La Línea Púrpura durante el Trabajo de Parto. Entrevista con Ascensión Gómez.

Cuando estás embarazada escuchas a muchas mujeres decir que los tactos vaginales durante el parto son muy molestos y dolorosos porque el recuerdo para muchas mujeres no suele ser bueno. Es un momento del parto que, por esos mismos comentarios, genera miedo e inquietud a las parturientas, por lo tanto estrés y un aumento de producción de adrenalina. Te preguntas si en un momento así, en el que necesitas tranquilidad, intimidad y segregar oxitocina, es completamente imprescindible sufrir ese tipo de molestias.

 

 

Actualmente la recomendación de la OMS y del Ministerio de Sanidad español es realizar un tacto vaginal para averiguar la dilatación cervical cada 4 horas como mínimo. Por supuesto, puedes negarte a ello o puedes pedir que lo hagan cuando lo creas necesario. Es tu parto y tú decides.

Cuando te realizan un tacto vaginal, no solo miden de manera subjetiva tu dilatación, también la consistencia del cuello del útero (si es duro, blando o medio) y el borramiento. También mediante el tacto vaginal se comprueba la altura y presentación de la cabeza del bebé, la posición y actitud de la misma y si hubiese alguna anomalía como un prolapso de cordón.

Siempre me he preguntado desde cuándo se realizan tactos vaginales, porqué comenzaron a realizarse y si intuir la dilatación del cuello del útero antes se conseguía de otra manera, o incluso si realmente es tan necesario ya que muchas matronas son capaces de saber si una mujer está en dilatación completa solo con mirarles la cara y prestar atención a sus gestos faciales.

Entonces descubres que existe la línea púrpura, que aparece durante el trabajo de parto y es una linea pigmentada de color violeta o azulada. Surge desde el ano y va subiendo hacia el coxis en medio de los glúteos según avanza la dilatación, y sirve para estimar cuántos centímetros se ha avanzado Simplemente hay que observar a la mujer durante su trabajo de parto, ni tocar, ni realizar una exploración invasiva, molesta y dolorosa, y por supuesto, dejar que tenga movimiento libre y no obligarle a mantener una posición de litotomía que impediría la visibilidad de esta línea.

 

 

Además aprovechar esta señal natural que nos ofrece el cuerpo de la mujer, reduce el riesgo de infección y evita roturas de bolsa que podrían generar otros problemas durante el parto.

¿Y por qué no se utiliza la observación de la línea púrpura en todos los partos? ¿Por qué muchas no conocimos su existencia de boca del personal sanitario que acompañó nuestro embarazo?

Para conseguir respuestas a estas y otras preguntas me puse en contacto con Ascensión Gómez, comadrona, fisioterapeuta especializada en mujer y suelo pélvico.​ y directora del Centro Hebamme en el que un grupo de profesionales acompaña a mujeres durante su embarazo, parto y puerperio. Centro Hebamme es un lugar pluridisciplinar, donde se trabaja desde la matronería, la fisioterapia, la psiocología y terapias de grupo, para abarcar todo el entorno familiar, maternidad y crianza.​

Ascensión ha atendido partos en casa, aunque ahora se ha tomado un tiempo de descanso para dedicarse a su familia y  a trabajar en Centro Hebamme; Me interesaba su punto de vista porque es una mujer que se expresa de manera muy clara, defiende la libertad de decisión de toda mujer en su parto y condena la violencia obstétrica recurriendo a la evidencia científica. Es una profesional formada y actualizada, que comparte información con quien quiera aprender.

He buscado información sobre la antigüedad de los tactos vaginales y no he sido capaz de encontrar una fecha o un “inventor”. 

​”No hay referencias precisas de los tactos vaginales. En algunos escritos antiguos se describen pero no con precisión. El tema de la maternidad siempre ha estado en manos de las mujeres, y, por tanto oculto, y no ha sido tratado con el mismo interés por parte de los impulsores de la medicina. Tampoco se han usado los tactos vaginales como se utilizan ahora (para registrar una “progresión”). Los tactos han sido, y deberían volver a ser, una intervención invasiva que sólo se utiliza para tomar decisiones.​”

 

“Los tactos han sido, y deberían volver a ser, una intervención invasiva que sólo se utiliza para tomar decisiones.​”

Ascensión Gómez, Matrona

 

¿Cómo se reconoce la línea púrpura?

​ “La línea púrpura es visible entre las nalgas con la dilatación y, sobre todo, con el avance de la presentación fetal por el canal del parto. En algunas mujeres es muy evidente, y en otras no tanto. Para verla, la mujer debe estar inclinada hacia delante y tener luz en la zona.”.

 

¿Es aconsejable observar el lugar dónde estará antes del trabajo de parto para reconocer las diferencias?

​”Antes del trabajo de parto, no se aprecia en la inmensa mayoría de los casos. Sabemos que aparecerá en la línea interglútea, pero ​su aparición real es cuando la presentación empieza a bajar por el canal del parto”.

¿Los tactos vaginales son estrictamente necesarios?

“​No. Como decía antes, los tactos deben ser una guía o una herramienta para la toma de decisiones. Para conocer y valorar una dilatación, hay otros signos (movimientos, sonidos, movimiento vulvar) que nos indican si hay avance o no. Cuando hay dudas, o cuando se precisa una información más específica (posición del bebé o algún otro dato), es cuando el tacto vaginal se hace necesario y útil.”.

¿Qué alternativas existen para conocer la consistencia, borramiento y dilatación?

​”El tacto puede proporcionar información sobre el cuello (dilatación, borramiento, consistencia y posición) y sobre el bebé (posición de la cabeza y presentación del punto guía). La posición del bebé se puede palpar por la barriga, pero para conocer con más exactitud la posición concreta de la cabeza (si está deflexionada, o asinclítica) es mediante un tacto.”.

¿Los tactos vaginales son el único método de conocer la posición de la cabeza del bebé o es un dato que no tiene relevancia hasta que no se presenten otro tipo de problemas?

​”Conocer la posición precisa nos puede orientar ante un problema de descenso, por ejemplo. Si no hay problemas, no es necesario saberlo.”.

¿La observación de la línea púrpura sustituye al tacto vaginal, o realmente por la posición de litotomía que en muchas ocasiones se obliga a adoptar a las mujeres, esta observación se ha perdido dando paso al tacto vaginal?

“​La línea púrpura, como los movimientos, los sonidos o ciertos gestos, son señales de cómo va el parto, pero no son exactos ni son imprescindibles, es decir, que por la postura que tiene la mujer no vea la línea púrpura, no significa que esté perdiendo información. Los tactos no sustituyen a la línea púrpura porque no son lo mismo ni proporciona informaciones iguales; son cosas diferentes.”.

El resultado del tacto vaginal es subjetivo, igual que la observación de la línea púrpura, porque no para todo el mundo 10cm es lo mismo, ni el tamaño y grosor de los dedos es el mismo: ¿Qué es más fiable?

“​Lo más fiable es que la persona que hace la valoración sea siempre la misma, y que tenga capacidad para observar e integrar toda la información, venga de donde venga. Si son diferentes personas, o si la misma persona no integra todas las señales, no sirve de nada un tacto o la línea púrpura. Eso sólo son datos aislados que no significan nada si no se incluyen en una situación concreta, con una mujer, en un momento determinado. Ninguna de estas cosas son un metro de medir: son datos sin sentido por sí solos.”

¿Cuenta con evidencia científica? ¿Algún organismo oficial lo recomienda? ( solo he encontrado información de Lesley Hobbes en un artículo publicado en la revista “The practising midwife” Noviembre 1998 habla de la observación de la línea púrpura en parturientas)

​No es una herramienta precisa ni exacta. No aparece en ningún manual oficial que yo sepa. Tampoco aparecen los gemidos y los sonidos respiratorios, y para mí, son más fiables que los tactos vaginales, si sabes observarlos y ver su evolución en cada mujer. Eso forma parte del ARTE de las comadronas. No se pueden hacer estudios objetivos con esos datos.​

¿Actualmente se incluye en la formación de las matronas o se comenta en las clases de preparación al parto a las mujeres embarazadas como alternativa?

​No conozco todas las formaciones de matronas. A mi no me lo enseñaron en mi formación, pero hace ya unos años. Yo lo leí y me puse a investigar y observar. ​

¿Todas las mujeres lo presentan?

​No podría decirte, porque no hay registros de ello. Yo lo he observado en un altísimo porcentaje de las mujeres que he atendido (un 99%), pero no siempre lo he buscado, ni siempre lo he visto.​

En tu experiencia, ¿piden la observación de la línea púrpura muchas mujeres?

​ A mi, ninguna.​

 

 

Quiero agradecer a Ascensión el tiempo que me dedicó para contestar a estas preguntas con tanta amabilidad.

Gracias a ella obtengo varias conclusiones: los tactos vaginales son necesarios para medir ciertas cosas, pero es una intervención invasiva que sólo se debería utilizar para conseguir información cuando hay que tomar decisiones y que lejos de ser completamente necesario hacer tactos, otras señales como la respiración, los gemidos o la línea púrpura deberían ser tomados más en consideración de lo que actualmente se hace. Creo que esto se podría conseguir si se integrasen los modelos de matronería One to One en los hospitales, para que la parturienta esté atendida durante el trabajo de parto ininterrumpidamente y con la misma matrona. Los partos en casa son un ejemplo claro de este tipo de atención.

 

¿Conocías la Línea Púrpura?

¿Crees que hay otras señales más importantes que los tactos a tener en cuenta durante el parto?

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