacer lo que quieren”, y esos mismos adultos alegan que en su tierna infancia ellos “iban a un restaurante y estaban sentaditos en la mesa”.

Otra confesión: Yo también era de ese tipo de niñas que estaba sentadita en la mesa, sin hacer ruido ni poder entrar en ningún tipo de conversación porque “cuando los adultos hablan los niños callan”. Imaginemos a una persona (porque noticia, los niños también son personas), que tiene que estar en una mesa sentado sin moverse ni hablar, sin poder dar su opinión y sin que le presten ningún tipo de atención mientras el resto habla, rie, brinda… ¿Lo veis normal? ¿Es justo?

Siento decirlo así, pero esos niños que estábamos tan bien “educados” éramos AMEBAS Amebas (término acuñado por De Profesión Mami) que nos hemos convertido en adultos y no sabemos lo que es ser niño. Amebas a las que nos molesta que los niños sean niños y jueguen como niños, porque nosotros no hemos podido serlo. Amebas que no sabemos diferenciar la mala educación, de un juego y un comportamiento normal de niños.

Un dato importante: Los niños y niñas forman parte de la sociedad. Existen, están, respiran, viven, comen y duermen junto a nosotros. Crecen bajo nuestro ejemplo y si queremos criar retoños respetuosos tenemos que respetarles.

 

Nuestra primera vez en un @muerdelapasta y en el parque por supuesto. Hemos tenido la gran suerte de que estos hermanos apadrinaran a #Lucy, que les ha tenido durante horas tirándose por los toboganes y en la piscina de bolas. Han sido tan cariñosos con ella, tan educados, atentos y amables que yo no podía creerlo. El hermano mayor cuidaba de ella y no dudaba en decir a los demás niños que tuvieran cuidado que había una niña e incluso, cuando uno le ha dicho que era una niña muy pequeña y que le llevase dónde los pequeños, él le ha defendido diciendo que Lucy podía como el resto y que se fuese él. 😂😂😂😂 No hemos podido irnos sin dar las gracias y decirles que eran niños encantadores, que siguieran así. También hemos hablado con su madre, y es que de tal palo tal astilla, una señora súper maja. Por cierto que Lucy no quería saber nada de sus padres. Creo que temía el momento de irse. Ahora Lucy quiere "tobogán red" todo el tiempo… 😓 #PastaPark #muerdelapasta #parque #parquedebolas #tobogan #friendship #love #family #28meses #daughter #babygirl

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Como los niños son niños, no pasa nada por discriminar la entrada a un hotel o a cualquier otro lugar. Son niños, ¡qué más da! No se van a quejar, no sufren, no se enteran…

Además pueden entrar a un montón de sitios más.

Y los judíos también podían entrar en un montón de sitios en los que no se les prohibiese la entrada durante la II Guerra Mundial.

Y la gente de color también podía sentarse en el asiento que quisieran del autobús siempre que fuese de la parte trasera del mismo.

Este tipo de discriminación que sufren los niños, no solo en los hoteles y en las vacaciones, es inimaginable dirigida a personas de otra raza u orientación sexual, por poner algún ejemplo, en el siglo XXI. Pero lo peor de todo es lo aceptado socialmente que está, la gente que lo apoya y lo aplaude.

Los hoteles o cualquier otro establecimiento pueden dirigirse comercialmente al público que quieran, pero no prohibir la entrada a un público concreto. Es anticonstitucional, viola el artículo 14 de la Constitución Española: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. Y además es denunciable.

Los niños no producen, y como no tienen voz ni votan, parece que no tienen derechos. Pero si los tienen, y yo quiero que mi hija tenga voz, que pueda defenderse, que reivindique sus derechos, que se alce antes las injusticias. Y mientras ella no pueda hacerlo, lo haré yo.

 

 

Los más pequeños también forman parte de la sociedad, y esta en su conjunto es la que no está preparada para convivir con ellos, no al revés. Debería prepararse para tolerar a los niños igual que lo hace con otros muchos colectivos.

No hace falta decir que los niños son el futuro y que debemos tratarles como queramos que ellos nos traten cuando sean los adultos, y lo más importante, dejarles disfrutar de su infancia sin esconderlos ni discriminarlos.

 

¿Qué ocurre cuándo crías con empatía?

A veces no nos damos cuenta de cómo hablamos a los más pequeños. Particularmente tengo una cruzada con esa manía que tenemos de dirigir sus emociones e incluso anularlas.

 

“¿Te has caído? No pasa nada, no te has hecho daño. No ha sido nada.”

“¿Estás enfadada?  Si te enfadas te pones fea.”.

“¿Estás triste? ¡Qué va! No, no lo estás.”

 

Pero ¡oh sorpresa!, a veces cuando los peques se caen se hacen daño, y mejor que ellos no lo sabe nadie. Y también se enfadan, o se ponen tristes. Y no pasa nada. Se puede y se debe nombrar esas emociones y validarlas, dejarles ser y sentir. Como hacemos o deberíamos hacer los adultos.

Desde que soy madre me doy cuenta de estas frases y de la mala costumbre, porque es un defecto horrible, que tienen muchos adultos de gobernar los sentimientos y las actitudes de los más pequeños.

En casa nos dimos cuenta hace tiempo e intentamos desterrar esas frases que casi como un karma se repiten de generación en generación, (porque a veces lo hacemos mal también) y empatizar con nuestra hija. Algo tan sencillo, fácil y que forma parte seguramente de nuestra vida diaria entre adultos, parece que con los niños y niñas no hay que utilizarla.

¿Cómo se cría con empatía?

 

Según la RAE, la empatía es la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

Cuando alguien es empático tiene la habilidad de ponerse en el lugar del otro y puede entender sus emociones. Es muy útil para prevenir conflictos y ayuda a que las relaciones sean más satisfactorias. ya que nos ponemos en la piel del otro y comprendemos sus frustraciones, alegrías, miedos…

No prejuzgar ni culpar a las personas, escuchar dedicacndo atención plena sin interrumpir, tener paciencia, etc… son características de personas empáticas y que deberíamos utilizar en general y más específicamente con personas que queremos, como nuestros hijos e hijas. Por ejemplo.

Cuando nuestra hija se cae le preguntamos: ¿Estás bien? ¿Te has hecho daño? Vaya, lo mismo que le preguntaríamos a cualquier adulto que se cae al suelo. No me veo diciéndole a una señora que se cae en la calle “que se levante que no ha sido nada”. Pues con un niño lo mismo, aunque la gran mayoría de veces no se haya hecho daño y lo sepamos.

Cuando llora le preguntamos por qué, o si sabemos la razón, es muy fácil decir que sabemos que esta enfadada/ triste y que le entendemos. Y podemos explicarle que aunque llore porque quiere chocolate y lo entendemos, vamos a cenar y no podemos comerlo ahora. Que parece que no, pero siempre reconforta que entiendan lo que te pasa aunque no te solucionen el problema pero te apoyen y acompañen, en vez de decirte “no te pasa nada, que no estás triste”.

¿Alguien se da cuenta de la falta de respeto que supone quitarle importancia a los sentimientos de alguien que sufre o está molesto? Para un adulto, lo que le ocurre a ese bebé en ese momento puede ser una tontería, pero para él es un mundo y hay que respetarlo y acompañarles en ese momento.

 

La manera de criar retoños empáticos es mostrar empatía por ellos.

 

Y aunque parezca mentira, hay padres y madres, tíos y abuelos que no tratan a niños y niñas con empatía. Que cuando lloran no les acompañan, que controlan y manejan sus sentimientos y les dan permiso o no, para enfadarse. Y la manera en la que esos niños se relacionan posteriormente con otras personas, es la misma que han conocido.

¿Qué pasa cuándo criamos niños empáticos?

 

Sorprendentemente (nótese la ironía), llega un momento en el que hablan, se comunican contigo y te preguntan: “¿tas enfadao?, ¿tas bien?, ¿duele pita (tripa)? ¿mucho feliz? ¿mucho triste?”

Y no solo a ti. A cualquier niño del parque o a un familiar.

Te das cuenta que comienzan a mantener relaciones sociales en las que se preocupan por cómo se encuentra el resto, que alguien se cae y no se ríe, si no que pregunta. Que se alegra contigo cuando te pasan cosas buenas, y que si lloras te abraza.

Se comporta igual de bien contigo, que tú te comportas con tu retoño.

Y es ahí cuando te das cuenta que “ser un bicho raro” y tratar a tu hija como la persona que es da sus frutos y es lo que se debe hacer. Y odias esas frases que le dicen cómo debe comportarse, cómo debe sentir y cómo debe ser.

La empatía es una gran virtud, y muy importante a la hora de relacionarse. Enseñar a nuestros hijos e hijas a ser personas empáticas lo considero uno de los pilares de la crianza con apego. Algo que, por otro lado, estaremos practicando y enseñando desde el principio si una de nuestras máximas es criar a nuestro bebé con respeto.

 

 

¿Crías a tu bebé con empatía?

 

#ElÁrboldelosLibros: ¡Nuestra rama da sus frutos!

A finales de Agosto comenzamos nuestra rama de los libros de la iniciativa que comenzó en un grupo de Facebook.

Me pareció una buena idea ya que Lucy no tiene casi ningún libro y con solo mandar un libro a otro niñ@, ella recibiría 36 si todo el mundo seguía la cadena.

¿En qué consiste #elárboldeloslibros?

Es una cadena de cartas a la antigua usanza, solo que se puede mandar por mail también. Cada mamá/ papá que recibe la carta debe mandar un libro y encontrar otras 6 madres a las que pasarle le carta.

Cuando te llega tu carta con las instrucciones te llega con dos nombres, direcciones y edades de niños.

  • El/la niñ@ número 1 es al que tienes que mandarle un libro, ya sea comprado o que tengas en casa y esté en buen estado.

Antes de reenviar la carta a las otras seis madres, debes modificar la carta:

  • El niño que estaba en el n°2 debes ponerlo en el nº1. De esta manera, la siguiente madre mandará el libro a ese niño.
  • En el puesto nº 2 tienes que poner el nombre de tu hij@, la dirección de envío del libro y la edad para que sepan qué tipo de libro enviarle.

De esta manera tú solo mandas un libro y si todo el mundo sigue la cadena y encuentra a las seis madres o padres para pasarles la carta, a tu hij@ le deberían llegar 36 libros. ¡A nosotras por ahora nos han llegado 4 envíos!



Ya os podeis imaginar lo contentas que nos ponemos cada vez que nos llega un envío. El juego que nos da cada libro y lo que se distrae Lucy descubriendo cada uno.

Además es tan bonito saber que alguien se ha molestado en elegir un libro para tu hija y en enviárselo… Buscar a esa persona y agradecerlo forma parte de esta iniciativa tan bonita.

¿Quiéres participar en esta iniciativa? Ponte en contacto conmigo y pregúntame lo que quieras. 🙂