#PataditadelDía: ¿Ropa de Niña?

Ya conté que nuestra hija no lleva pendientes, nos parece innecesario e incluso peligroso. Pero también es sexista. Mi hija no tiene que llevar pendientes para que todo el mundo sepa que es una niña. Ni deberían mirarle las orejas para ver si le tratan de una manera o de otra, que es lo que todo el mundo hace.

Y esto podemos extrapolarlo a la ropa: primero intentan identificar qué sexo tiene mi bebé, para tratarle en consecuencia. Y no solo las personas adultas, los niños y niñas también lo hacen.

El día de marras, Lucy vestía unos pantalones a cuadros azules, naranjas, rojos y blancos y una camiseta naranja con un gato. Colores, a mi parecer, unisex. Como todos.

Outfit de el día de marras. 17 meses.

Un padre dice a su hijo que juegue con el “nene” a la pelota y al llamar a Lucy por su nombre, se sorprende y te hace saber que le extraña porque “parece un niño”. No vuelve a repetir a su hijo que juegue con la “nena” a la pelota, la excluye del juego directamente. Debe ser que la pelota no es un juego de niñas.

En ese parque Lucy quería “hacerse amiguita” sin mucho éxito de 2 niñas más mayores que ella. Ambas tendrían unos 5 años y es una diferencia grande como para que jueguen con ella, es comprensible. Pero una de ellas si le hacía caso, trataba a Lucy con delicadeza e incluso le acariciaba la carita. La otra no solo le ignoraba, si no que le miraba con desprecio.

En mi papel de madre protectora me di cuenta, y aunque son niños, no me gusta que traten así a Lucy por lo que intenté distraer y jugar con ella a la pelota para apartarnos, ya que visiblemente sobraba en el juego de las dos niñas mayores.

Pero Lucy insistía en estar con ellas, y además quería un bolo que la niña más arisca le mostraba incitándole a pedírselo para luego negarlo, o tirándolo al suelo y cuando Lucy se acercaba, lo recogía con rapidez arrancándoselo prácticamente de las manos.

¡Mi pobre niña inocente!

Más de una mirada fulminante le eché a esa niña, que ella notaba pero ni se inmutaba y seguía. Además mandaba y mangoneaba a la dulce niña que trataba a Lucy como a un ser humano.

Pero ¡sorpresa! Ambas niñas durante su juego se cambiaban el nombre y la niña arisca se ponía el nombre de mi hija (debía ser su favorito) y en un intento de acercamiento le dije que mi hija se llamaba así.

La cara de la niña arisca fue muy extraña, una mezcla entre sorpresa y admiración. En cuanto supo que Lucy era una niña, porque evidentemente debía pensar que era un niño, cambió radicalmente su trato hacia ella. Incluso le ofreció el bolo que antes guardaba con tanto recelo. Menos mal que después de tanta negación, mi hija le dijo que se metiera el bolo en el culo, que ya no lo quería. ¡Esa es mi niña!

A mi ambos hechos además de sorprenderme, me preocupan. No entiendo que nadie trate a un bebé de manera diferente según su sexo. Evidentemente ese padre sin darse cuenta (o si) está enseñando a su hijo a diferenciar con quién puede o no puede jugar por su género, pero que una niña de 5 años, tenga unos estereotipos ya tan marcados (pendientes, pelo, ropa…) que le hacen marginar a un bebé de 18 meses y que su actitud cambie cuando descubre que el sexo de mi hija no es el que creía, me da mucha pena y al mismo tiempo miedo.

¿Dónde ha quedado eso de jugar todos con todos?  ¿Por qué esa diferencia de trato a un bebé que no entiende de género y lo que quiere es jugar? ¿Por qué esa segregación?

A veces pienso que la culpa es mía por no entrar en el rebaño, por utilizar ropa heredada de los primos varones de Lucy… Cuando le compro ropa a ella, tampoco se la compro rosa y con volantitos. Le compro ropa normal, de la sección de niña (o de la de niño si nos gusta por supuesto) y también le confunden con un “nene”.

Lucy vestida con ropa de la sección de niña. También fue confundida con un niño. 17 meses.

El problema no soy yo, ni la ropa de mi hija. Yo noto el cambio de comportamiento hacia ella porque se equivocan con el sexo. Si no se equivocaran en un principio, yo no sabría que si la invitan a jugar a la pelota es porque piensan que es niño, y cuando saben que es niña, le retiran la invitación.

Tampoco sabría que una niña de 5 años cambia de parecer radicalmente cuando mi hija ya no es un niño para ella.

Si vistiera a mi hija con lo que la sociedad entiende como ropa de niña, no sufriríamos ese trato porque nadie se confundiría. Mi hija estaría diferenciada a la legua y con un cartel luminoso que diría: “soy niña”. ¿Es tan necesario? ¿Hay que cambiar la manera de hablar a un bebé dependiendo de su sexo? ¿De verdad?

Y esto no son hechos aislados para nada.

¿Qué debería hacer?

¿Vestir a mi hija acorde con lo que la

sociedad admite como “ropa de niña”?

Que yo claudicara y vistiera a mi hija siempre con falda o de rosa, que tuviera pendientes o el pelo largo no cambiaría el distinto trato que noto hacia Lucy cuando “es niño” o cuando “es niña”. Seguiría existiendo y ese es el problema.

Puede que otra niña en otra parte del mundo le encante jugar con la pelota (igual que a Lucy) y no la inviten solo porque es niña y ese juego “no es para ella”.

Puede que algún niño quiera jugar con unas niñas que le niegan su compañía porque no es como ellas.

¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijos e hijas?

Lucy no entiende de sexos. Solo quiere jugar. 17 meses.

¿Y si a ella le gustan esos colores? ¿Si le gusta vestir con “colores de niño”? Lucy sabe lo que le gusta y lo que no, y si no quiere ponerse algo o prefiere otra cosa te lo dice. Suele elegir los zapatos que se pone y tiene opción a elegir entre varias camisetas a veces.

¿Y si a Lucy le gusta jugar con “juguetes de niño”? Le encanta jugar con coches y pelotas.

Me niego a quitar “ropa o colores de niño” del armario de Lucy. No pienso prohibir a mi hija jugar con un “juguete de niño” si a ella le gusta.

Y es lo que pienso enseñarla: Todos los niños y niñas son iguales, y pueden jugar o vestirse con lo que quieran.

Que la gente se confunda bueno, nos pasa vistiendo “de niño” o “de niña” a diario. Todo el mundo tienen tan interiorizado el tema de los pendientes, del pelo largo y de los colores, que hasta que esos estereotipos no desaparezcan, es lo que nos toca vivir. Pero, ¿tratarla diferente, discriminar, excluir o marginar? ¿Estamos locos?

La #Pataditadeldía: va dirigida a los adultos, que enseñan a los niños a diferenciar y discriminar a los demás por su género o su ropa. A esta sociedad que inculca unos estereotipos innecesarios e injustos solo para saber de antemano cómo deben tratar a un individuo o individua, sin tener en cuenta sus deseos o gustos y su libertad para decidir sobre ellos mismos sin que nadie los margine.

 

 

 

 

 

 

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LOS DIEZ MESES DE LUCY


Mi Lucy ya tiene 10 meses y a veces parece que fue ayer cuando la tuve por primera vez en brazos. Otras veces me parece que hace siglos que era tan chiquitita que prácticamente no se movía… Pero en lo que Súper Papá y yo coincidimos es en que el tiempo ha pasado volando y nuestra hija se está convirtiendo en una niña con personalidad, risueña, simpática y que nos tiene locos de amor.

El día 4 de octubre a las 15:10h se puso de pie y comenzó a dar pasitos. Súper Papá y yo mantuvimos la respiración hasta que se cayó de culo, e intentando no asustarla, no sabíamos si abrazarnos, besarnos o hacer una fiesta. Fue un momento precioso que tuvimos la suerte de ver ambos y que se quedará en nuestra memoria para siempre: Sus primeros pasitos.

Estos no son sus primeros pasos, pero prometo que son los segundos de el mismo día un ratito después. Lo hace genial ¿verdad? Parecía que iba a arrancar como una moto.

Andar ha revolucionado su manera de jugar, de moverse por la casa y de investigar. Hemos entrado en una nueva etapa de crecimiento claramente.

 
Pero sigue gateando claro, ¡a toda pastilla! Y si quiere llevarse algo a otra habitación se lo mete en la boca y se lo lleva, con el peligro que tiene eso…

Tanto jugar con ella a “cucú-tras” da sus frutos y se esconde que da gusto: detrás de una pared, con una muselina, con las sábanas en la cama, vaciando su cesta de los tesoros y poniéndosela en la cabeza. Le encanta y nos reímos muchísimo.

 
Jugando ha aprendido a meter los cubos unos dentro de otros, en su caja, o en cualquier otra caja o cajón, que me tiene loca buscando sus juguetes por toda la casa. Incluso cuando recogemos le digo que los meta en su caja y lo hace a su manera.

Pero igual que mete cosas en los cajones, saca todo lo que pilla de los mismos. Colocar o guardar ropa con ella cerca es agotador y nunca terminas.

También ha aprendido hace poco a meter los aros en el palo (Rainbow Stacker de madera) y le cuesta a veces y se frustra, pero lo consigue y mete unos cuantos. Por ahora, sus juguetes favoritos son los libros y las pelotas.

Estuvimos en un evento de Imaginarium organizado por Madresfera y Lucy se lo pasó genial. Jugó muchísimo y pasamos una tarde estupenda.

Si este verano había aprendido a rabiar como Hulk, este mes lo ha perfeccionado y tiene variantes: se arquea y se pone tiesa cuando la vas a meter en el carro y no quiere (evidentemente no la metemos si no quiere), o cuando la coges para ir a otro sitio, o cuando quiere coger algo que no debe y no la dejas. Y lo más peligroso es que cuando se enfada se tira hacia atrás, esté en la cama, en el suelo o en la bañera… Le molesta muchísimo que la saquemos de la bañera porque le encanta. Algunos niños lloran cuando entran y mi hija llora cuando sale.

Ha aprendido un ríe-llora muy extraño: es una especie de expresión como de sufrimiento, que termina con un sonido gutural que nunca sabes si lo siguiente será reir o llorar, es aleatorio.

También pone morritos tristes o cierra los ojos muy fuerte cuando sabe que vamos a negarle algo. Intentamos no decirle NO a nada, pero hay cosas que son inevitables, sobre todo cuando te ve con comida que ella no puede comer. Comemos las cosas a escondidas y hemos preparado muy bien la casa para no tener que decirle NO todo el tiempo, pero hay veces que hay que decirlo. Por ejemplo, abre el cajetín de la lavadora y un día se va a pillar un dedo, de hecho ya se lo ha pillado con la puerta del horno. Todavía no se como lo hizo.

Seguimos haciendo BLW con mucho éxito. Cada vez come mejor, más cantidad y con más seguridad. Le ponemos más los cubiertos e intenta utilizarlos cargándolos. Por ahora no lo consigue perfectamente, pero algún trozo ha pinchado con el tenedor.

A la hora de comunicarse siempre nos hemos entendido muy bien porque observamos las señales que hace Lucy, y evoluciona y aprende maneras nuevas de hacerlo. Por casi me muero el día que la pregunté lo que quería y me señaló la teta.

Me he dado cuenta que entiende muy bien lo que le digo y la importancia de enseñarle vocabulario. Antes yo no tenía muy claro que me entendiera pero cuando le dices: “Lucy, ¿quieres pavo?” y ella se levanta del suelo y va hacia dónde está el pavo, te das cuenta que solo le falta decir “Si, gracias”.

 
Hemos tenido que comprarle ropa nueva porque ha crecido una barbaridad y zapatos para que pueda andar. Y cuando le pones la ropa nueva, la inspecciona, la mira y la toca. Sabe que es nuevo.

Da muchos besos a quien ella quiere cuando ella quiere. Pero los mejores sin duda son los que da sin que se los pidas. También da besos a los peluches y a otras personas, no solo a sus padres, pero cuando ella quiere.

Llora con desconocidos. Mucho. Sobre todo si van a cogerla de primeras sin respetar su espacio vital como persona que es. Lo pasa bastante mal cuando viene alguien a casa o cuando nosotros vamos de visita. Si hay mucha gente se agobia y le da miedo, pone morritos y lo siguiente es llorar desconsoladamente. Tampoco le gustan los señores con barba, no le van los hipsters. Esperamos que se le pase esta etapa porque realmente lo pasa mal.

A la hora de dormir últimamente se despierta mucho por las noches llorando pidiendo el pecho, en vez de autoservirse como hacía antes. Necesita tenerme muy pegada y yo duermo peor.

 
Da mil vueltas en la cama: se pone boca abajo, de lado, se recorre la cama entera, gatea, se sienta y se tira hacia atrás… Hace unos días la cogí en el aire porque se sentó en la cama dormida y se tiró hacia atrás desde el borde, y aunque tenemos la cama en el suelo, se hubiese hecho mucho daño.

Se duerme en brazos de su padre en cualquier circunstancia, haya ruido, música… Algo que hasta ahora no había sucedido. Se siente miy segura en los brazos de Súper Papá.

 

Después de todo el verano sin dormirse en el carro, ahora vuelve a hacerlo por fin. Podemos ir a pasear y es probable que se duerma tranquilamente.

Los despertares son otro cantar. Tiene muy mala leche y ya sea despertándose ella sola o despertándola, no suele levantarse de buen humor en un principio. Luego en cuanto le haces alguna gracia se rie, pero hay que tener mucho tacto.

Tiene más trato con los gatos y se emociona mucho cuando los ve.

Aprende algo nuevo cada día rápida y eficazmente, es una pequeña esponjita preciosa y bonita.

Ya estoy preparando el #LucyCumple porque dentro de nada nuestra niña cumple un año y aunque me digan que soy muy exagerada, con el poco tiempo que tengo para el blog o hacer cualquier otra cosa que no sea dedicarme a Lucy, se me echa el tiempo encima y no llego.

Otros meses de Lucy:

OCTAVO Y NOVENO MES DE LUCY

SIETE MESES DE LUCY

EL MEDIO AÑITO DE LUCY

YA CINCO MESES DE AMOR CON LUCY

EL CUARTO MES DE LUCY

LOS TRES MESES DE LUCY

¡¡Mi Niña Tiene Dos Meses!!

El Primer Mes de Lucía

EL DÍA QUE SUPIMOS QUE IBAS A SER UNA NIÑA

Hasta que supimos tu sexo te llamábamos “bebé”.

Recuerdo que cuando tu papá se iba a trabajar siempre le decía “besito a bebé” y él me besaba la tripita.

Creíamos que eras un niño, no preguntes por qué, pero sinceramente nos daba igual. Teníamos dos nombres ya elegidos y cuando hablábamos del futuro contigo, decíamos los dos. Recuerdo que dos semanas antes de la ecografía de las 20+3 semanas empecé a tener el presentimiento o la intuición de que ibas a ser una niña. Sabía que eras una niña.

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Y cuando nos lo confirmaron sentí que de alguna manera estábamos muy conectadas. Tu papá lloró conmigo de la emoción y juntos nos alegramos muchísimo porque ya sabíamos algo más sobre ti y a partir de ese día podríamos llamarte por tu nombre.
Todo estaba perfecto, seguías creciendo bien, estabas en presentación podálica y ya no tenía placenta previa. Teníamos muchas ganas de verte y tenerte en brazos por fin, pero en la ecografía ya pudimos ver lo bonita que eras, la forma de tu cabecita, tu cuerpecito y hasta una manita. Era tan emocionante verte a través de la pantalla…

Ese día volví a escribir en este blog después de un primer trimestre encontrándome fatal. Tomé esa imagen como cabecera y la determinación de, aunque me encontrase mal, leer e informarme mucho para que tuviesemos un parto feliz, una lactancia sin problemas y tuviese claro el tipo de crianza y de amor que quería darte.

Ya me cambiaste estando en mi vientre y me cambias y mejoras cada día. Por ti intento ser la mejor versión de mi misma que puedo ser.

Tu papá y yo te queremos tanto… No te lo puedes ni imaginar.

NUESTRA HIJA NO LLEVA PENDIENTES, Y SI, ES UNA NIÑA

Y no los lleva porque sus padres así lo han querido. Estamos decidiendo por ella si, igual que si se los hubiéramos puesto. Creemos que siempre hay tiempo de perforarle la oreja y lo ideal es que sea ella quien lo pida, y en ese momento, respetaremos su decisión tenga la edad que tenga.

No estamos en contra de las perforaciones. Yo misma las llevo y me gusta llevar pendientes, (cuando los llevo, con tuerca y seguro), pero a mi me los hicieron recién nacida y según mi madre fue muy desagradable. Lloraba tantísimo que el segundo agujero, me lo hicieron asimétrico y cuando lo quisieron repetir mi madre se negó porque yo lloraba sin parar. Supongo que en ese entonces ni existían cremas con anestesia ni había los profesionales que hay ahora, pero la cuestión es que yo lo pasé fatal y me quedé con los agujeros mal hechos y hasta ahora. Es algo que tengo pendiente hacer pero como solo me acuerdo cuando me pongo algún pendiente que me queda mal, al rato se me olvida. Pero esa experiencia, hace que quiera evitar que mi hija pase por lo mismo.

Lucy no lleva pendientes y a lo mejor le quedarían bien, no lo sabemos. Lo que si sabemos su padre y yo es que esa obligación de ponerle pendientes solo por ser una niña no nos gusta, esa fijación y obsesión de mucha gente por tener que ponerle pendientes nos repatea. Y la insistencia de algunos nos hace ratificar nuestra decisión.

Rebeldías a parte, nos da miedo que se arranque un pendiente, que se le enganche en algún sitio o se lo clave, que se le infecte, que de repente no lleve uno y tengamos la incertidumbre de si se lo ha tragado…

Es algo que tuvimos claro desde el principio y es nuestra decisión. No criticamos a quien si se los pone, cada uno hace en su casa lo que quiere. Nosotros simplemente preferimos que ella decida sobre su cuerpo. Solo esperamos que esa decisión no la tome bajo la coacción del resto de la sociedad ni de esterotipos marcados. 

Porque aunque me da igual que otras niñas si lleven pendientes y lo respeto, si me importan los comentarios que hacen las personas que no conciben que una niña no lleve pendientes, que las hay y muchas. Desde el “Qué pena que no lleva pendientes…” hasta el ” ¿En serio es una niña?”.

Yo entiendo que haya momentos en los que no se sepa si un bebé es niño o niña, son tan pequeños que a veces no llevan los complementos o los colores que la sociedad le impone a cada sexo, entiendo que se pregunte porque estamos demasiado condicionados. Lo que no entiendo es la indiscreción de decir: “Claro, como no tiene pendientes…”  A veces dan ganas de decir: “Pero tiene vagina, que es lo que la diferencia de un niño”.

Y ya cuando te preguntan y dices que es niña y te lo ponen en duda… ¿Que gano yo con mentir? A parte que mi hija tiene una cara de niña que no se tendría ni que preguntar,¿tienes la cara delante de mi hija, de dudar que es niña solo porque no lleva pendientes? ¿Y tienes la desfachatez de insistir? ¿Acaso nunca han visto a una niña sin pendientes? ¿Soy mala madre por no perforarle las orejas? Hay mucho descerebrado suelto, muy maleducado y que hablan de los niños como si no estuviesen delante.

 

Yo soy muy bonita y muy tranquilita, pero creo que voy a empezar a contestar a esta fauna como se merece para que dejen de pregunta con esas formas. Igual que yo respeto a las niñas que llevan pendientes, mi hija se merece el mismo respeto por no llevarlos.

¿Qué será lo próximo?

¿Si eres niña tienes que llevar pendientes y el pelo largo?

¿Y si eres niño el pelo corto?