¿Para qué están las matronas?

Hoy 5 de mayo, es el Día Internacional de las Matronas.

La matrona es el profesional sanitario adecuado y formado para atender los partos. Son enfermeras (y últimamente también enfermeros) que tras realizar pruebas de acceso EIR se especializan en Obstetricia y Ginecología. Hay que recordar que la gran mayoría de partos son normales y no requieren de la presencia de un obstetra, las matronas están preparadas para atenderlos hasta el final, expulsivo incluído.

Pero estas no son sus únicas funciones, también proporcionan una atención integral a la salud reproductiva, sexual y maternal de la mujer, atendiendo a la madre en el diagnóstico, control y asistencia al embarazo, parto, puerperio normal y la atención al recién nacido.

Puede que muchas de nosotras no lo sepamos, pero las matronas no solo acompañan a las mujeres durante su embarazo y parto, también están preparadas para atender a mujeres durante su adolescencia con actividades educativas en materia de salud sexual y reproductiva, información y asesoramiento en métodos anticonceptivos o enfermedades de transmisión sexual, y durante el climaterio con información y consejos sobre la menopausia, prevención de alteraciones del suelo pélvico, incontinencia urinaria, etc… No conozco a muchas mujeres que hayan visitado a la matrona para este tipo de consultas a lo largo de su vida, yo misma solo he acudido a su consulta durante mi embarazo.

La matronería es importante para la salud de la mujer y cumple unas funciones necesarias según el momento en el que esta se encuentre. Puede que por eso, la mayoría de sus funciones no son conocidas, porque es un profesional sanitario específico para la mujer. Y puede que por eso mismo, en muchas maternidades se les trate como un profesional de segunda sin autonomía ni capacidad de decisión, relegado al poder y sabiduría de los obstetras.

No es algo nuevo si digo que no hay suficientes matronas, ni en los centros de atención primaria, en los cuáles atienden a un gran número de mujeres, (muchas veces tienen pocos minutos para hablar con una embarazada que a lo mejor no es capaz de transmitir todas sus inquietudes y preguntas en tan poco tiempo), ni en los paritorios ni plantas de maternidad de los hospitales españoles.

Dudo mucho que las matronas hoy en día dispongan del espacio y de las herramientas propias para realizar las funciones mínimas.

Para ser completamente sincera, también dudo que algunas matronas se reciclen en la forma de atender los partos bajo la evidencia científica actual. Algunas siguen dando una preparación al parto anticuada, que responde a los protocolos de los hospitales en los que trabajan, protocolos que no respetan las recomendaciones de los principales organismos oficiales. A causa de esto, muchas mujeres tienen información desactualizada y errónea, y dan como buenas, prácticas que no son favorables ni necesarias en un parto.

Por otro lado y por suerte, cada vez más matronas se involucran y luchan por un cambio en la atención al parto desde los hospitales. Otras lo hacen atendiendo partos domiciliarios. Todas saben que las mujeres necesitan volver a ser las protagonistas de sus partos, que merecen tener un parto respetado y que no es una utopía.

Algunos estudios concluyen que los centros de parto regulados y dirigidos por matronas, ofrecen una alternativa segura, satisfactoria y costo-efectiva para las mujeres que experimentan un embarazo y parto normal sin aumentar la mortalidad ni la morbilidad. (Hallet (2000), Saunders y cols (2000), Olsen Jewel (2000), Albers Katz (1991))

La presencia de matronas durante el parto mejora la satisfacción de la parturienta, se sienten más empoderadas y con la capacidad de tomar decisiones durante su parto, algo que no se tiene en cuenta pero que es lo más importante de todo.

La atención de las matronas disminuye el uso de epidurales, de petidina, de episiotomías, de monitorización fetal electrónica, de amniotomías, de infusiones intravenosas, de exámenes vaginales. Y existe una baja incidencia de distocia de hombros, son partos más cortos, con más uso de hidroterapia y menos distrés fetal

Por supuesto la satisfacción laboral de las matronas aumenta cuando se les permite trabajar con autonomía y no están supeditadas a órdenes de algunos sanitarios acostumbrados a intervenir los partos y que tratan el embarazo y el parto como una patología, cuando no lo es.

El modelo de matronería One to One (instaurado en Reino Unido) es necesario para que las mujeres obtengan una atención personal y continua. Que una misma matrona atienda el parto de principio a fin favorece la actitud de la parturienta, le proporciona seguridad e intimidad y está comprobado (McCourt C. 1996 y Beake S. 2001) que las intervenciones disminuyen y los partos son más cortos. Incluso se sabe (Waldenstron U, 1998) que las mujeres atendidas durante su embarazo por matronas tienen menos probabilidad de sufrir una inducción o una estimulación al parto, de pedir epidural, de partos instrumentales o episiotomías, o de acabar en cesárea.

Después de leer todos estos datos, de conocer que la atención y acompañamiento de las matronas es el adecuado para una mujer en su embarazo y parto normal, ¿por qué en muchos hospitales no es el profesional sanitario que los atiende? ¿Por qué las matronas escasean en los paritorios y plantas de maternidad? ¿Por qué me ha costado tantísimo encontrar fotografías de partos atendidos por matronas respetando la fisiología del parto?

Las respuestas a estas preguntas suelen ser que falta presupuesto para contratar más matronas, que no puede haber una matrona por cada mujer que está dando a luz. Además, si no se tuercen los partos, ¿dónde quedan los obstetras? Pero es que las matronas ahorran dinero. ¡Si no medicalizamos los partos, salen muchísimo más baratos! Y si la presencia de matronas favorecen los partos naturales, está muy claro.

Los partos normales en los que respetan los tiempos de cada mujer, el movimiento libre, que no son estimulados con oxitocina, son más baratos porque no existe cascada de intervenciones y no hay que solucionar problemas que se provocan por no respetar la fisiología del parto. Y puede que ese sea el problema, que son gratis. Nadie gana con ellos, ni la farmacéutica que no vende epidurales, ni el obstetra que programa una cesárea en el hospital privado. Solo ganan las mujeres y sus bebés, y parece que no es suficiente.

Si solo necesitamos matronas para dar a luz, y eso no es un negocio (ni tiene que serlo), ¿por qué insisten en meternos prisa para parir con inducciones, monitores en la semana 37, en obligarnos a dar a luz en una posición inadecuada? ¿Por qué no dejan que los partos simplemente sucedan? ¿Por qué a veces estar embarazada y dar a luz se convierte en un momento de estrés y preocupación por ser tratado como una enfermedad?

Las matronas están para eso, para atender partos.

Para respetar las decisiones de las mujeres y no considerarlas enfermas. Para evitar procedimientos innecesarios, dar información y actuar bajo la evidencia científica.

Pero, ¿les dejan hacerlo?

 

Feliz día de Matrona a todas aquellas que hacen bien su trabajo, que se preocupan y que disfrutan con ello.

¡Seguid así por favor!

DECALOGO DE LA MATRONA

Calendario Infantil de Tela- Vida Práctica

Estas Navidades los Reyes Magos nos han traído un calendario de tela. Algo que yo pretendía fabricar más adelante, con fieltro o goma eva, porque además de bonito me parece muy práctico. Pero agradezco la idea de los Reyes porque el mío no hubiera tenido unos acabados tan perfectos ni hubiera conseguido que fueses tan requete bonito como este.

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My Calendar- Multi-colour es de la marca Fiesta Crafts y un Rey Mago lo encontró en CostCo por 20€. Me parece una ganga el precio y más porque en la web cuesta 41,99 Libras.

My Calendar se presenta en inglés (aunque hemos visto recientemente que también hay modelo en español en el mismo establecimiento) y se puede utilizar toda la vida.

Consta de:

  • Números  del 0 al 9 (el 1 y el 2 repetidos).

  •  Los doce meses del año.

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  • Las cuatro estaciones.

  • Los 7 días de la semana.

  • Un termómetro para  la temperatura.

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  • Y ocho fenómenos atmosféricos para señalar qué tiempo hace cada día.

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EStá fabricado en tela y tiene unas tiras de velcro para colocar las formas cuando no se utilizan. Igualmente tiene velcro en cada espacio destinado a señalar las características del día.

Todos los días nos paramos un ratito para cambiar el número, el día de la semana, el tiempo que hace y la temperatura. ¡El día que haya que cambiar el mes y la estación del año también va a ser la bomba!

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Según cambiamos las diferentes secciones nombro a Lucy lo que estamos cambiando, en castellano e inglés, y ella siempre se para a ver los dibujos, repite las palabras o nombra el color e incidimos sobre lo que le llama más la atención y despierta su curiosidad. Las caritas de las nubes siempre son una parada obligatoria.

Pasamos un ratito al día viendo conceptos nuevos, que aprende muy rápido y relaciona con el tiempo que hace fuera de casa.

La semana pasada por ejemplo, con los días de viento que hizo, cuando ella lo oía soplar y le decías: “¡Qué viento hace Lucy!”, ella sola se iba corriendo a buscar la pegatina que corresponde al día ventoso (windy), decía “viento” y soplaba y señalaba su boca porque la nube ventosa tiene marcas de viento dibujadas al lado de la boca.

Sobre el tema de los días o el tiempo que hace, puedes derivar la conversación a otros temas cómo lo que hicisteis ayer en el parque o a dónde iréis mañana, si se aproxima una fecha importante familiar como un cumpleaños y cómo lo celebraréis… Todos los días acabamos hablando de otra cosa. ¡Imaginación al poder!

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Como ya he dicho, tenía pensado fabricar algo parecido cuando Lucy fuese más mayor, pero estoy viendo que con 24 meses aprende más de lo que yo creía. Tampoco se me hubiese ocurrido hacerlo en inglés pero me parece una manera genial de ir introduciendo el lenguaje y expresiones, además de los colores y los números como estamos haciendo hasta ahora.

Y por supuesto, a Lucy eso de quitar y poner velcro le encanta. Para ella son pegatinas que se pegan y despegan mil veces y jamás se estropean. Y al estar siempre a su altura y alcance, hace y deshace a su antojo.

Aunque queda tiempo para que Lucy pueda leer y se aprenda los días de la semana o los meses en ambos idiomas, es un ratito precioso que pasamos, mientras que desayunamos tranquilamente, hablando sobre algo tan típico como  el tiempo que hace.

¿Qué te parece este calendario? 

¿Tienes algo parecido en casa?

La Crianza: Ese trabajo no remunerado.

Hace poco alguien me dijo que los trabajos no remunerados no existen y que una madre o un padre que cuida de sus hijos las 24 horas, es simplemente una madre o un padre, que no realiza ningún trabajo.

Además de entrarme la risa, tengo que decir que no puedo estar más en desacuerdo.

Un trabajo (y voy a tirar de RAE, que es lo que hace en estos casos Delia Carballo de Madres Enredadas) es “ocuparse en cualquier actividad física o intelectual”. La primera acepción no habla de remuneración.

Si, la siguiente acepción habla de “tener una ocupación remunerada en una empresa”, pero creo que todos y todas desempeñamos alguna función o actividad que nadie nos paga y eso es trabajo. Y en este caso, criar a un bebé, un futuro activo de esta sociedad, que cotizará, producirá, consumirá y pagará pensiones, (que además le sale gratis a la sociedad ) es un trabajo no remunerado.

No tengo en cuenta los trabajos diarios domésticos inherentes a trabajar en casa, que tengan o no que ver con la crianza de mi hija y que por proximidad suelen recaer en mayor medida en la persona que pasa más tiempo en el hogar. No me refiero al tiempo que puedo pasar limpiando u ordenando, ni a el tiempo que empleo en el blog, porque eso es otro tema.

Yo me refiero a la crianza de un bebé.

Criar a un bebé no es darle de comer, cambiarle el  pañal y darle juguetes para que juegue mientras me siento a ver la tele, comprende mucho más trabajo, atención, desempeño, dedicación y por supuesto, un aprendizaje continuo.

No solo soy madre y quiero a mi hija, la colmo de besos y mimos, y cuido de ella con todo el amor del mundo. Realizo muchísimos otros trabajos que si los encargara a otra persona, tendría que pagar por ellos. Y es más, puedo asegurar que no pondrían el mismo interés y cariño con el que yo lo realizo, algo muy importante para el buen desarrollo del bebé, porque nadie cuida de sus hijos como sus propios padres.

Soy maestra, pediatra, enfermera, pedagoga, nutricionista, psicóloga, monitora de juegos y tiempo libre, logopeda, compositora y cantante, bailarina, pintora, títere, manejo crisis emocionales…

Todo esto las 24 horas del día, casi sin tiempo libre, descansos, ni vacaciones. Y muchas de estas profesiones las pongo en práctica al mismo tiempo.

Y no, no me quejo, para mi es un placer poder pasar las 24 horas del día con mi hija y dedicarme a ella, así lo decidimos en casa y no me arrepiento ni lo cambiaría. Pero como muchas familias que están en la misma situación que nosotros, sacrifican muchas otras cosas a favor de conseguir una crianza más humana con sus hijos.

Y no entiendo por qué hay que elegir: sacrificar la crianza, el apego de un bebé que a término del permiso maternal tiene solo 16 semanas de vida o sacrificar la cotización y la experiencia laboral de uno de los progenitores, cuando podríamos tenerlo todo ampliando las bajas de maternidad y paternidad, valorando y remunerando el trabajo de cuidados que son necesarios en millones de familia…

Criar a un bebé, es un trabajo por el que ninguna madre o padre cobra, un trabajo difícil, con muchas facetas diferentes, importantes y muy infravalorado.

En definitiva, considero que realizo un trabajo no remunerado, como la mayoría que tienen que ver con los cuidados que además es un trabajo poco reconocido, parece que no existe.

Aunque sea un placer cuidar de mi hija, no significa que no sea un trabajo. Existen personas muy afortunadas que tienen un trabajo en el que disfrutan y cobran por realizarlo.

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¿Y las madres o padres que trabajan fuera de casa? También realizan ese trabajo no remunerado, a parte del trabajo por el que reciben un salario, y seguro que todas y todos tenemos algo en común: lo seguiremos haciendo igual de bien y con el mismo amor aunque no nos paguen.

Hasta que llegue un día que nadie tenga hijos porque la conciliación es incompatible y entonces, los gobiernos paguen por tener bebés, porque si nadie se dedica a la crianza y tiene hijos, nos extinguimos.

¿Y las parejas que tienen varios hijos? Héroes y heroínas. Que les pregunten a esas familias si lo que hacen no es trabajar.

Y la gran pregunta: ¿debería ser un trabajo remunerado? Pienso que si, y creo que así muchas familias podrían permitirse que uno de los padres se quedara en casa a criar a sus hijos durante más tiempo. Sería beneficioso para el bebé pues crecería con un apego seguro muy importante para el día de mañana, para los padres porque acompañarían y verían crecer a su hijo, disfrutarían más momentos con ellos, su relación se vería reforzada y la ciudadanía disfrutaría de adultos más felices y menos frustrados.

Por favor, no digáis que cuidar de un bebé es “solo” ser madre o padre. Es ser madre o padre y al mismo tiempo un trabajo no remunerado, necesario y precioso, pero un trabajo.

¿Qué tipos de trabajos no remunerados consideras que realizas en la crianza de tus hijos?

Y Lucy sigue creciendo… ¡18 meses!

Hace seis meses que no escribo los avances de Lucy y en todo este tiempo podéis imaginar la cantidad de logros y cosas nuevas que hemos vivido.

El cambio cuando un bebé cumple un año es bastante drástico, o al menos en nuestro caso lo fue, y desde entonces estos meses han sido una locura de rabietas, no querer dormir, besos, risas, gritos y ruiditos de animales. Vamos, que no hemos parado ni un segundo.

  • ALIMENTACIÓN Y SALUD

Seguimos con lactancia materna y Lucy come genial. Hay cosas que no le gustan pero en general suele devorar con ganas y muy rápido todo lo que le ofrecemos. Seguimos con tomas nocturnas de pecho a demanda, algunas noches pide más y otras menos.

Ya llevamos 18 meses de lactancia y está mucho más demandante, pide a todas horas y no porque necesite beber más por el calor, lleva meses demandando cada vez más. Me tiene a su disposición las 24 horas del día y claro, en cuanto me siento ella pide teta y se sube encima mío. A mi a veces me agobia mucho porque tampoco se está quieta, hace mucha fuerza contra mi (no entiendo para qué), hace el pino, da mil vueltas.. y yo tengo la espalda completamente destrozada. Se está convirtiendo en algo agotador.

Mide 82,5 cm y pesa 11,700 kg. Desconozco cuál es el percentil, pero yo la veo saludable, activa, delgada y muy alta.

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Fuimos al Instituto Oftálmico para la revisión de su obstrucción lacrimal. Este invierno no ha tenido ninguna conjuntivitis ni le ha llorado el ojo.  Al hacerle la prueba del flúor, parece que ya no lo retiene en el ojo, así que por ahora nos libramos de cirugía y volvemos en septiembre. A ver este verano si tenemos alguna conjuntivitis o infección como el año pasado. Espero que no.

Hemos pasado por la vacuna de la varicela a los 15 meses por la que tuvo un poco de fiebre un par de días después y la revisión de los 18 meses, también con vacuna. Lo pasamos fatal todos cada vez que la pinchan…

Tiene los cuatro dientes arriba y los de abajo, y las cuatro muelas. Le están saliendo los colmillos y hace cacas muy ácidas que le irritan mucho el culito.

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  • SUEÑO

Desde que Lucy comenzó a andar a los 10 meses y tiene autonomía parece que ella decide con libertad cuándo y cómo quiere dormir, y no quiere dormir nunca.

Este comportamiento se acentuó mucho más cuando cumplió el año y con 18 meses puedo decir que es una locura completa: Puede dormirse a las 22:00h y despertarse a las 00:00h para dormirse a las 5 o las 6 de la mañana. O se duerme a las 1:00h y se despierta a las 2:00h con ganas de cachondeo. Y da igual lo pronto que la despiertes por la mañana o que solo duerma una hora de siesta. Es una agotadora y auténtica locura en la que hay veces que yo me desespero mucho y después de intentar durante horas que duerma, al final yo no puedo conciliar el sueño de lo nerviosa que me pongo. ¿Consejos?

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Trabajar en casa y estar con ella las 24 horas hace que no tengamos una rutina bien definida y creo que nos está pasando factura, así que comenzaremos la Operación Instaurar Rutina. (OIR)

Supongo que todo el crecimiento de dientes, muelas y colmillos a lo mejor también le tiene más nerviosa o molesta, porque realmente no se queja.

  • LENGUAJE Y COMUNICACIÓN

Ha aprendido muchas palabras que le sirven para comunicar lo que interesa y necesita (para qué más): papá, mamá, teta, no, agua (que esto vale para “quiero beber agua”, “quiero bañarme”, “quiero que me abras el grifo”, etc…), paque (parque), tata (se refiere a tarta y a todo lo dulce)… Aunque todavía no forma frases sigue hablando mucho y de corrido en su idioma.

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Es una niña muy sociable, “habla” y se acerca a todos los niños, intenta jugar con ellos aunque algunos mayores no le hacen ni caso claro…

También se acerca a muchos adultos (no a todos y tiene un “miedo” especial a los hombres, suponemos que por la voz grave, porque suelen ser más grandes…) pero cuando le cae alguien bien se nota.

Ha aprendido muchísimos animales y no solo sabe señalarlos cuando le preguntas, o traerte el peluche correspondiente, también hace algunos sonidos. Los más graciosos: la vaca y el cerdo. ¡Para comérsela!

Hemos descubierto que le da vergüenza hablar. Sabe palabras que las dice muy bajito, como si le diese miedo equivocarse o decirlo mal.

A veces la pillamos cantando, aunque nunca reconocemos la canción.

Y lo entiende todo, hay que tener muchísimo cuidado con lo que dices en su presencia.

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  • COMPORTAMIENTO

En general Lucy se comporta como debe comportarse, como una niña de 18 meses. A veces hace más caso y otros no hace caso ninguno. Es muy independiente y no le gusta nada que le niegues cosas.

Las rabietas aparecieron con un año y cada vez tiene más, de más gravedad y con una reacción más fuerte. Gritos, pataleos y auto arrojamiento al suelo incluído.

Antes de cumplir un año ya pegaba y se pegaba a sí misma. Ahora lo ha unido a los momentos rabietiles, que son muchos: no solo te calza un bofetón a la primera de cambio si no que te aprieta la carne con bastante fuerza y te clava las uñas. Algunas veces duele de verdad, le decimos que no se pega y somos conscientes que es su modo de lidiar con la frustración, porque evidentemente no lo hace por maldad. Lo hace cuando quiere algo y no puede ser, cuando hay que irse de algún sitio que ella no quiere y las negociaciones se han agotado por ejemplo, que a veces nos pasa; Sabemos que se le pasará igual que se le pasó hace unos meses y ha vuelto de nuevo. Y también sabemos que tiene una mala leche legendaria.

Con 15 meses más o menos comenzó a sentir miedo: a ruidos, a cruzarse con un gato por el pasillo, a oírte hablar desde otra habitación (desconozco por qué se asusta si oye hablar a otra persona desde lejos)… Es una sensación nueva que está descubriendo y cuando la siente me busca y se esconde entre mis piernas, dándome con la cabeza en el pubis, que ya llega, y me lo tiene destrozado.

Hemos entrado en la época de “lo mío es mío, y lo de los demás también”. En el parque ella quiere lo de todo el mundo y no solo no deja lo suyo, que lo comprendemos, tampoco quiere devolver lo ajeno, con el consiguiente llanto y cabreo cuando hay que hacerlo. Aún explicándoselo no lo acepta.

También pone cara de pena, y se la tapa cuando algo le pone triste, hasta el punto de tumbarse en el suelo de manera dramática pero sin llorar ni nada.

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  • JUEGO

Sus juguetes favoritos son los coches, las pelotas, los libros… Su hobby favorito: dibujar. Y últimamente son las únicas cosas que utiliza, a los demás juguetes les ignora directamente. Los estoy rotando para intentar averiguar cuál le interesa más y para que tampoco tenga muchos y los saque todos al mismo tiempo, que es lo que hace.

Le llama mucho la atención los juguetes DIY que le hago, pero tengo que jugar con ella para que siga prestándoles atención.

Baila y canta, a todas horas y en todas las circunstancias. No le hace falta ni música.

Juega mucho con los gatos. Le hace mucha ilusión verles, les abraza, les da besos.. ¡¡Y a Boo le llama Boo!!

Juega a ponerse diademas o sus formas de fieltro en la cabeza. También le gusta ponerse relojes, collares y pulseras, y mirarse en los espejos.

Hay días que pide ir al parque según se levanta y otros lo pide a las 3 de la mañana. Le encanta ir al parque y tiene todos los del barrio localizados en su GPS particular, sabe perfectamente cuando vamos a pasar por alguno.

  • AUTONOMÍA

Se lava la cara, las manos y los dientes ella sola en su lavabo desde que comenzó a andar y ha perfeccionado mucho la técnica. Además de lavar su ropa, meter los pies para mojar las zapatillas y demás trastadas que se le ocurran. Le encanta jugar con agua y este verano hemos comenzado a hacer trasvases en la terraza.

Tira cosas a la basura, colabora limpiando el polvo y acercándome el recogedor. También lleva la ropa sucia a la lavadora. A cambio desordena los cajones, saca todos sus calcetines en un festival de color y cambia todo lo que puede de habitación.

Lleva su platito a la mesa, incluyendo su merienda o desayuno. Si tira o se le cae algo al suelo, te busca y te avisa. También te ayuda a limpiarlo.

Guarda juguetes y libros, pero cuando ella quiere. Mejor si lo haces como un juego y la ayudas aunque a veces te ignore.

Le hemos fabricado una torre de aprendizaje, y además de querer subirse todo el tiempo, lava platos y se hace su zumo de naranja.

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Seguramente me olvido mil cosas, porque 24 horas al día dan para mucho.

En casa estamos agotados porque Lucy es un terremoto, no se está quieta como es normal, pero al no parar en todo el día yo tampoco lo hago. Tampoco dormimos bien ni descansamos y hay días que Lucy está tan irascible que las rabietas se suceden una detrás de otra. Entiendo que hay que tener paciencia con ella y la tengo, pero hay días que son verdaderamente duros y en los que yo acabo muy saturada.

Por primera vez desde que soy madre tengo sensación de no poder, de no hacerlo bien. Incluso me quejo de ella los días que estoy agotada, algo que no me gusta nada. Sigo teniendo esa sensación en la que ella crece muy rápido y yo no la alcanzo y sigo utilizando el mismo truco que comenté hace tiempo: Parar. Si hay alguien más en casa pido por lo menos 10 minutos de relevo, pero si estoy sola, lo dejo todo y nos ponemos en la cama o en el sofá para tener contacto piel con piel, darnos besos, hacer pedorretas, montar a caballito, darnos mordisquitos… Todo lo que le preste una atención específica y absoluta le colma de cariñitos y amor, y creo que eso le tranquiliza.

Ni que decir que cada día la queremos mucho más, por supuesto.

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