Mutaciones durante las vacaciones o ¿por qué te portas peor cuando está papá?

Cuando llegan las vacaciones cambian las rutinas, los horarios, los tiempos y todo se vuelve una locura. Ese es uno de los encantos del verano: ya no hay prisa por acostarse pronto ni por comer a una hora determinada.

En nuestro caso somos afortunados porque SúperPapá tiene unas vacaciones largas, pero en vez de descansar y disfrutar de tiempo en familia, hemos estado pacificando el ambiente con una Lucy que cambió su comportamiento cosa mala desde el comienzo; Si en el escenario diario, a veces Lucy se niega a realizar según que actividades, o tiene un talante difícil, durante las vacaciones se intensifica un 80%. Sin exagerar.

En circunstancias normales, cuando SúperPapá vuelve de trabajar, se nota que su manera de actuar cambia, supongo que igual que la mía, le echa de menos, hemos estado todo el día sin él, etc… Pero es algo temporal y al día siguiente tengo cierto respiro cuando estamos solas. La verdad es que generalmente solemos tener días buenos y más o menos tranquilos. Yo tengo paciencia, hablamos las cosas, llegamos a acuerdos…

Pero en las vacaciones algunos momentos han sido un caos, porque aunque éramos dos adultos, la paciencia y los recursos se nos acababan sorprendentemente, ya que deberíamos tener el doble. Y sin adultos que guíen, hablen y razonen, una niña de dos años se pierde.

Se ha negado sistemáticamente a todo y contestando cual adolescente, ha protestado hasta el infinito, su rebeldía ha crecido exponencialmente, y ha estado enfadada o triste aleatoriamente sin razón aparente (“porque si” no es una razón) durante horas, a veces nada más despertarse y sin que nadie le haga nada malo.

Y de manera asombrosa, cuando se ha quedado con uno de los dos solamente, su conducta ha cambiado, está más calmada, predispuesta a escuchar y más cariñosa incluso.

Si, ha habido momentos geniales, días muy buenos, y risas y abrazos, pero creo que si digo que los “malos momentos” han sido y son más duraderos, agotadores y difíciles de calmar lo resumo perfectamente.

El cambio del verano pasado a este ha sido tremendo y lo hemos notado muchísimo. Puede que los 2 años tengan que ver. O no.

¿Por qué pasa esto?

Algunos dicen que es porque quiere llamar la atención, otros que al tener a las dos partes parentales se nos suben a la chepa cosa mala.

Mi opinión es que como he contado al principio, en verano todo cambia y a ellos también les afecta. El cambio de horarios, tanto tiempo libre, nuevas “no rutinas”…. Aunque estoy de acuerdo con la teoría de “si mamá no me deja, me voy con papá y viceversa”, porque Lucy la ha usado varias veces este verano.

También nosotros hemos tenido nuestros errores. En muchas ocasiones el cansancio nos hace tener menos paciencia, pretendemos que cumpla con nuestras demandas rápidamente y se nos olvida que aún es pequeña. Está claro que en muchos momentos nuestros recursos han escaseado e igual que ella, hemos estado perdidos.

Sea como fuere, terminando estos días de vacaciones se nota que los ánimos se han calmado un poco, que ella se ha acoplado a la nueva situación de “papá está siempre en casa” y yo necesito unas vacaciones de las vacaciones.

La gran pregunta es si cuando Súper Papá vuelva a trabajar, tendremos de nuevo una época de adaptación y la cuesta de septiembre se nos hará más cuesta si cabe.

Espero que nosotros aprendamos como padres para sobrellevar estas situaciones, porque al fin y al cabo, los adultos somos nosotros. Y somos los que tenemos que acompañar y guiar a Lucy.

 

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Un “No me vas a grabar más” en toda regla.

 

¿Lo has notado?

No soy la única que lo ha notado. Otras amigas mamis y más blogueras de maternidad hablan de que esto ocurre cuando está toda la familia junta. De hecho una frase muy extendida es “que empiece ya el cole”.

¿Conoces este fenómeno?

¿Lo habéis notado en casa?

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Imaginando una #LivingBookingExperience

Cambiar de aires, respirar oxígeno diferente, escuchar sonidos desconocidos, saborear platos nuevos, sentir un sol diferente en mi cara…

Tomarse un respiro…

Cuando eres madre, lo eres las 24 horas del día: sin pausa, sin descanso, sin días libres, sin vacaciones… Es lo que he elegido, ha sido mi decisión pero tengo que reconocer que hay temporadas completamente agotadoras y en las que necesitas tregua.

Si ahora mismo me dijeran que me voy un fin de semana de viaje para disfrutar de dormir, de no hacer nada, de dar largos paseos con la mente en blanco… ¡Ay! No me puedo engañar a mi misma, estaría pensando en mi hija y mi marido todo el tiempo.

Pero, un viaje en familia, una escapada, cambiar la rutina, descubrir un lugar nuevo a través de los ojos de mi hija… ¡Eso si! Lo dejo todo, hago las 25 maletas que nos tendríamos que llevar y carretera y manta. ¡Un fin de semana familiar!

Nuestro primer viaje familiar además. Desde que Lucy nació no hemos viajado y todavía no conoce el mar, pero con lo que le ha gustado la piscina y le gusta el agua vaticino que será una experiencia única, divertida y para recordar toda la vida.

Cuando eres madre tampoco tienes mucho tiempo de navegar por mil webs de viaje o buscar un alojamiento y creo que es importante conocer una web de referencia fiable que te facilite el trabajo como Booking.com, que además por medio de Madresfera nos ha preparado un concurso ofreciendo 3 destinos maravillosos a los que nos gustaría viajar.

¿Y cuál elegimos nosotros?

La última vez que viajamos fue durante el embarazo y nos tomamos un fin de semana de descanso en Llanes. Nos gustó tanto que juramos que cuando Lucy naciera repetiríamos la experiencia y Las Villas de Cué se encuentran a solo 3 km, y la misma playa de Cué a 400 metros. Con este destino cumplimos el deseo de Lucy (la playa) y el nuestro (estar cerca de Llanes e incluso poder visitarlo). Es nuestro destino ideal.

A solo 4 horas y 40 minutos de nuestra humilde morada, estos apartamentos nos ofrecen una decoración muy moderna, con dos dormitorios y dos baños. Una cocina totalmente equipada y funcional, y un salón con todas las comodidades necesarias. ¡Para estar como en casa!

 

Con unos jardines y unas zonas comunes preciosas, cada apartamento tiene su jardín privado para que Lucy correteé entre las plantas y buscando bichos con Súper Papá.

Lo bueno de elegir estos apartamentos es no estar supeditado a los horarios de un hotel, poder movernos y comer cuándo y dónde queramos sin tener que volver corriendo, que los horarios con un bebé de 15 meses, nunca se sabe lo que puede pasar.

las villas de cue collage interior

Interiores elegantes y cómodos de Las Villas de Cué (Asturias)

Otros servicios que ofrece son aparcamiento gratuito y Wifi gratis, para contar en las redes sociales lo mucho que estás disfrutando, (que yo soy muy de dar envidia), y también es un lugar kidfriendly: no solo hay habitaciones familiares si no que ofrecen servicios infantiles y de niñera, que aunque nosotros no vayamos a utilizarlo, está muy bien que lo ofrezcan para quien lo necesite.

las villas de cue collage exteriores

Exteriores de Las Villas de Cué y playa de Cué.

Poder visitar la Playa de Barro, Ribadesella, la Playa de Toró, los Bufones de Arenillas…

Cué está situado en un cónclave perfecto para conocer la costa oriental de Asturias y este alojamiento es perfecto para una familia. Sus gentes, su aire limpio y ese “verde” que tanto nos hace falta en las ciudades…

¡Ah! Y muy importante… Con lo que nos gusta comer, los tres daremos buena cuenta de la gastronomía asturiana que nosotros ya conocemos y disfrutamos, pero Lucy no y seguro que se hace fan incondicional. .

Reconozco que cuanto más leo y más busco, más ganas tengo de ir.

¡Por favor, Booking.com, llévanos!

 

LA VUELTA AL BLOG

Igual que la vuelta al cole, después de casi dos meses de vacaciones, de haber pasado el mayor período de la historia del blog sin escribir ni postear absolutamente nada, a excepción de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2015 en la que se quedaron en borradores varios post que no pude terminar, volvemos en Septiembre, que es cuando se retoma todo, con ganas, con ideas nuevas, con cosas que contar y solo un poco descansadas, porque no hemos parado.

¿Y qué decir de estas vacaciones? El primer verano de Lucy, sus baños en la piscina, las siestas, las meriendas, las risas, los besos, los bailes… Tantas primeras veces. Un verano increíble para recordar toda la vida.

No he escrito los avances de Lucy estos meses, no he contado los múltiples cambios que hemos hecho en casa… Y es que a parte de haber tenido poco tiempo, hemos hecho tanto que no había ganas de sentarse a escribir y el calor me ha tenido bastante derretida. Pero sobretodo Lucy y Súper Papá me han tenido abstraída. No pretendía cogerme vacaciones pero aseguro que mi tiempo ha estado muy bien invertido y hemos disfrutado de este tiempo en familia. Ahora tenemos todos síndrome post-vacacional porque cuando pasas un buen verano, la vuelta a la realidad es mucho más dura.

Tengo mucho trabajo atrasado pero mejor no me agobio y voy poquito a poco, porque realmente me gusta la vuelta al blog. Me va a costar organizarme para contar todo debidamente, espero que Lucy me lo permita.

Lo que no me gusta de “la vuelta” es el fin del verano, ni que Súper Papá tenga que volver al trabajo porque le echamos mucho de menos. Aunque por suerte y por ahora Lucy y yo pasaremos el otoño y el invierno juntas, y seguiremos contando nuestras experiencias y compartiéndolas.

¿Habéis vuelto con las pilas recargadas?

NUESTRO PRIMER CINE EN LA SESIÓN TETA: “Inside Out”.

La primera vez que leí sobre “La Sesión Teta” en las redes sociales, me pareció una idea genial: Te dan la posibilidad de ir #alcinecontubebe en una sesión matinal y exclusiva, en una sala acondicionada en temperatura y decibelios para los bebés. Estaba esperando el momento oportuno para poder ir los tres juntos y aprovechando las vacaciones, y que proyectaban una película que nos apetecía ver, “Inside Out”, no lo hemos dudado y hemos ido este domingo.

Nos ha sorprendido la cantidad de gente que había en la cola cuando hemos llegado, la mayoría con sus bebés porteados ya que ese día era obligatorio para no llenar la sala de sillas de paseo, aunque algunos no se han enterado. Y aunque la sala se nota que está acondicionada, menos mal que se nos ocurrió coger una mantita, porque al final ya hacía frio.

Había bebés más pequeños que Lucy, y más mayores también, y os preguntaréis si hemos podido ver la película y si nos hemos enterado de algo. Pues sorprendentemente si.

Es cierto que se oyen llantos toda la película, pero también risas y grititos de bebé, y cuando eres madre o padre estás acostumbrado a ver películas y series con esos ruiditos incorporados. Además como es una sesión “libre”, las mamás y los papás campan a sus anchas acunando a los bebés para que se calmen, y por supuesto, nos sacamos la teta tranquilamente.

 

Nuestra Lucy, que en el corto que han proyectado antes de la película, (uno precioso sobre volcanes y amor, no me he quedado con el título), se ha tirado bailando y dando palmas de principio a fin, ha estado encantada. Al principio alucinaba con el tamaño de la pantalla, la luz, y que estuviésemos en una sala a oscuras con tanta gente. Ha estado atenta a la película a ratos, y saltando de los brazos de Súper Papá a los míos y viceversa. En cierto momento Lucy ha comenzado a incomodarse, a querer teta pero oyendo la película no era capaz de dormirse, así que la he cogido y me he dado una vuelta con ella. He terminado de ver la película con ella dormida en mis brazos y envuelta en la mantita, y en un mar de lágrimas porque soy muy sentimental y la película es preciosa. Lo que no le ha gustado a Lucy ha sido despertarse, porque no había dormido lo suficiente y no sabía dónde estaba. Y con las prisas y cómo se despertó de mala leche, nos dejamos en la sala un peluche de Hello Kitty…

A Súper Papá y a mi nos ha gustado mucho la experiencia y vamos a repetir seguro. Poder ir los tres juntos al cine siendo Lucy tan pequeña es emocionante y divertido, y poder ir ambos juntos que hacía ocho meses que no íbamos es todo un logro. Hay parejas que tardan mucho más en ir. ¿Para cuando una cine los dos solos? Pues ya veremos, prisa no tenemos.

 

¿Y la película? Nos ha encantado. Es muy emotiva y nosotros nos hemos sentido muy identificados con lo que vendrá en nuestra vida. La importancia de los recuerdos que tenga Lucy en su vida serán tan importantes, y que pueda conocer sus emociones y que nosotros estemos a su lado en la alegría o en la tristeza… La recomiendo mucho.

Podéis seguir las publicaciones de la Sesión Teta en el enlace que os he puesto más arriba. Empezaron en Madrid pero ahora están consiguiendo que se haga en más lugares. ¡A lo mejor también a tu ciudad!

¿Qué te parece este tipo de iniciativas?

¿Te animas a la próxima Sesión Teta?