LA PRIMERA VEZ QUE TE VIMOS- UN AÑO DE LA PRIMERA ECOGRAFÍA

Parece mentira. Hace un año tenías 12 semanas, eras del tamaño de una ciruela, y aunque yo había tenido síntomas, nauseas, mareos y una prueba de embarazo positiva no me terminaba de creer que estuviese embarazada.

Cuando Súper Papá y yo entramos a la consulta del obstetra sabíamos que íbamos a verte y estábamos nerviosos, pero nunca nos imaginamos la nitidez y la claridad con la que te veríamos.

Después de las preguntas rutinarias me acosté en una camilla, apagaron las luces y encendieron un monitor enorme, de por lo menos 32″, y en ese momento tuve la sensación de que no iba a aparecer nada. Me estremecí por un momento y pensé: “¿Y si no estoy embarazada?” Estaba allí y todavía no me lo creía.

Pusieron el aparato en mi tripa y allí estabas. Con Súper Papá al lado cogiéndome la mano y muy emocionado te vimos por primera vez, tan chiquitita (todavía no sabíamos que eras niña), pero en la pantalla aparecías enorme. Dabas votecitos de un lado a otro feliz de estar en el útero de tu mamá. Tu corazón latía tan fuerte… Y yo por fin lo creí, te vi y pensé que había un ser vivo precioso creciendo dentro de mi.

A Súper Papá y a mi se nos saltaban las lágrimas y no podíamos apartar los ojos de ti. Ese ratito que te vimos fue tan especial y emocionante que cuando lo recordamos revivímos aquella felicidad de nuevo.

La obstetra tomó muchas mediciones para el triple screening y estaba perfecto, y el cribado prenatal era de riesgo bajo. El único pero, fue que yo tenía la placenta previa posterior, pero buscando información supe que según creciese mi útero, ella sola se iría desplazando, o al menos eso deseaba. Los primeros análisis que me hicieron estaban bien.

Cuando salimos de la consulta nos abrazamos y nos besamos. ¡Que bonito fue todo! Fue muy gracioso cuando ambos dijimos que en un momento de la ecografía habíamos visto tu perfil y eras igualita que Súper Papá. Todo el mundo decía que eso era imposible, pero los dos lo vimos y no se nos quitaba esa imagen de la cabeza…

Te esperábamos y queríamos que estuvieras bien. Ya te queríamos tanto… Y cada día te queremos más.

primera ecografía 12 semanas

¿Cómo recordáis vuestra primera ecografía?

Visita al Obstetra y Prueba Estreptococo- Semana 38+2

El viernes pasado Super Papá y yo acudimos al obstetra. Según mis cálculos ya deberían haberme hecho la prueba del estreptococo, así que fui preparada por si acaso.

Efectivamente, lo primero que me dijeron fue que iban a hacérmela. De Profesión Mami ya me había advertido y me había dicho que no me dejase hacer nada más allá, ni tactos ni nada, que a una embarazada no hace falta que le urgen por ahí abajo y menos de las semanas que estoy ya. Lo que no recordaba es si utilizan calzador o no… Así que fui preparada por si las moscas…

Me hicieron un exudado anal y otro vaginal, sin calzador, sin ponerme en potro ni nada de nada. La verdad, bastante respetuosamente, pero no se si es por mi avanzado estado o porque ya de por si nunca me ha gustado, me costaba muchísimo abrir las piernas para que enfermera y obstetra me viesen el mismísimo. Lo voy a pasar fatal el día del parto con ese tema…

¿Qué es el Estreptococo?

El Estreptococo Agalactiae (EGB) es una bacteria que se encuentra normalmente en el intestino delgado de los humanos. Comúnmente, no va más allá porque es destruido por la bilis. Pero en algunos individuos, esta destrucción no funciona y sigue su camino en el tracto intestinal hacia el intestino grueso y el recto. Por eso, en muchas ocasiones, por cercanía, acaba encontrándose también en el tracto urinario y/o vaginal, en el caso de las mujeres. Esta bacteria, no causa trastorno alguno si se mantiene en un cierto número, pero si hay una descompensación en el fino equilibrio de nuestra flora bacteriana, puede causar una infección. Y esto es grave en el caso de mujeres embarazadas por el riesgo de poder contagiar a sus hijos a través del canal del parto. Esta bacteria puede quedarse en la piel del recién nacido, sin causarle daño alguno; pero existe el riesgo de que pase a sus pulmones y entonces puede ser causante de una grave sepsis neonatal en forma de neumonía, que puede ser precoz – en la primera semana de vida- o tardía –en los tres primeros meses-.

Extraído de la web de El Parto es Nuestro: Estreptococo Agalactiae (info más completa)

No es ninguna tontería y en el caso de dar positivo, se te administra por vía intravenosa una dosis de antibiótico cada 4 a 6 horas, depende del hospital. Por lo que si doy positivo, mi deseo de no llevar vía puesta se desvanece.

De hecho, voy preparada para luchar, porque aunque me de negativo la prueba del estreptococo en la visita dijeron que la colocación de la vía intravenosa “no era negociable” (típica frase que a mi me encabrona más todavía…), por lo que dan por hecho que todas van a llevarla. Pero en la Estrategia de Atención al Parto Normal (la base para realizar el Plan de Parto y Nacimiento) pone y cito textualmente:

“La canalización de una vía venosa no es imprescindible en los cuidados de un parto normal. No obstante, si es necesaria se puede mantener sin estar conectada a un sistema de goteo; esto permite una buena movilidad.”

Pero estamos de acuerdo, que dar positivo en Estreptococo, ya no es un parto normal, es un parto con riesgo de sepsis para mi bebé, por lo que tendría que aguantarme y llevar la vía puesta… Crucemos los dedos para no dar positivo.

Después me hicieron una ecografía, en la que ya no se ve absolutamente nada. Pudimos ver un poquito sus manitas, pero ya es tan grande, que no se ve nada de nada, solo les sirve a los médicos.

Tomaron la circunferencia de la cabeza, de la cual no dijeron nada, pero cuando cogieron los datos de la tripita, la obstetra dijo que era muy grande. Yo dije que eso es que estaba hermosa y ahí se quedó la cosa. Nos dieron un peso aproximado de 3500 gramos. Me puse a pensar si es que la cabeza era demasiado pequeña para el tronco que tenía, y antes de que yo dijese nada, Súper Papá preguntó si era normal y a qué podía deberse. La ginecóloga dijo que a lo mejor por la diabetes, cosa que me hizo sentir un poco culpable la verdad…

Volvió a tomar los datos y qué cosas que el peso estimado cambió a 3200 gramos. Debe ser que lo cogió mal al principio, o que de la posición que estaba el bebé era eso lo que parecía… Esto me hizo recordar a esas mujeres que las dicen que hay que inducir porque el bebé es demasiado grande y pesa mucho y luego resulta que llegan a pesar hasta 500 gramos menos de lo que se les ha dicho… Siempre es un peso estimado.

Me mandaron a monitores para el día que hago 39+3 semanas. ¿Por qué tan pronto? ¿No se supone que a monitores hay que ir cuando sales de cuentas? Logré que me diesen cita para el día de mi FPP exactamente, así que con suerte ni voy a monitores.

El resultado del Estreptococo me lo darán ese mismo día o ya cuando me ponga de parto, que espero sea en breve y no planee sobre mi cabeza y la de mi niña una inducción.

Visita al obstetra de las 28 semanas y Test de O´Sullivan

Fue un día movidito… Para empezar visita a la matrona del centro de salud, peso y escuchamos el latido del corazón… Todo muy bien y sin preguntas ni consejos de mayor relevancia, que ande y beba mucha agua, como siempre.
Después corriendo al Hospital de Torrejón que teníamos cita con la obstetra. En las 20 semanas nos dijeron que tenía la placenta baja pero que seguramente al crecer el útero, se iría subiendo. Pero ya estás buscando en internet “Placenta Previa” y lo que conlleva. Cesárea sin remisión… Por nada del mundo quería algo así. Tener que programar una cesárea y conseguir que la practicasen lo más respetuosamente posible, el postparto con la cesárea… Por suerte mi placenta ha subido, está bien colocada y podremos intentar un parto natural. ¡Qué tranquila me he quedado!
Lo malo y lo que no me esperaba, es que al hacerme el análisis del segundo mes, me hicieron la prueba corta de la glucosa. En teoría deberían haberme pinchado en ayunas, pero me dijeron que podía desayunar aunque nada dulce, me tendría que haber tomado la solución de 50 gramos de glucosa y a la hora otro pinchazo, pero solo me pincharon después. Conclusión: El máximo en glucosa está en 140 y yo di 168… Me mandaron a hacerme la curva larga.
Prueba larga y desagradable como no he tenido otra. Dicen que las embarazadas se quejan mucho de esta prueba y no me extraña. Es la prueba de los 100 gramos de glucosa disueltos en el mismo tamaño que los 50 gramos. El jarabe naranja que te dan demasiado dulce y pegajoso, debes tomártelo en cinco minutos y empieza a hacer efecto al poco tiempo. No te dejan moverte así que al rato estás incómoda y empiezas a encontrarte mal y a marearte…
Tienes que esperar allí tres horas y te sacan un tubito de sangre a cada hora. Yo que no soy de vía intravenosas digo que prefiero que me pinchen cada vez y la chica me dice que ella también lo preferiría… Así que me he venido a casa con cuatro pinchazos preciosos. Dos en cada brazo.

brazos pinchados
La enfermera de la obstetra me dijo que me llevase un limón para chuparlo por si me mareaba y esta mañana el super papá ya tenía un limón partido en dos envuelto en papel albal dentro de su mochila. ¡Me ha salvado la vida! Mientras yo iba superando las horas como si de un Grand Prix se tratara, y el papá estaba cada vez más orgulloso, veíamos caer una a una a las embarazadas de alrededor: Vómitos, mareos, cambios de color en sus caras… Si vomitas durante la prueba no sirve de nada y te la deben volver a repetir.jarabe

La verdad es que si te pones a leer sobre el Test de O´Sullivan es algo inservible porque no tienen unos baremos establecidos. Es una sobrecarga oral de glucosa que ninguna persona normal consume en un día ni en una comida, y menos se está quietecita luego. En muchos países europeos solo se practica a las gestantes con riesgos, y así no se corre el riesgo de medicalizar a la embarazada ni “enfermarla”. Yo misma desde que supe los valores de glucosa me he obsesionado, me he encontrado mal cuando me he comido una galleta, he pasado hambre por “no comer más de la cuenta” e incluso me he sentido mareada.

¿Que pasa si la curva larga de positivo?

Pues depende de los valores que supere y cuánto los supere (no me han explicado aún cuáles son esos valores), me mandarán al endocrino para ponerme una dieta y tendré que hacerme con un glaucómetro para medirme los valores después de cada comida. Y tendría que tener cuidado porque me diagnosticarían una diabetes gestacional. En caso de valores muy altos, podrían incluso decirme que me pinchara insulina, nociva para el bebé.

¿Y el bebé? Se sabe que la diabetes gestacional no conlleva peores resultados perinatales que un embarazo sin diabetes gestacional, porque la macrosomía  del recién nacido sólo está causada por la diabetes gestacional de la madre en un 5% de los niños nacidos con un peso superior a los 4,5 kg. Mi niña podría ser muy grande aún sin tener diabetes gestacional. pero mi embarazo y mi parto se etiquetarían y depende de dónde diese a luz, tendría mayor posibilidad de cesárea. 

¿Que divertido, verdad? Paso de ser una feliz embarazadita informándose de todo lo que puede sobre el parto natural, comiendo muy bien, sin excederme con dulces y engordando lo justo, a estar acojonada de lo que como o no como…

A la espera de los resultados… 😦