#LosCasi2: Ni quiero dormir, ni quiero despertar…

Cuando Lucy nació había noches que no pegábamos ojo. Su aplv no mediada provocaba los llamados cólicos, y lloraba desde las 7 de la tarde hasta a veces a las 6 de la mañana. Cuando por fin conseguimos solucionar este tema, dormíamos de lujo. Nos acostábamos y al hacer colecho sus despertares para comer eran atendidos inmediatamente, así que excepto alguna noche y algún cambio de pañal era perfecto y descansábamos todos.

Cuando comenzó a sentarse y gatear con 6 meses algunas noches se sentaba dormida y era yo la que me despertaba vigilando sus movimientos. Con 8 meses empezó a despertarse mucho más a menudo y a intentar tirarse de la cama abajo prácticamente, por eso acabamos colocando el colchón en el suelo.

Pero desde que empezó a andar antes de cumplir 10 meses, lo de dormir se ha acabado. Si, dormimos, algunos más y otros menos, pero de aquella manera.

La verdad es que el problema en si no es dormir, porque una vez que nos dormimos y, siempre y cuando yo no me escape a hacer cosas, ella no se despierta. Puede dormir 10 y hasta 12 horas seguidas (con su teti) sin problema ninguno. Lo juro.

Y si, necesita dormir conmigo, abrir el ojito y verme cerca, pero últimamente con mucha más intensidad. Antes podía escaparme a escribir, leer, o ver una película. Ahora es imposible porque vuelve a tener esa alarma que tienen los bebés recién nacidos que salta en cuanto te separas de ellos. Yo se que es normal y que tienen a esta edad una especie de “regresión”, pero una cosa es saberlo y otra vivirlo. No tengo un segundo para mí, ni para hacer mis cosas. Si supierais cómo escribo los posts alucinaríais.

La cuestión es cuándo nos dormimos. Nunca jamás tiene sueño ni quiere irse a la cama.

Más de una vez hemos tenido que levantarnos porque cuando no quiere dormir, no hay manera de convencerla, es imposible. La mayoría de los días antes de las dos de la madrugada no la convenzo para ir a la cama. Y da igual que al día siguiente la despiertes a las 8 de la mañana, que ya se gestionará ella la manera de echarse una presiesta y una siesta que sean suficiente para llegar a la noche sin sueño alguno y con ganas de trasnochar.

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Lucy durmiendo en cualquier momento y encima de mí. Pero luego por la noche nada de nada.

Pero no solo es que no quiera dormir jamás de los jamases y siempre haya problemas para dormir por la noche, es que tampoco quiere despertar por las mañanas y levantarse. Remolonea con la tetita hasta el infinito y más allá y cuando decides que ya es momento e intentas ofrecerle alternativas como el desayuno, el juego… Lucy se rebela, se queja, patalea, te pega… No suele ser fácil y las ocasiones en las que sus despertares han sido bonitos y de amor no son muchos últimamente.

Hay temporadas agotadoras en las que irse a la cama es desagradable y despertar y comenzar el día de esa manera es difícil y desalentador. Y llevamos así más de un año.

Hacer que madrugue, haga siesta corta y se acueste pronto es inútil porque se despierta a las pocas horas  y con ganas de jugar. Y si se acuesta a las mil, hay días que humanamente me es imposible levantarme y menos despertar a una Lucy que hace pocas horas se acaba de dormir. Es el pez que se muerde la cola.

Mi agotamiento llega a límites insospechados. Hay días que me los paso con dolor de cabeza por no haber dormido nada, de muy mal humor y echando de menos a esa mini Lucy que dormía genial.

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Lucy durmiendo a pierna suelta con toda la luz del mundo.

¿Se le pasará? ¿Será por la edad? ¿Llegará un momento en el que sus horarios (y los míos) se regulen y podamos dormir a las horas que hay que dormir?

La verdad es que intentar aplicar una rutina está siendo difícil porque Lucy va a su ritmo y aunque te esfuerces e intentes que duerma a su hora de diferentes maneras, nada funciona. A ratos es bastante desesperante.

Lo he dicho muchas veces, y es que no poder dormir cuando quiero o lo necesito es terrible. Es una de los problemas más duros de la maternidad.

¿Te ha pasado algo parecido con tu bebé? ¿Qué rutinas de sueño realizáis?

Nuestra Crianza Natural

Desde hace tiempo leo sobre diferentes tipos de crianza y algunas me gustan más que otras. De cada una elijo lo que creo que es mejor para Lucy e intento ponerlas en práctica. A veces funciona a la primera y otras hay que hacer ajustes porque no todo vale para todos los bebés.

Lo que nunca me ha fallado y hasta ahora no me falla es la Crianza Natural, la forma más antigua y primitiva de crianza, o lo que yo entiendo por crianza natural.

Llevando a cabo esta Crianza Natural, creo que si hubiese dado a luz en una isla desierta o en un bosque, Lucy y yo nos habríamos apañado bien. Vale, exagero mucho, pero según crece, me doy cuenta de lo poco que se necesita para criar a un bebé y la industria comercial innecesaria que les rodea.

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Bendito Porteo

Hemos porteado desde que Lucy nació. En casa nos permitía tener las manos libres sin necesidad de separarnos, podíamos ir de allí para acá tranquilamente con ella y hacer cosas, y fue una ayuda enorme para que Lucy expulsase gases y para que sus cólicos se redujeran.

Porteando a Lucy de 3 semanas en casa.

Porteando a Lucy de 3 semanas en casa.

Al principio utilizábamos un fular elástico preanudado con anillas, un k-tan de la marca Close que heredamos de tía Candy y que nos salvó la vida en varias ocasiones. Además de utilizarlo en casa muchísimo se convirtió en un elemento imprescindible para los paseos porque al principio a Lucy no le gustaba nada el carro y en medio de un paseo era esencial tenerlo cerca. Durante un tiempo fue lo único que utilizamos para salir a andar.

Hay que reconocer que a Lucy no le gustaba nada cuando la colocabas dentro del fular, pero andabas y la mecías un poquito y enseguida se calmaba. Antes de llegar a la calle ya se había dormido y en la calle ni se quejaba. En casa tardaba un poco más en dormirse, pero con música y un ratito de baile caía rendidita. La clave es el movimiento.

Porteando a Lucy con 7 semanas

Porteando a Lucy con 7 semanas.

 

Portear me daba muchísima movilidad y me permitía recoger la casa con Lucy cerquita mía, porque era de esos bebés que se duermen, la acuestas y a los diez minutos se despierta por la necesidad de contacto. Poquitas veces ha aguantado mucho más tiempo sola. Tardaba más en dormirla que el tiempo efectivo que pasaba durmiendo, por eso el porteo era tan práctico y necesario en nuestra vida.

Cuando Lucy pesó más de 6 kg ese fular elástico se daba demasiado de si y perdía la posición de ranita que debía tener, así que estuvimos un tiempo sin portear porque la siguiente mochila que teníamos era una ErgoBaby. Puedes encontrar una muy parecida aquí.

En teoría en ese tipo de mochilas solo se debe portear cuando el bebé se sienta solo, y Lucy se aguantaba sentada. Teníamos el adaptador que muchas asesoras de porteo desaconsejan por no mantener bien la posición, y aún así en algún momento lo hemos utilizado, colocando a Lucy  e intentando que la posición fuera la indicada. Bajo mi opinión, que no soy experta, creo que iba perfecta, porque es una niña muy grande y el fular que lo precedía nos enseñó a colocarla muy bien.

Porteando a Lucy de 12 semanas con el adaptador de ErgoBaby.

Porteando a Lucy de 12 semanas con el adaptador de ErgoBaby.

Comenzamos a utilizar la ErgoBaby sin adaptador en verano, cuando Lucy ya se mantuvo sola sentada, y da calor pero no tanto como parece en un principio. Ahora seguimos utilizándola pero Lucy es tan grande que se nos ha quedado pequeña, no sujeta las corvas como antes y yo lo noto en la posición de ella y en mi espalda. Intentamos utilizarla en trayectos cortos hasta que decidamos cual es la siguiente mochila que compramos.

En el Blogger´s Day de Madresfera, ErgoBaby tenía un stand y mochilas para probar. Pude constatar que nuestra mochila es antigua, que las nuevas tienen el panel más amplio y por lo tanto sujetan mejor las corvas, así que puede que comprar otra ErgoBaby sea una opción. Hablaré de ello en profundidad.

Lucy con 24 semanas. Nunca vamos al centro sin la mochila, preferimos mantenerla cerca nuestra cuando hay tanta gente alrededor.

Lucy con 24 semanas. Nunca vamos al centro sin la mochila, preferimos mantenerla cerca nuestra cuando hay tanta gente alrededor.

Nosotros lo tenemos claro, el porteo ha supuesto un descubrimiento precioso por la cercanía y la tranquilidad que le da a Lucy, práctico por permitirnos tener las manos libres para hacer cualquier cosa al mismo tiempo que la tenemos en brazos y tan natural que soluciona muchos problemas (como los soluciona el pecho) cuando vamos de paseo y se cansa de ir en el carro o tiene sueño y no puede dormirse. Es una delicia llevarla pegadita, ir al centro y llevarla tan cerca que es imposible que le pase nada, sentir que aunque haya mil ruidos de tráfico ella está tranquila, dormida y feliz cerca de mamá. Poder ir de compras o a cualquier reunión sabiendo que la mochila tranquiliza a tu bebé. Y además también puedes dar el pecho mientras porteas… ¡Son todo ventajas!

Lucy con 28 semanas en la presentación de un libro y con 33 semanas de compras.

Lucy con 28 semanas en la presentación de un libro y con 33 semanas de compras.

Habrá gente que le parezca que eso de portear es mal acostumbrar al bebé. Si alguien quiere llamarlo así muy bien, pero el problema es que vienen malacostumbrados desde el útero, necesita estar con su mamá, con su olor, su piel, su calor, en esa posición encogidita en la que ha estado durante 40 semanas y yo no tuve ni tengo narices a dejarla en ninguna cuna para que se acostumbre a estar sin mi, porque o está dormida o se pone a llorar, y dejarla llorar sola, como que no me parece.

También hay gente que piensa que la posición del bebé en un fular o mochila ergonómica es muy forzada y que están mejor en una cuna estirados. A esto diré que un bebé necesita estar cerca de mamá y que cuando un bebé llora y le coges en brazos se calla, por algo será. La posición de un bebé en una mochila colgona si que es forzada y perjudicial, en una mochila ergonómica tiene la misma posición que si la cogemos en brazos.

Si tu bebé llora en cuanto le dejas en la cuna o la cama, si tardas mucho en dormirle porque le cuesta y además en cuanto está lejos de tus brazos llora, si vais con el carrito y se pone a llorar, portear es la mejor opción para que no llore y además poder llevar el carro. Y es la solución para todo lo demás.

Súper Papá también ha porteado a Lucy mucho, y ella se ha dormido muy tranquila entre sus brazos.

Seguiremos porteando todo el tiempo que haga falta y nuestros cuerpos nos lo permitan porque nos encanta y lo recomendaremos siempre, pero por supuesto, hay que informarse muy bien antes: Nada de utilizar colgonas rígidas ni mochilas que permiten al bebé mirar hacia afuera. La posición en ranita y con la espalda en C es muy importante para la cadera y hay que ir adaptándose al cuerpo del bebé con una mochila, bandolera o fular adecuado…

Mi amiga Maria de el blog En Brazos de Mamá tiene un post muy completo sobre el tema nombrando los beneficios y los tipos de portabebés que existen y otras cuestiones importantes. Existen muchas otras webs informativas con asesoría como Red Canguro, Portakanguritos, Brazos y Abrazos, Kangura,  Mi BB me mima, Mimos y Teta, Portéame... También puedes encontrar talleres interesantes sobre porteo (en nuestra Fanpage de Facebook solemos compartir todos los que conocemos) y grupos en Facebook. Información y ayuda tienes si buscas un poquito. ¡¡¡Y por amor de la diosa, no utilices mochilas colgonas ni pongas a tu bebé mirando hacia adelante!!!

Incluso la web En Familia de la AEPED recomienda el porteo y el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid cree que es más beneficioso para los bebés que llevarlos en carrito, así que anímate!!!

¿Te gusta portear?

¿Lo intentaste pero no es lo tuyo?

¿Es a tu bebé a quien no le gusta?

 

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La Mega Crisis del Primer Año

Lucy ha comenzado su segunda vuelta al sol un poco revolucionada. Está viviendo cambios muy rápidos y radicales y la pobre tiene un lío consigo misma bastante importante. Las fechas navideñas puede que hayan incidido también en que se sienta descolocada. Lleva así un mes más o menos. Y lo que le queda…

He encontrado mucha información en internet sobre las crisis de los dos años (que nos coja confesados) pero del primer año no hay mucho. Puede que Lucy sea pionera en la crisis del año.

Ha dado un cambio bastante importante en todos los aspectos y creo que es algo general en los niños de esta edad, pero sospecho que en Lucy ha sido bastante fuerte:

  • ALIMENTACIÓN

Antes comía genial, todo lo que quería, muy bien y tranquila. Ahora no come ni la misma cantidad ni la variedad que solía. Solo quiere pasta, arroz, carne de cualquier tipo, aguacate, pan y si te ve con algo dulce se te lanza al cuello. Estas señales me hacen pensar que necesita hierro e hidratos, porque antes si comía fruta y verdura y ahora directamente la aparta. Cuando cumplen un año empiezan a crecer más despacio y necesitan comer menos. Se que es algo pasajero, que no se mata de hambre y que ya comerá lo que necesite, que si no come y más esta niña con el saque que tiene, es porque no quiere.

Además pide mucho más pecho, a todas horas y además ha aprendido a sacarla ella. Algunas noches son matadoras porque no la suelta, pero se que es una etapa. Hay una crisis de lactancia del año y parece que es de las largas…

También pica entre horas. Le gusta comer cereales y alguna vez la convenzo para comer manzana.

Todo esto coincide además con la época de las comidas navideñas y familiares y en vez de comerse hasta las miguitas, come un par de cosas como mucho.

Otros días se come lo suyo, lo mío y si te descuidas se va ella sola a comprarse comida.

Por supuesto seguimos con Lactancia Materna y BLW.

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Lucy con 54 semanas no comiendo.

  • SUEÑO

A la hora de descansar, cada vez se resiste más a dormir, aunque se esté cayendo de sueño; Se mueve mucho durante la noche, se sienta, aplaude dormida, se tira hacia el otro lado o se pone encima mía… Yo no descanso nada, pero lo que no se, es cómo descansa ella. Estos días atrás se ha despertado varias noches llorando desconsoladamente, como con miedo, a lo mejor alguna pesadilla. También se despierta y se quiere bajar de la cama… Nuestras noches son muy movidas y agotadoras últimamente.

Antes si podía dejarla durmiendo en la cama y escabullirme a cumplir con mis quehaceres diarios, pero ahora es prácticamente imposible porque no suelta la teta hasta muy avanzada la noche. A mi también me cuesta dormirme así.

Lucy durmiendo rendidita con 59 semanas.

Lucy durmiendo rendidita con 59 semanas.

Se que el sueño es un proceso madurativo y que es una etapa, que Lucy teme dormirse porque cuando está dormida no está con mamá y papá (angustia de separación),  y que está inquieta por la ansiedad que le produce andar, descubrir y ser más autónoma que antes… Rosa Jové en su libro “Dormir Sin Lágrimas” lo explica a la perfección y yo de vez en cuando lo releo para refrescarme estas ideas, porque cuando me duele la cabeza por no pegar ojo, no me acuerdo de nada de esto.

  • COMPORTAMIENTO

Antes Lucy practicaba mucho más la deambulación por la casa que ahora. Yo podía moverme más o menos a coger algo de otra habitación, o hacer algo en la cocina mientras Lucy jugaba en el salón. O ella me rondaba y se distraía con las cosas… Pero parece tener una regresión a los 8 meses, llora muchísimo cuando salgo de la habitación y quiere estar pegada a mi las 24 horas, incluso pide que la coja en brazos todo el tiempo, algo que jamás había hecho. He recordado este post de De Profesión Mami en el que habla de la “Ley del Metro Cuadrado”, y es que últimamente Lucy la cumple a la perfección.

Ha empezado con lo que podíamos llamar berrinches o rabietas: se tira al suelo, se lanza hacia atrás de manera bastante peligrosa para su integridad física, patalea en el suelo, llora de manera escandalosa por cosas como que le diga que nos vamos al salón o que dejamos la fruta en su sitio y vamos a jugar, en resumen, por no permitirla hacer lo que quiere en cada momento. Tengo que decir que Lucy hace y deshace a su antojo pero hay momentos en los que tienes que salir, o tienes prisa por algo, o hay que cambiar un pañal, o hay que vestirse (que últimamente no hay manera) y no queda otra. Por supuesto no nos gusta que llore ni que tenga la sensación de que se la obliga a hacer cosas que no quiere hacer pero a veces no queda otra, así que intentamos distraerla, cantar o jugar para que lo permita de buena gana y no llorando y pataleando. Algunos días está de mejor humor y es todo más fácil, pero otros podemos pasarnos el día de rabieta en rabieta. A veces a mi también me dan ganas de tirarme al suelo a llorar, pero he descubierto que lo mejor es parar, dejar lo que estás haciendo y estar un ratito con ella en brazos, o sentada, o enseñarle un juguete o darle teta, y mejor si cualquiera de estas opciones se perpetran antes de que se pase de rosca y estalle, y si es posible. En definitiva, lo que necesita es atención y sobretodo contacto y hay días que necesita más que otros y justo es el día que tienes que hacer más cosas, pero ¡qué se va a hacer!

Jugando con Lucy de 52 semanas.

Jugando con Lucy de 52 semanas.

Tengo que decir que tampoco es todos los días, pobrecita mía, hay días que los pasamos genial y otros incluso peor, pero es que los adultos tampoco tenemos siempre días geniales. Además todo esto coincide con el nacimiento de una muela que ya está prácticamente fuera, con otra que ha roto también arriba y con dos muelas de abajo que le tienen las encías hinchadas.

  • LENGUAJE

Lucy ha empezado a decir más sílabas, a aprender más rápido y repetir con más claridad las que le enseñamos. Incluso si oye alguna palabra parecida a los fonemas que ya sabe los repite.

Entiende muy bien todo y puedes preguntarle dónde están las cosas, o dónde se ha dejado la zapatilla cuando de repente no la lleva puesta, y lo sabe y va a buscarla.

Pero su forma de expresarse y comunicarse actualmente es señalar con su mini dedito, lo señala todo. A veces no sabes qué quiere y se frustra mucho. Cuando quiere algo que tienes, ya sea comida o un objeto, hace el gesto “dame” con la palma de la mano abierta.

Ha comenzado a pegar/ golpear. Ella no lo hace con intención de dañar, es otra forma de comunicarse, de decir que no quiere algo o que algo no le gusta. Cuando lo hacía con los gatos le decíamos “despacito Lucy” y acariciaba y no pegaba, ahora parece que también sirve para los humanos. Incluso si ve que te ha hecho daño te da un beso en la boca con morritos incluídos, de esos que se lo perdonas todo.

Lo que “nos preocupa” y lo pongo entre comillas porque sabemos que puede ser una fase, es que se pega a sí misma. Y cada vez pienso más que es culpa nuestra porque casi siempre coincide que escucha de nuestra boca la palabra “NO”, esa que evitamos a toda costa pero que según crece y se intenta subir en sitios peligrosos, o quiere tirar cosas al váter nos sale casi sin pensar. ¿Vuestros hijos o hijas han pasado por fases de pegarse?

  • MOVIMIENTO

Lleva ya tres meses andando y corre que se las pela con bastante seguridad y equilibrio. Ya sabía bajarse del sofá pero es que ahora ha aprendido a subirse y a andar por encima como si no hubiera peligro de caerse y abrirse el cocoroto.

Al andar por la calle no quiere mano y si insistes se tira al suelo. Suelo dejarla andar por la acera sin mano con cuidado de que no salga a la carretera, pero quiero que aprenda que cruzar es con la mano si o si, pero ella no quiere aprender.

También quiere subir y bajar escaleras de la manera más autónoma posible. Yo se lo permito mientras no haya peligro y me mantengo cerca porque suele pedirme apoyo.

Gira y da vueltas sobre sí misma y alguna vez se ha caído. Sigue inventando pasos de baile nuevos.

La verdad es que no para en todo el día y yo estoy agotadita…

Lucy está pasando por fases de crecimiento que son necesarias para su desarrollo. Una temporada le da por una cosa o está más irascible pero todo pasa. Es verdad que a veces es duro, que 24 horas con un bebé, que ya no es tan bebé, puede saturar mucho pero además de tener paciencia hay que respirar un ratito. A veces me voy a comprar algo o simplemente a tomar aire y Súper Papá se queda con Lucy. Parece mentira pero solo 15 minutos consiguen que te oxigenes y que restaures el sistema, de esta manera cuando llegas a casa empiezas con energías nuevas, porque si estás saturada ella lo nota y todo se convierte en un bucle de cabreos, llantos y saturación. Ese es mi truco para conseguir estar bien, que tengamos un buen ambiente y prestar toda la atención necesaria a Lucy.

Por eso últimamente no he escrito mucho en el blog, ni he podido hacer mucho de nada más la verdad. A veces me frustro porque tengo muchas cosas que quiero contar, muchas ideas y proyectos, pero lo principal es cuidar y atender a mi hija y para lo demás voy arañando minutos al día.

¿Y no hay nada bueno? ¡Claro que si! Realmente todo es bueno, todo forma parte de su crecimiento y aprendizaje. Lo más bonito del mundo es estar a su lado en estos momentos que es cuando más nos necesita. Verla pensar, organizarse, cambiar cosas de sitio, intentar trepar a sitios nuevos, sonreír, bailar, probar cosas nuevas y conseguirlas… Cada etapa es especial y solo pasa una vez en la vida, así que aunque a veces nos desborde todo, doy gracias por poder vivirlo a su lado.

Por esta sonrisa, merece la pena todo. (Lucy 60 semanas).

Por esta sonrisa, merece la pena todo. (Lucy 60 semanas).

¿Viviste la crisis del año? ¿Existe?

 

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¿POR QUÉ DUERMO CON MI HIJA?

Cuando escribí sobre la manera en la que Lucy y yo nos apañábamos con la lactancia nocturna, sin la cuna de colecho, y sobre lo bien que habíamos hecho poniendo el colchón en el suelo, me llegaron preguntas por diferentes vías en relación a Súper Papá, a si dormíamos juntos, si cabíamos todos en el mismo lecho, si había algún peligro para Lucy haciendo colecho, si me iba a costar sacarla de la cama… Intentaré contestar todas las preguntas en varios post.

En esta entrada contestaré a por qué duermo con mi hija, y no por justificarme, porque en casa nos da igual lo que opine la gente; Lo cuento para normalizar algo que se ha hecho toda la vida, algo que es natural, y para que mi experiencia ayude a alguien si tiene algún tipo de reticencía por los comentarios o porque no quiere llevar la contraria a lo que se supone que se debe hacer, que a lo mejor el agotamiento de levantarse a atender al bebé a la cuna es muy grande y para que consiga dar el paso y dormir mejor.

Para empezar tengo que confesar que desde que Súper Papá volvió a trabajar después de su baja, que acumulando días fue un mes y medio, no dormimos juntos.

¡Oh Dios mío! ¡Sacrilegio! ¡Vuestra relación de pareja terminará! ¡El sexo se acabará!

Pues no, nada de eso. Estamos genial, mejor cada día, porque descansamos y dormimos bien TODOS, (Lucy también es importante en esta ecuación), y cuando necesitamos nuestros ratos de amor, buscamos el momento y el lugar, (si Lucy nos lo permite claro, ya digo que es un factor importante).

Asi que si, Lucy y yo dormimos juntas y solas.

Cuando Lucy nació, prácticamente los dos primeros meses lloraba desde las 7 de la tarde a las 6 de la mañana, hora arriba hora abajo, con esos dichosos “cólicos” que se solucionaron haciendo una dieta exenta en proteína de leche de vaca. Como hicimos colecho desde el primer día, nos acostábamos los tres en la misma cama porque entrábamos perfectamente, pero cuándo Súper Papá comenzó a trabajar, lo de no dormir y tener que trabajar todo el día se hacía bastante duro.

Además Lucy hacía muchos ruiditos por la noche, de los que yo ni me entero ahora ni me enteraba en su momento, y si me despertaba, le ponía el pecho y las dos a dormir plácidamente. Pero Súper Papá se quedaba en vela el resto de la noche. Es de sueño ligero, ¡qué vamos a hacer!

Entonces empezó a dormir en el sofá aunque yo le repetía cada día que subiese una cama que teníamos en el trastero. Él se resistía porque en el fondo lo que quería era dormir con nosotras. No conmigo solo, con las dos.

Pero los sofás no suelen ser muy cómodos y viendo Súper Papá que no iba a poder descansar como es debido, claudicó y subió el colchón y un tiempo después el somier, para adecentar la que era la habitación de Lucy porque no iba a ser una estancia temporal.

Este verano, ante el peligro de Lucy de caerse de la cama grande, nos cambiamos de habitación y de cama. Súper Papá ha vuelto a la de matrimonio y Lucy y yo estamos en su habitación en un colchón en el suelo rollo chill out total, con sus juguetes a mano y con toda la comodidad del mundo, sin peligros y juntas para dormir bien toda la noche aún dando el pecho.

Durmiendo con Lucy de 40 semanas.

Y así estaremos hasta que Lucy se destete por la noche. He tenido un bebé para atender sus necesidades y de esta manera las atiendo sin parecer un zombie al día siguiente.

Este apaño que nos hemos montado está bastante bien pensado porque así Lucy no tendrá que irse a su habitación en un futuro ya que está en ella. Seré yo la que tendré que irme después de dormirla. Vaticino que en esa época dormiré mucho peor que ahora.

¿Echo de menos dormir con Súper Papá? Pues claro que si, nos gustaba y nos gusta dormir juntos muchísimo, y además dormíamos muy cómodos y no nos molestábamos el uno al otro. Pero más nos gusta descansar debidamente por la noche. Lo que realmente queremos, es llegar a dormir todos juntos en la cama grande. Puede que algún día eso ocurra.

Cada uno tiene sus circunstancias y necesidades, y cuando se tiene un bebé y se le da el pecho yo considero una prioridad dormir cerca de él, y una necesidad para la madre aprovechar la comodidad y el descanso que supone hacer colecho. Y de paso, aprovechamos la alta segregación de prolactina por la noche, momento en que el bebé se alimenta mejor y más fácilmente. Que mamá y bebé estén cerca por la noche es esencial y beneficioso para la lactancia materna.

Lo que siempre aconsejo a todo el mundo es que duerman como quieran, pero que duerman. Descansar mal afecta físicamente y al estado de ánimo y se debe estar en forma y descansada para cuidar de un bebé. Creo que se deben priorizar sus necesidades, que es lo más importante y facilitar la satisfacción de las mismas, y el colecho facilita que yo atienda a mi hija al mismo tiempo que descanso debidamente.

Además Lucy se siente segura conmigo al lado y para mi esto es muy importante, en seguida estoy ahí si me necesita. Como cuando con dos meses se ahogaba con los mocos que tenía y vomitaba, pero no le daba tiempo a llorar, que no quiero ni pensar que hubiese pasado si la tengo en una cuna y no me entero de sus arcadas. Ella sola no podía moverse porque era muy pequeña y se hubiese ahogado.

Por todo esto nosotras hacemos colecho: por comodidad, por seguridad, para poder descansar, porque nos gusta, por lo beneficioso que es para la lactancia… Porque despertar y ver esa carita de dormidita me hace sentir muy afortunada de poder estar a su lado.

Por eso duermo con mi hija, y desde que nació no ha dormido ni un día alejada de mi.

Lucy con 1 semana

¡¡COLCHÓN AL SUELO!!

Vaya veranito hemos tenido… ¡No hemos parado! Y es que cuando no es una cosa es la otra, y el desarrollo de Lucy hace que nuestra casa tenga que sufrir cambios una y otra vez porque las necesidades en cada momento son diferentes y nos creemos que ya está solucionado, pero no.

Creemos que por fin hemos terminado con el problema de la cama y es lo que voy a contar hoy, porque hemos tenido varios cambios en toda la casa desde que Lucy nació. Hemos dado mil vueltas a todo porque todo lo primerizos que no hemos sido con la lactancia o la alimentación, lo estamos siendo logísticamente.

Como ya os conté, no utilizamos la cuna de colecho. Lucy y yo dormíamos en la cama de matrimonio muy agustico. Súper Papá no duerme con nosotras porque los micro despertares de Lucy, que a mi me despiertan décimas de segundo hasta que coge el pecho, a él le despertaban el resto de la noche, le era completamente imposible volver a dormirse y él si madruga para trabajar. Así estuvo dos meses hasta que decidimos que se fuese a la “habitación de Lucy”, subió un colchón que tenemos en el trastero y así estuvo un tiempo hasta que subió el somier y acondicionamos la habitación para un largo período y no como algo transitorio.

Por otro lado tuvimos que poner la cama de matrimonio contra la pared y unas barreras de seguridad porque Lucy ya no es un bebé chiquitito e incluso durmiendo da muchas vueltas peligrosas.

¿Conseguimos asegurar el perímetro? Pues si, hasta que Lucy comenzó a gatear. En ese momento, dejarla dormida en la cama y realizar quehaceres domésticos se convirtió en deporte de riesgo y es que, aunque tengas un buen intercomunicador, hay veces que los bebés se despiertan y no lloran, hay veces que se ponen a gatear por la cama en vez de avisarte de que ya no duermen, y hay veces que por muchas barreras que pongas y por muchos obstáculos que inventes en la cama, los bebés aventureros se los saltan y se llegan a caer de la cama. Y a parte del susto, del llanto de todo el mundo, de un mal rato terrible, y de lo peligroso que es tener una mala caída, te juras que no va a volver a pasar. Así que tienes que buscar la manera de solucionarlo: ¡Colchón al suelo!

La cama de matrimonio, en la que Lucy y yo dormimos desde el principio tiene un canapé lleno hasta los topes. Desmontarlo y poner el colchón en el suelo no es una opción. Pero la otra cama solo tiene somier y encima está en la habitación original de Lucy. Era mucho más fácil mudarnos de habitación, quitar muebles peligrosos y crear un espacio para ella, para que pueda descubrir y moverse sin peligro, un espacio que llevaba mucho tiempo rondándome la cabeza y que veo tan importante y esencial para su desarrollo y autonomía que estoy feliz y contenta de que hayamos encontrado esta solución. Un espacio Montessori. Pero esto lo cuento en otro post.

Ya no tenemos televisión, no tenemos baño integrado y no tenemos el cambiador al lado como en la otra habitación, pero no importa, porque Lucy tiene sus juguetes a mano, su habitación decorada para ella y la opción de acostarse o levantarse cuando quiera. El peligro de caerse de la cama ha desaparecido y nosotros vivimos más tranquilos.

Lucy bajando de la cama después de la siesta

 

Lucy tiene controlado lo de subir a la cama, y baja muy bien sola (después de haberla enseñado cómo hacerlo, aprendió en dos días), aunque se ha esmoñitado un par de veces, pero nada que ver ni por asomo con los golpes que se daría cayendo de una cama normal.

¿Cómo dormimos en el suelo? Los primeros días era un cachondeo. Tener los juguetes a la vista y tan a su alcance provocaban deseos irrefrenables en Lucy que no entendía bien el cambio de cama y solo veía diversión y juerga hasta las dos de la mañana. Una vez realizado el cambio dormimos genial y yo me permito el lujo de levantarme después de dormir a mi hija para ver una serie o una película con mi marido sin peligros. ¡Esto es vida!

Mucha gente no entiende los cambios que hacemos en casa, no concibe que los padres no durmamos juntos y creen que si hubiésemos acostumbrado a Lucy a dormir en cuna en vez de hacer esa “modernez del colecho”, nos ahorraríamos todos estos cambios. También son los mismos que no tienen que despertarse a dar el pecho a mi hija o que no tienen ni idea de lo que supone la lactancia y lo beneficioso que es para ambas dormir juntas.

Puede que tampoco comprendan la importancia de dar a Lucy autonomía y libertad de movimientos, en darle su espacio en una casa que también es suya.

La cama de Lucy en su habitación remodelada

 

Todos estos cambios: mueve cuna, desmonta cuna, sube colchón, cambia cama, sube somier, baja somier, mueve mueble, mueve cama con canapé lleno de mil cosas… Se los ha chupado Súper Papá prácticamente solo, porque nosotros hablamos conjuntamente de los cambios, y él los ejecuta aprovechando nuestros paseos. Hace todo lo que está en su mano para que Lucy tenga todo lo necesario y estemos cómodas. Gracias Súper Papá.

¿Cómo tenéis organizadas las camas haciendo colecho?

¿También hicisteis la “locura” de poner el colchón en el suelo?

YA CINCO MESES DE AMOR CON LUCY

Este mes Lucy ha experimentado muchos cambios y altibajos.

Nosotros no pasamos por la crisis de los 3 meses pero parece que hemos tenido la crisis de los 4 y medio. Han sido casi dos semanas de locura en las que Lucy estaba muy quejicosa y enfadada con el mundo. No se dejaba cambiar el pañal, no se dejaba cambiar de ropa ni vestir, ha liado unas durante el baño de berrinches tremendos y suspiritos al final del mismo, no podía estar ni un segundo en el carro, por lo que tampoco me dejaba hacer mucho a mi, ni ducharme casi. Tampoco se quedaba durmiendo solita, o dormía con ella o no dormía y se despertaba cien veces, así que ha estado con sueño y mala leche perpetuamente. Además el calor repentino que ha aparecido, ha empeorado la situación… También ha estado mucho más apegada, sobre todo conmigo. No quiere estar en brazos desconocidos y para ella todos son desconocidos menos su papá y yo. No sabemos por qué, pero no le gusta nada que salga a la terraza a tender y se pone a llorar. A mi me da la impresión por la expresión de su cara, que le da miedo.

Pero como dice @deprofesionmami: “igual que vino se irá” y por fin ha pasado, nuestra Lucy vuelve a ser ella misma, a sonreir y a estar tranquila.

Cada mes aumenta su movilidad y jugando con Súper Papá se apoyó por primera vez con los brazos estando boca abajo. También estando sentada se descubrió un pie y queria bajar la cabeza para comérselo. Ya se coge los dos como si nada, pero no tiene ganas de llevárselos a la boca por ahora. Seguí los consejos de @papislocos y empecé a estimular a Lucy, ya que soy un poco pánfila y estoy un poco verde. La puse boca abajo y con un sonajero la llamaba por detrás. Ese mismo día se dió la vuelta. Estando boca arriba se da la vuelta con bastante dificultad. Por ahora se sienta sola aunque hace mil intentos. Ha descubierto que puede irar las cosas desde otra perspectiva y ladeo el cuerpo y la cabeza para ver las cosas tumbadas, es muy gracioso.

lucy boca abajo

Ya espacia más las tomas de pecho por lo que también duerme menos. Tiene muchísima curiosidad por la comida, cosa que antes no existía. Coge todo lo que pilla y se lo lleva a la boca. Ha lamido y chuperreteado plátano, pan, piña… Sabemos que la lactancia materna debe ser exclusiva hasta los seis meses, pero también sabemos que es bueno que tenga curiosidad por la comida y que si existe, no debemos negarle la posibilidad de descubrir y experimentar dentro de los razonable.

Sigue durmiendo genial por las noches, por lo que sus papás también dormimos genial. El colecho y el pecho hacen que las noches pasen prácticamente sin desvelos. Incluso con la crisis de crecimiento que hemos tenido y los cambios de comportamiento, la noche y el sueño lo ha respetado. Lo que si he notado es que va cogiendo horarios: se duerme sobre las 23:00- 23:30 y se despierta sobre las 8:30- 9:00, que no está nada mal.

Las legañitas del ojo izquierdo que tenía al principio casi han desaparecido, aunque sigue teniendo costra láctea.

Los dientes siguen empujando. Hay días mejores, pero también los hay que lo pasa fatal. Le ponemos Paracetamol en las encías para que lo lleve mejor.

Le encantan los juguetes. Es capaz de estar un buen rato distraída ella sola, cogiendo, mordiendo y tirando sus juguetes, estando yo cerca, o mientras coloco cosas. La pongo en la cama con cojines alrededor, y ella se rie, habla por los codos y sonríe cuando la preguntas que hace. Es un amor.

lucy feliz con sus juguetes

Los paseos también han cambiado. Antes se quedaba dormida en seguida y ahora no se duerme, y es más que posible que en algún momento reniegue del carrito y haya que portearla de vuelta a casa.

lucy de paseo

Cada día está más grande, ya pesa 8,500 kg y no sabemos lo que mide, pero yo tengo la impresión de que ha dado un estirón considerable. Ya utiliza la talla 4 de pañales. Tiene menos cara de bebé y más de niña. ¡Qué rápido crecen!

Ha sido un mes muy intenso y ha habido momentos duros en los que la paciencia debe ser infinita. Menos mal que Súper Papá y yo hemos leído mucho y hemos detectado la crisis, lo que nos ha llevado a tomarnos las cosas con más calma, Lucy no estaba así porque ella quería.

Vivir cómo crece Lucy tan de cerca es increíble y emocionante, son momentos únicos los que nos regala cada día.

lucy con su peluche Paul

Otros meses de Lucy:

El Primer Mes de Lucía

¡¡Mi Niña Tiene Dos Meses!!

Los Tres Meses de Lucy

El Cuarto Mes de Lucy

EL CUARTO MES DE LUCY

Empezamos este cuarto mes con la sospecha del crecimiento de su primer diente: un colmillo. Ha tenido días de mucho babeo y de morderlo todo, pero parece que el diente no termina de salir. No le gustan los mordedores de silicona, le hemos comprado dos diferentes y ni caso… En contra de nuestras creencias intentamos darle un chupete, porque no era cuestión de que sufriese si algo la calmaba, pero no lo quiso, no sabe ni lo que es. A veces le hemos dado una gotita de Paracetamol con el dedo pasándoselo por las encías y le calma bastante. Pasó un par de noche malas y se despertaba llorando, pero ahora si le ocurre le damos el remedio, aunque han sido unas cuatro veces, no la drogamos por sistema.

Estos son los grandes hitos de este mes:

14-03-2015: Tuvo otro cólico. Culpa mía porque comí algo que no debí haber comido. El día anterior comí fuera así que puede haber sido varias cosas… Se despertó por la noche con el llanto inconfundible… Solo ha pasado dos veces desde que empecé con la dieta exenta en proteína de leche de vaca, pero me siento fatal porque es culpa mía. Espero que no vuelva a pasar.

15-03-2015: El trancazo de la muerte. Cogió frío y a estado casi tres semanas con moquetes. No ha tenido fiebre pero si hemos pasado unas noches malas porque Lucy se despertaba tosiendo y hasta vomitando de la saturación de mocos… Mi angelito… Le compramos PranaBebé Bálsamo Respiratorio fabricado con abeto, ya que el eucalipto es perjudicial para los bebés y no se les debe poner el Vicks Vaporub de toda la vida (hasta los 3 años no es recomendable). Yo creo que algo le alivió, pero Súper Papá dice que no le hizo nada. Y por supuesto los lavados nasales que la despejan una barbaridad. Da una penita verla respirando con dificultad, con los ojos llorosos y hasta arriba de moquetes… Ha estado casi tres semanas así.

16-03-2015: Aprovechando los mocos de su primer trancazo, aprendió que tiene distintas tonalidades. Vamos, que ha descubierto su flema sexy y modula la voz a su antojo. Ahora los grititos que da son muy variados y a ella le encanta hacerlos, da igual que sea la hora de la siesta o las cuatro de la mañana… Súper Papá y yo nos reímos mucho porque es graciosísima.

18-03-2015: Vio por primera vez un gato y mira que nosotros tenemos cinco, ha tenido que ver primero al de su tia Candy, un gato negro que se llama Poly. Se ha quedado alucinada. Antes aunque lo tuviese al lado, no se fijaba.

21-03-2015: Lucy ha tenido su primer contacto con uno de nuestros gatos, Chinchetita. Incluso la ha tocado, la ha apretado con la manita un montón como hace con todo, pero es tan buena que se ha dejado y no ha dicho ni pío.

22-03-2015: Ha tenido su primer contacto con Boo. La ha tocado mientras estaba encima mía. Boo no se ha dado cuenta de que la que estaba tocándola y tirándola del pelo era Lucy hasta que se ha dado la vuelta y la ha visto. Es una gata un poco arisca aunque últimamente mucho menos, pero ha reaccionado bastante bien: ha puesto una cara rara y se ha ido corriendo. Ni bufidos ni nada. Vamos bien.

22-03-2015: Volcó un tupper con comida. Yo me confío porque todavía es pequeña pero ya va hacia las cosas para cogerlas y las engancha perfectamente. Tanto que los macarrones que me estaba comiendo volaron y nos cayeron encima a las dos…

24-03-2015: Ha descubierto el teclado del ordenador. Le da unos porrazos enormes. Ella también quiere escribir en el blog…

28-03-2015: De repente ha empezado a hacer una especie de gargaritas cuando tiene sueño. Cuando va en el carro las hace para dormirse. Son más graciosas…

29-03-2015: El misterio del arañazo. Lucy amaneció con un arañazo bastante escandaloso. La noche anterior se durmió en mis brazos y al cambiarla de posición a trasluz entre la oscuridad vi como le salía un hilillo de sangre. Lo primero que pensé es que había sido por algo de mi ropa, una cremallera o algo parecido, y claro, la culpabilidad de madre sale a flote, (qué mala es la puñetera), pero un par de días después apareció otro y descubrimos que era por una uñita mal cortada… Que la culpabilidad ahí sigue, pero no es la misma… Por suerte parecía más de lo que era y los tiene prácticamente curados.

El Arañazo Escandaloso

El Arañazo Escandaloso

29-03-2015: Ha aprendido a hacer pedorretillas. Pero de aquella manera, las hace solo con los labios y se babea más que otra cosa, pero se siente súper mayor cuando las hace.

02-04-2015: Ya no tiene pelitos en las orejas, este es el día en que me di cuenta que habían desaparecido, no es que esté todo el día mirándolo preocupada. Nació con ellos y bromeábamos diciendo que era un hobbit (que mala gente somos) pero ya no los tiene.

06-04-2015: Le pusieron las segundas vacunas, las de los cuatro meses. Lo pasó mejor que la primera vez.

Este mes el cambio también ha sido muy grande, la movilidad ha aumentado considerablemente y aunque todavía no se da la vuelta ni se sienta, si se pone de lado y se mueve, y cambia de posición con mucha soltura. Cambiarle el pañal ya no es tan fácil como antes.

Hay que tener mucho cuidado con ella porque estando tumbada, aunque sea totalmente, levanta la cabeza queriendo incorporarse. No digamos ya si está medio sentada en la cama con cojines o en el carro. En más de una ocasión lo ha logrado apoyándose con los brazos en los lados. Súper Papá dice que no tardará en sentarse y yo pienso lo mismo.

Mantenemos conversaciones e imita los sonidos que la hacemos. Entre los grititos, las modulaciones de voz, las pedorretas y las gargaritas, tiene un sin fin de “cosas que decir” y cuando hablo en su idioma se emociona y contesta. Imita el sonido que yo hago después. Es completamente alucinante y son momentos únicos.

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En el coche está mucho más tranquila. Nunca le ha gustado que la pusiéramos en el asiento, pero con suerte se dormía en seguida. Ahora cuando la montamos en el coche puede quedarse despierta, mira por la ventana, juega con algún juguete o tiene a su madre al lado haciéndole cucamonas, por lo que aguanta genial. Eso si, el sol la trae por la calle de la amargura, así que Súper Papá ha ido a tintar las lunas traseras del coche (más majo…), pero todavía no las hemos estrenado.

Hace menos caca y con horario diferente. Es normal con lactancia materna que haga menos, pero a mi lo que me fastidia es que a partir de las doce de la noche hace como tres cacas. Se puede dormir y despertarse al rato para hacerlas. Así nos tiramos hasta las tres de la mañana cambiando pañales. Este ritual lo hacía antes por la mañana que nos venía mucho mejor.

Se le notan los cambios de sueño. Quiere menos que antes dormirse y se duerme con más dificultad. Nos dormimos muy tarde y también nos despertamos tarde. Ya no le gusta eso de tumbarnos juntitas con la teta, tiene que ser conmigo sentada, con el consiguiente peligro de que se despierte cuando la tumbas. Estos últimos días lo que hago es tumbarla a mi lado, oscuridad y silencio, y yo cierro los ojos. Ella está a mi lado, juguetea un rato, hace sus gargaritas y desde abajo se tuerce para mirarme a la cara. Como ve que tengo los ojos cerrados, se coge a la tetita, la suelta…. Y así hasta que se queda frita. Me ha funcionado tres días por ahora, y por lo menos uno de ellos estoy segura de que me dormí yo antes que ella… También me sorprende que se quede dormida de paseo en el carro con tanta facilidad, o mientras me ducho. Ya se ha dormido dos veces ella sola mientras yo la miro asombrada desde la ducha.

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A la hora de comer es muchísimo más rápida, incluso ella sola coge la teta antes de que yo reaccione. Qué bonita es. No tiene curiosidad por nuestra comida todavía y es normal que no la tenga. En el pediatra nos dieron pautas para la AC (Alimentación Complementaria), las cuáles están claramente dirigidas a bebés que toman biberón y en las que se señala que debería darle cereales (con cuatro meses, ¿estamos locos?), pero no pienso hacerlo. Lactancia Materna Exclusiva y a demanda como dice la OMS hasta los seis meses.

Pesa 7, 650 kg, 3,850 kg más que cuando nació y mide 63 cm, 12 cm más que cuando nació. Está en percentil 99 y más bonita que nada. Ha vivido 121 días fuera del útero.

Estos días de Semana Santa que ha hecho tan buen tiempo, hemos aprovechado mucho para salir a pasear con el carro. Va muy tranquila y con muchisma curiosidad. La he dado el pecho en el parque y le encanta mirar alrededor, incluso un día estuvo viendo cómo jugaban unos niños al fútbol y se reía.

Lucy sabe lo que es un móvil y que la estás grabando o haciéndole una foto. Hay que engañarla para que no se ponga seria cuando ve uno, porque si no, no hay manera de cogerla en pleno apogeo haciendo nada… Aún así, algo hemos conseguido…

Me encanta darle besitos y mordisquitos en sitios y que ella se ría y suelte carcajadas y grititos. Me encanta mirarla y que esté mirándome ella a mi, calladita, esperando a que yo mire para sonreírme. Me encanta cogerle las manitas y darle besitos despacio en la cara, y que ella se deje. Me encanta que se ría y se le arrugue la naricilla. Me encanta que esté al pecho y ladee la cabeza para mirarme, se ría y busque otra vez el pecho como escondiéndose…

Crece a toda velocidad. Da la sensación de que si no estás atenta, te pierdes algo.

¡Ah! Y Súper Papá y yo la queremos cada día más, y creemos que ella crece feliz y sabiendo que la queremos.

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¿Cómo recordáis el cuarto mes de vuestro bebé?

Otros meses de Lucy:

El Primer Mes de Lucía

¡¡Mi Niña Tiene Dos Meses!!

Los Tres Meses de Lucy