LA AYUDA QUE RECIBÍ DE Entre Mamás EN MI LACTANCIA

Llevo mucho tiempo posponiendo esta entrada porque realmente, los primeros días posparto, los tengo bastante borrosos. Los recuerdo como si tuviera una nube encima de la cabeza que no me dejaba pensar con claridad. Pero creo que es muy necesario que lo cuente por si alguna mamá pasa por lo mismo o por algo parecido, que sepa que puede buscar ayuda y encontrarla. Yo la busqué en Entre Mamás y la encontré en Claudia Pariente.

Los primeros días en casa lo pasamos un poquito mal. Lucy lloraba y lloraba, y no sabíamos exactamente qué le pasaba.
Creíamos que tenía gases porque las enfermeras de la maternidad de Torrejón nos lo dijeron varias veces durante las 48 horas que estuvimos ingresadas y además la sondaron (cosa que odio haber permitido) innecesariamente, porque Lucy hacía caca bien y no tenía la tripa dura. Más tarde descubrimos que lloraba por su problema con la proteína de leche de vaca, así que la pobre no tenía gases y todo lo que la hicieron, se lo hicieron desde la ignorancia y sin solucionarnos nada.

Pero lo que si sucedía, es que Lucy no orinaba. O hacía tan poco que era imperceptible o lo hacía junto con la caca, pero la sospecha era que no hacía. Ahora lo pienso y no entiendo cómo nos dejaron irnos del hospital así, sin ni siquiera darnos algún tipo de pauta.

Tía Candy consultó si era normal y le dijeron que no lo era. Lógicamente si comes, tienes que hacer pis. Si no haces pis, puede que no estés comiendo bien, y eso puede llevar a la deshidratación; Algo que en el hospital no tuvo relevancia, a los tres días de dar a luz se convirtió en una preocupación. Y como he dicho antes yo no podía pensar con claridad y no sabía muy bien qué hacer.

También notaba que Lucy metía el labio superior al mamar y aunque no me hacía daño, podía ser que tuviésemos mal agarre y no mamara como es debido.

A esto le sumamos que no tuve subida de leche chorreante y escandalosa como la tienen otras mujeres, así que entre unas cosas y otras empiezas a creer que hay un problema gordo y a desconfiar de tu cuerpo.

Tanto es así que de madrugada Súper Papá fue a una farmacia a comprar leche artificial, bote que nunca abrimos porque tuve la claridad de decir “que si le dábamos un biberón la Íbamos a cagar”: si no me subía la leche tenía que ponerme a Lucy al pecho, no darle un biberón. Luego supimos que no lloraba por hambre y que yo tenía leche.

El cansancio posparto, la falta de sueño y la desconfianza en mi misma afloraban. Menos mal que había leído y me había informado, porque si no, no se que hubiera pasado.

Tía Candy me puso en contacto con Claudia Pariente, que dirige y coordina Entre Mamás, un espacio para compartir experiencias, resolver dudas, sentirse apoyada en el camino de la maternidad y obtener apoyo individual.

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Es curioso cómo aunque no me conocía se le notaba preocupada por Lucy, con esa preocupación de una mujer que es madre y quiere lo mejor para cualquier bebé. Me pidió que comprobase si Lucy estaba hidratada, si sus mucosas estaban húmedas, si la fontanela estaba elevada… Y aunque Lucy no estaba deshidratada, me insistió en que fuese a verla a Entre Mamás. Tengo que decir que esta conversación telefónica fue un viernes como a las diez de noche y la visita un sábado por la tarde, fuera de todo horario. Estuvo casi dos horas con nosotros y aunque ya era la hora de cerrar, esperó amable y pacientemente a que Lucy terminase de mamar.

Me preguntó por mi parto, por como estaba, por como dormía Lucy… Necesitaba datos para poder ayudarme y valoró una toma y el frenillo de Lucy por si el problema era ese. Y no, no había ningún problema de ese tipo, el problema era que justo me encontraba en la subida de la leche y Lucy necesitaba mamar mucho para sacarla. No pasaba hambre, solo necesitábamos tranquilidad, estar pegadas la una a la otra y aprender a agarrarnos.

Súper Papá estuvo presente y le ayudó a comprender muchas cosas, de hecho Claudia no quiso empezar hasta que él aparcó y llegó, y ahora entiendo que lo hizo para que ambos escucháramos todo lo que tenía que decirnos.

No recuerdo muchas de las cosas que nos dijo, aunque si las interioricé y las puse en práctica porque desde ese momento la lactancia fluyó mucho mejor. Frases como: “Los bebés no saben que estamos cerca, necesitan estar encima de nosotras y sentirnos”, “Todo tiene solución, incluso se puede volver atrás si le das un biberón de leche artificial”, “Bebé a teta, nunca teta a bebé” y tips sobre las posturas dando el pecho (recuerdo que se tiró al suelo para mostrarnos la postura tumbada de lado, postura que me salva la vida por la noche) consiguieron que yo me relajara y entendiese que  Y hoy en día sigo poniéndolo en práctica.

Lo que también hizo Claudia por mi, fue darme seguridad en mi misma y en la lactancia. Lo estaba haciendo bien, solo necesitaba que alguien que de verdad supiese del tema me lo constatara y que por supuesto me diese algún consejo práctico para facilitarlo todo. Fue muy clara, concisa y directa. Estaba ahí para ayudarme y lo hizo. Me dijo lo que hacía mal y me dio pautas para arreglarlo. Hizo lo que necesitaba que hiciese.

Creo que aunque se lo dije, ella no sabe lo mucho que le agradezco lo que hizo ese día por mi y por mi hija, creo que incluso no es consciente de la importancia que tiene lo que hace y a lo que se dedica para las mamás que van a verla. Solo espero que sepa que cada vez que habla con una mamá como lo hizo conmigo, salva una lactancia y yo le estaré agradecida de por vida. Hace poco la volví a ver en La Fiesta de la Lactancia Materna 2015, haciendo lo que sabe hacer, ayudar y asesorar a mamás.

Puedes ponerte en contacto con Entre Mamás aquí.

ADELGAZANDO CON LACTANCIA MATERNA 

Ya conté que ultimamente devoro como una lima a causa de la lactancia materna. Pero hoy quiero hablar de otro “efecto secundario”: Adelgazar cual tísica.

No hay que generalizar porque hay mujeres y cuerpos diferentes, algunas mujeres no adelgazan y otras incluso engordan, pero la norma para la lactancia materna es que se adelgaza.

También se dice que se engorda luego, cuando ya no se da el pecho y estas acostumbrada a devorar sin miramientos, lo cual tiene mucho sentido. Pero de esto todavía no puedo hablar.

En mi caso, estoy adelgazando, pero tengo mi propia teoría: Cuando me quedé embarazada pesaba 55 kg y a término de embarazo cogí 13 kg, asi que pesaba 68 kg. Salí del paritorio con 10 kg menos (30 horas de parto es lo que tiene), así que llegué a casa con 58 kg. Ahora, cinco meses después peso 52 kg, 6 kg menos de lo que pesaba después de dar a luz y 3 kg menos que cuando me quedé embarazada.

Yo no tenía esos kilitos de más que se te quedan después del parto para tirar de ellos durante estos meses en los que duermes menos, estás más nerviosa por todo lo nuevo, no paras porque tienes un bebé demandante… Por lo que no solo he llegado a mi peso anterior rápidamente, si no que he adelgazado todavía más.

Además la dieta exenta en proteína de leche de vaca por la supuesta alergia de Lucy (y digo supuesta porque no la hemos hecho pruebas, pero cuando la empecé se acabaron los cólicos) hace que no pueda comerme cinco do tus de chocolate como me apetecería, por ejemplo. Así que me obliga también a comer más sano, y a engordar menos.

¿Será por la lactancia materna? Pues no lo se, pero si que es verdad que tengo mucho menos volumen que antes y que se nota que cada día estoy más delgada. Me seguiré “vigilando” y en algún momento iré a hacerme un análisis por curiosidad y porque toca, ya que no me siento mal, ni débil, ni enferma. Al revés, me asombro cada día más con lo activa y lo fuerte que estoy, pero claro, eso se debe a que Lucy me da fuerzas todos los días. Y a que Súper Papá me alimenta muy bien.

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¿Adelgazasteis dando el pecho y no se os veía como a mi? 

¿Cuál es vuestra experiencia?

MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS COMPATIBLES CON LACTANCIA MATERNA

Se dice que una mujer que da pecho a demanda no se puede quedar embarazada. Esto es verdad a medias: Es verdad que la lactancia materna actúa como un anticonceptivo natural y a muchas mujeres les funciona durante meses, incluso años. Dando pecho es normal no menstruar porque los altos niveles de prolactina pueden evitar la ovulación, pero aún con amenorrea es posible quedarse embarazada.

Quedarse embarazada después de la cuarentena es algo que a muchas mujeres les da miedo. ¡Imagínate con un bebé de dos meses y embarazada de nuevo! A otras no les importa pero, en mi caso, me daba bastante miedo y me informé antes de dar a luz de las métodos compatibles.

Veamos algunos métodos anticonceptivos compatibles con la LME:

  •  MELA. Este método debe cumplir 3 características: que el bebé tenga menos de 6 meses, que exista LME a demanda sin intervalos mayores a cuatro horas, y que no haya menstruación. Cumpliendo estas propiedades, a la mayoría de mujeres no les viene la regla hasta los 6 meses posparto y a otras se les alarga esta situación incluso dos años.
  • Preservativos, diafragma, DIU… Los típicos métodos de barrera.
  • Métodos hormonales: Píldoras anticonceptivas de progestágenos, implantes subdérmicos, la inyección trimestral, la pastilla del día después…
  • Esterilización definitiva: Ligadura de trompas o vasectomía.
  • Abstenerse también es una opción pero no todo el mundo la contempla.

Es probable que haya pocas ganas de sexo ya que dar pecho produce oxitocina y endorfinas. La mujer no siente necesidad de sexo porque el contacto con el bebé es suficiente para sentirse satisfecha. No a todas mujeres les baja la líbido, la notan al mismo nivel de siempre.

En mi caso tomo la píldora anticonceptiva de progestágenos Cerazet. Se toma diariamente, sin la semana de descanso de las píldoras anticonceptivas normales, por lo que puede no venirte la regla y tampoco saber si estas embarazada o no. Mi matrona me dijo que se deben tomar a la misma hora porque corres el riesgo de quedarte embarazada, fue bastante “metemiedo” con el tema, pero luego en el prospecto ves que te da 12 horas de margen como todas. Aún así intento tomármelas siempre a la misma hora. Debe recetarla el médico de cabecera.

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Después de 11 semanas de loquios comencé a tomar Cerazet. Con LME (Lactancia Materna Exclusiva) y estas pastillas me ha venido la regla ya dos veces, cuando tenía muchas más probabilidades de que no me viniera utilizando estos dos métodos anticonceptivos y que me librase de nuestra amiga la menstruación… Solo me ha dado de descanso las 40 semanas del embarazo…

¿Qué método anticonceptivo compatible con Lactancia Materna utilizáis?

¿Habéis tenido algún “susto?

¿A alguna no le funcionó nada de nada?

LAS VISITAS POSPARTO PERFECTAS

En mi opinión debería existir una ley que librase a padres “recién paridos” a atender a visitas en el hospital. Súper Papá y yo estábamos agotados y claro que queríamos que algunos vinieran a ver a Lucy, pero lo que no nos gustaba es que socialmente tienes que aguantarte y tragar con las visitas, aunque no tengas ganas ni fuerzas. Esa “obligación” es innecesaria y debería estar prohibida, además que a mi las cosas obligadas me repatean mucho.

Como estuvimos todo el embarazo preparando a todo el mundo diciendo que no íbamos a avisar cuando me pusiera de parto (no entendemos la necesidad de tener a la familia esperando en la sala de espera y menos que estén en la habitación con un bebé recién nacido que lo menos que necesita es ruido y otros brazos diferentes a los de sus padres), y dependiendo del estado de madre y bebé era probable que no quisiéramos visitas en el hospital (qué más dará ver al bebé dos días antes o después, sobre todo si no es momento), pues en general todo el mundo fue bastante respetuoso.

Al principio alucinaban con “la petición”, incluso hubo quien dijo que se enfadaría, y alegaban a títulos familiares que nos resbalaban y causaban indiferencia. Para nosotros lo más importante era Lucy y nuestro estado físico y anímico y creemos firmemente que los padres no deberían sentirse obligados a recibir visitas, nadie debería chantajearles y es más, el resto del mundo debería ser consciente de la importancia de esos primeros momentos y respetarlos. Esos primeros momentos deben ser de el bebé y sus papás. Son momentos muy sensibles dónde los olores, el calor y la lactancia son primordiales para un buen comienzo. Y ni que decir que depende del parto, puede darse el caso de que no sea el momento oportuno para visitas de ningún tipo. La pena es que ni se respeta, ni se les pasa por la cabeza hacerlo.

Tengo muy claro que si no es un familiar muy cercano, yo no iré a ningún hospital a ver un recién nacido. Y tampoco nadie debería obligarme ni enfadarse por ello. No conozco a ninguna madre que diga que las visitas posparto del hospital fueron respetuosas (claro que habrá excepciones), que todo el mundo estaba en silencio y que todos supieron cuando debían irse. Más bien el recuerdo es de ruido, nerviosismo, molestias, bebé llorando… Pero muchas veces no se echan a las visitas a patadas por educación, cuando los hay que son muy poco considerados y se creen que están en una verbena. Yo no quiero formar parte de ese mal recuerdo y no quiero molestar.

La mayoría de los padres también coinciden en que todo el mundo se mata por ir al hospital para ver al bebé, pero luego, cuando estás destrozado por no dormir, cansado por todo lo que hay que hacer, nadie aparece en casa. En ese momento es realmente cuando se necesita ayuda y cuando las visitas cumplen una verdadera función. 

En mi opinión una visita posparto perfecta sería la que no acude a “molestar” al hospital pero si aparece cuando realmente hacen falta manos y ayuda:

  • Siempre hay que llamar o mandar un mensaje antes de visitar para que te informen del mejor horario y de si es buen momento.
  • Preguntar siempre si hace falta algo para el bebé, la madre o la casa.
  • Las visitas no deben alargarse indefinidamente. Sabemos que los bebés son bonitos pero no hace falta mucho tiempo para verlos y todos necesitan descansar y tranquilidad.
  • No hagas un book de fotos al bebé y menos utilices flash. Seguro que sus padres le han hecho fotografías preciosas que pueden compartir contigo si quieren.
  • Bajo ningún concepto visites a un bebé recién nacido si estás enfermo o piensas que puedes estar incubando algo.
  • No te pongas colonia, perfume ni cremas con olor. Llevan muchos tóxicos y no son buenos para los bebés, menos recién nacidos. Por un día que te duches y no te pongas nada, no pasa nada.
  • En la casa de un recién nacido siempre hay cosas por hacer: fregar los platos, hacer camas, doblar ropa, tender, poner una lavadora, barrer o fregar el suelo (esto depende de la confianza que tengas, pero créeme, si te ven realmente dispuesto a ayudar, dejarán que ayudes que es lo que necesitan. Aunque solo les friegues los platos ya es algo menos que tienen que hacer).
  • No permitas que te sirvan, no seas una preocupación. O llevas tu lo que te vayas a tomar, o si quieres un café te lo preparas tu. Self Service que se llama.
  • Lleva un tupper de comida casera. Esto es de lo más agradecido y lo recordarán siempre. Todavía Súper Papá y yo recordamos la tortilla y la tarta de limón que nos trajeron mi hermana y mi cuñado a casa cuatro días después de dar a luz.
  • Ofrécete a sujetar al bebé mientras se duchan, van al baño…
  • No marees a los padres con consejos, aunque quieras ayudar. Deja que ellos te pregunten si tiene dudas.
  • No critiques su manera de hacer las cosas. Los primeros días estarán muy sensibles y cansados…
  • Llévate la basura cuando te vayas, seguro que está hasta arriba de pañales.

Esto son solo algunas ideas, no siempre se puede hacer todo, pero en líneas generales es lo que aconsejaría yo para una visita posparto que sea de agradecer.

A muchos padres les encantará recibir visitas y estarán deseando que aparezca en el hospital la familia, es completamente respetable ya que hay que defender las preferencias de los padres en esos primeros momentos, que no se sientan obligados y que las visitas sean respetuosas con sus deseos, sean los que sean.

¿Para ti que es una visita posparto perfecta?

¿Cómo fueron las tuyas?

¿Que aconsejarías tu como la visita posparto perfecta?