Para tener tiempo de calidad , hace falta tiempo.

Hace un tiempo vivimos en el parque que solemos frecuentar, una situación un tanto incómoda: unos padres llevaron a su hija de la edad de Lucy a jugar, estuvieron media hora escasa y a la hora de irse, cogieron a su hija en volandas sin mediar palabra, la metieron en el carro y se marcharon ipso facto. Ella lloraba y pataleaba claro, tenía un berrinche muy fuerte totalmente comprensible y cuando desaparecieron de nuestra vista, la niña seguía llorando.

Lucy miraba a la niña y me miraba a mi. Yo no sabía muy bien qué decir.

Lejos de juzgar, intenté ponerme en la situación de esos padres y de la niña y llegué a la conclusión de que seguramente esos padres no tendrían más tiempo de estar en el parque ya que a lo mejor tenían cosas que hacer. Ni de intentar razonar y/o convencer a su hija de que había que marcharse porque eso no se consigue de manera rápida generalmente. La niña pensaría que no había jugado suficiente, que no había sido avisada de la inminente marcha y  no le había dado tiempo a hacerse a la idea de que la hora del parque terminaba.

TIEMPO.

Pensé que les había faltado tiempo.

Y esta situación la hemos vivido como testigos varias veces con varios padres e hijos diferentes en el mismo parque.

Tengo la suerte de pasar 24 horas al día con mi hija y de tener tiempo de ir con ella al parque, de jugar con la arena, de tirarnos por el tobogán mientras nos reímos y de decirle 5 veces que dentro de 5 minutos nos vamos. Puedo esperar a que entienda que el sol se ha ocultado o que sus amiguitos y amiguitas se han ido ya a su casa a comer. Puedo esperar a que ella quiera irse.

Pienso que ese tiempo que la niña de la historia estuvo jugando todo estaba bien, pero después todo se desbarató. Esos padres no tuvieron tiempo de hacer todo lo que hago yo para ir preparando a Lucy para irnos del parque, o eso pienso.

Si pensamos que, por ejemplo, esos padres han estado con su hija una hora porque según han llegado a casa, con la prisa que iban, tendrían que hacer muchas cosas, ¿esa hora ha sido tiempo de calidad?

Para mi el tiempo de calidad es ir al parque con mi hija, disfrutar de ese momento y volver del mismo buen humor que nos hemos ido.

Y que ese estado siga en casa mientras hacemos otras cosas.

Y diariamente, esas otras actividades que hacemos, me esfuerzo en que no terminen en tragedia. Pero yo tengo tiempo, y puedo intentarlo al menos.

Tengo la teoría y además la convicción, de que la mayoría de veces que hay gritos, problemas o malos modos en general en casa y alrededor de la crianza, es porque nos falta tiempo a los padres. Porque en esta sociedad de horarios incompatibles, trabajo de sol a sol y conciliación nula, a veces no podemos esperar a que nuestros hijos entiendan que no hay tiempo.

Por eso reivindico que no nos vendan el tiempo de calidad como algo que sustituye al tiempo con nuestros hijos e hijas. La conciliación laboral y familiar no consiste en tener 3 horas al día para atender a nuestros hijos mientras hacemos la cena, tendemos, limpiamos…. Generalmente eso no es tiempo de calidad, es tiempo que pasa entre carreras, cansancio y un no dar a basto. Y la culpa, no es de los padres y madres que tienen que trabajar, es que una vez más los cuidados y la crianza no tienen la consideración que merecen.

Pasar tiempo con nuestros retoños es importante para ellos y para nosotros: creamos un vínculo afectivo seguro, niños con autoestima, autónomos… Niños emocionalmente sanos que el día de mañana serán adultos emocionalmente sanos.

Necesitamos y queremos tiempo para jugar a la hora del baño, para hacer pompas, para soplar espuma y para negociar cuándo las yemas de sus dedos están demasiado arrugadas o para demostrar que el agua se queda fría y hay que salir de la bañera. Incluso tiempo para meternos en la bañera con nuestro bebé.

Necesitamos y queremos tiempo para perseguirle por la casa cuando no se quiere vestir o cambiarse el pañal. Para convencerle con juegos y canciones hasta que nos permite hacerlo.

Necesitamos y queremos tiempo para sentarnos en el sofá tranquilamente a dar pecho a nuestros bebés, para hacerles cosquillas, jugar o darnos besos.

Necesitamos y queremos tiempo para bailar con nuestro bebé en nuestros brazos, para cantar con un rodillo de plastilina en la mano, para aprendernos pasos de baile y canciones.

Necesitamos y queremos tiempo para intentar que no mezcle los colores de las acuarelas, para dibujar un perrito o moldear un cupcake, y luego limpiar todo el desastre.

Necesitamos y queremos tiempo para que se suba en la torre de aprendizaje y se prepare el desayuno a su ritmo, para que haga cosas nuevas hasta que las perfeccione sin pedir que terminen porque tenemos prisa.

Necesitamos y queremos tiempo para esperar a que intente cambiarse el pijama y preguntar si quieren ayuda. Para leerle un cuento tres veces antes de apagar las luces.

Necesitamos y queremos tiempo para razonar que antes de sacar otros juguetes hay que recoger los que están tirados en el suelo, porque no hay sitio para poner los nuevos.

Necesitamos tiempo para disfrutar los unos de los otros.

Cuando no tienes tiempo, en cantidad, no tienes ni la misma paciencia, ni la misma calma que si tienes tiempo. Y con poco tiempo al día es muy difícil satisfacer todas las peticiones y necesidades afectivas de los niños, porque para ellos, media hora de juego nunca es suficiente.

Necesito y quiero tiempo de calidad, tiempo que paso tranquila y disfrutando de mi hija. Tiempo que dedico a enseñarle cosas, a observar cómo crece, a conocer sus necesidades e incluso adelantarme a ellas. Sin carreras, sin estres, sin pensar en todo lo que tengo que preparar para el día siguiente en un tiempo récord.

Eso para mi es tiempo de calidad.

Tengo tiempo para intentarlo, para no sacar a mi hija de la bañera porque ya es hora, para no meter en el carro a mi hija mientras llora porque no quiere irse del parque… TIEMPO. Tiempo que deberíamos tener todos los padres y madres para disfrutar de nuestra familia.

Para tener tiempo de calidad, necesitamos tiempo en cantidad con nuestros hijos y nuestras hijas, que no nos vendan lo contrario 

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Procrastinar hasta el Infinito y mi Solución 

Ser madre pone tu vida patas arriba. Apenas encuentras tiempo para hacer todo lo necesario, no hablemos de cosas que solías y te gustaba hacer como leer, ver series, jugar a un videojuego, pintarte las uñas, tocarte el pie izquierdo…

También es conocida la “falta de memoria repentina” de las madres: no es que nos olvidemos de las cosas, es que hacemos hueco para memorizar mil nuevas y más importantes que antes no existían: dónde has puesto las gotas de los ojos del bebé, si ha hecho caca, cuánto y de qué consistencia, las tallas de ropa que cambian cada dos meses y dónde la guardas…

Recordar algo de nuestra “antigua vida” y cosas absurdas

o sin importancia, no es una opción.

 

Si unimos la falta de tiempo, los olvidos (mi legendaria buena memoria me juega malas pasadas) y el poco dormir, organizarse últimamente es harto difícil y la procrastinación se apoderaba de mi vida.

Hay cosas para las que ya no tengo tiempo y otras como este blog para las que araño todo el que puedo. Y nunca es suficiente. Tengo cantidad de ideas, post en borradores, secciones por arrancar… Y para qué negarlo, el blog me da muchas satisfacciones y no quiero dejarlo aparcado.

En este tiempo he intentado organizarme de varias maneras: leerme libros sobre GTD (Getting Things Done), bajarme aplicaciones para mejorar la productividad (cuyas notificaciones retraso sin límite y no cumplo nada), utilizar el calendario del móvil (me termina agobiando tener el día lleno de cosas que hacer que no hago) y al final todo se convertía en un caos absoluto. Cuando tengo un hueco libre o Lucy duerme, necesito saber con claridad y rapidez qué debo hacer y con qué prioridad. No puedo perder el tiempo en organizar y centrarme en qué es lo siguiente, tengo que saberlo con un simple vistazo.

Mi salvación llegó con una publicación en un grupo de Facebook: Madres Enredadas, creado por Delia Carballo. Está dedicado a muchos temas variados y sirve de apoyo, desahogo y ayuda para muchas madres. Y a veces, hasta descubres cosas que aunque no las buscabas, pueden solucionarte un problema.  Parece que no soy la única madre del mundo que necesita días de 36 horas y a la que le desborda la cantidad de cosas que debe hacer

En ese grupo recomendaron otro (la cosa va de grupos) en el que se hablaba de el Bullet Journal: Efecto Bullet Journal

¿Qué es el Bullet Journal (BuJo)?

Creado por Ryder Carroll, el Bullet Journal es un sistema analógico para tomar notas. Es un sistema sencillo y flexible para manejar todo tipo de información en un solo lugar. Es una manera de organizar tu tiempo y tus tareas en un cuaderno o agenda que vas adaptando según tus necesidades.

Puedes utilizar las típicas vistas anuales, mensuales, semanales o diarias. O solo utilizar algunas que necesites y con las que te organices bien. Puedes incluir listas de libros, de series que estás viendo y nunca sabes por qué capítulo vas… De la compra, de ideas, de proyectos…

Tanto en Pinterest (yo tengo un tablero dónde recopilo ideas que me gustan) como en otras redes sociales o blogs, encuentras personas que llevan al día su BuJo y comparten sus páginas inspirando ideas. En muchos casos son BuJos tan Pro, que el tuyo da vergüenza incluso, porque los hay muy artistas que lo decoran precioso, pero creo que tienen más tiempo libre que yo.

En resumen, poco a poco vas creando tu manera de organizarte, adaptando tu BuJo a tus necesidades.

¿Y mi BuJo?

La comencé en abril y me ha dado tiempo a hacer reajustes y cambios significativos. También he ido añadiendo apartados en los que sigo trabajando. Yo no lo decoro mucho pero está haciendo muy bien su función, y es que me organizo y avanzo en mis tareas por fin. Algunas cosas siguen procrastinándose si, pero muchas menos que antes.

Por ahora mi BuJo tiene:

  • Leyenda: que ya ha sufrido algún cambio para mejor según vi que necesitaba otros iconos y he añadido diferentes colores, por ahora uno para las tareas normales o personales, otro para el blog y otro para las tareas mensuales repetitivas. Así puedo encontrar las tareas rápidamente.
  • Indice: va creciendo según crece mi Bujo y consigue que no me pierda.
  • Tareas Mes: Suelo tener el mes actual y el siguiente abierto para pasar tareas de uno a otro, o a la vista semanal del mes.
  • Vista semanal mes: A mi me gusta ver la semana entera de una vez, así veo claramente qué es lo siguiente y la organizo con más facilidad. La vista semanal también ha sufrido cambios puesto que me faltaba un espacio para apuntar tareas semanales repetitivas que debo hacer.
  • Logros mes: al final de cada mes guardo una hoja en la que he ido apuntando los logros, ya sean personales, en proyectos o con el blog. Es muy agradecido ver todo lo que has conseguido de un vistazo y te da ánimos para seguir esforzándote.
  • Lista Libros: en esta lista apunto los libros que tengo para leerme, que no son pocos. Por lo menos así están organizados. Pero debo pensar como hago con el tema de la lectura porque nunca encuentro un hueco.
  • Proyectos Largo Plazo: aquí tengo unas cuantas ideas apuntadas que no se pueden hacer de una vez, para los que necesito cumplir ciertos pasos o algún tipo de logística que todavía no tengo. Pero apuntadas al menos no quedan en el olvido.
  • Tareas Mensuales: son tareas que debo hacer cada mes, muchas de ellas de “mantenimiento” como la copia de seguridad de las fotos. Este mes he comenzado a hacerlas el día 6, y he terminado el 22. ¡Un poco más y se solapan con el siguiente mes!
  • Temas para blog: una lista de ideas que se me van ocurriendo.
  • Lista Series: apunto las series que estamos viendo y los episodios ya vistos, para no perdernos.
  • Rutina ejercicios y Limpieza semanal de la casa: estas listas todavía son un bebé. Voy apuntando lo que se me va ocurriendo y cuando tenga suficiente información cerraré un planning que seguramente cambiaré cuando lo ponga en práctica.

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Los domingos suelo cerrar la semana, hacer lo que no he hecho o migrar algunas tareas más adelante. También me pongo al día con lo que viene la siguiente.

Después de haber probado muchas aplicaciones de móvil el BuJo es lo que mejor me está funcionando y cuando alguien me expone el problema de la procrastinación se lo recomiendo sin dudarlo.

Creía que iba a perder mucho tiempo en ponerlo en marcha pero no tardé nada y voy haciendo las semanas de cada mes según lo necesito, cambiando y adaptándolo. No me da miedo equivocarme porque se que a veces es necesario para perfeccionar un sistema. Y lo más importante es que a mi me funciona y se que puedo utilizarlo para todo lo que necesite. Estoy encantada y saco el trabajo adelante con organización cuando tengo un rato libre.

¿Conoces el Bullet Journal?

¿Lo pondrías en práctica?

 

Bendito Porteo

Hemos porteado desde que Lucy nació. En casa nos permitía tener las manos libres sin necesidad de separarnos, podíamos ir de allí para acá tranquilamente con ella y hacer cosas, y fue una ayuda enorme para que Lucy expulsase gases y para que sus cólicos se redujeran.

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Porteando a Lucy de 3 semanas en casa.

Al principio utilizábamos un fular elástico preanudado con anillas de la marca Close que heredamos de tía Candy y que nos salvó la vida en varias ocasiones. Además de utilizarlo en casa muchísimo se convirtió en un elemento imprescindible para los paseos porque al principio a Lucy no le gustaba nada el carro y en medio de un paseo era esencial tenerlo cerca. Durante un tiempo fue lo único que utilizamos para salir a andar.
Hay que reconocer que a Lucy no le gustaba nada cuando la colocabas dentro del fular, pero andabas y la mecías un poquito y enseguida se calmaba. Antes de llegar a la calle ya se había dormido y en la calle ni se quejaba. En casa tardaba un poco más en dormirse, pero con música y un ratito de baile caía rendidita. La clave es el movimiento.

Porteando a Lucy con 7 semanas

Porteando a Lucy con 7 semanas.

 

Portear me daba muchísima movilidad y me permitía recoger la casa con Lucy cerquita mía, porque era de esos bebés que se duermen, la acuestas y a los diez minutos se despierta por la necesidad de contacto. Poquitas veces ha aguantado mucho más tiempo sola. Tardaba más en dormirla que el tiempo efectivo que pasaba durmiendo, por eso el porteo era tan práctico y necesario en nuestra vida.

Cuando Lucy pesó más de 6 kg ese fular elástico se daba demasiado de si y perdía la posición de ranita que debía tener, así que estuvimos un tiempo sin portear porque la siguiente mochila que teníamos era la ErgoBaby. En teoría en ese tipo de mochilas solo se debe portear cuando el bebé se sienta solo, y Lucy se aguantaba sentada. Teníamos el adaptador que muchas asesoras de porteo desaconsejan por no mantener bien la posición, y aún así en algún momento lo hemos utilizado, colocando a Lucy  e intentando que la posición fuera la indicada. Bajo mi opinión, que no soy experta, creo que iba perfecta, porque es una niña muy grande y el fular que lo precedía nos enseñó a colocarla muy bien.

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Porteando a Lucy de 12 semanas con el adaptador de ErgoBaby.

Comenzamos a utilizar la ErgoBaby sin adaptador en verano, cuando Lucy ya se mantuvo sola sentada, y da calor pero no tanto como parece en un principio. Ahora seguimos utilizándola pero Lucy es tan grande que se nos ha quedado pequeña, no sujeta las corvas como antes y yo lo noto en la posición de ella y en mi espalda. Intentamos utilizarla en trayectos cortos hasta que decidamos cual es la siguiente mochila que compramos.

En el Blogger´s Day de Madresfera, ErgoBaby tenía un stand y mochilas para probar. Pude constatar que nuestra mochila es antigua, que las nuevas tienen el panel más amplio y por lo tanto sujetan mejor las corvas, así que puede que comprar otra ErgoBaby sea una opción. Hablaré de ello en profundidad.

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Lucy con 24 semanas. Nunca vamos al centro sin la mochila, preferimos mantenerla cerca nuestra cuando hay tanta gente alrededor.

Nosotros lo tenemos claro, el porteo ha supuesto un descubrimiento precioso por la cercanía y la tranquilidad que le da a Lucy, práctico por permitirnos tener las manos libres para hacer cualquier cosa al mismo tiempo que la tenemos en brazos y tan natural que soluciona muchos problemas (como los soluciona el pecho) cuando vamos de paseo y se cansa de ir en el carro o tiene sueño y no puede dormirse. Es una delicia llevarla pegadita, ir al centro y llevarla tan cerca que es imposible que le pase nada, sentir que aunque haya mil ruidos de tráfico ella está tranquila, dormida y feliz cerca de mamá. Poder ir de compras o a cualquier reunión sabiendo que la mochila tranquiliza a tu bebé. Y además también puedes dar el pecho mientras porteas… ¡Son todo ventajas!

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Lucy con 28 semanas en la presentación de un libro y con 33 semanas de compras.

Habrá gente que le parezca que eso de portear es mal acostumbrar al bebé. Si alguien quiere llamarlo así muy bien, pero el problema es que vienen malacostumbrados desde el útero, necesita estar con su mamá, con su olor, su piel, su calor, en esa posición encogidita en la que ha estado durante 40 semanas y yo no tuve ni tengo narices a dejarla en ninguna cuna para que se acostumbre a estar sin mi, porque o está dormida o se pone a llorar, y dejarla llorar sola, como que no me parece.

También hay gente que piensa que la posición del bebé en un fular o mochila ergonómica es muy forzada y que están mejor en una cuna estirados. A esto diré que un bebé necesita estar cerca de mamá y que cuando un bebé llora y le coges en brazos se calla, por algo será. La posición de un bebé en una mochila colgona si que es forzada y perjudicial, en una mochila ergonómica tiene la misma posición que si la cogemos en brazos.

Si tu bebé llora en cuanto le dejas en la cuna o la cama, si tardas mucho en dormirle porque le cuesta y además en cuanto está lejos de tus brazos llora, si vais con el carrito y se pone a llorar, portear es la mejor opción para que no llore y además poder llevar el carro. Y es la solución para todo lo demás.

Súper Papá también ha porteado a Lucy mucho, y ella se ha dormido muy tranquila entre sus brazos.

Seguiremos porteando todo el tiempo que haga falta y nuestros cuerpos nos lo permitan porque nos encanta y lo recomendaremos siempre, pero por supuesto, hay que informarse muy bien antes: Nada de utilizar colgonas rígidas ni mochilas que permiten al bebé mirar hacia afuera. La posición en ranita y con la espalda en C es muy importante para la cadera y hay que ir adaptándose al cuerpo del bebé con una mochila, bandolera o fular adecuado…

Mi amiga Maria de el blog En Brazos de Mamá tiene un post muy completo sobre el tema nombrando los beneficios y los tipos de portabebés que existen y otras cuestiones importantes. Existen muchas otras webs informativas con asesoría como Red Canguro, Portakanguritos, Brazos y Abrazos, Kangura,  Mi BB me mima, Mimos y Teta, Portéame... También puedes encontrar talleres interesantes sobre porteo (en nuestra Fanpage de Facebook solemos compartir todos los que conocemos) y grupos en Facebook. Información y ayuda tienes si buscas un poquito. ¡¡¡Y por amor de la diosa, no utilices mochilas colgonas ni pongas a tu bebé mirando hacia adelante!!!

Incluso la web En Familia de la AEPED recomienda el porteo y el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid cree que es más beneficioso para los bebés que llevarlos en carrito, así que anímate!!!

 

¿Te gusta portear?

¿Lo intentaste pero no es lo tuyo?

¿Es a tu bebé a quien no le gusta?

 

 


La Mega Crisis del Primer Año

Lucy ha comenzado su segunda vuelta al sol un poco revolucionada. Está viviendo cambios muy rápidos y radicales y la pobre tiene un lío consigo misma bastante importante. Las fechas navideñas puede que hayan incidido también en que se sienta descolocada. Lleva así un mes más o menos. Y lo que le queda…

He encontrado mucha información en internet sobre las crisis de los dos años (que nos coja confesados) pero del primer año no hay mucho. Puede que Lucy sea pionera en la crisis del año.

Ha dado un cambio bastante importante en todos los aspectos y creo que es algo general en los niños de esta edad, pero sospecho que en Lucy ha sido bastante fuerte:

  • ALIMENTACIÓN

Antes comía genial, todo lo que quería, muy bien y tranquila. Ahora no come ni la misma cantidad ni la variedad que solía. Solo quiere pasta, arroz, carne de cualquier tipo, aguacate, pan y si te ve con algo dulce se te lanza al cuello. Estas señales me hacen pensar que necesita hierro e hidratos, porque antes si comía fruta y verdura y ahora directamente la aparta. Cuando cumplen un año empiezan a crecer más despacio y necesitan comer menos. Se que es algo pasajero, que no se mata de hambre y que ya comerá lo que necesite, que si no come y más esta niña con el saque que tiene, es porque no quiere.

Además pide mucho más pecho, a todas horas y además ha aprendido a sacarla ella. Algunas noches son matadoras porque no la suelta, pero se que es una etapa. Hay una crisis de lactancia del año y parece que es de las largas…

También pica entre horas. Le gusta comer cereales y alguna vez la convenzo para comer manzana.

Todo esto coincide además con la época de las comidas navideñas y familiares y en vez de comerse hasta las miguitas, come un par de cosas como mucho.

Otros días se come lo suyo, lo mío y si te descuidas se va ella sola a comprarse comida.

Por supuesto seguimos con Lactancia Materna y BLW.

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Lucy con 54 semanas no comiendo.

  • SUEÑO

A la hora de descansar, cada vez se resiste más a dormir, aunque se esté cayendo de sueño; Se mueve mucho durante la noche, se sienta, aplaude dormida, se tira hacia el otro lado o se pone encima mía… Yo no descanso nada, pero lo que no se, es cómo descansa ella. Estos días atrás se ha despertado varias noches llorando desconsoladamente, como con miedo, a lo mejor alguna pesadilla. También se despierta y se quiere bajar de la cama… Nuestras noches son muy movidas y agotadoras últimamente.

Antes si podía dejarla durmiendo en la cama y escabullirme a cumplir con mis quehaceres diarios, pero ahora es prácticamente imposible porque no suelta la teta hasta muy avanzada la noche. A mi también me cuesta dormirme así.

Lucy durmiendo rendidita con 59 semanas.

Lucy durmiendo rendidita con 59 semanas.

Se que el sueño es un proceso madurativo y que es una etapa, que Lucy teme dormirse porque cuando está dormida no está con mamá y papá (angustia de separación),  y que está inquieta por la ansiedad que le produce andar, descubrir y ser más autónoma que antes… Rosa Jové en su libro “Dormir Sin Lágrimas” lo explica a la perfección y yo de vez en cuando lo releo para refrescarme estas ideas, porque cuando me duele la cabeza por no pegar ojo, no me acuerdo de nada de esto.

  • COMPORTAMIENTO

Antes Lucy practicaba mucho más la deambulación por la casa que ahora. Yo podía moverme más o menos a coger algo de otra habitación, o hacer algo en la cocina mientras Lucy jugaba en el salón. O ella me rondaba y se distraía con las cosas… Pero parece tener una regresión a los 8 meses, llora muchísimo cuando salgo de la habitación y quiere estar pegada a mi las 24 horas, incluso pide que la coja en brazos todo el tiempo, algo que jamás había hecho. He recordado este post de De Profesión Mami en el que habla de la “Ley del Metro Cuadrado”, y es que últimamente Lucy la cumple a la perfección.

Ha empezado con lo que podíamos llamar berrinches o rabietas: se tira al suelo, se lanza hacia atrás de manera bastante peligrosa para su integridad física, patalea en el suelo, llora de manera escandalosa por cosas como que le diga que nos vamos al salón o que dejamos la fruta en su sitio y vamos a jugar, en resumen, por no permitirla hacer lo que quiere en cada momento. Tengo que decir que Lucy hace y deshace a su antojo pero hay momentos en los que tienes que salir, o tienes prisa por algo, o hay que cambiar un pañal, o hay que vestirse (que últimamente no hay manera) y no queda otra. Por supuesto no nos gusta que llore ni que tenga la sensación de que se la obliga a hacer cosas que no quiere hacer pero a veces no queda otra, así que intentamos distraerla, cantar o jugar para que lo permita de buena gana y no llorando y pataleando. Algunos días está de mejor humor y es todo más fácil, pero otros podemos pasarnos el día de rabieta en rabieta. A veces a mi también me dan ganas de tirarme al suelo a llorar, pero he descubierto que lo mejor es parar, dejar lo que estás haciendo y estar un ratito con ella en brazos, o sentada, o enseñarle un juguete o darle teta, y mejor si cualquiera de estas opciones se perpetran antes de que se pase de rosca y estalle, y si es posible. En definitiva, lo que necesita es atención y sobretodo contacto y hay días que necesita más que otros y justo es el día que tienes que hacer más cosas, pero ¡qué se va a hacer!

Jugando con Lucy de 52 semanas.

Jugando con Lucy de 52 semanas.

Tengo que decir que tampoco es todos los días, pobrecita mía, hay días que los pasamos genial y otros incluso peor, pero es que los adultos tampoco tenemos siempre días geniales. Además todo esto coincide con el nacimiento de una muela que ya está prácticamente fuera, con otra que ha roto también arriba y con dos muelas de abajo que le tienen las encías hinchadas.

  • LENGUAJE

Lucy ha empezado a decir más sílabas, a aprender más rápido y repetir con más claridad las que le enseñamos. Incluso si oye alguna palabra parecida a los fonemas que ya sabe los repite.

Entiende muy bien todo y puedes preguntarle dónde están las cosas, o dónde se ha dejado la zapatilla cuando de repente no la lleva puesta, y lo sabe y va a buscarla.

Pero su forma de expresarse y comunicarse actualmente es señalar con su mini dedito, lo señala todo. A veces no sabes qué quiere y se frustra mucho. Cuando quiere algo que tienes, ya sea comida o un objeto, hace el gesto “dame” con la palma de la mano abierta.

Ha comenzado a pegar/ golpear. Ella no lo hace con intención de dañar, es otra forma de comunicarse, de decir que no quiere algo o que algo no le gusta. Cuando lo hacía con los gatos le decíamos “despacito Lucy” y acariciaba y no pegaba, ahora parece que también sirve para los humanos. Incluso si ve que te ha hecho daño te da un beso en la boca con morritos incluídos, de esos que se lo perdonas todo.

Lo que “nos preocupa” y lo pongo entre comillas porque sabemos que puede ser una fase, es que se pega a sí misma. Y cada vez pienso más que es culpa nuestra porque casi siempre coincide que escucha de nuestra boca la palabra “NO”, esa que evitamos a toda costa pero que según crece y se intenta subir en sitios peligrosos, o quiere tirar cosas al váter nos sale casi sin pensar. ¿Vuestros hijos o hijas han pasado por fases de pegarse?

  • MOVIMIENTO

Lleva ya tres meses andando y corre que se las pela con bastante seguridad y equilibrio. Ya sabía bajarse del sofá pero es que ahora ha aprendido a subirse y a andar por encima como si no hubiera peligro de caerse y abrirse el cocoroto.

Al andar por la calle no quiere mano y si insistes se tira al suelo. Suelo dejarla andar por la acera sin mano con cuidado de que no salga a la carretera, pero quiero que aprenda que cruzar es con la mano si o si, pero ella no quiere aprender.

También quiere subir y bajar escaleras de la manera más autónoma posible. Yo se lo permito mientras no haya peligro y me mantengo cerca porque suele pedirme apoyo.

Gira y da vueltas sobre sí misma y alguna vez se ha caído. Sigue inventando pasos de baile nuevos.

La verdad es que no para en todo el día y yo estoy agotadita…

Lucy está pasando por fases de crecimiento que son necesarias para su desarrollo. Una temporada le da por una cosa o está más irascible pero todo pasa. Es verdad que a veces es duro, que 24 horas con un bebé, que ya no es tan bebé, puede saturar mucho pero además de tener paciencia hay que respirar un ratito. A veces me voy a comprar algo o simplemente a tomar aire y Súper Papá se queda con Lucy. Parece mentira pero solo 15 minutos consiguen que te oxigenes y que restaures el sistema, de esta manera cuando llegas a casa empiezas con energías nuevas, porque si estás saturada ella lo nota y todo se convierte en un bucle de cabreos, llantos y saturación. Ese es mi truco para conseguir estar bien, que tengamos un buen ambiente y prestar toda la atención necesaria a Lucy.

Por eso últimamente no he escrito mucho en el blog, ni he podido hacer mucho de nada más la verdad. A veces me frustro porque tengo muchas cosas que quiero contar, muchas ideas y proyectos, pero lo principal es cuidar y atender a mi hija y para lo demás voy arañando minutos al día.

¿Y no hay nada bueno? ¡Claro que si! Realmente todo es bueno, todo forma parte de su crecimiento y aprendizaje. Lo más bonito del mundo es estar a su lado en estos momentos que es cuando más nos necesita. Verla pensar, organizarse, cambiar cosas de sitio, intentar trepar a sitios nuevos, sonreír, bailar, probar cosas nuevas y conseguirlas… Cada etapa es especial y solo pasa una vez en la vida, así que aunque a veces nos desborde todo, doy gracias por poder vivirlo a su lado.

Por esta sonrisa, merece la pena todo. (Lucy 60 semanas).

Por esta sonrisa, merece la pena todo. (Lucy 60 semanas).

¿Viviste la crisis del año? ¿Existe?