#Lecturitas: “Kike y Kika van a la Playa”

Hemos leído “Kike y Kika van a la playa” de Yasmeen Ismail gracias a la Editorial Infantil y Juvenil SM.

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Un cuento con solapas en el que podemos ver y reconocer muchas de las actividades que podemos realizar en un día de playa y la mayoría de nuestras favoritas.

Este libro lo hemos leído en bucle este verano. Tanto nos ha gustado, que ahora es Lucy la que me lo cuenta a mi porque se sabe la historia, y aún así le encanta levantar las solapas. “Se sorprende” con lo que hay debajo, aunque lo conozca de antemano.

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La historia de Kike y Kika dirigiéndose a la playa, disfrutando el día y superando miedos le gusta mucho. Creo que incluso se siente un poco identificada por el miedo de Kike. Se reconoce a sí misma realizando “ayer” cada actividad diferente y recuerda con quién la vivió.

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Las ilustraciones son tiernas y llamativas, y además el libro tiene muchísimas solapas que descubrir. Es un libro para explicar el verano, contar y recordar lo que hemos hecho, e imaginar y planear lo que haremos el siguiente.

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La amistad, el apoyo y el compañerismo de este libro enseñan a los peques que igual que ellos, el resto puede necesitar ayuda y hay que echar una mano a quien lo necesita.

¿A ti también te gusta ir a la playa?

 

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Estrella de Mar con Pasta de Sal

Si nos sigues en Instagram has podido ir viendo varios días de esta manualidad porque ha dado mucho de sí. Corresponde al proyecto “Despedida del Verano”, en el que hemos realizado varias actividades y manualidades relacionadas con el tema.

El primer día que ocupamos con esta manualidad, nos dedicamos a hacer la pasta de sal. Más fácil de lo que pensaba, pringa pero no mucho (aunque pica si tienes heriditas en los dedos por la sal) y creo que es una masa muy versátil para modelar.

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Pongo la receta, que no necesita mucho.

  • 2 partes de harina
  • 1 parte de sal fina
  • Agua hasta que quede una mezcla homogénea

Para hacerla utilizamos las medidas del vaso infantil de plástico de Ikea, y no hizo falta mucha agua. Y aunque Lucy no es muy dada a mancharse, metió bien las manos para remover y mezclar.

Aconsejo mezclar bien primero los ingredientes secos, y luego incluir el agua.

 

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Una vez conseguida la mezcla, cubrí el bol donde lo hicimos con papel film transparente y descansó toda la noche.

Al día siguiente seguía blandita y nos dispusimos a moldear. Mi idea era hacer una estrella de mar siguiendo con el tema del verano, pero Lucy no me hizo ni caso. Ella hacía y deshacía, lo utilizaba como plastilina (pero se pega mucho más y había cosas que no podía hacer, como utilizar los moldes para hacer formas). Yo me dediqué a hacer dos estrellas de mar y un sol, para aprovechar la pasta de sal, y creo que me han quedado bastante bien para haber sido malísima en artes plásticas toda mi vida.

 

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¡Ah! En la foto de Instagram que publiqué ese día, conté una desgracia que pasó. Una de esas desgracias que pasan con una toddler que va a su rollo y que es difícil que te preste atención…

Al final ayer fuimos al parque por la tarde, y no utilizamos la pasta de sal que hicimos 😬pero esta tarde hemos jugado un buen rato con ella. . Aunque #Lucy ha preferido crear y destruir mientras yo hacía algo que mañana si podamos pintar. 😅 . De hecho 10 minutos después de esta foto, ha plantado las manazas apretando y he tenido que arreglar las 2 estrellas de mar que había hecho… Vamos, que me he cogido un cabreo que aunque ya se me ha pasado, todavía duele. 😡👈🏻 . Lo de hacer manualidades con toddlers, no es fácil, ¿no? 😰 . . . #babygirl #craft #crafting #starfish #happy #laugh #pastadesal #estrellademar #manualidades #manualidadesconniños #moldear #mamabloguera #bloggermum #craftingmum

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La idea principal era poder pintarlas, que es lo que realmente le gusta a Lucy y que yo sabía que iba a triunfar. Y al día siguiente se dispuso a ello, muy concentrada y superponiendo mil colores. Al final se dedicó a poner blanco encima de todos los colores y consiguió unos tonos pastel que ni a propósito.

La pintamos con acuarelas y el toque final, y el que más le gustó a Lucy, fue el de la purpurina dorada, que mezclamos con agua y azúcar para que se pegara y funcionó bastante bien.

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Aquí tenéis los resultados de las primeras figuras que hemos hecho:

 

Estrella decorada por mamá y redecorada por Lucy

 

Obra completa de Lucy, con la acuarela blanca encima de los colores.

Me ha parecido una ideaza la pasta de sal: barata, fácil y divertida de hacer. Es muy moldeable y puedes crear diferentes formas y luego pintarlas y decorarlas. Otra técnica que utilizaremos más seguro.

Y yo he aprendido a no desesperarme cuando no quiera hacer una actividad. Que haga lo que quiera y cuando quiera.

¿Conoces la pasta de sal?

¿La utilizas para hacer manualidades?

Mutaciones durante las vacaciones o ¿por qué te portas peor cuando está papá?

Cuando llegan las vacaciones cambian las rutinas, los horarios, los tiempos y todo se vuelve una locura. Ese es uno de los encantos del verano: ya no hay prisa por acostarse pronto ni por comer a una hora determinada.

En nuestro caso somos afortunados porque SúperPapá tiene unas vacaciones largas, pero en vez de descansar y disfrutar de tiempo en familia, hemos estado pacificando el ambiente con una Lucy que cambió su comportamiento cosa mala desde el comienzo; Si en el escenario diario, a veces Lucy se niega a realizar según que actividades, o tiene un talante difícil, durante las vacaciones se intensifica un 80%. Sin exagerar.

En circunstancias normales, cuando SúperPapá vuelve de trabajar, se nota que su manera de actuar cambia, supongo que igual que la mía, le echa de menos, hemos estado todo el día sin él, etc… Pero es algo temporal y al día siguiente tengo cierto respiro cuando estamos solas. La verdad es que generalmente solemos tener días buenos y más o menos tranquilos. Yo tengo paciencia, hablamos las cosas, llegamos a acuerdos…

Pero en las vacaciones algunos momentos han sido un caos, porque aunque éramos dos adultos, la paciencia y los recursos se nos acababan sorprendentemente, ya que deberíamos tener el doble. Y sin adultos que guíen, hablen y razonen, una niña de dos años se pierde.

Se ha negado sistemáticamente a todo y contestando cual adolescente, ha protestado hasta el infinito, su rebeldía ha crecido exponencialmente, y ha estado enfadada o triste aleatoriamente sin razón aparente (“porque si” no es una razón) durante horas, a veces nada más despertarse y sin que nadie le haga nada malo.

Y de manera asombrosa, cuando se ha quedado con uno de los dos solamente, su conducta ha cambiado, está más calmada, predispuesta a escuchar y más cariñosa incluso.

Si, ha habido momentos geniales, días muy buenos, y risas y abrazos, pero creo que si digo que los “malos momentos” han sido y son más duraderos, agotadores y difíciles de calmar lo resumo perfectamente.

El cambio del verano pasado a este ha sido tremendo y lo hemos notado muchísimo. Puede que los 2 años tengan que ver. O no.

¿Por qué pasa esto?

Algunos dicen que es porque quiere llamar la atención, otros que al tener a las dos partes parentales se nos suben a la chepa cosa mala.

Mi opinión es que como he contado al principio, en verano todo cambia y a ellos también les afecta. El cambio de horarios, tanto tiempo libre, nuevas “no rutinas”…. Aunque estoy de acuerdo con la teoría de “si mamá no me deja, me voy con papá y viceversa”, porque Lucy la ha usado varias veces este verano.

También nosotros hemos tenido nuestros errores. En muchas ocasiones el cansancio nos hace tener menos paciencia, pretendemos que cumpla con nuestras demandas rápidamente y se nos olvida que aún es pequeña. Está claro que en muchos momentos nuestros recursos han escaseado e igual que ella, hemos estado perdidos.

Sea como fuere, terminando estos días de vacaciones se nota que los ánimos se han calmado un poco, que ella se ha acoplado a la nueva situación de “papá está siempre en casa” y yo necesito unas vacaciones de las vacaciones.

La gran pregunta es si cuando Súper Papá vuelva a trabajar, tendremos de nuevo una época de adaptación y la cuesta de septiembre se nos hará más cuesta si cabe.

Espero que nosotros aprendamos como padres para sobrellevar estas situaciones, porque al fin y al cabo, los adultos somos nosotros. Y somos los que tenemos que acompañar y guiar a Lucy.

 

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Un “No me vas a grabar más” en toda regla.

 

¿Lo has notado?

No soy la única que lo ha notado. Otras amigas mamis y más blogueras de maternidad hablan de que esto ocurre cuando está toda la familia junta. De hecho una frase muy extendida es “que empiece ya el cole”.

¿Conoces este fenómeno?

¿Lo habéis notado en casa?

OCTAVO Y NOVENO MES DE LUCY

Estos meses estivales no he contado los avances de Lucy pero puedo asegurar que han sido los dos meses en los que más ha aprendido y más cambios generales ha habido; Durante este verano Súper Papá y yo hemos dicho varias veces la frase:” Ya no hay vuelta atrás, esto va para adelante”. Y nos referimos a la energía desbordante de Lucy, a que no para quieta, es un torbellino incansable, y a que crece por días y aprende todos algo nuevo.

Pesa ya 10 kg y mide 71 cm. No ha perdido peso pero si se le nota que está más estilizada. Normal, porque no para quieta en todo el día.

Lucy y mamá con 32 semanas

A comienzos de julio empezó a gatear cual loquita y en seguida a ponerse de pie apoyándose en cualquier sitio. En Agosto empezó a desplazarse apoyada en el sofá o en cualquier estantería. Se suelta sin miedo ninguno y busca las dos manos para agarrarse y andar. Sentada da vueltas sobre si misma ayudándose con las piernas.

Muerde las rodillas y los pies de quien pille, con los dos dientecitos de abajo, que ya se le ven cuando se rie y, o hace cosquillas o muerde bien y con rabia. También ha aprendido a hacer pedorretas a otras personas y le encanta porque se tira un buen rato, es muy gracioso.

Los dientecitos de Lucy con 34 semanas.

Ha aprendido a quejarse y rabiar. “Hacer el Hulk” lo llamamos porque arquea los brazos haciendo fuerza, y lo hace muchas veces al día. También hace pucheritos y pone emoticono triste con la boca. Antes no había hecho ninguna de estas cosas y yo creo que es un poco pronto.

Además de decir “Papá” que lo aprendió el mes pasado, y a repetirlo a la perfección cuando lo oye, también ha aprendido a decir “Tetatetateta…”, y casi lo aprendió en un momento. Fue decírselo y comenzar a repetirlo. Y al final de julio el sorpresón fué “mamamama…”. Aunque lo dice más cuando llora y se queja. Yo igualmente me la como.

Dice que NO con la cabeza enérgicamente pero en cualquier situación. Creo que me imita a mi, que según Súper Papá lo hago sin darme cuenta; Juega con su sombra en la pared y se pone de pie para perseguirla con los consiguientes cocorotazos, que de estos ha habido varios: en la nariz con moratón incluído, caída de la cama con chichón…

Aprendió a hacer las palmas palmitas con las manos abiertas, antes solo las hacía con una mano abierta y el puño, y ahora las hace hasta dormida. Si las oye en la tele o le dices ¡bravo!, también las da. También sabe chocar los cinco cuando se lo pides y recientemente ha aprendido a hacer los cinco lobitos. Sabe decir “hola” y “adiós” con la mano, pero solo cuando ella quiere. Si le pides lo que tiene en la mano te lo da.

También posa para las fotos que parece que sabe que le estas sacando una.

Baila. Todo el santo día baila. Con cualquier música baila, ya sea el opening de una serie (su favorito es el de The Sopranos) o un anuncio. Aunque esté a su rollo jugando con sus cosas, si oye música baila. Sentada, de pie, comiendo en la trona, tomando teta…. Con un ritmo y un flow increíbles.

La piscina. Nunca en mi vida he visto a nadie disfrutar tanto dentro del agua. Solo es comparable a las horas que se tira Súper Papá dentro de la piscina. Lucy no se ha quejado ni ha llorado nu una sola vez y es que de tal palo tal astilla.

Lucy dentro del agua con Súper Papá a las 35 semanas.

Ha aprendido a dar besos al aire, y a nosotros nos da alguno esporádico, pero todavía no controla bien. Al que si que le propinó un sonoro beso fue a su primo Jesús con el que tiene una relación especial, sin que nadie le dijese nada.

Sigue comiendo genial con BLW, más LM a demanda, y ya sabe hacer la pinza y coger cosas más pequeñitas. Esto también se nota a la hora del juego o de coger cualquier cosa que pille por la casa, motitas del suelo incluídas que solo ve ella. Practica mucho la motricidad fina; Le ponemos cuchara y tenedor para que vaya cogiendo hábito y nos imita hasta en la postura.

Con la teta está ampliando relación: Con el dedito me aplasta el pezón, que no es muy agradable, o lo acaricia con cuidado. También me acaricia el pecho con la mano abierta y mucha delicadeza. Hace poco ha aprendido a meter la mano por debajo de la camiseta, así que por mucho que intente proteger mi pezón de sus pincitas, cada vez es más difícil. Me muerde menos, pero este verano me he llevado unos cuantos mordiscos dolorosos.

Este verano ha comenzado a tener más relación con los gatos y a convivir con ellos. Se emociona, se rie y les persigue, y los gatos huyen de ella cuando les tira del rabo.

Ahora que gatea y te persigue por toda la casa, creímos necesario crear sus propios espacios y uno de ellos fue su habitación con el colchón en el suelo, del que aprendió en seguida a bajarse sola. En el baño, la cocina y el salón, también hemos quitado de su alcance lo peligroso y hemos puesto cosas para que pueda jugar mientras nos acompaña por toda la casa. Hemos ocupado gran parte de las vacaciones en esta tarea.

Lucy con 39 semanas

Lo de imitarnos está a la orden del día, imita nuestras caras, gestos y sonidos. Recientemente ha cambiado su forma de sonreir. Ahora lo hace arrugando mucho la cara y la nariz, y “poniendo cara de mala”, y es porque yo se la pongo durante todo el santo día.

Hemos disfrutado mucho el verano, en la piscina, dando paseos, visitando amistades, pero sobre todo estando en familia.

 

Y yo me pregunto casi a diario, dónde está ese bebé chiquitito que salió de mi cuerpo. Veo fotos de hace meses y era tan pequeña… ¡Parece otra niña diferente!

Siento mucha nostalgia de ese bebé que ha desaparecido tan pronto, pero ver a este bebé (porque sigue siendo un bebé) crecer cada día, aprender tantas cosas y ser tan lista y bonita, me llena de orgullo y hace que me sienta feliz porque veo que ella también lo es.