Hacemos BLW, ¿qué le digo a mi pediatra?

Suelo oír que algunas familias tienen problemas con sus pediatras cuando les dicen que han elegido Baby Led Weaning como manera de introducir la alimentación complementaria de sus bebés. Con este post quiero hacer una reflexión sobre este tema.

Los pediatras suelen dar unas pautas de alimentación, que no son más que recomendaciones y debemos tomarlas como tales. Algunos pediatras dan unas recomendaciones actualizadas e informadas, y otros dan unas pautas anticuadas, pero siempre es nuestra elección seguirlas o no. Si son anticuadas incluso podemos decirle que se recicle y dependiendo de la gravedad de los consejos, incluso podemos y debemos poner una reclamación en atención al paciente.

Con esto quiero decir que el pediatra, por darnos un papel con unas pautas de alimentación, no se convierte de repente en nutricionista y que no hay que seguirlas a pie juntillas si no queremos. Las recomendaciones son eso, recomendaciones.

En todas las  revisiones médicas que realizan en la consulta de pediatría te hacen preguntas sobre cómo come el bebé. Por lo general solemos contestar: “Bien, se lo come todo”, o “Bien, pero a veces no come mucho o no quiere comer”. No proporcionamos gramos y horarios de los últimos dos meses porque con una frase general, suele valer al pediatra para hacerse una idea. Puede que también te pregunten si has introducido algún tipo de alimento específico ya, puedes contestar y no es necesario decir cómo ha sido.

A no ser que haya algún problema con el bebé, con sus pesos, con su ánimo, sus caquitas, o que tengamos la sensación de que algo no va bien, al pediatra no tenemos por qué contarle específicamente que no le damos biberones de cereal a nuestro bebé, o que hemos introducido el huevo un mes antes de lo que nos señaló en sus hojitas de pautas. Directamente, ni siquiera es un dato importante decir que nuestro bebé nunca ha comido papillas.

O podemos ser sinceros y decir que nuestro bebé lleva una alimentación autorregulada, y ver cómo reacciona el pediatra. Es cierto que muchos son muy intransigentes con este tema. No saben ni quieren oír sobre BLW y les parece una locura. Yo todavía recuerdo los ojos en blanco de nuestro pediatra cuando le dijimos que no le dábamos cereales de farmacia a Lucy. Para muchos de ellos, los padres que deciden realizar esta manera la introducción de alimentos son unos irresponsables. Otros pediatras sin embargo animan a practicarlo.

Y aquí viene la parte importante del post:

La AEPED, que son los “superiores” de todos los pediatras españoles, reconocen y avalan la alimentación complementaria dirigida por el bebé (BLW), y en su web puedes encontrar información sobre esta. Si tú encuentras esa información, tu pediatra también debería conocerla, y si te pone alguna objeción, muy amablemente puedes dirigirle a ella.

Los padres y madres que hemos elegido el Baby Led Weaning como manera autorregulada de introducción de la alimentación complementaria no somos irresponsables.

Generalmente las familias que hemos hecho Baby Led Weaning nos hemos informado mucho sobre el tema y no hay nada que un pediatra pueda decirnos que nos haga dudar de nuestra decisión. Lo que estamos haciendo lo hacemos convencidos y sin poner en peligro a nuestro bebé porque sabemos cómo hacerlo.

Por otro lado, un o una pediatra no es el lobo feroz, en nuestra crianza poco tiene que decidir, por lo tanto poco tenemos que temer a que “nos regañe” según sus opiniones subjetivas. Cómo comemos o cómo dormimos en nuestra casa lo decidimos nosotros. Ellos se ocupan de las enfermedades infantiles.

 

En conclusión, un pediatra no puede inculcar a tu bebé ningún tipo de alimentación específica en contra de tu voluntad, ni regañarte por no seguir sus pautas (y menos si están desactualizadas). Tampoco puede criticar tu elección de seguir una alimentación autorregulada por tu bebé porque la AEPED la avala y recomienda.

Me encuentro a muchas madres y mucho padres a los que los pediatras les han regañado, que incluso les hacen dudar y pensar que están haciendo algo que no está bien. No dejéis que os regañen por tomar vuestras propias decisiones, por elegir algo que es bueno para vuestro bebé y que al fin y al cabo es vuestra decisión. Y sobre todo, ni siquiera es necesario discutir, que no os regañen por algo que ellos mismos deberían conocer y apoyar.

¿Has tenido algún problema

con el pediatra por hacer BLW?

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¿Cuándo y cómo comenzar con la Alimentación Complementaria?

Cuando nuestro bebé cumple seis meses es el momento de comenzar a introducir la Alimentación Complementaria (AC), pero muchas veces no sabemos cómo empezar, qué alimentos se pueden dar, cuáles no, si hay un orden predeterminado o si es necesario ofrecer los alimentos procesados como me pregunté yo en su momento.

En nuestro caso, leímos y buscamos información en la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) y la Asociación Española de Pediatría (AEPED). También leímos otros libros y buscamos información en internet.

Al ponernos a investigar descubrimos que algunos pediatras entregan en sus consultas unas hojas con información y pautas a seguir respecto a la alimentación complementaria (a nosotros también nos la dieron) y muchos de ellos entregan información obsoleta respecto a alergias e introducción de alimentos (otros pediatras si están actualizados), y es bueno recordar que esas hojas son solo recomendaciones, que no estamos obligados a cumplir. Tenemos todo el derecho a informarnos sobre este tema y decidir. Al fin y al cabo, son nuestros bebés.
Además son recomendaciones que varían de un pediatra a otro  por lo que podemos llegar a la conclusión que las recomendaciones muchas veces se basan en creencias subjetivas y costumbres culturales o familiares.

La OMS y la AEPED recomiendan (también recomiendan, evidentemente no puede obligarnos) una lactancia materna exclusiva hasta los seis meses. En el caso de la lactancia artificial es exactamente igual: nada de agua, manzanilla, zumo de naranja, cereales, papillas o cualquier otra cosa que se nos ocurra hasta los seis meses.

¿Por qué seguir las recomendaciones de la OMS

o la AEPED y no las de mi pediatra?

Porque estos organismos tienen información actualizada

y de rigor científico. Además los pediatras no tienen formación específica sobre lactancia o nutrición.

Un pediatra que aconseja introducir la AC a los 4 meses contradice a la OMS y a la AEPED, que son sus “jefes” directos y los que le proporcionan actualizaciones favorables para la salud de los niños. Puede que sepa mucho de enfermedades infantiles, que es lo que ha estudiado, pero claramente sobre lactancia materna y alimentación infantil no quiere actualizarse, así que ahí encontramos una razón para agradecer la copia que nos ha dado e ignorar sus recomendaciones, porque pueden dañar la salud de nuestro bebé a largo plazo.

Pero evidentemente debemos comenzar con la Alimentación Complementaria y encontrar información sobre la que basarnos.

Cuando un bebé cumple seis meses es momento de comenzar con la Alimentación Complementaria (AC) y se debe comenzar a partir de los seis meses por varias razones:

  1. Las necesidades nutricionales de los bebés aumentan.
  2. Los bebés ya se sientan solos o por lo menos se mantienen sentados y esto indica que su sistema digestivo está preparado para recibir otro tipo de comida.
  3. Muestran interés por la comida. Muchos bebés no tienen curiosidad hasta un tiempo después. (No confundir con el afán de meterse todo lo que pillan en la boca).
  4. Son capaces de coger un alimento y llevárselo a la boca.
  5. Desaparece el reflejo de extrusión.

Estas son las señales que nos indican que un bebé está preparado para comenzar con la AC y no es conveniente comenzar antes de tiempo.

Las pautas básicas que nosotros tomamos como guía a la introducción de alimentos son las siguientes y las contrastamos con varios organismos oficiales ya mencionados anteriormente:

  • El alimento principal de un bebé es la leche materna o artificial hasta el año de edad. La leche materna cambia según las necesidades del bebé.
  • No se deben sustituir tomas de leche a favor de alimentos.
  • La lactancia seguirá a demanda y se ofrecerá antes de la alimentación complementaria. La AC como su nombre indica, complementa a la leche.
  • Se introducirán los nuevos alimentos siempre de uno en uno para comprobar que no hacen daño al bebé.
  • Para dar un alimento por introducido y así poderlo juntar con otro, deberá probarlo 3 días (3 veces), no necesariamente consecutivos para asegurarnos que no le sienta mal.
  • La introducción de cereales según la SEICAP y la AEPED ya no es necesaria hacerla “sin gluten” primero y “con gluten” después. De hecho recomienda introducir cereales con gluten en pequeñas cantidades.
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Lucy con 34 semanas comiendo pan. Una manera perfecta de introducir el gluten.

  • No es necesario retrasar ni adelantar ningún alimento para evitar alergias.
  • No es necesario seguir pautas estrictas de pesos y cantidades, ni orden de tipos de alimentos en la introducción.
  • Todos los alimentos son potencialmente alérgenos pero se tendrá especial cuidado con alergias que existan en la familia.
  • No es necesario introducir los cereales en formato “farmacia”(gran cantidad de azúcar), pero si se hace, nunca en biberón.
  • No incluir en las comidas el azúcar y la sal, especialmente hasta el año de edad.
  • No es necesario y yo no recomiendo dar productos “específicos para bebés” que grandes multinacionales fabrican. Además de llevar una gran cantidad de azúcar, juntan varios ingredientes en el mismo producto y utilizan ingredientes como leche de vaca (no recomendado hasta el año) o miel (no recomendado hasta los 3 años).
  • Es muy necesario conocer los alimentos prohibidos hasta el año de edad.
  • No debemos obligar a comer a nuestro bebé, ni distraer, ni engañar para que coma. Los niños comen lo que deben comer y ninguno se mata de hambre. La forma de comer que le enseñemos la recordará toda la vida, así que es mejor que lo haga tranquilo, acompañado por su familia y permitiéndole experimentar para que sea un momento agradable y sin llantos.

Estas son a priori las indicaciones que nosotros seguimos en casa.

¿Cómo doy de comer a mi bebé? ¿Es necesario que los bebés coman purés o papillas? ¿Existen alternativas?

Estas eran algunas de las preguntas que me hice durante el embarazo. Mi pensamiento era que comer todos los días purés, que te den la comida e incluso te obliguen como les pasa a muchos bebés, no debía ser agradable. La verdad es que la idea no me gustaba ni me gusta, y mi intención era evitarlo. Pienso que comer debe ser un placer y vivir ese momento con luchas o llantos no es algo que quisiera para nosotros.

La comida procesada no les permite conocer y diferenciar sabores, texturas e incluso colores. Al triturarla además, le estás quitando gran cantidad de nutrientes.

Por estas y otras razones, empecé a investigar y encontré otra manera de enseñar a comer a los bebés, una manera desconocida pero no nueva, ya que antes de la existencia de las procesadoras de alimentos esta era la manera en la que los bebés comían.

Nosotros hicimos Baby Led Weaning (BLW) desde el principio y nos ha funcionado muy bien. Introducimos los alimentos de manera natural, de uno en uno y de manera autorregulada por nuestra hija.

En casa hemos aprendido a alimentarnos mucho mejor, ya que adaptamos nuestra comida para que Lucy pueda comerla. Es mucho mejor dar una pieza de fruta que un potito. Dar pasta, fideos o pan en vez de papillas de cereales… Y así con todo.

En general hemos llevado la AC muy bien. Lucy ha aceptado muy bien casi todos los alimentos, ha aprendido a gestionarlos más rápido de lo que esperábamos y hemos conseguido no dar de comer a nuestra hija.

Lucy se alimenta perfectamente, utiliza los cubiertos desde los 10 meses y ha aprendido a sentarse a la mesa y comer ella sola (cuando quiere). Incluso hemos detectado alimentos que no le gustan mucho y ya sabemos cuáles son sus favoritos.

Existe otra manera de dar de comer a los bebés diferente a la que estamos acostumbrados culturalmente, y bajo nuestro punto de vista y experiencia, es mucho mejor que la tradicional.

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Lucy comiendo calabacín, aguacate y pollo a la plancha con 32 semanas.

He hablado de el BLW en algunas entradas, pero escribiré más a conciencia sobre ello, Lucy mediante como siempre.

Igualmente, si decides dar de comer a tu bebé purés y papillas, estas pautas también sirven para un buen comienzo a la introducción de alimentos.

¿Qué pautas seguiste para comenzar con la AC?

PATADITA DEL DÍA: Profesionales que niegan las estadísticas.

Está muy feo mentir. Está muy feo sacar datos de “no me acuerdo qué web” y decir que esos datos están exagerados o que incluso son falsos, sin ni siquiera comprobarlos. Aún más feo está escribir un post sobre ello dando información errónea al respecto cuando tienes una web de maternidad dirigido a embarazadas porque eres matrona, porque deberías ser profesional y dar datos fiables.

No se puede decir que es mentira que en España el 90% de las mujeres dan a luz en litotomía cuando solo hay que ir a la página del Ministerio para comprobarlo. Vale, no es el 90%. Es el 87,4%.

Pero lo que más me fastidia, no es que se esté desinformando a mujeres que en un corto espacio de tiempo tendrán un parto (que me fastidia y mucho), si no que se de a entender que esas cifras son falsas y están exageradas (que no son falsas ni están exageradas) porque se quiere meter miedo a las mujeres. ¿Qué ganaría nadie metiendo miedo a las mujeres embarazadas españolas sobre sus partos? ¿No será que muchos profesionales no dan información veraz? En este país se obvian las estadísticas y se esconden (muchos hospitales ni siquiera las facilitan), pero cuando sale el informe con unos resultados innegablemente nefastos, se ignoran, se niegan y además, se dice que los blogs y webs que hablan sobre ello, lo hacen para meter miedo a embarazadas.

No hace falta inculcar temor porque para empezar, la mayoría de las embarazadas ya tienen miedo al parto por las historias que las mujeres se cuentan entre ellas. Muchas tienen un recuerdo horroroso por algún tipo de intervención medica, porque en España todavía gusta mucho lo de intervenir, y según las estadísticas, innecesariamente en muchas más ocasiones de las que se debiera. Así que el boca a boca del cliente/paciente en este caso, deja entrever el tipo de trato que tienen muchas mujeres y hace temer la hora del parto a muchas y tener pánico a otras, ambas cosas contraproducentes a la hora de dar a luz.

Y es que este informe y estas estadísticas que son un retrato de los partos en España debieran provocar en los profesionales del sector una introspección:

  • Rasurado del Periné: 84,5%. El rasurado perineal ocasiona erosiones cutáneas que pueden dar lugar a la colonización de microorganismos, además de las molestias, malestar y prurito que ocasiona en las mujeres. En la evidencia disponible no se encuentran pruebas o razones que sostengan esta práctica que se ha venido realizando en la creencia errónea de que disminuía el riesgo de infección.
  • Enema: 78,6%.  No existe evidencia que apoye el uso rutinario de enemas al inicio del parto, práctica que se ha venido administrando durante años suponiéndole ciertas ventajas que han sido puestas en cuestión y que incluso se han esgrimido inconvenientes y riesgos asociados. La revisión de la evidencia muestra que la utilización de enemas no reduce las tasas de infección materna o neonatal, ni las dehiscencias de la episiotomía, y tampoco mejora la satisfacción materna.
  • Durante la dilatación facilitar deambular y elegir posición: 72,8%.: La libertad de movimientos permite adoptar posiciones que alivian el dolor y mejoran el bienestar de las mujeres así como su sensación de control. La libre deambulación de las mujeres durante el periodo de dilatación se relaciona con una menor necesidad de uso de fármacos oxitócicos, analgésicos y de intervenciones obstétricas como fórceps o cesáreas, respecto a aquellas mujeres que permanecieron en posición de litotomía.
  • Durante la dilatación permitir la ingestión de líquidos y alimentos: 71,8%. No hay evidencia que avale su restricción durante el trabajo de parto; por el contrario señala que la restricción de líquidos y alimentos a la madre por tiempo prolongado puede producir deshidratación y cetosis.
  • Durante la dilatación no colocar vía venosa periférica profiláctica de rutina: 31,1%. La deambulación también podría acortar la duración de la primera fase del parto. Sin embargo, las prácticas asistenciales al uso (monitorización, vía intravenosa, analgesia neuroaxial, etc.) limitan las posibilidades de las mujeres para poder deambular durante la dilatación y adoptar distintas posiciones diferentes al decúbito.
  • Amniotomías o amniorrexis realizadas: 46,6%. Se apunta respetar el proceso normal de rotura espontánea de membrana para evitar posibles complicaciones y efectos adversos como aumento del riesgo de infección o aparición de patrones anormales.
  • Partos con hoja de partograma cumplimentado totalmente: 52,1%
  • Partos vaginales en los que se ha mantenido la posición de litotomía durante todo el expulsivo: 87,4%. Se puede considerar que actualmente la posición habitual durante el período expulsivo continúa siendo en litotomía o decúbito supino, más favorecedora del trabajo del profesional que de la madre. No se alcanza el estándar deseado, y probablemente, puede ser indicativo de la dificultad que supone el cambio de rutinas adquiridas.
  • Partos vaginales en los que se ha realizado la maniobra de Kristeller: 26,1%. Aunque al parecer se trata de una técnica en desuso eliminada de la práctica habitual, se puede comprobar que lejos de haber desaparecido, esta maniobra se sigue realizando en una alta proporción de maternidades. De ahí la necesidad de continuar el seguimiento de su utilización en los partos de cada hospital.
  • Episotomías en partos eutócicos: 41,9%

En todos estos casos, y en otros muchos que aparecen en el informese recomienda llevar a la práctica las recomendaciones de la EAPN, e incluirlas actualizando protocolos ya que las cifras se alejan del estándar recomendado. Si tenéis un rato, echad un vistazo, porque es muy interesante.

Quiero hacer un inciso importante respecto a la epidural y lo que dice al final de la página 23 el informe (por si alguien quiere comprobarlo):

El uso de la analgesia epidural se encuentra en niveles muy altos con un 72,2%, y obedece no solo a las indicaciones clínicas, sino que también está influido por la oferta originada desde los servicios sanitarios y su reflejo en la demanda de las gestantes. Conclusión: Llevar a la práctica las recomendaciones de la EAPN. Incluir estas recomendaciones actualizando los protocolos. Este alto porcentaje de uso de analgesia epidural, muy alejado de la recomendación de la EAPN, sugiere que desde atención primaria no se hace el énfasis suficiente en la información a las usuarias, y desde la atención hospitalaria no se ofrecen suficientemente otros métodos alternativos para el manejo del dolor, aunque se mencionen en el 67% de los protocolos; aspecto que debería ser contrastado para conocer la accesibilidad real y la diversidad de métodos y técnicas que se ofertan en los hospitales, tras la adecuada información y preparación prenatal. También indica cierta invisibilidad o desconocimiento sobre los riesgos y consecuencias para la madre y la criatura, durante el parto, en el posparto y la lactancia.

Protocolos que INCLUYEN TODAS LAS RECOMENDACIONES de atención al parto normal: 15,5%

En conclusión: Las recomendaciones que el Ministerio de Sanidad recopiló en la Estrategia de Atención al Parto Normal son ignoradas sistemáticamente en los hospitales españoles todavía. Y no solo eso, si no que no informan a las mujeres embarazadas correctamente sobre la medicalización e intervención de los partos y esto es un fallo muy gordo de la preparación al parto de este país. Es muy necesario e importante hablar a las mujeres del proceso fisiológico natural, de lo que su cuerpo es capaz de hacer. Y luego ya hablar de medicalización e instrumentalización y cuando es completamente necesaria y con datos reales. En vez de empezar la casa por el tejado hablando de donde te ponen la epidural y dar información a medias…

Si estas embarazada yo no te diré que tengas miedo. Te digo que te empapes, que leas, que busques información, que sepas lo que es necesario y lo que no es necesario en un parto según la Estrategia de Parto Normal, que te dejes llevar por tu instinto y que vayas más allá. Que te preocupes por conocer el protocolo de tu hospital y que si no te gusta, te cambies a otro. Que sepas cuales son tus derechos y que realices y presentes tu Plan de Parto. Pero sobre todo, que te empoderes, que confíes en ti misma, que tu cuerpo esta diseñado para dar a luz y puedes hacerlo. Que la matrona debe estar a tu lado sirviendo de apoyo si necesitas algo y el obstetra (ob stare= estar a la espera), solo debe intervenir cuando sea estrictamente necesario, porque una mujer necesita tranquilidad durante su parto, no espectadores ni intervenciones innecesarias.

La #PataditadelDía va para esos profesionales que se emperran en taparse los ojos. Aunque ellos sean muy buenos en su trabajo y respeten las indicaciones de la OMS y la Estrategia de Atención al Parto Normal, los hay que se las pasan por el arco del triunfo, y con estas cifras, no se puede negar que algo se sigue haciendo mal. Señoras, señores, queda mucho por hacer y el camino no es negar lo que se hace mal, es intentar remediarlo. 

Atención Parto Normal